Pioneer PDP-506XDE, De nuevo, sorprende
SOBRE EL SINTONIZADOR DIGITAL
- Pioneer vuelve a mejorar sus paneles de plasma, que ya antes eran un
referente en el mercado.
- Precio: 5400 €
- Valoración de los especialistas: 6
- Texto: Ramon Sendra
No voy a entrar en la tediosa polémica de qué tecnología de visualización es mejor: si plasma o LCD. Algunos fabricantes ya han confirmado su apuesta por el panel de cristal líquido, incluso menospreciando cualquier otra solución que tenga como base el panel de plasma. Vale. Unos mantienen dos líneas de producción (una LCD, otra PDP), seguramente para no perder su cuota de clientes. Otros, se mantienen firmes, y desde hace años, en su línea, como es el caso de Pioneer.
La marca japonesa hace tiempo que se centró, exclusivamente, en el desarrollo de los paneles de plasma, lo que se convirtió en la base de sus productos de visualización frontal. Desconozco si nunca se plantearon el LCD como alternativa, pero es que tampoco importa. Su compromiso con la tecnología de plasma ha sido constante, perpetua e incansable. Qué mejor ejemplo que nuestro invitado a estas líneas: el fastuoso PDP-506XDE. Digo fastuoso porque, incluso después de haber probado a fondo todos y cada uno de sus últimas generaciones de paneles de plasma, siguen sorprendiéndome. Ya van por la sexta generación, y las mejoras son notables.
¿Será que se dejan siempre algo en el tintero para “justificar” una nueva generación año tras año? Yo creo que no. Más bien les otorgo un potente y dinámico departamento de I+D, siempre atento a las demandas de los usuarios pero ansiosos de anticiparse a ellas.
Como ejemplo de su nueva (y reciente) generación de plasmas, nos han cedido este visualizador de 50”, el modelo más alto de la gama que incluye, por 5.400 euros (frente los 4.990 euros de la versión inferior), el descodificador de televisión digital, la entrada de PC frontal, un conector HDMI adicional y alguna prestación menor más. Sólo la inclusión del sintonizador justifica la diferencia de precio. Y hablando de sintonizadores, nuestro invitado viene con dos: uno analógico y otro digital. De éste último, debo criticar la ausencia de la parte interactiva (bajo el estándar MHP, ver recuadro), pero para nada la suprema calidad del circuito que, incluso en una diagonal tan generosa como la de este televisor, ofrece unas imágenes ciertamente de calidad, definidas y llenas de color. Pero nota sobresaliente para el sintonizador analógico. Incluso a las puertas de su abandono total (por eso del “apagón analógico”), los ingenieros de Pioneer no han escatimado recursos, lo que da como resultado un ejemplar diseño electrónico que, entre sus secretos, incluye un reductor de ruido dinámico. En función de la calidad de imagen conseguida aplica una tasa menor o mayor de reducción de ruido, lo que mejora sensiblemente las recepciones “malas”, sin que las “buenas” presenten un color empastado por culpa de una reducción de ruido sobredimensionada.
Saltemos al panel de conexiones: irreprochable. Si nos mantenemos todavía en lo que a sintonización de televisión se refiere, choca el hecho de que debamos interconectar físicamente las dos entradas de RF (una para el sintonizador digital, otra para el analógico). La razón está en que la señal DVB-T es algo más frágil que la analógica. Así, podremos hacer que entre la señal directamente de de la toma de antena al sintonizador digital, luego enviarla a cualquier otro aparato (un grabador de vídeo digital, por ejemplo) para, finalmente, devolverla al sintonizador analógico del plasma. Es una opción.
Nuestro invitado viene repleto de prestaciones dedicadas a mejorar la imagen, incluyendo toda una amplia batería de configuraciones para ajustar la imagen de manera quirúrgica. Cada entrada (y dispone de muchas, sobre todo por la inclusión de varios conectores SCART, HDMI y vídeo por componentes) implica ajustar sus propios valores, algo lógico si tenemos en cuenta que los ajustes para una señal HDMI no son los mismos que para una señal RGB vía SCART. Por cierto, es de los pocos televisores que sacan señal de televisión (del sintonizador digital o analógico) vía SCART.
En nuestro caso, y después de evaluar la excelente calidad de sus sintonizadores, ajustamos mediante Color-Facts la entrada de vídeo HDMI, y para la ocasión utilizamos un lector de DVD-Video Pioneer DV-668AV. De gran utilidad nos resultó la posibilidad de ajustar la temperatura de color para niveles altos y bajos de brillo. Las mediciones nos permitieron ajustar con una precisión excelente una temperatura de color de 6.500 K, con variaciones poco significativas en cuanto a los valores para cada uno de los canales RGB. De fábrica el panel viene ajustado (no a cero) para una “situación ponderada”, fruto del constante compromiso de calidad con el cliente final. Aun así, procedimos a verificar previamente los valores de brillo y contraste, lo que dio como resultado unas diferencias realmente mínimas a las exigidas por los patrones del ColorFacts.
Entre las mejoras palpables de este modelo en relación con su hermano de la generación anterior está, sin duda, la mejora del nivel de negros. Otra vez, Pioneer se excede en sus resultados consiguiendo rizar el rizo. Si ya aplaudimos los logros en su generación anterior, ahora vuelven a la carga con una mejora interesante. Gran parte de la circuitería se dedica a evaluar a velocidad vertiginosa los fotogramas que se muestran en pantalla. Análisis en mano, se realizan los ajustes para que, a nuestros ojos, la escala de grises se magnifique, lo que mejorará la dinámica de forma evidente.
Así, en escenas oscuras no sólo se percibe un negro mejor, puesto que desaparece por completo la diferencia entre el negro de las bandas horizontales, que delimitan la diferencia de aspecto, y el negro “película”, sino que los detalles en las zonas oscuras son realmente apreciables. Cuando saltamos a una imagen brillante no se llega a quemar la imagen, por tanto no perdemos toda la gradación de blancos que una imagen pueda proponer.
En cuanto a los colores, otra vez magníficos. Amén de un rojo quizá muy intenso, los azules y verdes son excelentes. La paleta es exquisita, como pude comprobar con toda la batería de secuencias a las que sometí a nuestro invitado. Una de ellas, el videoclip musical del Blue man Group, confirmó el capítulo referente a los colores, con una reproducción excelente de los azules y naranjas que impregnan la imagen (el tema musical es una de las demos del último disco de DTS). Como es habitual en Pioneer, las cajas acústicas son independientes del propio panel (este año sólo están disponibles en acabado negro). El usuario puede montarlas a ambos lados del panel o debajo del mismo. En nuestro caso los montamos en sus laterales. No sólo la calidad de ellos es buena (los diálogos son inteligibles y la dinámica musical correcta para un televisor), sino que la distinción estética que forma con el panel es más que correcta.
Finalmente, recordar que el panel no incluye las entradas, sino una unidad externa de aspecto similar a un lector de DVD-Video. Al panel se conectan dos cables además de la toma de corriente. Personalmente creo mucho en esta solución, por su facilidad de acceso.
Pioneer consigue mejorar lo inmejorable. Generación tras generación siguen empeñados en sacar lo más de una tecnología que muchos creen ya madurada. Pioneer les recuerda que se equivocan.
Nuestro invitado, digno de estar entre las páginas de alta selección, me convenció por sus excelentes resultados. Su mejor nivel de negros (y, por tanto, su relación de contraste) es palpable en comparación incluso con un panel de la generación anterior de la propia marca (no hace faltar lidiar con modelos de la competencia). Excelente reproducción de los colores y ausencia total de esos artefactos que, poco a poco, empiezan a ser historia en el currículum del plasma.
SOBRE EL SINTONIZADOR DIGITAL
Pioneer ha sido de las primeras compañías en incluir un sintonizador de TDT de serie en sus modelos (y mucho antes de que industria, usuarios y teledifusores empujaran a ello). Chapó. Pero ahora que se avecina la verdadera era digital de la teledifusión (en noviembre parece ser que la TDT será más interesante en nuestro país), sorprende que la japonesa no se haya decidido por incluir las prestaciones del estándar MHP, el que permitirá la interactividad (entre otras cosas) vía televisión. Otros fabricantes, como Philips, no han dudado en ello. Según Pioneer, no hay planes a medio plazo para incluir la MHP de serie.
Si alguien quiere poder disfrutar de la MHP sólo tendrá una opción: pasar del descodificador digital incorporado en el propio Pioneer y adquirir uno externo. Esto supone un paso hacia atrás en cuanto a la calidad que este Pioneer ofrece en lo que a sintonización digital se refiere. Hubiera sido deseable que la marca tuviera en cuenta dicha posibilidad. De hecho, renuncian a ello por el poco soporte que la MHP (creen) tendrá en toda Europa, aunque a nivel local (por ejemplo, en Catalunya) la MHP aspire a ser una útil herramienta interactiva.
Pioneer PDP-506XDE, De nuevo, sorprende
Ficha técnica
Panel: PDP de 50” (127 cm). 1.280x768 píxeles. Relación de contraste: 4.000:1. Brillo: 1.100 cd/m2. Conectividad: HDMI (2), vídeo por componentes, S-Video, vídeo compuesto, SCART (3), salida de audio digital en EIAJ-TosLink y audio analógico estéreo, VGA, auriculares, previo subwoofer, zócalo PCMCIA, SR. Sintonizador de TV: Doble, analógico y digital DVB-T (MPEG2 MP@ML). Sonido: Amplificador de 13 W por canal (1 kHz, 10 %, 8 ohmios). Procesadores de audio Surround SRS, Audio Orientation (Focus) y Bass Boost (TruBass). Dimensiones: 1.224x717x92 mm. Peso: 31,8 kg. Consumo: 344 W.
Distribuidor: Pioneer Ibérica (93799900).
Precio: 5400 €
