Proyectores de vídeo

Screenplay 7210, Vayamos al cine

PROYECTOR PROFESIONAL Y DOMÉSTICO

  • La opción de un único DMD sigue siendo una apuesta segura, más ahora con el nuevo DC3.
  • Precio: 6999 €
  • Valoración de los especialistas: 5
  • Texto: Ramon Sendra

Afirmar que este proyector es de los primeros en disfrutar del reciente DarkChip 3 de Texas Instruments no sorprende si reconocemos quién es su fabricante: Infocus. Éste siempre ha ido de la mano de Texas e implanta en sus realizaciones lo “último” del fabricante de paneles DLP. Así, analizamos ahora este ScreenPlay 7210 cuyo objetivo es sorprender a sus poseedores por su mejor nivel de negros. Y es que ésta ha sido la excusa del DC3: mejorar la reproducción de los negros y la relación de contraste. No dejemos de lado su resolución nativa de 1.280x720 píxeles, lo que le permite alardear de su condición HD.

Con una apariencia típica de los productos ScreenPlay (de hecho, extremadamente similar al 7205, su predecesor), su forma compacta y su liviano peso facilitan su transporte (la parte frontal actúa como asa) o su colocación en el techo. De serie, o como mínimo en la caja del producto que hemos analizado, nos viene con un interesante extra: una tapa que oculta elegantemente todo el cableado. Hablando de ello, nuestro invitado disfruta de un buen elenco de conexiones:2 entradas de vídeo por componentes, otras 2 de S-Video, 1 de vídeo compuesto (con una nueva circuitería propia del DCDi de Faroudja que mejora notablemente la visualización de las imágenes utilizando este formato), 2 trigger normalizados, 1 puerto RS-232 y 2 conectores propietarios que, con los adaptadores necesarios, nos permitirán conectar un cable DVI o HDMI y un SCART RGB. En el paquete venía de serie el adaptador SCART-D5, pero no el que permite disfrutar del DVI o HDMI. Ambos conectores “especiales” son incoherentes, ya que no tenemos constancia de ninguna fuente que equipe ambas salidas.

El ajuste de zoom y del enfoque son manuales, y el punto negativo de nuestro invitado es que no dispone de lens shift, una prestación que a este nivel de precios debería ser estándar. Viene con un pequeño mando a distancia retroiluminado (el mismo que encontramos con el 4805), que permite muchas opciones gracias a las teclas directas (relación de aspecto, overscan, etc.).

En cuanto a configuraciones posibles son muchas y útiles, incluyendo varios valores de temperatura de color (aunque es seguro que nos quedaremos con el valor de 6.500 K, y se hubiera agradecido un valor ligeramente inferior como opción añadida), color, gamma y corrección keystone (aunque no lo recomendamos por la consecuente pérdida de resolución).

DVE en mano son pocos los ajustes que debí retocar para conseguir una buena imagen, lo que indica un buen interés por parte del fabricante para sacar el proyector bien calibrado de fábrica. A una temperatura de color de 6.500 K, gamma en modo “film” y una leve modificación en los valores de contraste, brillo y color, accedemos a una imagen muy decente.

La lente de este proyector comparada con el 7200 de primera generación es notablemente mejor. Se han reducido mucho las (leves) distorsiones cromáticas así como los errores de geometría (el efecto barril).



BUENA IMAGEN



La saturación de los colores es buena, y aunque no detecté ningún rojo “duro” típico en otros proyectores, quizá le faltó cierto empuje al verde. A destacar (y más en el caso de este nuevo DC3) la muy buena reproducción de los negros, sensiblemente más profundos y compactos, aunque se detecta algo de ruido de bajo nivel en escenas oscuras (dithering). Mejoran los resultados cuando utilizamos señales en 720p, percibiendo una mejoría en el detalle de la imagen y la reproducción de unos colores más vivos y creíbles. No pude probar la entrada de vídeo digital debido a la ausencia del correspondiente adaptador. En lo que a procesado de vídeo se refiere, la verdad es que este ScreenPlay pasa la prueba con muy buena nota. Es evidente que parte del mérito corresponde al DCDi de Faroudja (concretamente el FLI2310), y ciertamente comparando el trabajo del procesado entre nuestro invitado y el lector que utilizamos para las pruebas (un Denon DVD-3910) las diferencias eran perceptiblemente mínimas, por no decir indetectables. La detección de contenido de vídeo o fílmico se realiza bien, sin problemas.

Uno de los defectos típicos en los paneles DLP es el arcoiris, que en este caso queda bastante inhabilitado gracias al uso de una rueda de color de 7 segmentos a velocidad 5x. Aunque no imposible, se hace difícil ver algún barrido de color indeseado, y sinceramente esto se agradece. En cuanto a aspectos más prácticos, debo comentar las bien controladas fugas de luz, las salidas de aire laterales y el sensible ruido de los ventiladores, que además no funcionan de manera continua (incluso con el modo “Eco” de lámpara) y se nota cuando varía la velocidad, lo que puede estorbar un poco la proyección.

Estos últimos aspectos deberían tenerse en cuenta durante la instalación física del proyector.

Dentro de su gama de precios, el ScreenPlay 7210 supera las versiones anteriores (como debe ser) y conseguirá adeptos gracias al buen desarrollo del DC3, que con sus mejores negros consigue una imagen con más dinámica y contraste. Como proyector incluye todo lo que uno puede esperar de él: buena configuración, correcta conectividad y resultados buenos; aunque el uso de dos conectores, digamos, no estandarizados, la necesidad de utilizar adaptadores o la ausencia del lens shift le limitan un poco en competición.


PROYECTOR PROFESIONAL Y DOMÉSTICO

El fabricante ha conseguido que este ScreenPlay 7210 ofrezca un brillo de 1.100 lm ANSI, sin duda una barbaridad si lo utilizamos en salones con la luz ambiente bajo control. Por eso recomendamos el modo “Eco”, que más allá de alargar la vida de la lámpara, ofrece una tasa de brillo más cercana a lo ideal (15-20 foot-lamberts son suficientes para pantallas de 100” o algo más). Pero si alguien quiere utilizar este proyector en una oficina para presentaciones y/o datos, podrá hacerlo, y no sólo por su alto brillo antes mencionado.

La función “white peaking” también está destinada a aplicaciones profesionales. Activándola se eleva la salida de los blancos, que son más brillantes y, en cierta manera, compensan la luz ambiental de un espacio como puede ser una oficina o una sala de reuniones. En nuestro caso, es decir, en aplicaciones de cine en casa, nos olvidaremos totalmente de esta prestación, a no ser que nos dé por no apagar las luces del salón.

Screenplay 7210, Vayamos al cine

Ficha técnica

Panel: Dark Chip 3 DLP de Texas Instruments, de 1.280x720 píxeles en 16:9. Lente de proyección: Diseño Zeiss de cristal. F:2,7, f:3,1. 1,67:1-2,08:1. Rueda de color: 7 segmentos, 5x. Relación de contraste: 2.800:1 (full on/full off). Brillo: 1.100 ANSI lm. Lámpara: 220 W UHP (3.000 horas de vida útil). Distancia de enfoque: 1,5 a 7 m. Conectividad: 2 entradas de vídeo por componentes, 1 D5, 2 S-Video, 1 vídeo compuesto, 1 M1 (DVI), 1 HD15 VESA, 1 RS-232, 2 trigger 12 v. Peso: 4,3 kg. Dimensiones: 351x325x110 cm.

Distribuye: Chemison (933395054).

Precio: 6999 €