Epson EMP-TWD1, El iMac en vídeo
- Fue uno de los primeros proyectores todo en uno, con una estética peculiar y con 3 LCDs.
- Precio: 1149 €
- Valoración de los especialistas: 4
- Texto: Ramon Sendra
Perdonen la broma del titular, pero la primera vez que vi este proyector pensé, por su color blanco y formas, que era un novedoso invento de la siempre sorprendente Apple. Pero no podía ser, básicamente porque lo vi en el stand de Epson en la IFA del año pasado, ya que fue una de las estrellas de la marca en ese momento. De hecho el producto no es nuevo, ya que apareció casi a la vez que el MovieTime de Theme-scene, proyector que ya analizamos en su momento. Epson nos prometió entonces una unidad para probar, y ese momento ha llegado más de un año después de su presentación.
Como el Movie Time, lo característico de este aparato es que no sólo es un proyector de vídeo, sino que además incluye un reproductor de vídeo integrado, dispone de toda la circuitería necesaria para el escalado y procesado de vídeo y, además, cuenta con una pareja de altavoces DD (Direct Drive), diseñados por JBL, para disfrutar de cualquier película sin necesidad de nada más que una pantalla. Un todo en uno completo. Las diferencias básicas con el MovieTime es que nuestro invitado, cómo no, se basa en la tecnología de proyección LCD (dispone de 3 paneles, aunque también en una resolución de 480p) y es bastante más grande. Dejando de lado los aspectos estéticos del aparato (que cada uno lo valore como quiera) lo que sí es destacable es que está diseñado para colocarse encima de una mesa de centro, para distancias muy cortas de proyección siendo capaz de ofrecer una auténtica sensación de cine. Un ejemplo: 60” de diagonal con un retraso de tan sólo 1,5 m. Según el fabricante podremos alcanzar hasta las 300”.
Este todo en uno audiovisual viene con muchos cabos atados. Por ejemplo, la toma de corriente (se suministra con un cable IEC también de color blanco) se realiza desde la parte frontal, donde está la lente, ésta situada en uno de sus laterales. También encontramos en esta situación las conexiones suplementarias, de tal manera que instalado en nuestra mesa de centro será más difícil que tropecemos con algún cable. Entre estas conexiones encontramos una salida de audio digital óptica (EIAJ-TosLink), una analógica vía minijack y un conjunto de entradas en S-Video, vídeo compuesto y audio analógico estéreo. En la parte posterior, la que nos quedaría de cara a nosotros, sólo hay una salida de auriculares, además de la bandeja de lectura, el botón de eject y un panel LCD informativo como si de un lector DVD-Video se tratara. De hecho, además de poder disfrutar de películas, la unidad de lectura es compatible con discos CD-Audio y archivos codificados en MP3 y JPEG.
Su instalación es realmente fácil, muy a lo plug and play. Asimismo, permite cierta corrección vertical y horizontal (lens shift), además de disponer de un buen zoom, todo manual.
A PRUEBA
Debo mencionar que la unidad que nos han cedido para prueba es un test sampler, una unidad destinada a pruebas que no puede comercializarse. No sé si por ello es normal la franja de color verde que aparecía casi siempre a uno de los lados de la pantalla, así como un ligero desenfoque y pérdida de brillo en los laterales cuando aplicaba el máximo de desplazamiento de la lente en horizontal.
La ventaja de utilizar tres paneles LCD es que desaparecen totalmente los problemas de arco iris, y aunque el panel que la japonesa ha instalado en este proyector no es de los de última generación, me convenció bastante el nivel de negros y, también, la escala de grises. Tiene en general una muy buena luminosidad, lo que le permitiría abordar diagonales muy grandes sin demasiados problemas de brillo, aunque en diagonales pequeñas éste puede ser demasiado (los negros no son del todo profundos). Asimismo, el efecto rejilla es algo evidente, debido en parte a la resolución nativa de los paneles. Esto también incide en que los objetos en movimiento pierden cierta definición. Aun así, todo esto no son realmente problemas, sino algo característico de un proyector de este calibre (recordemos, 480p).
Aunque no ofrece demasiados ajustes de imagen (tampoco es su intención, noten ese carácter “fácil” al que aspira), desde el inicio la imagen en pantalla es bastante buena. Si podemos controlar bien el nivel de brillo y contraste para conseguir un buen negro, el resto de parámetros hacen de la proyección una experiencia agradable. Incluso el sonido, reproducido por dos pequeños altavoces de tecnología DD exclusivos de JVC, es bastante bueno, muy similar al que podemos encontrar en algunos televisores modernos. Si lo desean pueden añadir un subwoofer al equipo conectándolo a la salida correspondiente en el panel frontal (al lado de la óptica).
En funcionamiento se percibe algo de ruido, incluso a veces puede molestar. Eso sí, no hay apenas fugas de luz, por lo que nada visual molestará la proyección.
Epson pone a disposición de los usuarios de este proyector un subwoofer por 128 euros. El precio de la lámpara de recambio es de 260 € (IVA no incluido en ninguno de los dos).
El EMP-TWD1 es la solución todo en uno de Epson en cuanto a proyección. Al igual que sus competidores más directos, sólo está disponible en resolución de 480p, destacando de él el uso de 3 paneles LCD, cuyo rendimiento es bastante óptimo. Ofrece un buen sonido y su instalación resulta muy fácil gracias al posible desplazamiento de la lente en vertical y horizontal. En cambio, padece algunos problemas como falta de dinámica en colores o los propios de una resolución SD.
Epson EMP-TWD1, El iMac en vídeo
Ficha técnica
Paneles LCD: 2 de 0,55” MLA, de 854 x 480 píxeles de resolución. Lente de proyección: F: 1,7 -2,1. Distancia focal: 13,7-20,5 mm. Lámpara: 135 W UHE, vida útil de 2.000 h. Intervalo de desplazamiento de la lente: Vertical hasta un 50 %. Horizontal en un 25 %. Brillo: 1.200 lm ANSI. Peso: 7 kg. Ruido: 28 dB. Dimensiones:
310 x 340 x 200 mm.
Distribuye: Epson Ibérica (902495969).
Precio: 1149 €
