Screenplay 5000, Un nuevo comienzo
¿Un LCD Screenplay?
- Infocus recurre al LCD para proyecciones en casa con luz ambiental muy alta.
- Precio: 1599 €
- Valoración de los especialistas: 3
- Texto: Jorge Wuhrmann
La compañía Infocus separa su gama de aplicaciones profesionales de las específicamente creadas para cine en casa a través de la marca Screenplay. Hasta ahora, sus propuestas, de las que hemos tenido ocasión de probar algunas en esta publicación, estaban basadas en la tecnología DLP en su gama actual. Pero ahora ha complementado esta oferta con un dispositivo basado en LCD, el Screenplay 5000,
ideado como un proyector de iniciación alternativo a su hermano DLP 4805, que probamos en octubre de 2004.
Basado en tres paneles TFT de 0,7” de matriz activa con una resolución de 1.280x720 píxeles (16:9 nativo), cuenta con una óptica de calidad totalmente realizada en vidrio, con una distancia focal de 26-31 mm (F/1,9-F/2,2), capaz de proyectar desde 1,5 m de distancia, por lo que se puede considerar de tiro corto. Su tasa de contraste se sitúa en 1.200:1, mientras su luminosidad es más bien alta, 1.100 lm (ver recuadro). Comparado con las más recientes realizaciones LCD, echamos en falta el iris dinámico y algún tipo de lens shift, para compensar los desplazamientos verticales u horizontales derivados de su instalación, algo que siempre hace más flexible el situarlos en los ambientes domésticos no dedicados, que en la mayoría de los casos es donde se instala este tipo de proyectores. En todo caso es destacable el tamaño de pantalla que es capaz de generar con un efecto rejilla muy escaso.
La conectividad incluye entrada de vídeo por componentes, S-Video, vídeo compuesto, VGA y DVI (M1), por lo que cuenta con todo lo necesario para recibir toda clase de señales de vídeo por vía analógica o digital, incluyendo las de alta definición.
Se suministra con un práctico mando a distancia iluminado (algo que debería ser casi obligatorio para cualquier equipo pensado para utilizarse sin luz ambiente) y un completo surtido de cables de 1,8 m que permiten la conexión de vídeo con diversas clases de fuentes, incluido un ordenador, aunque no se entrega el adaptador necesario para conectar un cable DVI estándar a la entrada específica de Infocus (DVI M1), algo que nos ha privado en nuestra prueba de poder conectar una fuente con salida DVI o HDMI.
La puesta en marcha y configuración inicial resultan sencillas gracias al completo manual suministrado, disponible en castellano. Las posibilidades de actuación sobre los diferentes parámetros de la imagen son múltiples, dependiendo del tipo de señal de vídeo recibida, lo que permite al usuario un ajuste fino de la calidad final, a la vez que incluye la posibilidad de guardar hasta tres configuraciones independientes en sendos bancos de memoria. En general, los acabados resultan bastante buenos y se incorpora un sistema de limpieza del filtro de polvo, a priori interesante, aunque algo farragoso de llevar a cabo por exigir el desmontaje previo de la lámpara. Y a propósito de ésta, conviene mencionar que anuncia una duración de tan sólo 2.000 h, una cifra algo baja en los tiempos que corren. Como no hay ningún sistema de regulación de la luminosidad de la lámpara (modo “eco”), no habrá tampoco forma de prolongar su vida útil.
A prueba
Para evaluar la calidad de imagen de nuestro invitado, conté con la inestimable colaboración de José Antonio Piedrafita, un gran experto en cuestiones de proyección que ya ha colaborado en nuestra revista, que en esta ocasión aportó tanto su buen hacer en la calibración de nuestro invitado, como su HTPC para las pruebas.
Conecté inicialmente un lector DVD-Video Pioneer 575S mediante vídeo por componentes y, proyectando sobre una pantalla blanca, procedí a realizar los oportunos ajustes mediante los patrones del Digital Video Essentials. La temperatura de color, calibrada según el fabricante a D65, parecía bastante correcta, pero necesité varios retoques de brillo y contraste respecto a los valores de origen, hasta dar con una adecuada escala de grises. El resultado final es adecuado, salvando la tradicional limitación de los LCD respecto al contraste, aunque siempre dentro de un nivel de nitidez y detalle bastante buenos. A destacar el correcto nivel de ruido del ventilador y la casi ausencia de artefactos en la imagen.
Repetida la misma calibración en el caso del HTPC, configurado a la resolución nativa del proyector y utilizando una pantalla gris, se observa una mayor precisión en todos los sentidos, con una apreciable mejora del nivel de negro y de blanco respecto a la prueba efectuada por componentes, aunque se manifiesta un ligero shading (tenues sombras de color en las esquinas al presentar una pantalla completamente negra). Mediante el visionado de material en DVD-Video tal como El pacto de los lobos, Cypher o Matrix Reloaded se observa una colorimetría correcta, aunque mejorable, así como un relativo control del banding vertical y horizontal, dos problemas clásicos de la tecnología LCD. Hay que subrayar positivamente la nitidez, reflejo de la calidad de la óptica instalada. La resolución de los detalles de todo tipo resulta interesante, aunque se echan de menos algunos matices en rostros o texturas de ropa.
Pasando a material de alta definición, se produjo la esperada mejora de la nitidez, aunque sin grandes cambios respecto a los niveles de detalle y colorimetría.
En conjunto, la imagen presenta una calidad buena que hace disfrutar del material proyectado y al fin y al cabo, es lo que debe hacer un aparato como el Screenplay 5000.
El rápido desarrollo y abaratamiento de la tecnología en los últimos años ha situado los proyectores básicos a un nivel de calidad y precio más que atractivo. Es el caso de nuestro invitado, en el que también destacan la calidad de su óptica y los buenos acabados en general. Comparado con proyectores DLP de baja resolución, el Infocus Screenplay 5000 es una interesante alternativa para aquellos a los que les parece insufrible el efecto arco iris de los DLP o para quienes prefieran sacrificar un poco de contraste a cambio de un mayor tamaño de pantalla y mayor luminosidad.
¿Un LCD Screenplay?
Según nos manifestaba el importador, la razón por la que el fabricante incorpora un LCD a su gama de DLPs para cine en casa es la luminosidad. Uno de los factores que hay que tener en cuenta a la hora de instalar un proyector de cine en casa en nuestra sala es el control de la luz ambiente. En muchas ocasiones, en ausencia de una sala dedicada, nos vemos obligados a utilizar nuestra sala de estar, integrando el proyector en la misma lo mejor posible y, en algunos casos, sin poder contar con un oscurecimiento total. Mientras la tecnología DLP casi exige que tengamos que eliminar toda fuente de luz exterior, en LCD pueden manejarse tasas de luminosidad mayores que permiten proyectar sin una completa oscuridad, ya sea por motivos involuntarios o porque el cliente así lo exige.
Screenplay 5000, Un nuevo comienzo
Ficha técnica
Panel: 3x 0,7” de alta temperatura de poly-silicio TFT de matriz activa con una resolución nativa de 1.280x720 píxeles en 16:9. Lente de proyección: Totalmente de vidrio. F/1,9-F/2,2. 26-31 mm. Relación de contraste: 1.200:1 (full on / full off). Brillo: 1.100 lm ANSI.
Lámpara: 150 W UHP, 2.000 horas. Distancia de enfoque: 1,5 m a infinito. Conectividad: 1 DVI (M1), 1 vídeo por componentes, 1 VESA, 1 S-Video, 1 vídeo compuesto, 1 estéreo, RS-232, 1 trigger 12 v. Dimensiones: 103x294x260 mm. Peso:
3,4 kg.
Distribuye: Chemison (933395054).
Precio: 1599 €
