Panasonic TX-32LXD70F, Serios, también, con el LCD
- Los nuevos paneles ISP alpha de Panasonic han sido diseñados para convencer a los más exigentes. Y lo harán. Pruébenlos.
- Precio: 1299 €
- Valoración de los especialistas: 4
- Texto: Ramon Sendra
Por debajo de las 37”, como bien sabemos, la tecnología de visualización utilizada es el LCD. Si Panasonic ha demostrado su poderío (sobre todo en lo que se refiere a relación calidad/precio) en el mundo del plasma, la única opción que le queda en baja diagonal es el LCD. Si hasta hace relativamente poco uno podía pensar que la firma sólo mimaba con exceso sus productos de plasma, bien está reconocerle el reciente esfuerzo que ha realizado para mantener en la misma línea su gama de LCD. El reto es difícil, básicamente porque la tecnología LCD no es tan dominable, en lo que se refiere a la imagen, como el plasma. Pero también hay otros aspectos no relacionados directamente con la imagen que tienen su importancia. Así las cosas, es agradable encontrarse con algunas prestaciones interesantes, como la doble entrada de vídeo digital HDMI, el sintonizador de TDT integrado (actualizable vía antena) o el amplio elenco de tecnologías destinadas a remendar los problemas del LCD: la Motion Picture PRO o la Intelligent Scene Controler. Todo ello sin renunciar a la presencia de un nuevo panel ISP α. Dichas tecnologías tienen como objetivo solventar el arrastre en movimiento producido por la cadencia del LCD (este modelo presenta una velocidad de 8 ms). Para ello recurren a un acelerador gráfico, así como al control automático del contraste y del brillo junto la iluminación posterior (hasta siete veces más en comparación con el modelo anterior), con lo que ofrecen al espectador una relación de contraste dinámica que alcanza los 8.500:1.
En lo que a procesado y escalado de imagen se refiere, Panasonic vuelve a optar por la misma solución que incorpora en sus otros televisores: la tecnología V-Real II, sucesora de la anterior V-Real que ahora incluye la posibilidad de conseguir unos negros más profundos y, por lo tanto, una gradación de la escala de grises más sutil. Todo ello sin reducir la textura de los detalles, es decir, manteniendo en alza la resolución original.
EVALUACIÓN
Su resolución nativa de 1.366 x 768 píxeles obliga a nuestro invitado a procesar todo tipo de señales videográficas. Amén de la ausencia de compatibilidad en visualización de imágenes 1.080/24p (por otro lado, todavía habitual en este tipo de aparatos de baja diagonal), el reescalado obligatorio no presentó ningún problema, ni con imágenes SD ni con las excelentes HD.
Empezando por las primeras, en SD, poco hay que objetar. El correcto funcionamiento del sintonizador TDT nos permitirá disfrutar correctamente de las imágenes de teledifusión, con apenas artefactos visibles. Con señales en alta definición (en este caso, provenientes de un BH-100 de LG), la calidad de la imagen es muy buena. Los perfiles se reproducen con toda fidelidad, sin dientes de sierra ni aberraciones, incluso cuando el movimiento es rápido. La profundidad está bien conseguida, por lo que se logra un efecto cine destacable.
La ejecución de los diferentes programas que modifican constantemente el brillo, el contraste y la iluminación posterior para obtener una buena relación de contraste, a veces hace evidentes los ajustes cuando los cambios son muy violentos. En algunas escenas de acción, por ejemplo, se nota cómo el profundo negro de este panel IPS α (verdaderamente interesante) se vuelve algo gris (con cierta tonalidad azul). Es algo momentáneo, pero que creo que debo anunciar.
Por otro lado, me resultó complicado conseguir una temperatura de color correcta. Este Panasonic sólo permite tres valores: frío, normal y cálido, y de ellos el primero es el más adecuado para cine y el segundo para televisión.
Los colores podrían estar algo mejor saturados (muy poco criticable), aunque, independientemente de la temperatura de color, noté siempre cierto predominio del color rojo. El sencillo ajuste de color no solventaba este efecto, aunque es fácil acostumbrarse a ello a los pocos minutos.
Mediante los patrones del DVE HD DVD pude detectar algún problema en altas frecuencias, así como una escala de grises bastante lineal, con un control absoluto de las zonas más claras. Sólo he de comentar la presencia de un leve, muy leve, nivel de ruido en según qué grises, eso sí, casi indetectable.
EN CONCLUSIÓN
Como nos tiene acostumbrada la marca, sus televisores son aparatos fidedignos capaces de ofrecernos, en general, una muy buena imagen (tanto en resolución SD como en HD) al mismo tiempo que facilitan a cualquier usuario su configuración. Quizá el que quiera controlarlo todo echará en falta algunos ajustes, pero en líneas generales todo lo que podemos conseguir para mejorar la experiencia audiovisual está a nuestro alcance.
El nuevo panel IPS α debe convencer a los usuarios más exigentes, gracias a su amplio elenco de tecnologías que, como es norma en la japonesa, deben pasar desapercibidas de cara al espectador. Y así es. Ahora Panasonic también puede alardear de tener buenos LCD.
Panasonic TX-32LXD70F, Serios, también, con el LCD
Ficha técnica
PANEL LCD de 32” en 16:9, 1.366 x 768 píxeles de resolución. REFRESCO 100 Hz. RELACIÓN DE CONTRASTE Dinámico 8.500:1. ÁNGULO DE VISIÓN 178º H/V. CONECTIVIDAD RF, vídeo compuesto, S-Video, vídeo por componentes, RGB, HDMI, audio estéreo, auriculares. DIMENSIONES 791 x 615 x 248 mm. PESO 17,5 kg. CONSUMO 138 W (máximo).
DISTRIBUYE Panasonic (902153060).
Precio: 1299 €
