Philips 26PF5521D, TDT y HDMI
- Philips reacciona rápidamente a las pocas ausencias del modelo anterior.
- Precio: 1199 €
- Valoración de los especialistas: 4
- Texto: Ramon Sendra
Cada vez más, aquella empresa que no se mueva con celeridad parece estar abocada al olvido. Para nosotros, los aficionados, esto supone ventajas e inconvenientes. En este último caso hace que compras realizadas apenas unos días atrás hagan del, aparentemente, mismo producto una solución menor; y como ventaja lo mismo si hemos sabido esperar y comprar la versión nueva. Evidentemente, no siempre podemos estar esperando (lo haríamos eternamente) y aunque es loable ver cómo los fabricantes reaccionan con celeridad a las críticas, más loable sería identificar aquellas empresas que se adelantan significativamente a las demandas, con el objetivo de evitar dichas críticas.
En octubre del año pasado (ver CEC del mes correspondiente) caía en mis manos un LCD de 26” cuya denominación era 26PF5520D. Mirando lo publicado y mis notas de trabajo, recuerdo que le critiqué la ausencia de una entrada HDMI (aunque sí disponía de una DVI, la misma que le permitió conseguir el certificado “HD Ready”). En cambio, avalé la relativa buena calidad del panel LCD para un tamaño de diagonal pequeño, ideal para despachos, pequeñas habitaciones o dormitorios.
Asimismo, Philips siempre ha destacado por ser de las primeras compañías en incluir, de serie, un sintonizador de televisión digital terrestre, con unas prestaciones muy buenas en comparación incluso con modelos de mayor gama.
Nuestro invitado a estas páginas se llama 26PF5521D, y ese 1 que le hace diferente significa solucionar los problemas. Es como si nos hubieran escuchado y hubiesen replanteado el diseño del producto. En el fondo se trata del mismo aparato, con las mismas prestaciones técnicas en cuanto a visualización de imagen, pero con la más que interesante adición de dos (no una) tomas de vídeo digital HDMI y otra nueva de vídeo por componentes (Y/Pb/Pr). De esta manera, la holandesa equipa a un modesto TV de 26” con una conectividad digna de un modelo superior.
Con esas entradas nuestro invitado consigue compatibilidad con una amplia gama de formatos de vídeo (480i/p, 576i/p, 720p y 1.080i) e informáticos (640 x 480, 800 x 600, 1.024 x 768 y 720 x 400 píxeles). Aun así, desaparece la entrada VGA analógica, siendo imperativo utilizar una HDMI. ¿Acaban aquí todas las diferencias?
La decisión de Philips es demasiado fútil al modificar sólo un número en la identificación de ambos aparatos, invitando a pensar que sólo hay esas entradas de más y un leve cambio en la estética (básicamente el color del chasis). Hay otros dos aspectos que no pueden pasar desapercibidos.
Por un lado el contraste dinámico, no presente en el modelo anterior. Con esta nueva prestación, la holandesa consigue que la relación de contraste nominal de 600:1 se duplique. Así, visualmente se percibe que, en apariencia, los negros sean algo más profundos (aunque mantiene los típicos problemas en los primeros grises como casi todo LCD) y los blancos más controlados, a veces sin que lleguen a quemarse. El resultado en comparación directa debería ser notable.
Pero hay otro aspecto que sin duda hace mucho más recomendable nuestro invitado: la velocidad de respuesta. En el modelo anterior alcanzaba los 16 ms, y ya en su momento critiqué la falta de fluidez en la visualización definida de los objetos en movimiento. El modelo que aquí probamos reduce esa velocidad a 8 ms, la mitad y, otra vez, la mejora es sensible. Aunque todavía se nota cierto arrastre del color (por cierto, vivos y correctamente contrastados), éste es muchísimo más soportable en nuestro invitado.
De hecho, la difícil escena de John Q (el primer plano de Denzel Washington en penumbra) se resuelve con buena nota (no magnífica), pero mejor que con ese anterior panel a 16 ms.
Lo que parecía, en principio, un progreso únicamente en conectividad de un modelo anterior (la diferencia en un solo dígito en la referencia así lo indicaba) es, en realidad, una mejora más notable. Philips reduce a la mitad la velocidad de respuesta del panel, lo equipa con un sistema que renueva la relación de contraste para obtener una superior dinámica de la imagen, y no le despoja de las otras prestaciones, como el buen sintonizador TDT, que hicieron de su antecesor un modelo correcto.
Philips 26PF5521D, TDT y HDMI
Ficha técnica
Panel: LCD-TFT de 26”, 1.366 x 768, 8 ms. Brillo: 500 cd/m2. Relación de contraste: 600:1, 1.200:1 dinámico. Conectividad: 2 x SCART (1 RGB), vídeo compuesto, S-Video y audio analógico estéreo. Y/Pb/Pr. 2 x HDMI. Dim.: 804,5 x 438 x 114 mm.
Distribuye: Philips Ibérica (902113384).
Precio: 1199 €
