Visualizadores inferiores a 36"

Metz Milos 32S, Made in Germany

  • El Milos es un TV LCD de 32” de alta gama al que todavía le falta un poco para ser genial.
  • Precio: 2690 €
  • Valoración de los especialistas: 4
  • Texto: Ramon Sendra

El Talio y el Milos son los dos televisores LCD con los que la alemana Metz aspira a seducir de nuevo a sus clientes. Están en el mercado desde 1938 y, hasta el momento, son responsables de algunos hitos como el barrido a 100 Hz en la era del TRC. Probamos el Talio de 32” en marzo de este año, y ahora traemos a estas páginas el Milos. Ambos, como ya he dicho, son el salto a la alta definición y LCD de Metz. Y siendo de Metz no nos extraña, siguiendo su línea de exclusividad que le precede, que sus televisores sólo se puedan adquirir en ciertas tiendas especializadas. No es habitual encontrarlos en grandes superficies. La calidad tienen un nombre y un lugar. Su precio, además, induce a ello, por lo que no debe sorprender que sometamos a nuestro invitado a una dura sesión de pruebas. Quizá por eso el resultado final es algo justo, en cuanto le hemos exigido a este exclusivo televisor siempre lo máximo, aunque, como veremos, se queda algo por detrás de otras propuestas, para entendernos, más convencionales.

Estéticamente, este Milos seduce y hereda esa pasión por las sobrias líneas alemanas que no ceden espacio alguno a la baja calidad. Líneas esbeltas y duras que incluyen diferentes soportes a gusto del usuario final. Incluye un panel LCD que informa de varios datos, desde la hora, el logo de la marca o información del programa. Quizá de noche este pequeño panel puede despistar un poco (debería poderse desconectar a voluntad). El menú en pantalla es muy completo, aunque algo lento en ejecución, y a veces necesita de cierta visita al manual de instrucciones por la falta de claridad en sus funciones. Curiosamente, cuando conectamos una fuente a nuestro televisor debemos indicarle que hay algo conectado, por lo que puede ser frustante al principio hacer que funcione de manera correcta.

Como ventaja, nuestro invitado viene con un doble juego de sintonización, que podemos elegir en función de nuestras necesidades. Por ejemplo, dos sintonizadores TDT, o cualqueir combinación que incluya recepción satélite o por cable. Las opciones son muchas y la instalación, fácil, gracias al uso de zócalos al puro estilo informático. Servicios como PiP son, evidentemente, accesibles y toman sentido con este doble juego sintonizador.

Hay pocas diferencias entre la conexión digital y vía componentes, quizá ganando ésta última gracias a una nitidez más realista. Mediante el DVE pude observar una buena escala de grises, aunque no consigue unos resultados tan fantásticos cuando nos acercamos al negro: le falta resolución. Utilizando la famosa escala de grises del DVE percibí un gris oscuro que levemente se coloreaba a verde. Asimismo, aparecieron sombras que bordeaban las barras de color hacia el amarillo, algo que no debería ocurrir en un televisor de esta gama. Estos defectos virtualmente desaparecen cuando visualizamos vídeo, aunque se nota la falta de dinámica en la zona gris y cierta falta de satruación sobre todo en los colores cálidos. Un punto muy fuerte de nuestro invitado es su escalado (utiliza dos chips distintos: uno escala, el otro desentrelaza), lo que permite ofrecer unas imágenes libres de ciertos artefactos que podríamos etiquetar como normales en otros televisores. Sin duda, el procesado de vídeo del Milos es muy bueno. Con señales de un lector de DVD-Video Marantz DV-7600, la señal analógica por componentes ofrecía mejores resultados que la digital, por lo que recomiendo tener en cuenta este dato. La visualización de programas de televisión de TDT se aprovecha del perfecto procesado de vídeo de nuestro invitado, aunque no hace desaparecer esos negros poco desarrollados o la saturación desigual de los colores primarios.

La calidad del audio es realmente óptima, gracias en parte a una magnífica dinámica con pocos precedentes (baja muy bien, el volumen incluso a alto nivel no distorsiona y los agudos no resultan chillones).

El Milos de Metz es un televisor que aspira a ser algo más alto de lo que ofrece. No es un mal televisor LCD, pero su precio nos invita a ser más exigentes de lo normal. Metz todavía no parece haber conseguido esa cota de calidad exclusiva que sí tuvo con los TRC, pero tiempo al tiempo, ya que estamos seguros de que la tenacidad de estos alemanes les dará sus frutos.


Metz Milos 32S, Made in Germany

Ficha técnica

Panel: LCD de 32” en 16:9 de 1.366 x 768 píxeles de resolución. Tiempo de respuesta: 8 ms. Brillo: 500 cd/m2. Relación de contraste: 1.600:1. Sintonizador: Doble configurable. Formatos compatibles: 1.080i, 720p, 576p, 480p. Sonido: 4 altavoces con Virtual Surround.

2x 20 W.Conexiones: DVI-I, S/PDIF, toma auriculares, HDMI, vídeo compuesto, vídeo por componentes, SCART. Consumo: 120 W.

Distribuye: Sarte Audio Élite (963510798).

Precio: 2690 €