Visualizadores inferiores a 36"

Philips 32PFL9604H/12, Full-Equip holandés

CALIBRACIÓN Y ANÁLISIS

  • En conjunto, la Philips 32PFL9604H/12 es un excelente visualizador
  • Precio: 999 €
  • Valoración de los especialistas: 4
  • Texto: Javier SAIZ

Como en el número del mes pasado, esta vez vuelvo a analizar un panel LCD, pero si aquél estaba firmado por Sony, el protagonista de hoy proviene de otro de los “grandes” valedores de esta tecnología, la holandesa Philips.

Hay que reconocer que en la mayoría de las ocasiones los televisores que probamos son de diagonales superiores a las 37 pulgadas, de hecho si no se tiene en cuenta el análisis que se hizo de la Sony XEL-1, la primera OLED disponible en el mercado, habría que retroceder hasta el nº 48 de septiembre de 2007 para encontrar un banco de un visualizador de diagonal inferior a las mencionadas 37”. En el caso de las pantallas de plasma, la explicación es fácil y básicamente se debe al reducidísimo número de paneles disponibles en diagonales inferiores a 42”. En el caso de los LCD, el motivo principal son las mayores prestaciones y funcionalidades, ya que un tamaño superior permite la mejor apreciación de sus cualidades y, por otra parte, cuanto mayor desembolso realiza un comprador mayor tiende a ser su nivel de exigencia.

Philips dispone de una serie de tres modelos de 32”, formando un repertorio que arranca con el más sencillo 32PFL5604H, pasa al 32PFL8404H como modelo intermedio y culmina con 32PFL9604H como tope superior. Entre las características más destacables que éste último aporta sobre los modelos inferiores cabe destacar la disponibilidad de conexión de red inalámbrica (Wi-Fi), una versión superior del sistema propio de procesado de vídeo de Philips, el Pixel Plus, que en este caso llega a los 17 bits (14 bits en el caso de la 8404), un sistema de sonido más completo, potente y de mayor funcionalidad, una versión superior del sistema de iluminación Ambilight (Spectra 2 en el 9604 frente a Spectra en el 8604) y un mejor acabado.

El reducido tamaño y peso de un 32” frente a los habituales 42 o 50” con los que solemos trabajar se convierte en una bendición a la hora de sacarlo de su caja e instalarlo en el espacio que les tengo reservado para las pruebas. Sus livianos 15,5 Kg con el soporte incluido, junto con una anchura de apenas 78 cm, permiten a casi cualquier adulto moverla con cierta facilidad. Si bien, por seguridad del televisor y la de nuestra salud, siempre es aconsejable realizar esta tarea entre dos personas.

La 9604, con sus cantos redondeados, contrasta con las esquinas rectas habituales en los modelos de origen asiático, presentando esa “personalidad” propia de los diseños de Philips que, al igual que marcas como Apple o Loewe, la hace original y fácilmente identificable. Además de un aspecto muy agradable a la vista, este panel dispone de un excelente nivel de terminación en su parte más visible, es decir la parte frontal, dominada por los materiales de alta calidad. El marco está recubierto con un elegante y bonito aluminio cepillado de color gris oscuro, subrayado en su parte inferior por un filete plateado como elemento de separación de del recinto donde se ubican los transductores de agudos (los subwoofers se encuentran en la parte posterior), éstos a su vez están ocultos por una rejilla fabricada en chapa pintada de negro. El pie que soporta el conjunto retoma el aspecto del marco e igualmente está chapado en el mismo aluminio gris oscuro que éste. Como es corriente en los paneles de este fabricante, el panel cuenta con un sobremarco de plástico transparente que, a diferencia de otros modelos como el 9803 probado hace unos meses, resulta casi invisible.

La conectividad de la 9604 es completísima como corresponde a un panel de gama alta. En su parte posterior, ofrece cuatro conectores HDMI (V. 1.3), dos euroconectores SCART (ambos aceptan señales en formato RGB), un conector analógico para PC tipo VGA que comparte entrada de sonido en formato RCA estéreo con la entrada HDMI 1 por si deseamos emplear la salida DVI de nuestro PC, una entrada de vídeo por componentes igualmente con entrada de audio en formato RCA estéreo, un conector RJ45 y dos salidas de audio, una estéreo analógica RCA y la otra digital en formato coaxial S/PDIF. A esto se añade en el lateral izquierdo otra toma HDMI, un puerto USB (2.0), una ranura PCMCIA para tarjetas C.I. y las habituales de vídeo compuesto, Super Vídeo y un par de conectores RCA estéreo compartidos entre ambas.

El mando a distancia, a pesar de un diseño y el acabado correctos, no me entusiasmó, debido a una distribución de las teclas un tanto incómoda de utilizar. Tanto los botones de acceso directo a los canales como la de selección de entrada, de uso muy frecuente, se encuentran en su parte inferior, complicando su uso frente a una ubicación en la parte superior más natural para la mano. Tampoco dispone de iluminación o forma de ayuda para su uso en penumbra u oscuridad. Además, aunque no es culpa del mando sino del panel, se aprecia cierta “pereza” a la hora de responder las ordenes que se le envían.

La puesta en marcha inicial comienza con el asistente de configuración que ayuda al usuario en la elección de las numerosas opciones de ajuste de imagen mediante dos imágenes, una con el parámetro a modificar aplicado y la otra sin él, de forma que resulta muy sencillo escoger la que más atractiva resulte. La pega de este método es que se hace con una imagen estática, de forma que los efectos secundarios de alguno de los procesados digitales como los que afectan a la cadencia no resultan perceptibles en ese momento. A modo de prueba, completé el proceso eligiendo en cada paso la imagen más “espectacular” y, una vez terminado, fui al menú de imagen para comprobar que, efectivamente, se habían activado el modo dinámico y todos los posibles trucos de realce de la imagen.

Los menús, muy completos en posibilidades de ajuste, presentan la estructura y aspecto tradicionales de la marca, que los hace sencillos de usar y entender para la gran mayoría de los usuarios. En el caso de no comprender lo que hace exactamente alguna de las funciones, mediante la tecla “Home” del mando a distancia podemos acceder al manual de usuario en pantalla. Como pequeñas críticas destacaría que la falta de velocidad de respuesta comentada durante la descripción del mando a distancia es aplicable al uso de los menús y, por otra parte, que la navegación por los mismos ganaría si al ir recorriendo una lista de opciones, cuando llegásemos al último elemento la selección saltase al primero dando una “vuelta” completa, en lugar de detenerse y tener que volver al principio recorriendo la lista en orden inverso, lo que llega a hacerse tedioso.

Antes de ajustar y calibrar nada, seleccioné los modos que a priori dan mejor resultado para el visionado de películas, el predefinido “Cine” junto con la temperatura de color “Cálido”, y realicé una serie completa de medidas a fin de ver el nivel de precisión de los reglajes de fábrica. El resultado, dentro de lo que cabe, fue bastante satisfactorio, con una temperatura de color ligeramente “fría”, que incluso resultará más agradable a quienes no estén habituados a la norma D65 y encuentran que da una tonalidad más rojiza de la que están acostumbrados, una decodificación de color que no exagera excesivamente la paleta y una curva de gamma algo baja (brillo y contraste altos) que favorece el detalle en sombra a costa de obtener un peor nivel de negro, pero adecuada para entornos donde haya luz ambiente. Tras ajustar y calibrar, la cosa mejoró notablemente y la 9604 empezó a mostrar de lo que es capaz. Como se puede observar en el recuadro adjunto, todos los elementos que forman la base para una buena calidad de imagen están ahí, gamma, temperatura de color, y sólo la decodificación de color, buena pero mejorable, hubiese ganado de poderse ajustar mediante un CMS (Sistema de Gestión de Color) del que, desgraciadamente, no dispone.

El procesado de señal de vídeo de la Philips, como las monedas, tiene una cara y una cruz: la primera, su correcta detección de las cadencias más comunes; la segunda, un pobre filtrado de diagonales. Independientemente del disco de pruebas utilizado y su resolución, HQV (DVD PAL, DVD NTSC y BD) y VRS (DVD NTSC) los resultados se repitieron en todas las ocasiones. En la práctica, esto se traduce en una excelente calidad de imagen con material de origen cinematográfico en el que raramente se aprecian dientes de sierra, efecto peine, y que mantiene siempre su resolución completa, mientras que aquello que tenga por vídeo su origen presentará estos problemas con mucha más frecuencia de la deseable. La reducida diagonal de este modelo ayuda a minimizar el impacto y a poco que nos situemos a más de dos metros y medio de la pantalla, algo bastante normal, el problema se verá bastante atenuado. Si se trata de material BD entrelazado, como por ejemplo vídeos musicales o alguno de los extras incluidos en los discos BD, gracias al mayor número de píxeles disponible la mitigación será todavía mayor y salvo que los busquemos expresamente, lo normal es que pasen desapercibidos.

El sistema Pixel Plus contribuye a paliar uno de los principales escollos de la tecnología LCD como es la pérdida de definición de la imagen en movimiento (“motion blur”) y mejorar otros aspectos de la reproducción de vídeo. Al activarse, se habilitan las opciones del “paquete” que incluyen el HD Natural Motion, los 100Hz de refresco, realce de detalle, reducción de ruido y diversos procesos “dinámicos” de contraste, retroiluminación, color, etc. Como casi todo este tipo de sistemas, el Pixel Plus emplea una técnica de interpolación de imágenes que si, por un lado, efectivamente eleva muy notablemente la definición, por otro, tiene el inconveniente de alterar la cadencia de las películas de modo que dan la impresión de haber sido grabadas con una cámara de vídeo. Los más cinéfilos preferirán desactivar el sistema completamente a la hora de ver películas de origen cinematográfico, lo que en el caso de fuentes conectadas por HDMI se soluciona fácilmente seleccionando el modo PC en las opciones, ya que éste desactiva todo procesado a fin de reducir retardos de señal. Para ver TDT o material originalmente grabado en vídeo, el sistema, empleado con moderación, recupera buena parte de la definición de la imagen. Pero, incluso en ese caso, recomendaría desactivar el resto de las opciones que, a pesar de que añaden cierto “impacto” visual, resultan poco naturales.

Un aspecto en el que la pequeña 9604 destaca es en el del sonido. Es todo un acierto haber situado los transductores de medios/agudos en el frontal, donde su reducido tamaño no plantea problemas de diseño y permite que el sonido llegue a nuestros oídos de forma directa, contribuyendo a una excelente claridad en los diálogos e incluso la música, y ubicar los woofers en la parte posterior, donde su mayor tamaño pasa desapercibido. Para un uso diario, la dotación de este panel no sólo se defiende mejor que bien sino que, teniendo en cuenta que no es muy probable que se emplee con un conjunto de audio de alto nivel, para salas pequeñas se obtienen potencia, medios y agudos claros y graves que no harán temblar las paredes pero añaden el “peso” necesario al sonido.

CONCLUSIÓN

En conjunto, la Philips 32PFL9604H/12 es un excelente visualizador y aunque como casi todos tiene puntos mejorables, la suma de unas elevadas calidades de imagen y sonido junto con un completísimo equipamiento funcional, que incluye desde la posibilidad de navegar por Internet hasta la certificación DLNA, pasando por incorporar de serie conectividad Wi-Fi o sintonizador TDT de alta definición, permiten recomendarla sin reserva alguna.

NOS GUSTA

- Calidad constructiva.

- Conectividad y funcionalidad.

- Calidad de imagen y sonido.

MEJORABLE

- Procesado de vídeo con mejor filtrado de diagonales.

- Respuesta del panel al mando a distancia.

- Distribución de botones en el mando.

Gonzalo Condés de Bethencourt, Director de Publicidad y Relaciones Públicas de Philips Consumo y Estilo de Vida.



El Philips Ambilight 32PFL9604H ofrece una experiencia visual totalmente sensacional gracias a la tecnología exclusiva Ambilight Spectra 2. Philips apuesta por la mejor calidad en todas las pulgadas y con Ambilight añade una nueva dimensión y mejora la experiencia del usuario. Ahora las películas cobran realmente vida y cada una puede convertirse en un auténtico espectáculo. Además, este televisor incluye la función Net TV de Philips, que marca el comienzo de una nueva generación de televisores multimedia, al ofrecer una conexión rápida y sencilla a Internet para que se pueda acceder a una amplia gama de páginas web.


CALIBRACIÓN Y ANÁLISIS

Como he comentado en el artículo, la calidad de imagen de la 9604 en el modo “Cine” en combinación con la temperatura de color “Cálida” y algunos ajustes más, consistentes en bajar el contraste de 90 a 81, el brillo de 50 a 49 y el color de 54 a 52 (sin olvidarse de desactivar el sistema Pixel Plus) resulta excelente y aunque se puede mejorar un poco más con el modo personalizado de temperatura de color, la inmensa mayoría de los potenciales usuarios que no dispongan de las herramientas o conocimientos necesarios, con esta configuración tendrán asegurado un alto nivel de disfrute.

Con los arriba mencionados valores de brillo y contraste, se obtiene un contraste ON/OFF de 922:1, debido fundamentalmente a un negro menos profundo de lo que logran algunas de sus competidoras como la Sony probada en el número del mes pasado. Es posible reducir un punto más el brillo y bajar de los 0,18cd/m² (0,06ftL) pero se pierden todos los primeros grises afectando muy negativamente al detalle en sombra. También es posible aumentar el contraste (no se dispone de ajuste de retroiluminación independiente) pero ni creo que sea necesaria más luz de los 164,86cd/m² (48,12ftL) ni conviene a la temperatura de color, que se ve seriamente alterada a intensidades más altas.

Con un valor medio de 2,25 se acerca mucho, mucho al objetivo de 2,22 y además se encuentra libre de grandes picos o valles. Prueba superada.

El ajuste de la temperatura de color es posible gracias a la presencia de los controles necesarios en el menú de usuario, pero no es tarea sencilla a causa de la interacción de los que modifican el tramo alto de intensidades con los que lo hacen en el tramo bajo y viceversa. Si el modo cálido predefinido es ligeramente frío, con una desviación media (dE76) de 6, tras unas horas de trabajo es posible rebajarlo.

La desviación máxima dE76 es de 3 a una intensidad del 40% e inferior en el resto, desde el 20% al 100%. De hecho, salvo esa pequeña “joroba” entre 30 y 40, en todo momento la desviación es incluso inferior a 2. Teniendo en cuenta que lo que sea inferior a 3 es imperceptible para nuestro ojo, no tiene mayor relevancia que sea 2 ó 0,5 pero sirve para dar idea de la precisión que se puede alcanzar.

Finalmente, llegamos a la decodificación de color. Puesto que se carece de control alguno más allá del básico “Color” que por otra parte modifica simultáneamente la saturación y la luminosidad, no es posible mejorar más que ligeramente el resultado inicial. Bajando 2 puntos el valor, se reduce la sobresaturación del verde y el rojo al tiempo que se minimiza el exceso de luminosidad del azul. Las desviaciones dE se mantienen por debajo de 3 en el caso del verde, amarillo y, aumentando a 7,5 el rojo, 8,2 el azul y unos elevados 19,6 en el caso del magenta.

Philips 32PFL9604H/12, Full-Equip holandés

Ficha técnica

RESOLUCIÓN 1920 x 1080 p. CONTRASTE ANUNCIADO 80.000:1 con procesado de 17bits RGB. SINTONIZADOR ANALÓGICO Y DIGITAL DVB-T y DVB-S (MPEG2 y H.264). CONECTIVIDAD 5 x HDMI (1 de ellas en el lateral), 1 x vídeo por componentes, 2 x SCART (ambos RGB), 1 x SVídeo y CVBS. Puerto USB 2.0. 1 x RJ45, Wi-Fi compatible con 802.11g Modulo PCMCIA. CONSUMO ELÉCTRICO 92W. DIMENSIONES (con soporte) 779 x 570 x 220 mm. PESO (con soporte) 15,5 Kg. DISTRIBUYE Philips (900800655).

Precio: 999 €