Visualizadores inferiores a 36"

Panasonic TX-32LX60, el LCD por debajo de las 37"

  • Panasonic recurre al LCD para sus televisores hasta 32”, y lo hace de manera elegante.
  • Precio: 1510 €
  • Valoración de los especialistas: 4
  • Texto: Ramon Sendra

Panasonic ha dejado muy claro que su apuesta es por el plasma. Hasta tal punto que es el único fabricante (que yo conozca) que tiene en su catálogo un modelo de plasma de tan sólo 37”, y que analizamos en el número de junio. Lo ha conseguido apostando por esta tecnología y desarrollando un panel cuyo tamaño de píxel permitía esta distintiva diagonal. Pero no todo el mundo puede (o quiere) un televisor de 37 o más pulgadas, ya sea porque su comedor es pequeño, porque no quiere un “pantallón” o, sencillamente, porque está buscando un segundo televisor para un despacho, una habitación o una buhardilla. Quién sabe. Como por debajo de las 37” no existe plasma alguno y, seguramente, porque la marca japonesa no quiere dejar la oportunidad de arañar algo de la cuota de mercado en ese sector, se ha visto obligada a contar con la tecnología LCD. Así, su actual catálogo incluye modelos en LCD de 20, 23, 26 y 32” (el de 20 y 23” con una relación de aspecto 4:3, mientras que el resto está disponible en 16:9).

En estas páginas vamos a analizar el de 32”, un nuevo modelo que llegó al catálogo de la marca justo antes de verano y que amplía su exitosa serie Viera.

Nuestro invitado, como el resto de la serie, mantiene esa sencillez en sus líneas que hace que siga siendo un modelo compacto en diseño. Es realmente pequeño, lo que hace que el usuario pueda colocar este 32” en casi cualquier sitio. La ubicación de los altavoces (en estéreo y dos vías), de manera casi invisible en su parte inferior, ayuda a diseñar un marco de la pantalla de muy pocos centímetros, aumentando la sensación de grandiosidad de la imagen.

Al igual que pasó cuando analizamos el majestuoso modelo de 42” en plasma, este de 32” viene, de pronto, con 2 entradas HDMI. Está bien que Panasonic, que hace algo más de un año no apostaba por esta interfaz digital, ahora lo haga incluso con sus modelos de baja pulgada. También lleva dos entradas SCART y una de vídeo por componentes, junto a las de S-Video y vídeo compuesto. Pero no hay ninguna entrada VGA, que suele ser interesante para algunos usuarios. Por cierto, el panel de conexiones está en la parte posterior pero muy arriba. Otra cosa que me ha sorprendido es que no venga con sintonizador TDT. El panel reposa sobre una base que permite rotar, fácilmente, algunos grados la pantalla.

Una de las cosas que he criticado de la reciente gama Viera de Panasonic es, incluso en modelos de gama superior, la sencillez del menú de configuración. Una cosa es que sea sencillo e intuitivo, otra que no permita modificar, a voluntad, algunos parámetros que podrían ayudar a mejorar, notablemente, la imagen. Como era de esperar, este modelo tampoco disfruta de un generoso menú de configuración, aunque será suficiente para abordar con cierto éxito algún que otro ajuste que mejore lo que vemos en pantalla. Con este panel LCD de 1.366 x 768 píxeles está claro que lo que más importa, amén del propio panel, es la electrónica asociada, y Panasonic suele ser buena en ello. E incluso la relativa baja diagonal de este modelo (32”) facilita que algunos defectos, que sí veríamos en una pantalla más grande, aquí puedan pasar desapercibidos. La primera sensación es que todo está muy aplastado, debido a la imposibilidad de poder “suavizar” los contornos de las imágenes y permitir una tridimensionalidad mejor. Con una escala de grises comprometida en el espectro inferior (a veces el negro queda ligeramente azulado), aunque con un buen control en el superior (los blancos apenas se queman, malos ajustes aparte), la colorimetría gana puntos gracias al magnífico control de los colores cálidos que consiguen una perfecta correspondencia con los fríos. Aun así, este Panasonic obtiene casi los mismos resultados que muchos de los paneles LCD de similares características y precio, por lo que todo lo criticado, por desgracia para los usuarios, es habitual en otras tantas marcas (incluso con esas que apuestan, definitivamente, por el LCD).

La calidad del sintonizador analógico es simplemente correcta (como debe ser), pero donde mejor se comporta nuestro invitado es conectado a un lector de DVD-Video que permita muchos ajustes de la imagen (como mi habitual DV7600 de Marantz) y, sobre todo, con señales en alta definición. Por componentes el control de bordes y color me pareció mejor que vía HDMI. Para las pruebas en HD me valí de la Xbox 360, vía componentes, tanto a 720p (sin ningún problema) como a 1.080i. En este último caso percibí algún que otro problema, como líneas horizontales en blanco en la parte superior que aparecían de vez en cuando. En este caso, también notaba algún que otro defecto en el desentrelazado.

El sonido, como ya comenté con los modelos anteriores de la misma serie, es muy bueno, ya que casi escapa de cualquier sensación nasal, mantiene perfecta la inteligibilidad de la palabra y ofrece una buena dinámica.

Siendo sinceros, Panasonic propone un TV LCD de 32” que está en la línea de otros televisores de similares características, algo loable para una compañía que ha afirmado una y otra vez su apuesta clara por el plasma. Pero por debajo de sus 37” sólo se puede optar por el LCD y, como mínimo, lo hace como sus mayores competidores. Y aunque este modelo está en la línea, olvida algunas prestaciones como el sintonizador TDT integrado o la entrada VGA. El resto, bastante bien.


Panasonic TX-32LX60, el LCD por debajo de las 37"

Ficha técnica

Panel: LCD WXGA en 16:9

(1.366 x 768 píxeles), 66 cm de pantalla visible. Sonido:

2 x 10 W rms, 8 ohmios. Formatos aceptados: 460i/p, 576i/p, 720p, 1.080i. Conectividad: 2 SCART, 2 HDMI, vídeo por componentes. Peso: 19 kg. Dimensiones: 791 x 615 x 301 mm. Consumo: 143 W (1 W en espera).

Distribuye: Panasonic España (902153060).

Precio: 1510 €