Denon AVR-1910, Primer paso
AUDYSSEY: ECUALIZACIÓN A LA CARTA
- Muy recomendable como primer paso para montar un cine en casa asequible, pero perfectamente capaz de protagonizar una instalación de más altos vuelos
- Precio: 699 €
- Valoración de los especialistas: 5
- Texto: Josep ARMENGOL
Dentro de la completísima gama de receptores Denon, el AVR 1910 ocupa el segundo puesto en cuanto a sencillez y economía. Es la evolución del anterior 1909, respecto del que gana una entrada HDMI (cuatro) y un mejor procesador de vídeo (capaz de escalar hasta 1080p), pero sobre todo el nuevo procesado de Dolby, el Prologic IIz, que añade dos canales frontales de “altura” (ver recuadro). Como veremos, lo importante, más que esos detalles, es que se trata de un aparato equilibrado (por eso ha cambiado tan poco) y que por un precio muy razonable nos permitirá montar un cine en casa de muy buen nivel.
POR DENTRO
Es éste un equipo económico y por lo tanto, en principio, su análisis interno podría parecer menos apetitoso que el de aparatos de más alta gama. Sin embargo, es precisamente cuando el presupuesto se ajusta donde brillan los diseños y las ideas originales para conseguir buenos resultados. El ejemplo lo tenemos en la estructura de este AVR-1910, que responde al diseño más avanzado en lo que a receptores audiovisuales se refiere. Estos dispositivos tienen una notable complejidad interna, ya que deben convivir señales de audio y vídeo, tanto analógicas como digitales, además de las de control y por fin las de alto nivel (tras la amplificación). Todo ello debe compartir el (poco) espacio disponible con fuentes de alimentación bastante potentes (para esa amplificación). Denon ha resuelto perfectamente el compromiso, con un diseño interior moderno en el que prácticamente no existen cables a la vista (sólo de alimentación) y en el que las señales de audio o vídeo, analógicas o digitales, viajan entre las placas de circuito impreso que las reciben, procesan o envían, con recorridos mínimos.
Las etapas amplificadoras ocupan la parte central del aparato, con sus transistores de salida montados a un disipador que recorre toda esa zona y que, como es habitual en la marca, (para evitar ruidos) no cuenta con ventilación forzada (convendrá dejar suficiente espacio al instalarlo para que esté aireado). Su alimentación es sobrada, con un transformador capaz de superar el medio kilowatio y condensadores con reserva de energía mayor que la media de su clase.
Eléctricamente, este AVR-1910 está pues bien resuelto, pero físicamente sí se aprecian los ahorros en la chapa utilizada y, sobre todo, en el frontal totalmente plástico con un mando de volumen de tacto muy poco refinado. Lo que sí merece crítica es la conectividad: soy el primero en quejarse de ciertos paneles traseros de receptores audiovisuales excesivamente cargados de conectores, que llegan a asustar al más dispuesto, pero Denon se ha quedado corto en este caso. Se echan de menos conexiones para integrar el aparato en un entorno doméstico moderno con ordenadores (red o USB) y faltan salidas analógicas de línea (pre-out) por lo menos para los canales frontales, en caso de querer integrar este excelente y económico receptor en una instalación estéreo de alto nivel.
Y, ya que estamos criticones, una palabras para el mando a distancia: a simple vista es sencillo y atractivo, pero eso es hasta que queremos llegar más allá en el control y buscamos más botones. Porque los hay, pero están ¡debajo! Sí, ocultos tras una tapa y en la parte trasera, es decir, incómodos de utilizar. Además, no tiene ninguna iluminación, otra contrariedad si usamos proyector y tenemos la sala en penumbra. Suspendido.
PRUEBA
Afortunadamente, las críticas (negativas) se van a quedar en ese punto, porque lo cierto es que el AVR-1910 es sencillo de mover (pesa sus buenos diez kilos, pero son sólo diez kilos) y fácil de instalar. El panel trasero, relativamente despejado, no pone pegas y enseguida lo tendremos instalado en cualquier equipo de complejidad media. Realmente y gracias al HDMI, si sólo le conectamos dos o tres fuentes actuales (reproductor Blu-ray, decodificador o sintonizador televisivo y reproductor multimedia) bastará con esos tres cables, más el que vaya a nuestro visualizador. Luego añadimos los altavoces que tengamos, el subwoofer, y ya podemos enchufarlo y empezar a trastear.
Como saben nuestros lectores más fieles, mi primer paso tras las conexiones siempre es comprobar qué da de sí cualquier receptor con música estéreo, y ya puestos me atreví a conectar directamente el Denon con las cajas más exigentes que tengo (B&W 802D), lo que supuestamente es un crimen (no recomiendan usar cajas de menos de 6 ohm de impedancia y éstas bajan de 3 en varias octavas). El aparato no se calentó ni desfalleció, incluso escuchando fuerte un tema tan duro como el You and Your Friend (Dire Straits, On Every Street) con mucho contenido de graves; la pegada y el control de los altavoces no era la de un aparato más capaz (y mucho más caro), había cierta compresión en profundidad de la escena, pero poco más que destacar.
Tras la música estéreo llega el momento de comprobar qué tal se defiende nuestro invitado con multicanal y empezar a ver cómo se porta con las bandas sonoras de nuestras películas favoritas. Para eso empecé configurándolo a mano, y la sorpresa agradable fue lo sencillos y fáciles que son los menús: no hay ninguna exquisitez gráfica (estamos en el extremo opuesto de un Yamaha, por ejemplo), pero eso ayuda a centrarse en lo esencial (los menús Yamaha, por seguir con el ejemplo, a veces son laberínticos).
Alguien sin ninguna experiencia deberá repasar el manual y, tal vez, pedir ayuda o consejo, pero lo cierto es que yo ni lo abrí hasta mucho más adelante y no tuve ningún problema en dejar todo a punto, en cuanto a configuración de altavoces, distancias y niveles, etcétera. En dos minutos tuve configurado un sistema más razonable para este aparato, con monitores en todas las posiciones (tres frontales y otros tres canales de efectos traseros, dos laterales y uno central) y un subwoofer.
Uno de los motivos de configurar manualmente el equipo, además de para comprobar la claridad de menús y las opciones disponibles, fue –lo confieso- para evitarme la tediosa espera que suele acompañar a los receptores con el sistema Audyssey de auto-calibración, y que no suele ser de menos de 20 minutos en ningún caso. Pero aquí me esperaba otra agradable sorpresa, pues cuando me decidí a hacerlo el proceso fue más rápido de lo acostumbrado (apenas diez minutos con tres posiciones medidas). Aún queda mucho para alcanzar los sistemas más veloces, pero es un paso, y además me gustó mucho comprobar la mejora en precisión al detectar altavoces (incluyendo el subwoofer) y, más aún, dejarlos perfectamente asignados en cuanto a tamaño (capacidad de reproducir graves). Incluso dejó algunos altavoces capaces de buen grave en small, pero con un corte muy bajo, de sólo 40Hz (los graves por debajo de esa cifra irán al subwoofer), nuestra recomendación al usar monitores.
Animados por los buenos resultados de las escuchas musicales, y por las posibilidades de este Denon, nos dispusimos a atacarlo con algunos Blu-ray y DVD. Otra buena noticia: es muy rápido reconociendo señales, ya sea cambiando de fuente (de un entrada HDMI a otra) o de formato de sonido (el mismo HDMI pero pasando de Dolby Digital a DTS, por ejemplo), no todos los receptores pueden decir lo mismo.
Si con música fue satisfactorio, con cine funciona de maravilla: bandas sonoras tranquilas (Las Dagas voladoras) o muy movidas (La Jungla 4 o Hellboy) ofrecen a través del Denon toda su emoción e impacto, y uno no diría estar escuchando, o mejor, disfrutando de un receptor económico. Las voces son claras, los diálogos perfectamente comprensibles (casi nunca veo cine doblado y se nota cuando uno entiende mejor un idioma no propio), los efectos contundentes… Bravo.
Con estas posibilidades reconozco que este sencillo receptor podría protagonizar sin ruborizarse un equipo de gama bastante más alta de la que, en teoría (por precio), le corresponde. Pero le falta algo importante para ello: salidas de previo, por lo menos para los canales principales, permitiendo usar un buen amplificador estéreo musical de forma complementaria.
CONCLUSIÓN
Me gusta este Denon, tanto que me da rabia esa limitación (sin salidas de previo) que me impediría integrarlo en mi propio equipo. Disfruto cuando un aparato económico da tan buen resultado, porque cuando el precio es mayor de alguna forma es lógico que el aparato funcione. Así que su mérito, al poderme seducir hasta ese punto, es mayor. Totalmente recomendado.
NOS GUSTA
- Sonido de calidad en estéreo y multicanal: este AV no desmerece de un amplificador tradicional.
- Menús sencillos y visibles en la pantalla del aparato, pero que también permiten acceder a una configuración avanzada.
- Sistema de calibración y ajuste Audyssey mejorado, y cambio de ecualización con un botón directo del mando.
- Conectividad de audio y vídeo suficiente.
MEJORABLE
- Mando a distancia: sin iluminación y engorroso (doble cara).
- Con conexión de red o/y entrada USB, o para iPod (es opcional).
- Con entrada digital o HDMI, o jack de línea, frontal.
- Que tuviera salidas de previo para todos los canales, para futuras ampliaciones.
AUDYSSEY: ECUALIZACIÓN A LA CARTA
El mando a distancia, pese a su incómodo diseño en dos caras, tiene puntos a su favor: hay varios botones que permiten acceder directamente a funciones que de otra forma sería complicado pensando en comparar, elegir o retocar. Así es para los niveles de cada canal (útil en particular para el subwoofer si no tiene mando a distancia) y también para los modos del Audyssey, tanto al elegir si queremos activo o no el Dynamic EQ (viene bien en general), el Dynamic Volume (salvo en horas críticas y para programas televisivos, no es útil al matar la dinámica) y, sobre todo, la ecualización.
Recordemos que el Audyssey (como la mayoría de este tipo de sistemas) permite elegir si queremos una ecualización ideal (a gusto de sus ingenieros), lineal (misma respuesta en todas las frecuencias), ajustando a las cajas principales las demás, a nuestro gusto (nos permite editar una curva a medida) o desactivada. Pues en lugar de navegar entre menús, podemos cambiar de ecualización al momento y mientras escuchamos, lo cual es una gran ventaja porque no sólo permite decidir rápidamente cuál nos gusta más, sino descubrir que no siempre es la misma: según la música, según la película y según la situación, a veces es preferible una u otra.
Yo me confieso purista y en principio prefiero siempre escuchar altavoces y sala tal cual (sin retoque), sobre todo cuando se trata de analizar un producto para ustedes y con más motivo cuando lo hago en una sala controlada pero cuyos defectos a pesar de ello conozco bien. Pero incluso yo debo reconocer que la estancia puede estar dándonos problemas en algunas frecuencias y ahí el Audyssey nos socorrerá, ya sea con su curva (ligeramente descendiente hacia los agudos) o la curva lineal (algo más suave en grave, subjetivamente).
Denon AVR-1910, Primer paso
Ficha técnica
POTENCIA MÁXIMA DE SALIDA 90W por canal con los 7 canales en marcha sobre altavoces de 8 ohm (con menos de 0’08% de THD entre 20Hz y 20kHz). CONSUMO 460W. RELACIÓN SEÑAL/RUIDO 100dB. RESPUESTA EN FRECUENCIA 10Hz a 100kHz (+1, -3dB, modo Direct activado). SENSIBILIDAD E IMPEDANCIA DE ENTRADA (LÍNEA) 200mV y 47 kOhm. CONECTIVIDAD 4 entradas y 1 salida HDMI 1.3a, 4 entradas de audio digitales (2 ópticas y 2 coaxiales) y 1 salida (óptica), 5 entradas de audio analógico estéreo de las que 3 incluyen entradas de vídeo compuesto, más 2 entradas asignables de componentes; salidas de vídeo analógico compuesto y por componentes, capacidad de conversión a HDMI. Entrada adicional frontal de línea analógica y vídeo compuesto. Entrada analógica multicanal 7. Salida de línea Zona 2. Salidas de cable o banana 4mm para altavoces frontales (L,R, central) y surround (R,L y traseros o frontales de altura R,L). DIMENSIONES 434 x 171 x 377 mm. PESO 10,6 kg. DISTRIBUYE Gaplasa (917482960).
Precio: 699 €
