Philips 26PF5520D, Un pequeño con TDT
- Philips nos presenta un TV LCD de alta definición en 26” con TDT.
- Precio: 1299 €
- Valoración de los especialistas: 4
- Texto: Ramon Sendra
Acción y reacción. La holandesa Philips ha sabido reaccionar al emergente mercado de los televisores LCD de baja diagonal, justo ese tamaño que los hace “pequeños” en los comedores, pero muy atractivos (por espectaculares) en otras habitaciones. ¿A quién no le gustaría jubilar ese pequeño TRC de menos de 20” por un plano y estilizado televisor LCD de 26”? Claro que hasta hace poco (curiosamente, hasta que el mercado parecía estar copado sólo por las marcas “grandes”), agenciarse un televisor de estos suponía una notable inversión. Ahora los precios han bajado muchísimo, aunque no lo suficiente como para popularizar estos productos por doquier.
Philips nos ofrece una alternativa al copado mercado con este televisor LCD de 26”, del que destaca su condición “HD Ready”, es decir, visualiza imágenes en alta definición, y su sintonizador digital integrado, algo que ya creemos debería ser estándar pero que parece no ser una tónica generalizada.
Si dejamos de lado su precio, nos encontramos con un bien diseñado televisor, de líneas sencillas y “típicas”, con el acabado gris plateado común de estos tiempos. El panel está flanqueado por un plástico de 4 cm en negro, lo que ayudará a mejorar la visualización de los negros. A ambos lados, unos discretos altavoces, lo que indica que Philips no ha querido equiparlos con los paneles NXT que sí utiliza en modelos superiores.
En cuanto a conexiones, lo más estándar: 2 SCART, 1
S-Video, 1 en vídeo compuesto, 1 entrada DVI (y, ¿por qué no HDMI?), 1 entrada de audio analógico estéreo y 1 salida de audio digital en S/PDIF, ésta última acorde a las ventajas de la televisión digital terrestre. Evidentemente, también dispone de una entrada de RF. Por cierto, incluye un zócalo para tarjetas PCMCIA, aunque el modelo que hemos analizado no incluye el zócalo en sí, sino sólo un espacio “preparado” para incorporar dicha prestación. Con esta tarjeta podremos acceder a los (futuros) canales de TDT de pago.
La base del televisor es desmontable, lo que facilitará a quien quiera colgar el televisor de la pared.
De hecho este Philips viene don dos sintonizadores: uno analógico y otro digital. Al encenderlo realiza el primer barrido de frecuencias en búsqueda de canales en el dominio analógico, y luego en el digital. Mediante una tecla del mando podremos conmutar entre ambos sintonizadores.
Las prestaciones para la sección digital son mucho mejores que en la analógica. Por ejemplo, podremos crear varias listas de canales favoritos, mientras que en recepción analógica tan sólo podremos ordenar los canales.
La calidad del sintonizador digital es realmente buena, incluso superior al del televisor de tubos de 28” que analizamos meses atrás del mismo fabricante. La imagen consigue una mejor definición, y las señales de poca potencia son bien recibidas. Lo mismo con el sintonizador analógico, muy sensible y efectivo, aunque si comparamos un canal en analógico con su símil en digital, nos quedamos, rápidamente, con el segundo.
En cuanto a calidad de imagen, la definición es uno de sus puntos fuertes, gracias en parte a la “baja” diagonal de este modelo y su “alta” resolución. Los pocos procesados de imagen que incluye el fabricante en este modelo ayudan a que los objetos se definan de muy buena manera, manteniendo una reproducción muy óptima de los colores aunque, como todo LCD “económico”, pierde eficiencia en la reproducción de los blancos más blancos, que tienden a quemarse. No así con los negros, bien logrados incluso en escenas oscuras.
Conectado a un DVD-Video vía DVI (en nuestro caso, el DVD-3910 por HDMI mediante un adaptador), la imagen mejora notablemente, gracias a un mejor flujo de datos y, por tanto, mayor número de detalles. Sólo aprecié problemas, aunque leves, en las escenas con mucho movimiento, siendo uno de los típicos errores de los paneles LCD. Pero bien por el color, la profundidad de la imagen y la reproducción de la escala de grises. Un sonido correcto para un televisor de baja pulgada, suficiente para ver la televisión en una sala pequeña o mediana, y de sobras para habitaciones de dormir. La función Dolby Virtual se queda corta ante la poca separación de los altavoces.
Poco a poco los fabricantes apuestan por la TDT, aunque debo reconocer que Philips es uno de los pioneros. Esta vez nos propone un sencillo televisor de LCD de 26” que, entre otras, destaca por el sintonizador analógico y dual, y por la correcta reproducción de las imágenes.
Aquellos que quieran un televisor pequeño de calidad para segundas habitaciones o despachos, encontrarán con este Philips una buena relación calidad/precio, además de una apuesta de futuro.
Philips 26PF5520D, Un pequeño con TDT
Ficha técnica
Panel: LCD de 26” en 16:9, 1.366x768 píxeles. Relación de contraste: 600:1. Brillo: 450 cd/m2. Ángulo de visión: 178º en horizontal y vertical. Formatos de vídeo aceptados: PAL, SECAM y NTSC. Conectividad: SCART, RGB, S-Video, DVI, vídeo compuesto. Sonido: 2 altavoces, 10 W. Función Virtual Dolby Surround. Compatible HDCP: Sí.
Dimensiones: 802x222x477 mm. Peso: 16 kg.
Distribuye: Philips (902113384).
Precio: 1299 €
