DALI Fazon Sub 1, Pequeño pero matón
CONFIGURACIÓN ÓPTIMA
- El subwoofer más pequeño fabricado por Dali sorprende por su capacidad de complementar perfectamente un conjunto de monitores
- Precio: 349 €
- Valoración de los especialistas: 5
- Texto: Josep ARMENGOL
El fabricante danés de altavoces DALI es bien conocido de nuestros lectores, pues en CEC hemos tenido el placer de analizar algunas de sus creaciones en cajas y monitores de gran musicalidad. Este mes traemos a nuestras páginas un nuevo altavoz de la casa, pero uno muy particular: un subwoofer activo, es decir, un altavoz dedicado a reproducir las frecuencias más bajas (por debajo de 200 Hz) que cuenta con su propia amplificación interna para poder ser integrado en un equipo de monitores de tamaño compacto (y poco grave) o, mejor aún, para ser usado en un sistema multicanal, dedicado al canal de frecuencias graves y efectos (el “.1” o LFE).
La línea Fazon de DALI es su alternativa más económica y consta de unos compactos monitores o satélites de dos vías y -por su tamaño- poca capacidad de grave, que precisamente son complementados por este subwoofer (o su hermano con mando a distancia y dos en lugar de uno, altavoces, el Sub 2).
CÓMO ES
El tamaño del DALI Fazon Sub1 es chocante. Su volumen es de apenas un palmo cúbico, con un impecable acabado en lacado brillante (negro en nuestra unidad) y unas patas de goma bastante largas para permitir al altavoz, que está en la cara inferior del cubo, moverse con libertad. La parte trasera es donde encontramos las conexiones habituales en estos aparatos, y un disipador de tamaño notable que nos indica que estamos ante una amplificación tradicional (no una fría Clase D). Las conexiones incluyen dos entradas de línea, un mando para el filtro de frecuencias (entre 50 y 150 Hz) y un conmutador para usarlo de ese modo o como canal de efectos (sólo una conexión que pasa directamente sin control de frecuencia de corte, pues ésta se habrá realizado en el procesador AV). Un potenciómetro de nivel (volumen), interruptor de fase (0 o 180 grados) y el de apagado automático o manual completan ese compacto, y fácilmente interpretable, panel trasero. En la caja no hay nada más que el subwoofer, el cable de conexión a red y un manual más completo de lo habitual (pero sin idioma castellano). Es decir, no contaremos con el lujo de un mando a distancia, aunque a decir verdad, el precio está muy ajustado como para ser exigentes en este sentido. Nos gusta que se haya ahorrado en la conectividad que puebla las traseras de muchos subwoofer pero que nadie usa. Las habituales salidas de línea o de altavoces filtradas no suelen ofrecer la calidad que el cliente potencial (que tendría previo y etapa para poderlas usar) exigiría, por ejemplo. Hubiera estado bien, eso sí, contar con una entrada de alto nivel (altavoces) para usarlo en paralelo con ellos en una instalación estéreo. Las entradas de línea exigen contar con previo, o integrado que disponga de salida de previo (es decir, regulada por su control de volumen).
PRUEBA
He tenido, y probado, muchos subwoofer activos y la primera cosa que me sirve para saber con quién estoy tratando es la más sencilla: conectarlo y subir el volumen para ver si aparecen ruidos. Algunos modelos de precio nada asequible me han sorprendido (negativamente) con notables niveles de ruido (incluso sin subir el volumen), y dada la capacidad de un subwoofer de reproducir frecuencias graves, les aseguro que es muy desagradable entrar en una sala y apreciar enseguida el tono de los 50Hz de nuestra red eléctrica. El DALI es de los buenos: ni un mal ruido ni desde luego ningún rumor de fondo, incluso con su volumen al máximo.
Mi otra prueba técnica es intentar reproducir los tonos de un CD de pruebas, bajando frecuencia para ver hasta dónde llega a reproducir algo audible y si tiene algún corte de subgraves. Según DALI, este Sub1 baja hasta 37Hz y no engaña: el tono de 35 Hz se reproducía claramente y con energía, e incluso con el de 30 Hz también había un importante nivel de graves en la sala (la estancia siempre ayuda en estas frecuencias), mientras que los 25 Hz ya se quedaban fuera de juego; sin embargo, hasta 10 Hz el altavoz se movía, es decir, que no existe un filtrado inferior (algunos modelos lo tienen por seguridad pero puede perjudicar la fidelidad). Sinceramente, obtener 30 Hz reales de un subwoofer de menos de un palmo cúbico con un altavoz de 6’5 pulgadas es una proeza.
El segundo paso es comprobar su rendimiento musical, es decir, qué tal complementa una pareja de monitores ayudándoles en las frecuencias bajas. Para eso instalé el Fazon en un equipo minimalista (dos monitores compactos de dos vías) y el resultado fue muy bueno. Los monitores usan precisamente altavoces de medio/grave de 6 pulgadas en un recinto cerrado, pero el altavoz del Sub1 (especializado en frecuencias graves) añadía una cantidad notable de energía en las octavas inferiores, y lo hacía sin ensuciar y sin entorpecer. Basta un corte con un buen contrabajista para apreciar ambas cosas: el contrabajo gana presencia y cuerpo, pero seguimos notando los matices del grave, los dedos en las cuerdas y nuestros pies se pondrán en marcha con el ritmo de la música. Con piezas sinfónicas o de cámara, las bajas frecuencias extra permiten apreciar una mayor amplitud de escena. Es curioso cómo el grave ayuda a dar aire, y por supuesto, que con cortes más modernos podemos apreciar, por ejemplo, la excelente producción de los discos de Madonna con un grave sintético que baja mucho más allá de lo que el gran público suele o puede apreciar.
La prueba final y definitiva está en el equipo multicanal, es decir, sometiéndolo a nuestras escenas de acción y emoción de baja frecuencia favoritas. Si cuando acecha el Tyranosaurus Rex (Parque Jurásico) no nos estremecemos es que el subwoofer no da la talla, y créanme que me sorprendió comprobar lo emocionante que fue volver a ver esa escena con el DALI pegando fuerte.
Sólo una comparación directa con una referencia absoluta nos hará descubrir que podemos tener todavía más extensión en infragrave o que es posible recibir impactos más fuertes y sobrecogedores, pero volver al DALI para repasar los primeros minutos de Transformers II o la también escena inicial del Episodio III (Star Wars) me sorprendió de nuevo. Repaso ahora mi libreta de notas (siempre a mano durante las audiciones) y veo muchos OK en mayúsculas, y no me tengo por exagerado.
Además, incluso en estas escenas de muchísimo grave y con nivel de escucha nada moderado, el Sub1 se mantuvo pegado al suelo dándolo todo, incluso llegando a sus límites, pero nunca aprecié un mal gesto por su parte sino, al límite, una compresión natural que es de agradecer ya que la mayoría de procesadores AV no tienen ningún tipo de control (o una compresión excesiva y artificial).
CONCLUSIÓN
Me llevé una buena sorpresa al recibir y desempaquetar este subwoofer tan compacto pero la sorpresa fue mayor al probarlo y descubrir sus capacidades. Puede ser un excelente y discreto acompañamiento con música, y puede protagonizar con la cabeza bien alta las escenas más enérgicas de las bandas sonoras de nuestras películas favoritas. Para salas de hasta 30 metros cuadrados e incluso más, es revelador de lo que es capaz este pequeño. Y todo esto nos lo da un diminuto objeto de deseo cuyo precio lo hace muy asequible. Totalmente recomendado.
NOS GUSTA
- Acabado de fabricación.
- Grave limpio y poco problemático.
- Excelente extensión e impacto, sobre todo teniendo en cuenta su tamaño.
- Ningún ruido de funcionamiento.
- Precio.
MEJORABLE
- Mando a distancia.
- Manual en castellano.
David Carrasco y Gustavo Roales-Nieto, de Sound & Pixel Planet.
Un excelente reportaje y pruebas al detalle, una vez más por parte de CEC. En su caso, DALI, con este producto permitirá ajustar aún más los presupuestos de configuraciones de cine para las series de FAZON y MOTIF sin renunciar a un diseño y acabados en la línea de lo que demanda el mercado. De igual modo, se abre paso en una exigencia del cliente y de la CLIENTA cada vez más al alza que es la caja minimalista que aporte calidad acústica sin falsedad, unida a los límites que imponen el espacio disponible, ideal para configuraciones de pantalla plana en el salón o estéreo, su hábitat natural.
CONFIGURACIÓN ÓPTIMA
Para sacar el mejor provecho de un subwoofer como éste, aunque sea una miniatura, con un conjunto de monitores, tenemos dos formas de hacerlo: a través de sus propias posibilidades o usando un procesador.
En un equipo estéreo no habrá otra forma que la primera. Tendremos nuestros altavoces (posiblemente unos monitores de estantería con poco tamaño y poca capacidad de reproducir graves) conectados directamente al amplificador, y añadiremos al equipo el subwoofer, conectado a la salida pre-out (de previo) de dicho amplificador, de forma que llegará la señal de audio que reproduzcamos al subwoofer, y el volumen del amplificador regulará el nivel. Usaremos el mando de frecuencia para cortar los graves que reproducirá el subwoofer (bajando hasta donde lleguen los monitores, para evitar que haya frecuencias duplicadas) y el mando de volumen para dejarlo a un nivel correcto (que sea justo apreciable, pero sin destacar demasiado). Por ejemplo, si tenemos monitores cuyo fabricante nos dice que llegan hasta 60 Hz, podremos bajar el corte justo hasta un poco más arriba del mínimo (50 Hz), y enseguida veremos con el volumen del subwoofer cuánto es demasiado y cuánto es justo; siempre debemos quedarnos en justo.
Para un equipo de cine en casa, todo pasa por el procesador audiovisual. Lo configuraremos con todos los altavoces presentes como pequeños y elegiremos una frecuencia de corte (los graves de esa frecuencia para abajo irán al subwoofer) acorde al tamaño de esos altavoces (el estándar THX y lo más habitual son 80 Hz). Será la circuitería digital del procesador la que separará las frecuencias y enviará a cada altavoz lo que le corresponda, en el caso del subwoofer, los graves (que otras cajas reproducirían con dificultad o directamente no podrías reproducir) más las señales (también graves) del canal de efectos (temblores, explosiones, etcétera).
DALI Fazon Sub 1, Pequeño pero matón
Ficha técnica
Altavoz dedicado de subgraves activo en recinto cerrado. ALTAVOZ ACTIVO 6’5 pulgadas y largo recorrido, sin apantallamiento magnético. ENTRADAS DE LÍNEA (RCA ESTÉREO) 22k Ohm impedancia. REGULACIÓN DE NIVEL por potenciómetro e interruptor de fase con dos posiciones (0 o 180 grados). FILTRO seleccionable por potenciómetro de 50 a 150 Hz. RESPUESTA EN FRECUENCIA 37-200Hz (+-3dB). AMPLIFICADOR INTEGRADO 90W (consumo máximo 195W). NIVEL SONORO MÁXIMO 103 dB SPL. CONSUMO APAGADO 1W (en reposo 11W). DIMENSIONES 255 x 230 x 255 mm. PESO 7,5 kg. DISTRIBUYE Sound & Pixel Planet (91825 9954).
Precio: 349 €
