Hitachi PJ-TX200, LCD en buena forma
A VUELTAS CON EL POLVO
- Hitachi presenta un magnífico
contendiente en la batalla de los LCD.
- Precio: 1799 €
- Valoración de los especialistas: 5
- Texto: Jorge Wuhrmann
Durante el tercer asalto de la tradicional batalla entre Panasonic y Sanyo por el mercado de los LCD destinados a cine en casa, Hitachi lanzó su modelo PJ-TX100, una interesante propuesta que llamó la atención por su calidad de construcción. Poco después de que Epson haya lanzado los paneles LCD D5, era lógico que también Hitachi renovase su modelo. El resultado es el PJ-TX200 que será nuestro invitado en esta ocasión.
El aspecto exterior del PJ-TX200 es prácticamente idéntico al de su predecesor, pero en esta ocasión con una carcasa oscura de buena terminación que le otorga, junto con su particular diseño, un aspecto de aparato de gama superior. El frontal está marcado por el gran objetivo montado en un lateral y la rejilla de salida de la ventilación, que cuenta con un direccionamiento del flujo del aire que lo aleja del haz de luz, para evitar así que interfiera en la calidad de la imagen. La toma de aire se sitúa en la parte lateral izquierda, con un filtro para evitar que la suciedad penetre en los paneles. En la parte trasera encontramos una conectividad más que suficiente para el uso doméstico, con una entrada para cada tipo de señal de vídeo (S-Video, vídeo compuesto, vídeo por componentes, así como RGB compatible con SCART con el oportuno adaptador) y, por supuesto, una entrada de vídeo digital, en este caso HDMI. La resolución de 1.280 x 720 píxeles de los nuevos paneles junto con la conexión de vídeo digital otorgan a nuestro invitado la condición de “HD Ready”.
Acompaña al aparato un pequeño pero práctico mando a distancia que destaca por estar retroiluminado, una característica que es de agradecer y de la que ya podían tomar nota otros fabricantes de proyectores, lectores y receptores. Su distancia focal y la presencia del desplazamiento vertical y horizontal de la lente (Lens Shift), unidos a la ausencia de salidas o entradas de aire por la parte posterior, hacen que la flexibilidad de colocación del aparato sea máxima, algo también muy de agradecer para los usuarios domésticos.
Una de las mayores virtudes del Hitachi PJ-TX200 está en sus posibilidades de configuración. El menú permite al usuario controlar todos los parámetros de la imagen, incluyendo control de la temperatura de color y gamma, además de las típicas de contraste, brillo, saturación de color, tinte, etc. Todo ello permitirá hacer una calibración absolutamente precisa. Y para los más osados, no hay problema en equivocarse, porque siempre se puede hacer un reset a los parámetros por defecto. Además de contar con varios modos prefijados de temperatura de color, etc., el usuario puede ir guardando en varias memorias las configuraciones que vaya realizando por su cuenta. Pero si todas estas posibilidades le marean, o le parecen excesivas para un uso cotidiano, no hay que preocuparse porque existe una versión “fácil” del menú que reduce el acceso y control a lo verdaderamente imprescindible. Sin duda, el conjunto de posibilidades ofrecidas y la sencillez de la interfaz gráfica están entre lo mejor que se puede encontrar en el mercado.
Además de la selección de la señal de entrada, controles de contraste, brillo y color, desde el mando a distancia se permite además el acceso directo al control del iris automático en los modos Auto1, Auto2 y Apagado, el iris manual, el modo de color y la relación de aspecto. Es particularmente importante en un LCD de última generación la presencia del iris dinámico, que en este caso se presenta por partida doble. Por una parte, un iris automático que puede fijarse en dos posiciones o desconectarse y, por otra, un iris manual motorizado complementario para fijar la luminosidad a las condiciones de la sala.
Efectuada la oportuna calibración de los parámetros esenciales con los patrones del Digital Video Essentials, procedí a visualizar diversas películas en DVD-Video para evaluar la calidad de imagen de nuestro invitado. En primer lugar, hay que destacar que respetando una distancia de visionado del doble de la base de la pantalla no es apreciable en ningún momento la rejilla de los paneles. El molesto efecto screendoor parece haber pasado a la historia. Otro tanto puede decirse del banding vertical. En desplazamientos de imagen laterales no son perceptibles franjas verticales en los fondos (como por ejemplo en los cielos), como sí ocurría en generaciones anteriores de LCD.
Sin embargo sí se aprecia cierta tenue coloración de los patrones grises, el shading de color, otro de los efectos negativos de esta tecnología, que por desgracia no se ha resuelto aún, si bien hay que reconocer que se encuentra dentro de unos niveles muy comedidos.
Aunque el aparato presenta diversos formatos prefijados de visualización (normal, cine alto, cine bajo, música, deporte), la colorimetría más realista se obtiene en el modo normal, ajustando conjuntamente el iris manual en un punto intermedio (6) y desconectando el iris automático. De esta forma se evitan los indeseables oscurecimientos excesivos de la imagen generados por el iris automático y se obtiene una colorimetría más saturada, realista y cinematográfica, aunque a costa de perder algo de nivel de negro. No obstante, los niveles de contraste alcanzados con esta configuración son bastante buenos, con un negro de aspecto mucho mejor que en anteriores generaciones de LCD, aunque sin llegar al nivel alcanzado por la tecnología rival DLP. Con todo, los resultados son bastante correctos y permiten disfrutar mucho mejor de las escenas oscuras, aunque se eche en falta un mayor grado de detalle en las mismas. La resolución general de la imagen con señales digitales escaladas a 720p es magnífica y llena de detalle, por encima de la alcanzada a la resolución nativa del formato DVD-Video a través de la entrada de vídeo por componentes. El aparato es además extraordinariamente silencioso, algo que siempre de agradecer.
Hitachi ha presentado un magnífico contendiente en la batalla de los LCD dedicados al cine en casa. Las mejoras del panel D5 se han integrado en una elegante carcasa bien construida, sin pérdidas de luz y altamente flexible para su colocación. Dotado de una muy interesante calidad de imagen y de amplísimas opciones de configuración es además un aparato extraordinariamente silencioso y equilibrado. Sin duda un proyector muy interesante por prestaciones, calidad y precio para todos los aficionados.
A VUELTAS CON EL POLVO
Uno de los problemas que han afrontado los usuarios de la tecnología LCD desde sus inicios es la aparición de molestas motas de polvo en los paneles LCD. Cuando esto ocurre, en escenas de fondo negro se presenta en la pantalla alguna sorprendente forma en uno de los tres colores básicos. Habitualmente no interfieren en el normal disfrute de la película, pero cuando las veamos, ya no podremos volver a verlas otra vez. Mientras existen algunos modelos que incorporan diversos métodos de limpieza parcial por parte del usuario, a otros (como el Hitachi PJ-TX200) no hay más remedio que llevarlos al servicio de asistencia técnica para su limpieza. Para evitar esta eventualidad, nuestro invitado cuenta con un filtro que, como es lógico, requiere una limpieza periódica, para lo cual puede programarse una señal de aviso dentro de la configuración para que nos lo recuerde cada 50, 100, 200 ó 300 horas. Sin duda se trata de una interesante prestación, aunque es la eficacia del filtro la que debe proporcionar la tranquilidad al usuario.
Hitachi PJ-TX200, LCD en buena forma
Ficha técnica
Panel: 3 LCD TFT de 0,7” D5 de origen Epson. Resolución: 1.280 x 720 píxeles. Objetivo: Zoom F=1,7-2,4 f=20,0-31,9. Distancia focal: 0,8 a 13,8 m (pantalla 16:9). Relación de contraste: 7.000:1 (on/off). Brillo: 1.200 lm ANSI (normal). 960 lm ANSI (silencioso).
Ruido: 28 dB (normal), 24 dB (silencioso). Lámpara: 150 W UHB. Corrección: Keystone y lens shift vertical y horizontal.
Conectividad: 1 vídeo compuesto, 1 S-Video, vídeo por componentes, 1 HDMI, VGA y RS-232. Dimensiones:
340 x 113 x 299 mm.
Peso: 4,7 kg.
Distribuye: Charmex
(charmex@charmex.net).
Precio: 1799 €
