Anthem MRX-500, Un americano diferente
Corrección de sala Anthem (ARC)
- Desde Canadá nos llega un receptor con toda la herencia musical de Sonic Frontiers.
- Precio: 1790 €
- Valoración de los especialistas: 5
- Texto: Josep ARMENGOL
Durante más de dos décadas Sonic Frontiers fue el nombre propio de la alta fidelidad de excepción en Canadá y lo fue con un nivel altísimo en sus productos para cualquier bolsillo, desde los altos de gama con esa marca, hasta los medianos de gama que es como nació la marca Anthem, pero también para los aficionados al hágalo usted mismo con los kits Assemblage y la primera tienda mundial de componentes de calidad para ese uso: The Parts Connection. Ya bajo los auspicios del grupo propietario de la marca de altavoces Paradigm todos los esfuerzos se centraron en la marca Anthem que es hoy día, junto su parte más high end Anthem Statement, la heredera de aquella tradición iniciada por Sonic Frontiers.
La gama de receptores Anthem MRX comprende varios modelos que comparten chasis, y cuyo mayor atractivo es ofrecer muchas de las prestaciones disponibles hasta ahora sólo en los procesadores/previos comercializados bajo la marca Anthem Statement, y que se han convertido en una referencia para instalaciones de Cine en Casa de muy alto nivel en el otro lado del Atlántico. Muy en particular ofrecen el mismo programa de corrección de sala y ecualización, ARC, del que enseguida hablaremos mucho más.
Nuestro invitado este mes, el MRX500, es el medio de gama ideal: ofrece 7 canales de amplificación con hasta 75W continuos en todos los canales -el MRX300 ofrece 60W y no dispone de conexiones USB ni de red, y el MRX700 declara 90W- y dispone de conectividad HDMI a la última (compatible 3D). Aquí la potencia se declara con honestidad, de ahí las cifras aparentemente bajas.
CONSTRUCCIÓN
La apariencia externa de los MRX no es deslumbrante y ya se adivina algo que iremos comprobando a lo largo de este Laboratorio: el fabricante prefiere prescindir de adornos y ofrecernos un producto eficaz. Al retirar la tapa del aparato observamos el espacio dedicado a la importante fuente de alimentación, en este caso doble: un gran transformador dedicado a la amplificación y circuitos analógicos, y una fuente conmutada dedicada a la alimentación de los circuitos lógicos y capaz de mantener el aparato en un estado latente de muy bajo consumo.
Destaca también la colocación de las etapas de potencia de amplificación, en la ya habitual situación central del aparato (justo detrás del panel frontal) pero con una diferencia en este caso y es que además de eliminar calorías por la natural convección de su gran disipador, éste dispone de un ventilador que en caso necesario entra en funcionamiento y elimina el aire caliente hacia el lateral izquierdo del aparato (que deberemos evitar colocar en un mueble demasiado encajado por este motivo).
La organización interna es correcta aunque se usan cables para pasar las señales de unas placas a otras, y sí me llamó la atención el uso de placas electrónicas de una calidad superior a la media en receptores de esta gama. En cuanto a la parte digital, destacar el uso de dos grandes procesadores de origen Texas Instruments que llevarán buena parte de su programación modificada por la propia de Anthem, entre otras cosas para usar su propio software de corrección de sala. Me llamó la atención, en negativo, el uso de un chip convertidor analógico DAC multicanal integrado (el CS42528) en lugar de la más habitual solución de alto nivel de utilizar un chip estéreo para cada pareja de canales (o incluso más allá, usar uno por canal en modo doble diferencial). De todas formas es un chip muy moderno, capaz de decodificar señales hasta 192kHz y que ofrece una relación señal/ruido más allá de lo que el resto de cualquier aparato pueda aprovechar (114dB).
En positivo, además de estas características técnicas, me llamó la atención que este chip incluye la función de recepción digital. Ya sea por la implementación de Anthem o por el chip en sí, el caso es que éste es el receptor digital más tolerante a errores que nunca he probado: archivos vídeo cuya banda sonora tiene saltos (fallos de ripeo o sincronización) que provocan breves enmudecimientos o incluso clics en otros aparatos, pasaron desapercibidos en el MRX500. Tiene una memoria de entre uno y dos segundos, que además de ese beneficioso efecto citado (sin desincronizarse con el vídeo, notable) también causa sorpresa cuando cambiamos de canción en una fuente digital al efectuar el salto ligeramente después.
Las conexiones traseras nos ofrecen sólo 4 entradas y una salida HDMI, y echamos de menos entradas analógicas multicanal (si bien es cierto que teniendo HDMI están en desuso). El frontal del aparato es como decíamos algo espartano, pero práctico: tenemos botones de acceso directo a cualquier función y podríamos prescindir del mando. La pantalla es sencilla, de dos líneas y fácilmente legible aún desde lejos, y el mando a distancia en sí es amplio pero los botones demasiado similares entre sí y con uno oculto para activar la retroiluminación, es difícil por ejemplo encontrar el volumen.
PRUEBA
Una de las estrellas de este receptor es el sistema de calibrado y corrección de sala propio de la marca. Nada más abrir la caja del MRX500 ya nos llama la atención el cuidado por el detalle y la dedicación al sistema de calibración y corrección de sala propios: un tercio de la caja está ocupado con otra cajita que contiene un magnífico trípode completo para microfóno, el micrófono en sí con un cable largo (conexión USB), otro cable largo para el receptor (conexión serie RS232) y el CD con el programa (que se puede descargar de la página web).
Conecté el receptor a fuentes y altavoces de mi sala y empecé por una puesta a punto manual, para tener una primera impresión de los menús y dejar que el aparato se rodara un poco. Lo cierto es que todo fue sencillo y rápido: asignar tamaños de altavoces así como sus distancias al punto de escucha, equilibrar niveles sonómetro en mano (por cierto sólo deja ajustar de 1dB en 1dB, no cada 0’5), repaso a la asignación de fuentes y... en marcha. Enseguida me llamó la atención un sonido nada estridente; aún nuevo a estrenar el timbre es sorprendentemente cálido y eso se mantuvo a lo largo de toda la prueba. Este Anthem, aunque merezca más que eso, es un receptor muy apropiado para muchas de las cajas de gama media o baja del mercado, cuyas unidades de medios y agudos suelen no ser todo lo suaves y discretas que deberían.
Pero el gran argumento de los MRX es el ARC así que manos a la obra. Tengo que ser muy crítico con la necesidad de usar un interface RS232 (puerto serie) con el receptor mientras el micrófono sí se conecta a través del más común USB: casi ningún ordenador portátil (que será lo apropiado para llevar al salón puntualmente cuando hagamos la calibración) lleva actualmente esa conexión, y afortunadamente para mí tengo un adaptador USB-serie para parecido uso (mis Meridian me exigen esto también) pero me temo que no es lo habitual. Además usarlo implica saber profundizar en la configuración del ordenador ya que el Anthem es algo exigente en este sentido (olvídense del plug and play) así que si este aparato le convence, asegúrese de concertar una cita con el distribuidor para que se ocupe de la instalación a no ser que sepa cómo tratar con este tipo de temas.
Si superamos las trabas técnicas que implica su uso (sobre todo la conexión RS232 al receptor) nos espera una grata sorpresa con el ARC: para empezar se nota que se apoya en la potencia de cálculo del ordenador y a pesar de realizar varias mediciones y cálculos más allá de los otros sistemas de este tipo, se nota que es rápido. Eso sí, hay que dedicarle tiempo: aún en modo automático nos pide medir como mínimo en cinco posiciones, como es habitual la primera será la central donde se toman distancias y niveles de altavoces (las otras sirven para reconocer mejor la acústica de la sala), y unas cosas con otras pasarán no menos de 20 minutos (2 para cada posición, 2 para calcular los modos Cine y Música y 7 para guardar todo en el receptor). Tras ellos, el receptor quedará configurado perfectamente y no necesitaremos retocar ningún parámetro.
Pero la auténtica potencia de este sistema está después de esto: al pasar a sus modos manuales, usando siempre el programa con el ordenador. Podemos partir de la medición automática, y cambiar qué corrección se aplica, sus parámetros, incluso usar diferentes correcciones para los modos de Música y Cine, incluido por ejemplo el desactivar el subwoofer en el primer caso (modos musicales), que suele ser una buena idea. La acústica es un tema tan complejo, y el programa permite hacer tantos ajustes, que uno puede pasar horas y horas entretenido haciendo pruebas: sería ideal poder almacenar en el receptor más de un perfil para hacer estas pruebas sin pasar cada vez por el ordenador, pero aún así es raro tener tanta potencia de cálculo y tantas posibilidades a nuestra disposición.
Por supuesto, la clave está en el resultado: aún en modo automático el resultado me parece mejor que los sistemas rivales más populares (Audyssey o YPAO). Toma decisiones curiosas, como dejar altavoces de talla tan grande como mis 802D pequeños, pero al mirar bien descubrimos cortes bajos (60Hz) y cuya pendiente no es abrupta: está descargando no al altavoz sino al propio amplificador de ese trabajo y pasándolo al subwoofer activo. En la práctica el sonido no nos choca de entrada como puede pasar con otros sistemas que buscan una ecualización plana, el grave sí es más limpio y evita las resonancias de la sala, aunque para mi gusto con música deja la acústica algo seca (es mejor darle manualmente una corrección distinta) si bien para cine es perfecta: las escenas más salvajes se reproducen con claridad pero con energía incluso a niveles poco razonables, y el Anthem me permitió por ejemplo disfrutar del ataque inicial de Transformers (escena de la base en Qatar) como si la estuviera viendo por primera vez en el cine y me hubieran dejado manejar el mando del volumen de la sala...
CONCLUSIÓN
Ojalá pudiera extenderme más con este receptor, pero creo que merecía la pena contarles sus detalles técnicos así como de su mayor argumento, el sistema ARC. Si usted busca receptor nuevo y le gusta enredar (con lo que no le asustará usar el ordenador, al contrario) no busque más porque los MRX están hechos a su medida. Pero incluso para quienes busquen un aparato sencillo, capaz de cumplir con gran honestidad en sus funciones musicales además de hacernos disfrutar con el cine, este Anthem me parece recomendable: viéndolo en mi equipo y escuchándolo no podía dejar de recordar aquellas joyas de Sonic Frontiers que tanto deseé pero nunca pude disfrutar. Es su heredero directo.
NOS GUSTA
Excelente calidad sonora tanto en música como en cine.
Manejo sencillo y directo sin complicaciones innecesarias.
Sistema de ecualización muy potente si queremos aprovechar sus posibilidades.
Atención al detalle con el trípode y micrófono para el ARC.
Menú en pantalla claro y superpuesto al vídeo visualizado.
Gran tolerancia a errores en señales digitales.
MEJORABLE
Conexión USB entre receptor y ordenador para el ARC.
Mayor conectividad HDMI (más entradas y una segunda salida).
Con entradas multicanal analógicas.
Corrección de sala Anthem (ARC)
No existe la sala de acústica perfecta y los salones domésticos donde se suele instalar el equipo de Cine en Casa están en general muy lejos de esa perfección ideal: tendremos resonancias estructurales que hincharán los graves a determinadas frecuencias, tendremos reflexiones de sonido que ensuciarán lo que nos llega directamente de los altavoces, tendremos reberveraciones que emborronarán el sonido, habrá coloraciones en algunas frecuencias... un desastre, pero vivimos con ello a diario. La colocación de las cajas y un mínimo tratamiento (muebles y sofás, alfombras, cortinas) ayudan si se hacen con conocimiento, pero siempre llega un punto en el que no podemos hacer más: es aquí cuando la corrección de sala electrónica viene en nuestra ayuda, atenuando de antemano las frecuencias problemáticas. Esto es lo que hace el ARC:
- Analiza la respuesta en frecuencia real en la sala de cada altavoz, y ajusta su nivel y lo ecualiza.
- Aplica esa corrección a los 7 altavoces más el subwoofer.
- Utiliza filtros de impulso infinito para calcular eficazmente las correcciones y se apoya en la potencia de cálculo del ordenador para calcularlas con gran precisión.
- Corrige picos y valles en la respuesta de cada altavoz.
- Permite utilizar correcciones diferentes para Música y Cine.
- Permite medir múltiples posiciones de micrófono para mejorar la acústica global de la sala y no sólo en un punto de escucha.
Les adjunto, como muestra, las gráficas de mi canal central y del subwoofer: en rojo está la respuesta medida, en azul punteado la respuesta-objetivo ideal (según Anthem en modo automático) y en verde la respuesta resultado de aplicar los filtros calculados en cada canal. Se observa claramente la resonancia de sala que tengo a 35Hz y otra hacia 70Hz en el central así como un valle en torno a 150 Hz, y cómo se corrigen ambos; también cómo se corrigen en el subwoofer los excesos en 25 y 35 Hz así como el valle a 45 Hz.
Anthem MRX-500, Un americano diferente
Ficha técnica
POTENCIA DE SALIDA: 2x100W o 5x75W continuos (8 ohm, 0’1% THD entre 20 Hz y 20kHz). RESPUESTA EN FRECUENCIA: 10Hz a 30kHz (+0 -0’5 dB). RELACIÓN SEÑAL/RUIDO: 101dB a plena potencia (IEC-A). RECEPTOR FM/AM, capacidad LAN Ethernet, entrada frontal más trasera USB para almacenamiento de música o iPod. CONECTIVIDAD: 4 entradas traseras y 1 salida HDMI 1.4 compatibles 3D; 5 entradas de audio digitales (3 ópticas y 2 coaxiales) y dos salidas digitales (1 coaxial y 1 óptica); 6 entradas de audio analógico estéreo más 3 entradas de vídeo compuesto y por componentes asignables; dos salidas analógicas estéreo de grabación. SALIDAS DE LÍNEA MULTICANAL 7.1 más Zona 2 (estéreo). SALIDAS DE CABLE o banana 4mm para altavoces frontales (L,R, central) y surround (R,L) más surround traseros (R,L) asignable a Zona 2. SISTEMA DE AJUSTE Y ECUALIZACIÓN Anthem ARC con completo acceso a la configuración en detalle, precisa ordenador PC con un puerto USB y un puerto serie RS232 libres. NIVELES DE CAJAS regulables independientes entre -12 y +12 dB. «Corte» de cajas «small» regulable para cada pareja de altavoces a 60, 80, 100, 120, o 150 Hz. DIMENSIONES (An x Al x Prof) 439 x 164 x 390 mm. Peso neto 15’6 kg. ACCESORIOS incluidos: antena FM, antena AM, cable de alimentación IEC, mando a distancia principal, mando a distancia de Zona 2, micrófono de mediciones USB, cable USB, cable RS232, trípode articulado de altura completa, manual impreso en inglés y francés.
DISTRIBUYE Stil-Son www.stil-son.com
Precio: 1790 €
