Visualizadores superiores a 36"

Pioneer LX608D, Máxima expresión

EL NUEVO HDMI

  • Pioneer sólo sabe fabricar los mejores plasmas del mercado. Este 60” es sencillamente el mejor visualizador que he visto, y punto.
  • Precio: 8199 €
  • Valoración de los especialistas: 6
  • Texto: Ramon Sendra

Siento ser pesado, pero una vez más debo iniciar uno de mis bancos de prueba recordándoles que creo firmemente que el plasma es, actualmente, la mejor tecnología de visualización frontal para aplicaciones de televisión y, sobre todo, cuando hablamos de cine en casa. Si además sumamos a esta tecnología la marca Pioneer, entenderán que les anuncie que están a punto de leer un artículo sobre el que es sencillamente, para mí, el mejor televisor del momento. Fíjense que tengo la osadez de decirlo ante un producto que sobrepasa los 8.000 euros de precio, una cifra imposible para muchos mortales, pero debemos reconocer que estamos probando el “top de gama” de la marca japonesa: un modelo de 60” equipado con todo lo que podamos desear: absolutamente todo.

La última generación de paneles de plasma de Pioneer recibe el nombre de Kuro. Ya deberían saber que, en japonés, dicha palabra significa “negro”. Ésta ha sido la obsesión de la marca durante muchos años: conseguir un visualizador que permita ofrecer la máxima relación de contraste nativa posible, entendiendo que su usuario será un amante de una imagen excelente, sólo posible de conseguir con una paleta de grises única.

El gris más difícil, en casi toda tecnología de visualización, es el propio color negro que, a la vez, es responsable de la consecución de la mejor relación de contraste. Nuestro invitado arroja unas cifras técnicas increíbles, destacando esos 20.000:1, que consigue sin necesidad de procesados dinámicos.

Además, como debe ser, estamos ante un panel Full HD, ya saben, de 1.920 x 1.080 líneas, y es de los pocos plasmas compatibles totalmente con la frecuencia 24p, incluyendo un modo “punto a punto” que se limita a reproducir exactamente lo que la fuente conectada le ofrece, sin escalado alguno.

Un panel de 60” es una diagonal que hoy en día nos parece inmensa, y realmente lo es, pero no dudo de que pronto empezará a ser más popular de lo que espera mos, como ahora nos sucede con las “pequeñas” de 42”. Tiempo al tiempo.

Si me remito al precio, debo reconocer que 8.199 euros son muchos, pero si tenemos en cuenta la filosofía de la marca, que consiste en ofrecer lo máximo al precio que sea y lo comparamos, por ejemplo, con el precio de su reconocido modelo de 50”, deduciremos rápidamente que la relación es favorable para este modelo de 60”.

ALTAS PRESTACIONES

Como suele ser habitual en Pioneer, nuestro invitado está convenientemente equipado con un sinfín de tecnologías de procesado de la señal que permiten al usuario mejorar hasta lo sublime casi cualquier tipo de señal. Este sistema es muy necesario, por ejemplo, cuando lidiamos con señales de televisión (dispone de sintonizador de TDT, aunque la compañía aún no se ha atrevido con uno compatible con alta definición), preparadas para diagonales mucho más pequeñas.

La estética de este modelo, por otra parte, es sublime en todos los aspectos. Su alta tecnología contrasta con la sencillez de líneas y formas de este televisor. Es justamente esta sobriedad visual lo que lo hace todavía más atractivo (o eso creo yo).

El LX608D no viene acompañado de pedestal ni de altavoces, pero podremos adquirir estos complementos a precios realmente moderados en la misma tienda donde lo encarguemos. Esto facilita al usuario la elección del tipo de pedestal o la inclusión o no de altavoces en caso de que queramos utilizarlo sólo como pantalla y recurrir a nuestro equipo de cine en casa para el sonido. No es mala idea destinar este televisor para el disfrute visual en una estancia diferente a la habitual, dejando un televisor de menor diagonal para el día a día. Les remito a su ficha técnica para que comprueben que su conectividad es más que suficiente, incluso diría que ejemplar.

Una de las ventajas de nuestro invitado es que, gracias a sus 60”, podemos dotar de sentido a la resolución 1.080p. Si en el caso de las 42” podría fácilmente discutir con cualquier sobre la dudosa necesidad de apostar por un 1.080, en el caso de las 60” no hay más razón que desearlo. Una gran diagonal para una cantidad de información necesaria y, sobre todo, visible. Gracias al 1.080p, este Pioneer ofrece unas imágenes nítidas y claras, convirtiendo cualquier detalle en una obra de arte, todo ello sin renunciar a una perfecta escala de grises y a una colorimetría que, de hecho, se ve reforzada por el excelente contraste, que hace posible que los matices de color aumenten y, por tanto, la riqueza visual crezca exponencialmente. Objetos que en otros televisores son monocromáticos, con algunos detalles en gris que les otorgan volumen y tridimensionalidad, aquí se muestran en todo su esplendor, con diferentes tonos que los convierten no sólo en objetos tridimensionales, sino casi palpables.

A PRUEBA

Todo este gozo visual lo conseguí utilizando algunas de las ventajas de este modelo, como son sus tres entradas HDMI v.1.3.a, la calibración ISF y la compatibilidad 1.080/24p. Que sea compatible con imágenes 24p no quiere decir que veamos únicamente 24 imágenes por segundo. De hecho, como sabemos y ya comenté en el análisis de su hermano pequeño de 50”, Pioneer opta por aumentar tres veces el refresco, lo que evita parpadeos y mejora la calidad de la imagen. Estos 72 Hz siguen manteniendo a raya el efecto judder, permitiendo esos movimientos fluidos que antes no conocíamos con material cinematográfico, y evitando cualquier efecto de parpadeo o la fatiga visual.

Ejemplo de todo lo anterior lo podemos encontrar con la película Los Hermanos Grimm, donde se suceden un sinfín de escenas oscuras que, con nuestro invitado como anfitrión, conseguimos visualizar de manera casi perfecta.

Seguramente, los que no estén acostumbrados a este nivel de negros pensarán que, justamente, el de este Pioneer es excesivo, pero de hecho lo que están padeciendo es la no familiaridad con el negro absoluto. Detalles como sombras en puertas o las hojas de un bosque oscuro no los veríamos en otro visualizador de similar diagonal -y menor precio-. Bien podría decir que sólo con un proyector llegaríamos a tal nivel de detalle. La profundidad y la excelente paleta de colores, junto con la perfecta definición de las imágenes, otorgaron a la película una tridimensionalidad fantástica que parecía convertir el televisor en una ventana.

Con una de las películas protagonizadas por Denzel Washington vi que este Pioneer totalmente incapaz de deformarle la cara. Buena noticia, sin duda. Los procesados de vídeo suelen deformarle la cara a este conocido actor, ya que su piel oscura no es percibida como tal y, sobre todo en primeros planos, convierte una cara fija en un amasijo de formas en movimiento aleatorio. Pioneer consigue reproducir perfectamente las imágenes sin distorsionarlas.

SOBRE EL BRILLO

Panasonic -sí, Panasonicnos presentó el año pasado un prototipo de plasma que mejoraba sustancialmente su salida de luz (nivel de brillo). Lo hace consciente de que, para muchos, la batalla “LCD vs plasma” se centra exclusivamente en el brillo -absurda reducción de elementos que no merece comentario alguno-. La verdad es que, a fecha de hoy, la tecnología de plasma tiene un pequeño talón de Aquiles con el nivel de brillo. Los resultados que antes he mencionado los conseguí en una sala cómodamente iluminada, aunque obtendría otros muy diferentes si me hubiera decidido por un salón con luz de día.

El nivel de brillo es crítico cuando la luz ambiental es alta, reduciendo la sensación de blanco y, en la práctica, disminuyendo la relación de contraste. Por esta razón, Pioneer equipa uno de los modelos de 60” con un filtro que intenta evitar esta situación, a la par que mejora la reproducción de los colores. Esto no debe suponer un problema para nadie, puesto que la ayuda de una cortina permite al usuario disfrutar de las excelentes imágenes de nuestro invitado, pero el brillo sigue siendo su talón de Aquiles.

La genialidad que supone disfrutar de imágenes en 1.080/24p no debería mermar mi opinión cuando tratamos con imágenes en SD, las más comunes que nos llegan a través de las ondas herzianas. El sintonizador digital que este televisor equipa sin duda hace que la TDT sea mucho más atractiva que en otros modelos de más económicos. Capta muy bien la señal y parece claro que la compañía se ha esmerado para sacar lo mejor de esa cadena de bits siempre deficiente (a ver qué emisora de televisión se decide a ser por fin la primera en apostar por la calidad de la imagen en lugar de la cantidad de canales).

El caso es que, incluso con los peores canales de televisión que podemos sintonizar, la imagen no sufre demasiados artefactos. Recuerden que incluso las señales de televisión vía TDT están pensadas para diagonales mucho menores, y que 20” equivalen a casi 50 cm más de diagonal, pero Pioneer sabe que si ofrece un producto exclusivo debe dotarlo de la mejor tecnología de procesado disponible. Mi siempre “odiada” Antena3 se reproduce con bastante coherencia incluso con su excéntrica paleta de colores, mientras que los textos en movimiento de cualquiera de los canales de información 24H se pueden leer a la perfección. También pude disfrutar correctamente de los partidos de fútbol, pudiendo ver la pelota en los planos abiertos o distinguir los jugadores gracias a la buena reproducción de sus camisetas contra el verde bien saturado del césped.

Raúl Centeno, Product Manager, Home Business Division, Pioneer Electronics Ibérica, S.A. Pioneer apuesta firmemente por el plasma. Los motivos de esta decisión radican en la naturaleza autoemisiva, capaz de crear los niveles de negro más intensos y de producir colores e imágenes más nítidas. Pioneer ha conseguido, por primera vez, la gama de negros más perfecta en un entorno sin ningún tipo de color o reflejo: unos niveles un 80% más intensos, con una relación de contraste de 20.000:1. Con más de diez años de dilatada experiencia en fabricación y distribución, la compañía conoce la importancia de la tecnología interna del plasma por encima de cualquier otro aspecto. El proyecto Kuro mantiene esta filosofía en el desarrollo de las nuevas pantallas planas. Las pantallas Kuro en general, y el magnífico PDPLX608D en particular, son capaces de generar un profundo impacto emocional en los consumidores que persigan disfrutar de una experiencia sensorial sin precedentes.


EL NUEVO HDMI

A excepción del sintonizador de TDT compatible con señales en alta definición (uno de los detalles oscuros de la compañía, que pretende ser resuelto en la nueva hornada de televisores que está a punto de llegar) la más destacada de las prestaciones de este televisor y, en general, de toda la gama de plasmas de Pioneer, es la entrada HDMI. Sus tres conexiones son compatibles con las nuevas normas del estándar (1.3), lo que implica su compatibilidad con fuentes futuras a largo plazo. Por ejemplo, además de la compatibilidad con señales 1.080/24p, incluye la también posibilidad de visualizar punto a punto, así como la función Deep Colour. A diferencia de otros televisores que también afirman ser compatibles con esta profundidad de bits (que, sobre el papel, mejora la reproducción de los colores), pocos modelos realmente son capaces de visualizarlos. Aunque el procesado de este Kuro sigue funcionando a 12 bits, el gamut de color de esta octava generación de paneles sí permite sacar todo el provecho de los colores, sobre todo en comparación con cualquier otro televisor del mercado.

Pioneer LX608D, Máxima expresión

Ficha técnica

PANEL Plasma de 60”, 1.920 x 1.080 píxeles en progresivo. SINTONIZADOR Analógico y digital (no compatible HD). CONECTIVIDAD Vídeo compuesto, S-Video, vídeo por componentes, 3 x HDMI v1.3, VGA, salida de auriculares. ALTAVOCES No incluidos de serie. BRILLO No anunciado. RELACIÓN DE CONTRASTE 16.000:1. DIMENSIONES 1.224 x 717 x 115 mm. PESO 34,5 kg. DISTRIBUYE Pioneer (937393900).

Precio: 8199 €