Samsung LW26A33, Buscando la imagen más real
- Correcta apuesta de Samsung en lo que a televisores LCD se refiere.
- Precio: 2699 €
- Valoración de los especialistas: 4
- Texto: Ramon Sendra
El mercado de la televisión “totalmente plana” está en pleno apogeo. Aunque los precios aun siguen siendo relativamente caros, son muchos los fabricantes que ya disponen de productos más que recomendables. En el caso de los televisores LCD, ya hemos olvidado esas primeras propuestas más bien “informáticas”, que recurrían a las tecnologías desarrolladas para el mundo del PC con la simple adición de un sintonizador de televisión y un chasis algo más atractivo. Hoy nos encontramos con soluciones de procesado de vídeo diseñadas específicamente para la televisión, incluyendo, cómo no, las enormes ventajas que el formato DVD-Video ofrece. De entre las más sofisticadas variaciones, mencionamos la tecnología DNIe, desarrollada por Samsung, que encontramos aplicada, en su tercera generación, a uno de sus más recientes televisores LCD: el LW26A33.
Éste es un televisor en toda regla, basado en una pantalla LCD mate de alta resolución (1.280x768 píxeles) con una relación de contraste nada menospreciable del orden de 600:1 y un brillo de 500 cd/m2. De hecho, Samsung es uno de los fabricantes que lidera el diseño y fabricación de paneles LCD y, sea dicho de paso, plasma. En constante pugna con otro fabricante muy conocido, a Samsung poco le cuesta sentirse espoleado y responde día sí, día también, con alguna solución tecnológica que como mínimo merece ser noticia.
Pero la verdad es que el estudio y prueba de este televisor nos servirá para ver y evaluar cómo la compañía afronta los productos destinados a la vida real.
Buen procesado
Este Samsung disfruta de dos entradas SCART, pero sólo una de ellas es compatible con señales RGB. No hay entrada de vídeo por componentes, ni tomas de audio y vídeo en la parte frontal. En cambio sí disfruta de entrada de PC y una toma DVI (conexión “obligada” para el mismo fabricante que alardea de uno de los reproductores con salida DVI más asequibles del mercado).
Los altavoces, en estéreo, están dispuestos en la parte inferior, recurriendo a una solución de JBL. Aunque nos llegó sin manual de usuario, se nos facilitaron algunos pocos datos, entre ellos la potencia de 2x5 W. Ya les avanzo que en visionados “normales” apenas elevaremos el nivel de volumen más allá del 10 en una escala hasta el 100. Lo que sí tenía ganas de probar eran sus soluciones de procesado de vídeo, que como ya hemos avanzado, Samsung agrupa bajo el nombre DNIe. Además, incluye algunas calibraciones para ajustar los colores al tono de la piel, con resultados más o menos agradables, pero como mínimo presentes. El objetivo de todo este grupo de opciones es, según el fabricante, conseguir un ajuste lo más “real” posible. Mediante un bien logrado menú en pantalla, con carácter gráfico, en nuestro idioma, generosos iconos y tamaño de letra suficiente, tomamos control de todas las funciones de configuración del televisor. Además de brillo, contraste, nitidez y colores, es posible modificar la temperatura de color en cinco niveles preestablecidos, o modificar el nivel RGB por separado. Algunas de las características, como la activación/desactivación del DNIe, pueden ajustarse a modo “demo”, viendo sus resultados de inmediato en la pantalla. Como es norma, recurrí al Digital Video Essentials más reciente.
Las pruebas
Como televisor, primero probé la eficacia de su sintonizador. Utilizando el modo automático, el sistema barre todo el espectro buscando cualquier frecuencia válida. El sintonizador resulta correcto y bastante preciso. La modificación, eliminación u ordenación de los canales sigue el patrón común hasta ahora conocido. Aunque resulta rápido cambiando de canales, me molestó enormemente la pantalla de “información” que, valga la redundancia, informa sobre el canal elegido, sistema de sonido emitido, etc. Estos datos se muestran en una generosa ventana semi-opaca que, a veces desaparece tras pocos segundos, como queda perennemente por encima de la imagen. De acuerdo que sólo basta apretar un botón de su funcional mando a distancia, pero molesta. Se agradecería que en alguna actualización de software se añadiera, como mínimo, una opción en el menú para desactivar esta casilla informativa.
Conectado a un DVD-Video vía SCART (RGB), y buscando la mejor imagen analógica, el resultado es muy decente. El panel resulta rápido, aunque no elimina fehacientemente los problemas de movimiento típicos de los paneles LCD. Los colores son bastante brillantes y vívidos, sobre todo cuando activamos la función DNIe (aunque, a cambio, se añade algo de ruido en la imagen). Los blancos se muestran blancos, los negros profundos, pero la escala de grises resulta poco ágil cuando más al blanco nos acercamos. Si ajustamos el televisor para una correcta reproducción en este caso, la imagen se oscurece bastante perdiendo contraste.
Aun ajustando la nitidez, la sensación es que la imagen queda siempre ligeramente desenfocada. De hecho, visualizando los códigos de barras SMPTE se oberva como los colores se agolpan algunos píxeles en sus límites.
Otro detalle: cuando “muteamos” el televisor (por ejemplo, al ver una película en DVD-Video y queremos utilizar nuestro equipo de sonido envolvente), molesta otra vez un icono gráfico permanente que informa de ello. No nos queda otra opción que volumen a 0.
Finalmente nos queda la toma DVI, que revitaliza mucho la imagen videográfica consiguiendo aunar las prestaciones de la tecnología DNIe con una imagen viva y consistente.
Esos 2.699 euros siguen siendo una barrera para muchos, más aun cuando nos referimos a televisores de 26” en LCD (lo que sería un 28” en TRC). Pero poco a poco los fabricantes nos irán acostumbrando a las pantallas “planas”, que a la vez verán disminuidos los pequeños problemas inherentes a cada tecnología. La apuesta de Samsung, acompañada por un modelo de 32”, convence por resultados y precio.
Samsung LW26A33, Buscando la imagen más real
Ficha técnica
LCD en relación de aspecto panorámica.
1.280x768 píxeles.
600:1.
500 cd/m2.
Desarrollado por JBL. Estéreo, 2x5 W.
2 SCART (1 compatible con RGB), entrada VGA, entrada DVI compatible HDCP, dos entradas audio analógico estéreo (una asociada a la entrada DVI, la otra asociada a la entrada de vídeo compuesto), S-Video, vídeo compuesto, Salida para subwoofer y auriculares.
740x528x125 mm (sin soporte de sobremesa).
Precio: 2699 €
