Yamaha DPX-530, Yamaha a precio asequible
SOMETIDO AL COLORFACTS
- Imágenes de alto nivel a un precio irresistible y sello Yamaha.
- Precio: 2699 €
- Valoración de los especialistas: 4
- Texto: Javier Guerra
En el marco de la más importante feria del sector audiovisual europeo, celebrada el pasado mes de septiembre en Berlín, tuvimos la ocasión de asistir a la puesta de largo que Yamaha hizo de su nueva generación de proyectores de vídeo destinados al cine en casa. Dos fueron las novedades más importantes de esta nueva hornada, por una parte la inclusión en el modelo de referencia, que ahora pasa a llamarse DPX-1300, de un nuevo chip de procesado de vídeo que incorpora la tecnología más desarrollada que puede encontrarse en productos de uso doméstico y, por otro lado, la sustitución del modelo de entrada de gama que hasta ahora era un proyector basado en tecnología LCD, y que además utiliza la tecnología DLP de Texas Instru-ments con la última versión disponible del chip de 0,65” conocido como Matterhorn.
Este último modelo pasa a denominarse DPX-530 y es nuestro invitado en estas líneas. De entre sus principales características merece la pena destacar la resolución nativa en formato panorámico 16:9 de 1.024 x 576 puntos, que se adapta perfectamente a la resolución de la señal PAL utilizada en el Viejo Continente, además de las impactantes cifras de luminosidad y contraste que el fabricante sitúa honestamente en unos “hasta” 1.500 lm y 4.000:1 respectivamente.
Del resto de características del aparato, resalta la utilización de una rueda de color de siete segmentos, que añade uno blanco adicional a las tres parejas que reproducen los colores primarios rojo, verde y azul, y gracias al cual se eleva significativamente la cifra de luminosidad. Se mantiene, respecto a la anterior generación, el Iris completamente motorizado, con la función de modular la cantidad de luz que sale por el magnífico objetivo fabricado enteramente en cristal de alta calidad y que, de esta forma, mejora radicalmente el nivel de negro y por consiguiente la tasa de contraste del aparato.
En el apartado de conexiones el DPX-530 cumple con lo esperado al ofrecer entradas analógicas del más alto nivel RGBHV, y componentes YUV, además de un conector de entrada digital DVI apto para reproducir señales que incorporen el sistema de protección anticopia HDCP y que acepta igualmente señales HDMI mediante el adaptador correspondiente.
Conviene advertir que la instalación del aparato puede provocar algún quebradero de cabeza, al unir un elevado offset (ángulo formado entre el eje del objetivo y la base de la pantalla) con la ausencia de un dispositivo de desplazamiento vertical de la imagen (lens shift) que, en esta ocasión, sería realmente útil para evitar el uso de la corrección digital del efecto trapecio que, en ciertas condiciones de montaje puede resultar necesaria. La distancia focal de la lente es muy realista teniendo en cuenta el tamaño medio de un salón doméstico, y se puede conseguir una imagen en formato panorámico 16:9 con 2,20 m de base, con un retraso de entre 3,6 y 4,4 m. En este caso concreto el offset provocaría un decalaje superior a 40 cm entre el eje de la lente y la base de la pantalla.
En el debe del aparato y en comparación con su predecesor, el ilustre LPX-510, se han perdido algunas características interesantes como el ajuste eléctrico del zoom, el procesado de vídeo Faroudja o el, anteriormente citado, sistema de desplazamiento de la lente lens shift. A cambio, la vida de la lámpara se alarga hasta 4.000 h de uso en modo “Cine” con un ruido de apenas 30 dB.
A Prueba
Para nuestro análisis utilizamos una pantalla blanco mate, de 2 m de base y sin ganancia, en la que fueron desfilando nuestras imágenes de prueba habituales y que incluyen un primer ajuste básico con el disco Digital Video Essentials, un ajuste más profundo mediante el software de calibración Colorfacts y el examen último del potencial del aparato tanto con señales de definición estándar provenientes de películas como Shakes-peare in love, Gladiador o Yo Robot, como con señales de alta definición suministradas desde un HTPC.
En todos los casos, la imagen hace honor a la fama que atesora la marca del diapasón, destacando el superior nivel de negros que obtiene el DPX-530 respecto de su predecesor acompañado de una luminosidad importante, lo que se traduce en una relación de contraste real mucho mayor y en una imagen con una profundidad y detalle digna de elogio si tenemos en cuenta la limitada resolución nativa del panel. El procesado de vídeo también es de primer orden tanto con imágenes de origen fílmico como con señales en formato vídeo, sin apreciarse problemas dignos de mención en los contornos de las imágenes en movimiento, donde pueden aparecer los tan temidos dientes de sierra en el caso de que la conversión de entrelazado a progresivo no sea de la máxima eficacia. Respecto a otros artefactos como el molesto MDA (Motion Dithering Artifact) o posterización en las imágenes con movimientos de cámara, debo resaltar que es mucho menos evidente que en proyectores de mayor resolución y por tanto un compañero ideal de viaje para aquellos que no toleren este molesto artefacto.
Para aquellos que busquen una imagen del máximo nivel y que no necesiten el plus de nitidez que ofrecen los proyectores de más alta resolución o bien aquellos que no deseen lidiar con los artefactos de vídeo que provocan los proyectores de alta resolución y bajo precio con procesados de vídeo de inferior calidad, este Yamaha puede ser una excelente opción, habida cuenta del realista precio al que es ofrecido.
SOMETIDO AL COLORFACTS
A la vista de las mediciones obtenidas mediante el software Colorfacts, podemos afirmar, sin miedo a equivocarnos, que nos encontramos ante un proyector en el que los ingenieros de la firma japonesa han hecho bien su trabajo para ajustarlo de manera adecuada en fábrica. Seleccionando la temperatura de color Media, vemos que queda ligeramente por debajo de los 6.500 k establecidos debido a un nivel de azul demasiado bajo. Por fortuna, las resultantes de los tres colores básicos son por completo lineales y con tan sólo subir ligeramente el nivel de azul, se consigue un aporte idéntico de éstos obteniendo de esta manera el blanco D65 sobre la línea de 6.500 k.
El diagrama CIE, que muestra la posibilidad del proyector de restituir fielmente los colores según el estándar AES/EBU, ofrece igualmente un resultado digno de elogio con ligeros recortes del verde y el rojo sobre los máximos establecidos, pero clavando de forma increíble los puntos establecidos para los colores secundarios, lo que dice mucho del gran trabajo realizado. Por último, la tasa de contraste real debidamente calibrado a D65 es de casi 1.500:1 lejos de las cifras anunciadas por el fabricante.
Yamaha DPX-530, Yamaha a precio asequible
Ficha técnica
Panel: 0,65” DMD 576p DarkChip2 (relación 16:9). Resolución: 1.024 x 576 píxeles. Luminosidad: Hasta 1.500 lm ANSI. Tasa de contraste: Hasta 4.000:1. Lámpara: 250 W. Señales aceptadas: 480i, 576i, 480p, 576p, 720p (50/60 Hz), 1.080i (50/60 Hz). Formatos de color: NTSC, PAL, SECAM, NTSC 4,43, PAL60, PAL-M y PAL-N. Consumo: 340 W. Dimensiones: 360 x 102 x 290 mm. Peso: 3,9 kg.
Distribuye: Gaplasa (917482960).
Precio: 2699 €
