Fuentes (Blu-Ray-DVD-HD)

Panasonic DMP-BD50, Mejoras sobre un buen lector

BLU-RAY Y DECODIFICACIÓN

  • El conjunto ofrecido por el DMP-BD50 a su precio es sin duda atractivo.
  • Precio: 599 €
  • Valoración de los especialistas: 4
  • Texto: Jorge WUHRMANN

Una de los gigantes de la electrónica que más activamente ha intentado popularizar el formato Blu-ray es sin duda Panasonic. El modelo DMP-BD30 fue el primero que contó con el perfil 1.1, el primer reproductor de sobremesa que transmitía todos los nuevos formatos de audio por su salida HDMI y además con un precio verdaderamente competitivo. En aquel tiempo, se anunció además el lanzamiento de un “hermano mayor”, el lector DMP-BD50, que habría de incorporar a las bondades de aquel revolucionario aparato dos novedades de alcance: el nuevo perfil 2.0 y, por fin, unos decodificadores internos para los nuevos formatos de audio que no harían imprescindible contar con un receptor A/V de última generación para disfrutar de los mismos. Si el BD30 nos pareció en su momento un gran paso adelante, las características adicionales del BD50 nos llamaron inmediatamente la atención, sobre todo porque tampoco se traducían en un encarecimiento excesivo en el precio recomendado respecto a su hermano menor. Es por tanto uno de los bancos de prueba que con más impaciencia he esperado.

Fijándonos en el aspecto exterior del DMP-BD50, el nuevo modelo tiene una estética prácticamente idéntica a la del DMP-BD30, con su frontal en negro con acabados en plástico, la bandeja de transporte en su lado izquierdo y una tapa abatible al lado derecho que oculta las teclas de operación básica y la ranura para tarjetas SD. Precisamente gracias a la capacidad de almacenamiento de este tipo de dispositivos, este reproductor puede ser compatible con el perfil 2.0 o BD-Live, aunque la tarjeta en sí misma no se entrega con el aparato, por lo que debe comprarse aparte. Por otro lado, esta unidad de lectura de tarjetas SD, permite reproducir fotografías y vídeos de alta definición en formato AVCHD.

La parte posterior incorpora las mayores diferencias con el BD30. Aparte de un puerto Ethernet para poder conectarse a Internet (imprescindible tanto para actualizar el firmware directamente como para los perfiles 1.1 y 2.0), el DMP-BD50 cuenta con una salida HDMI 1.3ª, capaz de transmitir además de vídeo, todos los formatos de sonido, tanto en forma digital como en formato PCM una vez decodificados internamente en el lector. También, encontramos salidas digitales eléctrica y óptica EIAJ-Toslink (por la que evidentemente sólo saldrán los formatos Dolby Digital o DTS estándar), salidas analógicas para 5.1 canales decodificados internamente, salida de audio estéreo y salida de vídeo por componentes, también de alta resolución. Complementariamente, incorpora salidas S-Video y Vídeo compuesto.

El mando a distancia es exactamente el mismo que el del DMP-BD30 e incluye la posibilidad de controlar un televisor (u otros aparatos) de la misma marca mediante el “Viera Link”, que es el usado por la marca japonesa como nexo común en todas sus realizaciones. Se echa de menos, como en tantos otros reproductores, una forma de retroiluminación del control remoto, que debería ser obligatoria para un aparato que se va a utilizar –como poco- en penumbra.

La configuración y puesta en marcha se efectúa de forma rápida y relativamente intuitiva, gracias a un sistema de menús bastante bien resuelto y con suficientes indicaciones en pantalla. No obstante, para el ajuste fino, especialmente respecto a la configuración de audio, acabé teniendo que recurrir al manual, aunque no encontré respuesta para algunas de mis preguntas. El sistema ofrece tres formas de configuración del audio. Para comenzar, el perfil “calidad” permite la salida de audio digital de alto ratio de bits (HRBA) por la salida HDMI (a un descodificador externo), lo que desconecta el audio secundario (sonidos de menús y comentarios Picture in Picture, por ejemplo). El perfil “audio secundario” decodifica todos los codecs internamente, haciendo que salgan en formato PCM a través de la salida HDMI, dejando así acceso al audio secundario también. Finalmente, un perfil “usuario” permite configurar el audio al gusto del aficionado. En cualquier caso, para tener sonido 7.1 en formato PCM a través de la conexión HDMI, es imprescindible desactivar el audio secundario.

Dentro de los menús de audio, existe una sección que nos permite configurar el aparato para adaptarse al equipo de su propietario cuando se utilizan los decodificadores internos. Se puede elegir el tipo de cajas, su número y ajustar los retardos, aunque para ello habrá que calcular los mismos. Este menú no existe en la consola PS3, y en algunos de los reproductores con decodificación interna aparecidos hasta la fecha no existía o dejaba mucho que desear. Por tanto, era uno de los puntos clave de mi prueba del DMP-BD50. En este sentido, ya puedo adelantarles que, si bien algunas de las necesidades relativas a la configuración sí se pueden ver cubiertas con lo que el BD50 puede ofrecer, en algunos aspectos, aún encontramos algunas lagunas de importancia. Todas las posibilidades de parametrización se refieren única y exclusivamente a la salida HDMI. Por lo tanto, si utilizamos las salidas analógicas 5.1, toda esta sección del menú es como si no existiera, pues no sirve absolutamente para nada, como pude comprobar bajando 12dB el volumen de uno de los canales, sin que se notase lo más mínimo. Por otra parte, ya usando la salida HDMI, los retardos deben calcularse, cuando hace ya muchos años que cualquier equipo efectúa ese cálculo simple cuando introducimos la distancia desde el punto central de escucha hasta cada altavoz. Finalmente, el tono de prueba “salta” de canal a canal, de forma que es imposible calibrar que estén todos al mismo volumen en el punto central de escucha, sonómetro en mano. Es más, la posibilidad de regular presión sonora es sólo en una dirección en cada canal (reducir el volumen), en vez de permitir subir o bajar conforme se necesite. Con todo ello, hay mucho espacio para mejorar en esta sección, siendo particularmente paradójico que en realidad no hay necesidad de inventar nada, puesto que hablamos de opciones disponibles en multitud de reproductores DVD desde hace años. Con todo, la principal carencia es que esta parametrización, además de ser utilizable por la salida HDMI debería serlo también a través de las salidas analógicas 5.1.

Si conectamos el DMP-BD50 por HBRA y trabajamos con un decodificador externo para el procesado de los nuevos formatos de audio, el rendimiento es excelente, tanto como lo es el de su hermano menor DMP-BD30. Por ello, intenté evaluar las características diferenciales de este modelo superior, más concreto, su capacidad para decodificar internamente los nuevos codecs de audio. Y lo cierto es que, a pesar de las limitadas posibilidades de configuración que otorga el DMP-BD50 para extraer sonido a través de sus salidas 5.1, el rendimiento es bueno y sí hace que se aprecien diferencias entre una banda sonora DTS y una DTS Master Audio. Hay más calidad en los nuevos formatos sin pérdidas y se oye en la extensión de graves, en la nitidez de los agudos y en la extraordinaria resolución de los sonidos más sutiles o aparentemente intrascendentes. En este sentido, no hay decepción posible. Sin embargo, quienes tengan imposible efectuar una configuración adicional en las entradas 5.1 de sus receptores, como es probable que ocurra en numerosos aparatos de hace tres, cuatro o más años, echarán de menos varias cosas. En ese tipo de aparatos, el sistema se limita a dar potencia a la señal recibida y a controlar el volumen, nada más. Normalmente, no habrá ningún tipo de opción para configurar las distancias de las cajas conforme a la realidad de nuestra sala, no puede configurarse la frecuencia de corte para el canal de subgraves y, generalmente, tampoco se puede interpolar un 7.1 a partir de un 5.1, con lo que echaremos de menos sonido por detrás de nuestro asiento. Por ello, utilizando las salidas 5.1 del DMP-BD50, estaremos todos usando la misma configuración, independientemente de si sus cajas son de rango completo o no, sin tener en cuenta “detalles” como si su sala tiene 60 o 15 metros cuadrados. En unos tiempos en los que cada vez es más compleja y precisa la configuración de los receptores a la medida de cada sala y equipo, con ecualizaciones paramétricas prácticamente a medida, hacer “café para todos” simplemente no es una solución. Por tanto, se constata que sigue siendo una asignatura pendiente para la industria la capacidad de poder configurar con precisión los parámetros del equipo en un reproductor Blu-ray de sobremesa a través de las salidas analógicas 5.1 (y mejor 7.1).

Respecto a la calidad de imagen del DMP-BD50, los resultados de las pruebas fueron muy convincentes. Se trata de uno de los lectores del momento, con una calidad de imagen elevadísima, al nivel de los mejores en lo relativo a películas en Blu-ray. El procesado de imágenes a 24 cuadros por segundo, en 1.080 líneas de resolución horizontal en exploración progresiva, es totalmente fluido y permite apreciar las excelencias del detalle que otorga la alta resolución. Texturas y colores en segundo plano se representan con una riqueza de matices excelente. Las posibilidades de ajuste de la imagen son también bastante extensas, para poder ajustarse de esta manera a las condiciones del visualizador y de la propia sala, un gran trabajo por parte de Panasonic. En cuanto a los discos de baja resolución, los del presuntamente difunto formato DVD, los niveles de calidad son correctos, pero no llegan al de los mejores reproductores dedicados del viejo formato, incluidos algunos de la propia marca, por lo que no sería de extrañar que el DMP-BD50 coexistiera en muchos hogares con lectores dedicados que, probablemente, ya sean pieza clave de los equipos de los usuarios más exigentes.

El conjunto ofrecido por el DMP-BD50 a su precio es sin duda atractivo, gracias a la buena calidad de vídeo, a la presencia del último perfil del formato y a la posibilidad de escuchar los formatos de alta resolución sin necesidad de cambiar el receptor A/V.

Tampoco hay novedad en lo que respecta al tiempo de respuesta desde que se introduce un disco en el aparato hasta que empezamos a ver imágenes en nuestro dispositivo de visualización. Casi un minuto entre unas cosas y otras. Acostumbrados a lo que tardaba un DVD y viendo lo que tarda una Playstation 3, sigue pareciendo un tiempo excesivo, aunque parece que tendremos que ir acostumbrándonos y aparcar la impaciencia por disfrutar de las películas. Al fin y al cabo, las prisas nunca fueron buenas.

Product Manager de Blu-ray de Panasonic España.



El mercado demanda la máxima calidad de imagen en su televisor y para televisores FULL HD la definición estándar no es suficiente. Por ello, con los equipos Blu-ray de Panasonic, los consumidores pueden disfrutar de la mejor calidad de la imagen en Alta Definición. Además, la función BD-Live permite la conexión a Internet, aumentando así las opciones en entretenimiento.


BLU-RAY Y DECODIFICACIÓN

En el desaparecido formato HD-DVD, el aficionado contó desde el comienzo con reproductores capaces de decodificar los nuevos formatos de audio y servirlos a través de salidas analógicas, lo que permitió disfrutar de los mismos incluso antes de que aparecieran en el mercado los primeros previos-procesadores o integrados A/V capaces de decodificar esos nuevos formatos. En el sistema Blu-ray, en cambio, las cosas han sido bien distintas. El primer reproductor capaz de enviar todos los nuevos formatos de audio por vía digital a través de HDMI salió algún tiempo después de que los receptores A/V capaces de decodificar esas señales estuvieran en el mercado. Por otra parte, la aparición de decodificadores internos en los reproductores que permitieran esta misma utilidad ha ido apareciendo con cuentagotas y hasta el momento, a precios elevados. Otro tanto ocurre con los “perfiles” Blu-ray, de cuyo lento goteo surgen regularmente nuevos productos. Finalmente, la variedad y precio de las películas disponibles tampoco es como para animar al cinéfilo. El resultado –crisis económica aparte- es que muchos aficionados se resisten a dar el paso y adquirir un reproductor del formato triunfador de la alta resolución a precios muy superiores al del formato DVD, mientras no se tenga una mínima sensación de estabilidad y de producto terminado; sobre todo, ante la perspectiva de tener que sustituir una pieza del equipo tan costosa como el procesador A/V, un elemento que en casi todos los hogares tiene apenas un par de años y está en perfectas condiciones de uso.

Panasonic DMP-BD50, Mejoras sobre un buen lector

Ficha técnica

DISCOS REPRODUCIBLES BD-Video, BD-ROM (v2), BD-R/RE, DVD-Video, DVD-RAM, DVD-R/-RW/-RW DL, DVD +R/+RW CL, CD-Audio, CD-R/RW. JPEG, MP3, DivX. FORMATOS DECODIFICADOS Dolby Digital, DTS, Dolby Digital Plus, DTS-HD High Resolution, Dolby TrueHD, DTS-HD Master Audio, PCM. HDMI Direct Audio Bitstreams: Dolby Digital, DTS, Dolby Digital Plus, DTS-HD High Resolution, Dolby TrueHD, DTS-HD Master Audio, PCM. Conversión-decodificadión por HDMI: Dolby Digital, DTS, Dolby Digital Plus, DTS-HD High Resolution, Dolby TrueHD, DTS-HD Master Audio. SALIDAS DE VÍDEO HDMI (1.3), componentes, S-video, Video compuesto. SALIDAS DE AUDIO 1 analógica estéroe, 5.1, digital óptica (EIAJ-Toslink), digital eléctrica (S/PDIF). OTRAS CONEXIONES Ethernet (10Base-T/100Base-TX), tarjetas SD. DIMENSIONES 430 x 313 x 59 mm. PESO 3,3 kg. DISTRIBUYE Panasonic (902153060).

Precio: 599 €