Visualizadores inferiores a 36"

Philips 28DW6658, A vueltas con la DTV

  • Un televisor TRC muy convencional cuyo único atractivo es el sintonizador DVB-T y MHP.
  • Precio: 1099 €
  • Valoración de los especialistas: 3
  • Texto: Ramon Sendra

Desde Cine En Casa apoyamos cualquier iniciativa relacionada con la televisión digital, en cuanto el formato elegido a nivel europeo (DVB-T) satisface sobre el papel nuestras demandas “audiovisuales”. Por otro lado, Philips se ha convertido en uno de los fabricantes a nivel mundial (y también nacional), que más está haciendo para la difusión de la DTV, ya sea participando en diferentes foros, como ofreciendo soluciones al mercado de una manera veloz para así familiarizarnos con esta nueva y atractiva tecnología. Hace algunos meses ya analizamos el DTR1000, uno de los primeros descodificadores básicos (zapper) de DTV disponibles en nuestro país. Ahora toca el turno a un televisor de tubos con sintonizador analógico y digital, junto con las prestaciones que ofrece la MHP, la plataforma interactiva que acompaña al estándar de DTV. La unidad analizada es de 28”, aunque dispone de otro modelo, idéntico en prestaciones, de 32” (1.399 euros). Aun siendo el primer fabricante que apuesta con este tipo de producto, la oferta sigue siendo mínima.



A medio camino



Philips España anunció que su apuesta por la DTV incluiría, progresivamente, todas sus tecnologías de visualización, lo que incluye plasmas y LCDs. Pero de momento sólo disponemos de estos dos modelos integrados MHP basados en TRC. La diferencia básica entre un televisor integrado y otro convencional, es que el primero equipa en su interior el descodificador DTV pertinente y, en este caso, el software necesario para el disfrute de la MHP. Analizando a primera vista nuestro invitado, descubrimos la inclusión de un puerto RS-232 que, amén de permitir una supuesta actualización de software, facilita la conexión de un módem estándar telefónico, necesario para la comunicación en modo bidireccional (por ejemplo, para participar en encuestas a tiempo real). Otra conexión añadida y obligada es un zócalo para tarjetas compatibles PCMCIA, también imperativa para los canales codificados, tipo Canal+. Ni tarjeta ni placa se suministran de serie.

Aceptando el importante papel de Philips en la puesta en marcha de la DTV (tanto en nuestro país como en Europa), no entendemos porqué el primer televisor integrado DVB/MHP no ofrece nada más que un descodificador integrado. Philips se la reconoce por sus circuitos de procesado de la imagen (el más reciente, el Pixel Plus II, aunque también dispone de otras tecnologías), pero que no equipa en este televisor. Simplemente un circuito que mejora, según el fabricante, el nivel de negros (aunque en contra reduce la escala de grises más oscura) dentro de un paquete de prestaciones bajo el nombre de Crystal Clear III.

Volviendo al tema de conexiones, Philips se reafirma en que este televisor no es “para nosotros”. Sólo disfruta de dos conectores SCART, y sólo uno de ellos es compatible con señales RGB, además de una salida de audio digital en S/PDIF (obligada por las especificaciones) que nos permitirá disfrutar de las bandas sonoras en digital multicanal bajo Dolby Digital o DTS que el estándar DVB-T permite. Aun así, son pocas prestaciones para un televisor cuyo único atractivo es la DTV/MHP.



A prueba



Todo lo anterior está basado en una primera toma de contacto visual y manual en mano. Conectamos el televisor a un reproductor de DVD-Vídeo convencional del mismo fabricante, y a una toma de RF. Aun disfrutando de un único sintonizador, el comportamiento de este Philips divide por completo la parte “digital” de la “analógica”. Todos los procesos de sintonización (los cuales incluyen modo automático y manual) deben realizarse por separado. Mientras que la sintonización digital no presenta problemas, la analógica resulta algo tediosa, notándose que esta vez Philips no ha equipado este televisor con uno de sus mejores sintonizadores. Aun detectando una gran cantidad de canales, no todos se muestran en su máximo esplendor (algo sí visible en comparación a un modelo superior del mismo fabricante). La navegación de los canales no es continua, ya que mediante el toque de un botón en el mando a distancia navegamos o por los canales digitales o por los canales analógicos. En modo analógico criticar además que, aunque es posible reordenar los canales, no es posible eliminar la sintonización de un canal. Esto hace que el bucle entre canales sea infinito (si apretamos la tecla P+, y no hay canal sintonizado, se nos muestra por igual). En digital este problema se “soluciona” con las listas de favoritos.

Tomando como referencia la calidad de la señal digital, sí reconocemos unos mejores resultados en comparación a la que ofrece el DTR1000 (su descodificador externo) conectado vía SCART-RGB. Mayor definición de imagen y colores más saturados y reales. Esto es así ya que Philips aplica en este televisor una plataforma propia, que por precio no puede equipar aun en sus descodificadores externos. De hecho, los resultados en la vertiente digital de este televisor, reafirman a la holandesa como uno de los mejores actores dentro del panorama de la DTV. Repasando brevemente (porque aun todo está en fase de pruebas) las prestaciones de la plataforma MHP, este Philips demuestra que, en este aspecto, también está a la altura.

Conectado a un DVD-Vídeo, la imagen se muestra simplemente correcta, con las deficiencias y características propias de un televisor de estas características, es decir, sin demasiados procesados de vídeo y a 50 Hz (algo que, en contra, es apreciado por un sector de aficionados al Cine en Casa).

La primera apuesta de Philips en lo que a televisores integrados DTV/MHP se refiere no es para tirar cohetes. El 28DW6658 es un televisor convencional con sintonizador integrado, cuyas prestaciones en imagen y sonido son quizá muy justas para un aficionado al Cine en Casa. Como ventaja, además del sintonizador DVB-T integrado, su compatibilidad con señales MHP. Quizá vale la pena esperar sus nuevas realizaciones.


Philips 28DW6658, A vueltas con la DTV

Ficha técnica

Pantalla de 28” (70 cm; 66 cm visibles).

Real Flat Black Line S.

Estéreo, 20 W RMS (incl.Dolby Virtual).

Entradas de vídeo en S-Video, vídeo compuesto y audio analógico estéreo en lateral. Conexión PCMCIA estándar, RS-232, 2 SCART (1 RGB), salida de audio analógico estéreo en el panel posterior y digital S/PDIF.

Compatible MHP v1.0.2. Soporte para módem externo (hasta v90). EPG para canales digitales (Java). Función “Impulse noise behaviour” para una mejor recepción digital.

Paquete exclusivo Crystal Clear III.

Plateado.

112 W (<3 W en espera).

46 kg.

782x507x510 mm.

Precio: 1099 €