Receptores de A/V

Marantz SR-7005, Nueva generación

NUEVA GENERACIÓN

  • Este receptor marca un importante cambio en los Marantz: más moderno y más accesible, pero no menos capaz y musical que antes.
  • Precio: 1799 €
  • Valoración de los especialistas: 5
  • Texto: Josep ARMENGOL

El SR-7005 es el receptor más alto de la gama de Marantz. Aunque su precio podría hacernos pensar más bien en un medio de gama, dada la reputación de la marca (y los precios de algunos de sus aparatos high-end), la realidad es que sus hermanos menores SR-5005 y SR-6005 son las únicas novedades de esta “generación 3D” (gracias a los HDMI 1.4) de receptores audiovisuales, junto con la versión sólo procesador de este SR-7005, llamado AV-7005 y que prescinde lógicamente de las etapas de potencia, además de refinar sus circuitos de audio añadiendo por otra parte salidas de previo balanceadas (XLR) para todos los canales.

CONSTRUCCIÓN

Aunque ahora mismo este SR7005 sea el tope de gama de Marantz, cuando uno lo coge en vilo choca un poco notarlo ligero y menos sólido de lo acostumbrado en cualquier producto de la marca. Este receptor ronda los 13 kg, lo mismo que pesaba el anterior procesador AV-8003 de la casa (sin amplificación interna, claro). Al manejarlo se explica, pues la chapa usada en su chasis es relativamente fina, y sólo la parte central del frontal es de aluminio (laterales de plástico); esto es un cambio notable en una marca que hasta ahora nos tenía acostumbrados a todo lo contrario.

Por fuera sí destaca su estética muy Marantz, a la última, con una pantalla circular que nos informa de fuente y volumen rodeada por un círculo de una brillante luz azul (el truco para apagarla es pulsar durante unos segundos el botón display del frontal). Si abrimos la trampilla inferior accederemos a los botones de control (prácticamente duplican el mando a distancia) y una segunda y más completa pantalla, la habitual con información más detallada del sonido entrante, modo de sonido en uso, etcétera. La solución de la pantalla redonda es elegante, pero yo acabé teniendo siempre abierta la trampilla, en buena parte porque (¿me haré mayor?) era incapaz de leer el volumen en la superior y sí lo veía en la inferior al cambiarlo.

Una vez desmontado, queda claro que estamos ante una generación totalmente nueva de receptores, y la noticia es doblemente buena porque esto se aplica también a lo más nuevo de la fábrica hermana de Marantz: Denon (ver recuadro). El transformador principal de alimentación está casi centrado y parece dedicado en exclusiva a la parte de audio, pues hay una segunda fuente de alimentación conmutada que alimentaría la parte digital y de vídeo. Casi sin cables a la vista, con una estructura muy bien pensada desde cero y una disposición de componentes perfectamente equilibrada, tenemos la parte de potencia (siete etapas independientes) hacia el frontal del aparato con un gran disipador (y sin ventiladores), algo que viene siendo común a más fabricantes (lógico porque está más aireada esa parte según en qué mueble se meta). Ahí también está ubicados los múltiples reguladores lineales, disipando calor directamente sobre el suelo del chasis. Vamos entendiendo por qué el peso del aparato es moderado, pues se ha diseñado inteligentemente para aprovechar este tipo de cosas. También descubriremos luego que este Marantz se calienta bastante, aunque no de forma alarmante. En cuanto a la electrónica, destacar que las etapas de potencia de salida no tienen circuitos integrados y trabajan con realimentación en corriente, algo común en marcas como Accuphase o Krell, por poner dos ejemplos “populares”. Y añadir que la parte de previo usa los famosos HDAM de Marantz (módulos hechos con transistores independientes que reemplazan a amplificadores operacionales integrados).

La parte digital (ahí se nota más la influencia Denon) usa un potente procesador SHARC de Analog Devices (el ADSP21367, un chip de tercera generación con lógica interna de 32 bits), capaz de aplicar las correcciones Audyssey incluso a flujos de audio HD. El vídeo lo procesa un Anchor Bay 2015, que ya va siendo común en receptores de gama media y alta, y que además de las habituales posibilidades de desentrelazado o cambio de resolución, aquí está bien aprovechado para poder ver los menús (u otra información al hacer ajustes con el mando) en pantalla superpuestos a la imagen que estemos viendo, sin bruscos cortes de vídeo y de forma suave y perfectamente integrada (novedad en la casa). El mando es un poco soso -para un aparato tan mono-, negro y con casi todos los botones idénticos, pero por lo menos tiene retroiluminación y acceso directo a lo más importante.

PRUEBA

La instalación y conexiones no plantean mayores problemas y son muy de agradecer las tomas frontales (USB, digital óptica y HDMI en particular) para cuando queremos hacer alguna prueba puntual o, de cara al usuario que lo instale fijo en su casa, para aparatos portátiles (iPod, ordenador portátil, etcétera) que esporádicamente conectemos a nuestro receptor AV, a fin de cuentas, el núcleo del equipo.

Después de la instalación queda la puesta en marcha. El menú en pantalla es elegante, claro y se superpone transparente a la imagen que estemos viendo (si tenemos activa una fuente con vídeo). Como es sabido, Marantz sigue fiel al sistema de medición, ajuste y ecualización Audyssey (en este caso, el más avanzado MultiEQ Pro XT), así que toca colocar el micrófono de medición suministrado, primero en la posición de escucha principal, pues esa primera posición es en la que se miden distancias y niveles de cada caja. Recuerden montar dicho micrófono en un trípode para evitar que haya superficies cercanas que puedan alterar el sonido que le llega (ni siquiera almohadones a menos de 30 cm). Tras esa primera medición podemos hacer varias más, pero les recomiendo dejarlo en tres, formando la segunda y tercera un triángulo equilátero (por delante) de entre medio metro y un metro de lado con la primera. Las posiciones más allá de la primera sólo sirven para refinar el ajuste recogiendo más datos de posibles resonancias de la sala, y con tres puede bastar. El caso es que el sistema es sencillo y las instrucciones en pantalla claras, pero toma su tiempo y unas cosas con otras pasa rápidamente un cuarto de hora, durante el cual no puede haber ruidos en la sala ni alrededores. La comprobación de las mediciones me dejó una vez más asombrado con la precisión en las distancias del punto de escucha a cada altavoz, aunque me confirma que siempre conviene repasar a mano y con sonómetro los niveles.

El SR-7005 es un receptor Audyssey DSX (también con Dolby PrologicIIz) y nos permite instalar por lo tanto hasta ¡tres! parejas de altavoces de efectos “extra” a los ya habituales 5.1: posteriores traseros, frontales altos o/y frontales anchos, llegando por tanto hasta a nada menos que 11 altavoces en total (subwoofer aparte). Sin embargo, tendremos que decidir cuáles usamos (cuáles emiten sonidos) en función del modo sonoro elegido, pues sólo cuenta con siete canales de amplificación y en función del modo enviará la señal a unos u otros. Por ejemplo, en DSX-Wide sonarán los cinco habituales más los dos frontales anchos, quedando en silencio los altos y los traseros (si los hubiéramos montado y conectado). La mala noticia, por si ya lo están pensando, es que las salidas de previo son sólo 7.1 (7.2, pero las dos de subwoofer emiten idéntica señal) y, por tanto, la solución si queremos un sistema 9.1 o incluso 11.1 no podrá ser usar una etapa externa; no se puede.

El siguiente paso en la instalación será repasar las fuentes que tengamos conectadas, la salida de vídeo y por último toca configurar la otra gran novedad: el acceso a la red doméstica e Internet, puesto que este receptor incluye muy buenas funcionalidades de reproducción tanto de radios en Internet (incluso a través de last.fm) como de archivos de audio que tengamos en nuestra red (ordenador o servidor musical). La asignatura pendiente son los archivos de vídeo, pero ahora mismo la verdad es que la actual generación de receptores empieza a ser suficientemente capaz en esto (vean el Laboratorio del Rotel RCX1500 en esta misma revista) que ponen un interrogante en la necesidad de aparatos como los Squeezebox y similares. Lástima de Wifi (no tiene), sobre todo ahora que han anunciado que tendrá soporte AirPlay (ya existe una aplicación para iPod/iPhone para él), toda una guinda.

Un aparato tan completo como éste hace que el espacio que le podemos destinar en la revista se nos quede enseguida corto. Déjenme pues resumir mis impresiones al escucharlo: con cine, el SR-7005 consigue ser impresionante como el que más, y en estéreo no ha perdido la musicalidad de sus antecesores. Estoy acostumbrado a mi equipo, con previo/procesador y etapas de potencia separadas, y me sorprendió el descaro con el que este Marantz movía él solito mis cinco cajas (un conjunto B&W con las 802D de principales) más los monitores de efectos añadidos eventualmente delante o detrás.

Créanme que tras ver El día de mañana y ante la llegada de la ola de frío de principios de diciembre llegué a tener pesadillas, tan profundos habían calado en mis huesos los efectos de esa película cuando avanza la ola de congelación. Y escenas habituales como la del baile con los tambores en La casa de las dagas voladoras o el arranque del reactor de fusión en Spiderman-2 eran más sobrecogedoras de lo normal. Dejando de un lado la espectacularidad y activando el modo pure direct, es decir, como amplificador estéreo puro, el SR-7005 no es menos musical que alguna de las ofertas intermedias dedicadas al estéreo de Marantz, y cuenta con notables reservas energéticas incluso cuando se las volvemos a pedir, en este caso, reproduciendo una sinfónica a pleno pulmón.

CONCLUSIÓN

Muchas veces los aficionados nos piden consejo para comprar un receptor audiovisual que sirva también para reemplazar a un amplificador estéreo presente en el equipo, y hasta ahora una respuesta fácil era “un Marantz”. Esta nueva generación de receptores, afortunadamente, no ha cambiado eso y sí aporta las ventajas de un AV de última generación como la reproducción de archivos de audio a través de la red, los efectos más espectaculares en cine (incluyendo el 3D para quien lo quiera), o las facilidades de un buen menú en pantalla. Y, todo, a un precio antes desconocido para un Marantz de alta gama. El SR-7005 es totalmente recomendable y por muy poco no se lleva nuestra máxima puntuación (seis estrellas).

NOS GUSTA

Excelente sonido con películas, y bueno para música estéreo.

Conectividad completísima.

Versátil: podemos usar además de los 5.1 altavoces habituales unos surround traseros, o delanteros “altos”, o delanteros “anchos”.

Construcción interior bien estudiada y moderna, y buen precio.

Menú en pantalla claro y superpuesto a la imagen original.

MEJORABLE

Dos canales de amplificación más para poder usar 9 altavoces. O salidas de previo para 9.2/11.2.

El sistema de medición y calibrado Audyssey podría ser más rápido.

Ausencia de acceso inalámbrico (WiFi) a la red doméstica.

La construcción no es tan masiva como uno espera del buque insignia de Marantz.


NUEVA GENERACIÓN

Como comentamos en el texto general, Marantz ha podido y sabido aprovechar su pertenencia el mismo grupo (D&M) que Denon para tirar de algunas soluciones de su socio. Aún no he tenido oportunidad de probar la nueva generación de receptores Denon, en particular los AVR 3311 y AVR4311, que son los altos de gama (con permiso del 4810, que es una generación anterior), pero sí he visto su interior y está claro que Marantz ha aprovechado sabiamente lo mejor de ellos, en particular del 3311, cuya placa digital (la que tiene entradas/salidas HDMI, coaxiales y ópticas además de los chips de procesado) es prácticamente idéntica. Pero lo más destacable es el diseño y realización de toda la parte posterior del aparato, las placas que dan hacia las conexiones del panel trasero: por fin se presentan en una estructura entrelazada, de conexión placa con placa, formando un puzzle en tres dimensiones que elimina la necesidad de ningún cableado. De hecho, si se fijan en la foto del interior del SR7005 sólo verán las dos cintas que van al panel frontal (que portan señales de mando) y un cablecito para las tomas frontales de fuentes. En el aparato hay algún cable visible, de alimentación, pero incluso eso se ha minimizado. No sólo mejora notablemente el aspecto (a mí me encanta, pero el cliente normal no suele desmontar sus aparatos) sino que esto redunda en la fiabilidad y la calidad final: las señales de audio y vídeo no tienen que pasar por conectores y cables, en largos recorridos por el interior del aparato y recolectando ruidos, perdiendo su integridad, por el camino.

Marantz SR-7005, Nueva generación

Ficha técnica

POTENCIA DE SALIDA hasta 7x125W (8 ohm, 0’08% THD entre 20 Hz y 20kHz); POTENCIA MÁXIMA EFECTIVA 7x195W (6 ohm, 10% THD a 1kHz). RESPUESTA EN FRECUENCIA 10Hz a 100kHz (+1 -3 dB, modo Direct). RELACIÓN SEÑAL/RUIDO analógico 96dB (modo Direct), digital 102dB. CONECTIVIDAD 5 entradas traseras y 1 frontal, más 2 salidas, HDMI 1.4 compatibles 3D; 5 entradas de audio digitales (2 ópticas y 2 coaxiales más 1 óptica frontal); 6 entradas de audio analógico estéreo de las que 4 incluyen entradas de vídeo compuesto o/y componentes. Entrada Phono (MM). Entrada analógica multicanal 7.1 y salidas de línea multicanal 7.2 (las 2 de subwoofer con idéntica señal). Salidas de línea estéreo Zona 2 y Zona 3, de vídeo (compuesto y componentes) Zona 2. Salidas de cable o banana 4mm para altavoces frontales (L,R, central) y surround (R,L, traseros R,L, frontales height R,L y frontales wide R y L). NIVELES DE CAJAS regulables independientes entre -12 y +12 dB. DIMENSIONES 440 x 180 x 406 mm. PESO 13 kg.

DISTRIBUYE Sarte Audio Elite (963510798).

Precio: 1799 €