Pioneer VSX-LX50, Ese gran desconocido
STANDING WAVE CONTROL
- Resulta muy solvente conectado a un Blu-ray, tanto en audio como en vídeo, y es eficaz en estéreo
- Precio: 999 €
- Valoración de los especialistas: 5
- Texto: Héctor LEÓN
En el sector audiovisual, como sucede en todos los ámbitos de la vida, tenemos una tendencia humana inevitable a etiquetar las cosas. Así, cuando escuchamos una canción, no tardamos en ubicarla como rock, pop, clásica… Lo mismo sucede con películas, e incluso con personas. Al fin y al cabo, los géneros, tanto musicales en particular como artísticos en general, no son más que etiquetas. En muchas ocasiones, esas etiquetas limitan, y eso ya es más contradictorio. El motivo de esta introducción es que en este laboratorio vamos a hablar de un receptor A/V Pioneer. El fabricante nipón ha sufrido las consecuencias de tener un producto de referencia muy concreto. Nos estamos refiriendo a la serie de plasma Kuro, cuya innegable calidad y éxito ha eclipsado no tanto al resto de productos (los demás componentes de vídeo e imagen sí tienen peso y presencia en el mercado), sino más concretamente a sus equipos de audio. En este caso, vamos a hablar de un receptor de gama media, concretamente el VSX-LX50. En la gama de receptores A/V de Pioneer, tiene por encima los modelos VSX-LX60, VSX-LX70 y SC-LX90, pero el que hoy nos ocupa es el primero que Pioneer ha lanzado para HD con certificación THX Select2.
Su aspecto es típico del fabricante japonés, de dimensiones considerables (aunque no mucho más que otros receptores), con un display bastante amplio y legible, y dos grandes controles circulares, uno para el volumen general, y otro llamado multijog, con diferentes funciones, desde selección de fuente hasta ecualización. También en el frontal encontramos un apartado cubierto con diferentes conexiones, que facilitan bastante la existencia por la frecuencia con la que se emplean. Incluye una conexión de vídeo compuesto, una de Video-S, entradas de audio analógicas estéreo y una entrada de audio digital óptica. Pioneer sugiere que sea una conexión para consola (en la parte superior aparece Videogame), pero lo cierto es que podemos unir cualquier dispositivo, portátil o no. Además, hay una entrada USB y la entrada para el micrófono para la MCACC (Multi Channel Accoustic Calibration System) de la que hablaremos más adelante. También incluye dock para iPod. En cuanto a las conexiones traseras, nuestro invitado viene equipado con dos entradas HDMI 1.3, dos digitales coaxiales, cuatro digitales ópticas, siete analógicas de audio, tres de vídeo por componentes, cinco de S-Video y cinco de vídeo compuesto. Tiene salidas para HDMI, vídeo compuesto, S-Video y vídeo por componentes, además de los terminales para las cajas multicanal. El mando a distancia resulta completo, e incluye todas las funciones del receptor, además de un display, en el que nos aparece, entre otras cosas, la fuente que tenemos conectada.
El VSX-LX50 entrega una potencia de 7x150 w, algo que a priori es suficiente músculo para mover cualquier conjunto multicanal, y es capaz de decodificar todos los formatos de HD (incluyendo Dolby True HD, DTS HD MA y, algo menos frecuente, WMA 9 PRO). Al ir a instalarlo, nos valemos del sistema de calibración automática MCACC avanzado. El procedimiento es muy sencillo: sólo hay que conectar el micrófono, que viene incluido en el embalaje, y ubicarlo hasta en nueve posiciones distintas para la toma de datos. Aunque yo no suelo confiar demasiado en este tipo de dispositivos y prefiero valerme de mis oídos, debo admitir que el calibrador es rápido y eficaz, aunque tal vez debiera resultar algo más intuitivo. En cualquier caso, nos permite una configuración más que correcta en unos pocos minutos.
Si nos decantamos por nuestra propia configuración, tendremos infinitas posibilidades a nuestro alcance, que van desde parametrizar todas las entradas individualmente hasta seleccionar modos de escucha THX o Dolby Pro Logic IIxMOVIE THX, lo que permite reproducir señales 5.1 en 7.1.
Conectamos el receptor a un plasma LX5090H de novena generación, junto a un reproductor Blu-ray BDP LX70, todo de Pioneer, a un conjunto de cajas multicanal Tannoy de la serie Mercury. También lo probé con una fuente SD, en este caso un Oppo DV980. Tanto el plasma como el Blu-ray los unimos a través de HDMI.
Para hacer nuestras pruebas, utilizamos Die Hard 4.0 y el resultado nos pareció magnífico. Las numerosas secuencias de acción se desarrollan con absoluta naturalidad, y las imágenes aprovechan todo el potencial tanto del plasma como del Blu-ray. El sonido resulta por momentos apabullante, con mención especial para el surround, que se hacía notar sin destacar demasiado, y para la eficaz presencia de graves, aunque con una pequeña tendencia a descontrolarse. También debemos alabar el trabajo del calibrador MCACC, ya que hubo momentos en los que virtualmente no sabía de dónde venían los sonidos, lo que habla de una muy buena configuración. A través del Blu-ray podemos disfrutar de la versión DTS HD, donde la sensación de inmersión es realmente espectacular, y donde el procesador SHARC de tercera generación tiene un extraordinario comportamiento. El Pioneer acredita un gran dinamismo donde se requiere, aún en niveles de exigencia máximos (como la secuencia de la explosión del coche en el túnel), en los que los aficionados disfrutarán de un modo especial.
Continuamos nuestras pruebas con Casino Royale, que siendo una película del mismo corte que la anterior, nos permitió disfrutar de unas secuencias de acción espléndidas, donde los 1080p24 marcan una diferencia enorme. El sonido es increíble, tanto en Dolby Digital 7.1 como en DTS HD. Además del ya comentado surround, la banda sonora a través de los frontales se muestra muy musical, lo que nos lleva a buscar otro tipo de cine para seguir nuestras pruebas.
Finalizamos con Million Dollar Baby, que nos permite apreciar que el fantástico nivel de los diálogos en el canal central, algo que casi no habíamos podido percibir en los dos filmes anteriores. También podemos notar que en bandas sonoras menos dinámicas y exigentes que las anteriores, el grado de realismo permanece intacto. En lo referente a la señal de vídeo, el nivel es altísimo, con especial mención para el color negro, aunque ya sabemos que el visualizador en el que hago las pruebas (Pioneer LX5090H) también ofrece un alto nivel.
También hicimos tests en estéreo, conectado únicamente con los frontales de la serie Mercury. En el receptor, podemos conectar los frontales con bicableado para escuchas estéreo. El Pioneer, a través de su modo Estéreo, cumple con suficiencia, aportando eficacia y fidelidad, gracias a su circuitería MOS FET y muy especialmente al control de fase (que se puede desactivar, para los más exigentes), que también permite escuchar música en multicanal de forma solvente. También es de destacar la función Sound Retriever, que emplea tecnología DSP para recuperar sonido en archivos comprimidos WMA o Mp3, restaurando la presión acústica. Es algo que nos resultará especialmente útil cuando conectemos un iPod. Aún así, los más puristas preferirán su empleo en multicanal, donde el receptor muestra sin duda todas sus virtudes.
Como conclusión, hablamos de un receptor que es capaz de descodificar en alta definición, con los formatos más recientes, y que resulta bastante completo. Tal vez se eche de menos una mayor vinculación con la red, tanto para radio por Internet, como para reproducir archivos almacenados en un disco duro, carencia que intenta suplir con el puerto para iPod. Resulta muy solvente conectado a un Blu-ray, tanto en audio como en vídeo, y es eficaz en estéreo. Un equipo recomendable, que corre el riesgo de quedarse anticuado en muy poco tiempo, pero que podemos encontrar ahora a un precio correcto, y que nos permitirá disfrutar de los formatos de alta definición a un muy buen nivel.
Raúl Centeno, Product Manager de Pioneer Electronics Iberica.
El poder del equilibrio:
Audio y entorno, perfectamente adaptados el uno al otro. Los potentes receptores de AV Pioneer son el tablero de control central para conseguir una sensación musical multicanal de altísima calidad. No sólo aseguran una afinación extremadamente precisa de todos los componentes del sistema, sino que también pueden ajustarse para acomodarse perfectamente a la acústica de la habitación donde están instalados.
STANDING WAVE CONTROL
Durante la instalación del receptor, al configurarlo con el MCACC, tenemos una opción del menú llamada Standing Wave Control. Esta función nos permite utilizar filtros para reducir el efecto de sonidos demasiado resonantes en el área de escucha. Estas resonancias se producen cuando, en determinadas condiciones, las ondas de sonido del sistema de altavoces resuenan entre sí, con ondas sonoras reflejadas en las paredes. Esto repercute directamente en el sonido, especialmente en las frecuencias más bajas, y dependiendo de la colocación de los altavoces, la forma de la sala y el punto de escucha, puede provocar que la estancia “retumbe”. Gracias al control de ondas, podemos personalizar los filtros y así controlar estas resonancias.
Pioneer VSX-LX50, Ese gran desconocido
Ficha técnica
POTENCIA DE SALIDA 150 w. IMPEDANCIA DE SALIDA 6 Ohms. NÚMERO DE CANALES 7. RELACIÓN SEÑAL/RUIDO 92/65 dB. CONSUMO (En uso/Standby) 450/0,6. DIMENSIONES 420 x 173 x 465 mm. PESO 15,3 Kg. DISTRIBUYE Pioneer (937399900).
Precio: 999 €
