Visualizadores inferiores a 36"

Philips 32PF9986, Buscando el éxito

  • Televisor de LCD
  • Precio: 4999 €
  • Valoración de los especialistas: 4
  • Texto: Ramon Sendra

Philips ha conseguido un buen prestigio en el diseño y puesta a punto de sus televisores de tubos. Además de numerosos premios (entre ellos, un CEC2003 por su televisor TRC 32PW9528) que le han reconocido tal distinción, ha sido de esos fabricantes que más carne sobre el asador ha puesto en este campo, primero con la aparición de su Digital Natural Motion y luego con el sorprendente Pixel Plus. Amado y odiado casi por partes iguales, la holandesa ahora ha mejorado en un 50% esta tecnología, bautizándola como Pixel Plus 2. Ésta sigue manteniendo el mismo objetivo que su antecesora: mejorar la imagen al máximo, con mejores perfiles, detalles más ricos, mayor sensación de profundidad, colores vivos y, sobre todo, superior resolución; gracias al uso de hasta 17 procesados diferentes, entre ellos el exclusivo Combfilter Digital 3D (único capaz de aplicarse en señales PAL). Una tecnología que puede utilizarse tanto en televisores de tubos, paneles de plasma o LCD, como es el caso del modelo que traemos a estas páginas.

Se trata del 32PF9986, el “pequeño” de una nueva familia de LCDs que comprende otro modelo de 37” y uno superior de 42”. Parece ser que Philips apuesta por los LCD, no sin abandonar los plasmas (en el próximo número presentamos un banco del 42PF9966).



PIXEL PLUS 2 Y AMBILIGHT



Ya hemos comentado en líneas generales cuáles son los procesos básicos de esta renovada tecnología. Más allá de un simple desentrelazador, esta solución demanda incluso de una célula fotoeléctrica, cuya misión es conseguir el mejor procesado en función de la luz ambiental. Se agradece, pues a diferencia de los bien conocidos televisores de tubos, los niveles de contraste de los actuales televisores planos es tres veces inferior a los TRC. También se encarga de analizar la imagen entrante de manera continua, lo que permite aún más perfilar la mejor solución a aplicar. Súmenle la adición del Digital Natural Motion o de un sistema encargado de conseguir la mejor relación de aspecto evitando cualquier tediosa deformación geométrica. Pero lo nuevo, e incluso sorprendente, es la función Ambilight. No es ingún procesado adicional a la imagen, ni opción alguna que mejore (o empeore) lo que vemos en pantalla. Pero sí una atractiva solución que incide notablemente en la percepción de las imágenes en pantalla. Se trata de dos conjuntos de luces fluorescentes (en realidad tres tubos a cada lado del televisor capaces de iluminar infinitos colores) que, según programemos, irán proyectando una luz suave y continua a ambos lados del televisor, incluso ajustando su color a una media ponderada de la imagen en pantalla. Esta aparente simple chorrada resulta convincente cuando después de utilizarla un largo rato decidí apagarla, obteniendo una sensación de menor tamaño, espacio y aire. Obviamente, el Ambilight tiene sentido cuando montamos el panel en la pared.

También incluye un nuevo menú y su correspondiente sistema de navegación, altamente intuitivo. Son numerosos los ajustes que se ofrecen, como ecualizador de sonido (equipa, en vez de los tradicionales altavoces, paneles NXT), brillo, contraste, temperatura de color, etc. Curiosamente Philips lo dota con una entrada DVI y varias tomas SCART (RGB), amén de una salida de auriculares y tomas S-Video y compuesto de acceso rápido. Sabiendo que la oferta en lectores DVI de Philips es muy limitada, no entiendo porqué no lo han equipado con una entrada de vídeo por componentes. Bonita contradicción. Por precio, debería tener esta entrada.



Las pruebas



Con la prueba de este Philips y del Sony que comparte páginas en esta revista, nos damos cuenta de que la tecnología LCD para imágenes de televisión y DVD-Video ha dado un giro sorprendente. Si uno de los mayores temores era la velocidad de respuesta de las celdas (lo que hace que los movimientos rápidos sean percibidos como manchas de color), confirmo, agradablemente, que parece ser que podemos olvidarnos de este tedioso problema. Este LCD es capaz de reproducir escenas rápidas sin perder la definición de las imágenes, y eso es sin duda un punto a favor. Por cierto, que parece ser que equipa un panel Sharp, lo que hace evidente otra vez que la electrónica juega un papel decisivo en el resultado final.

La acumulación de procesos de imagen que aplica el Pixel Plus 2 seguro volverá a ser elemento de discusión para muchos. La extrema perfección que otorga a las imágenes hace, como muchos le critican, que la apariencia cinematográfica de un DVD-Video se convierta en “vídeo en alta definición”. Puede o no gustar, y queda en manos del usuario final elegir. Pero personalmente a mi esta solución no me desagrada.

Con señales DVD-Video las imágenes no se pixelan (aún la alta resolución del panel), manteniendo una buena escala cromática, brillo y contraste. Casi podría palpar alguno de los objetos que se reproducen en pantalla. Pero en cambio, y aquí entiendo a los detractores de tanto procesado, este relieve de las imágenes le resta realismo. Pero no debe abusarse de los diferentes grados de aplicación de los procesados, pues llega un punto que más que mejorar se degrada a niveles paupérrimos.

Las señales de televisión en PAL son otro cantar. Hay mucha más pixelización, y son evidentes algunos escalados en forma de líneas horizontales demasiado definidas. Sus 32” juegan a favor si la distancia de visionado es correcta.

En cuanto al sonido, mejor dejarlo en estéreo, no abusar del volumen y tener cuidado con las bajas frecuencias.

La tecnología LCD mejora, pero aún le falta mucho para llegar al nivel de los TRC. Incluso en precio, responsable, junto a la inexplicable ausencia de una entrada de vídeo por componentes, de la calificación otorgada al 32PF9986 de Philips que aquí analizamos. Se ve muy bien y suena mediocre, pero afirma que la holandesa es una compañía comprometida en la consecución de buenas imágenes.


Philips 32PF9986, Buscando el éxito

Ficha técnica

LCD-TFT de 1.366x768 píxeles 32” (86 cm).

450 cd/m2.

800:1.

3D combfilter, Active Control, sensor de luz, Digital Crystal Clear, Digital Natural Motion, supresión de línea Jagged, Movie plus, Pixel Plus II, Progressive, Widescreen plus.

Informáticas: 640x480, 60Hz, 800x600, 60Hz, 1024x768, 60Hz. Videográficas: 1280x720p - 3Fh, 1920x1080i - 2Fh, 640x480i - 1Fh, 640x480p - 2Fh, 720x576i - 1Fh, 720x576p - 2Fh.

5 altavoces NXT, 3x15 W RMS.

3 SCART (2 RGB); DVI VGA; vídeo compuesto, S-Video, audio analógico estéreo sin balancear. Salida de auriculares.

185 W.

1.000x605x96 mm.

32 kg.

Precio: 4999 €