Receptores de A/V

Sony STR-DB795, Nueva vuelta al A/V "musical"

ETAPA DISCRETA

  • Diseño casi europeo para un receptor de la marca japonesa Sony.
  • Precio: 499 €
  • Valoración de los especialistas: 4
  • Texto: Ramon Sendra

Curiosamente, la versión inglesa de este receptor añade un adhesivo: “UK sound tuned” (que podemos traducir como sonido modificado a la inglesa), que no aparece en la versión que nos han dejado analizar. ¿Recuerdan la tradicional distinción entre “sonido inglés” y “americano”? ¿Será ahora que los japoneses se dan cuenta de que ambos mercados son “acústicamente” diferentes?

Sin saber si nuestro invitado es la misma versión “tuneada” del mercado inglés, esta idea no es original. Hace casi un año probamos el Pioneer VSA-AX10Ai, un receptor de alta gama del fabricante japonés, cuyo ajuste final llevaba el sello de los Air Studios de Londres.

La verdad es que entre manos tenemos un receptor etiquetable de económico, con una construcción muy loable (destacando su esbelto acabado y el uso del aluminio como material base), con condición de 7.1 canales y con algunas ausencias destacables: no hay salida de previo multicanal y, aunque dispone de dos entradas y una salida de vídeo por componentes, sólo escala hacia arriba las señales de vídeo compuesto a S-Video.

Pero sigue una línea que el fabricante inició hace apenas un año, que en aras de buscar un mejor nivel de competitividad ante la auténtica avalancha de opciones que se barajan en esta gama de precios, busca destacar por alguna que otra prestación. En el caso de este STR-DB795 se trata de su electrónica.

Abierta la tapa encontramos un, aparentemente desordenado, conjunto de placas electrónicas dispuestas casi de manera aleatoria. Evidentemente destaca el transformador de diseño convencional que, según el fabricante, ofrece un 33 % más de corriente de lo que otros receptores de mismo precio consiguen. Lo que sí aplaudo son sus siete etapas de potencia discretas, algo cada vez menos común en esta gama.

La estéticamente mala disposición de las placas responde, sin duda, al objetivo de conseguir un “camino” de la señal digital lo más corto posible, destacando, además, el sistema de masa, suficientemente generoso como para llegar a acercarse a los ejemplos que encontramos con productos más caros y audiófilos. De hecho, ya se entrevé cierta pasión “estéreo” para un producto “multicanal”. Apoya también esta idea el modo analógico directo, y la posibilidad de poder apagar el visualizador y desconectar los circuitos de vídeo y audio digital: de receptor a etapa de potencia.

Todo el procesado de la señal digital de audio, incluyendo la descodificación Dolby Digital EX, DTS-ES, etc., pasa por el CDX9718BQ exclusivo de Sony, con resolución de 32 bit.

¿Qué no tiene por ese precio? Pues absolutamente nada de sistema de auto-calibración (es normal), pero tampoco menú en pantalla (OSD). Según el fabricante el motivo es que estas soluciones añaden cierto ruido en la parte alta del sonido. Esto hace que todo el proceso de configuración se deba realizar teniendo a la vista el generoso visualizador LCD en el panel frontal, tarea que no resultará difícil para los ya habituados y, apenas complicado, para los no iniciados.



A prueba



Conecté nuestro invitado a un DVD-3910 de Denon y a un sistema de cajas acústicas Focal JMLab de la serie Chorus S.

El Denon es multiformato, por lo que entraron en concurso algunos discos SA-CD (está claro que Sony debía incluir la entrada multicanal analógica).

La verdad es que en multicanal no se aprecia la sutileza, buen quehacer y generosidad de su sistema de amplificación en modo estéreo. Son casi dos mundos diferentes, seguramente porque su rendimiento en estéreo es superior al multicanal (aunque disfrute de etapas discretas, la demanda de corriente aquí “ahoga” el transformador).

Aunque se citen 90 W por canal, este receptor da lo mejor de sí a niveles de escucha bajos y medios, incluso en multicanal. A mayor volumen se aprecia cierta compresión (sobre todo con cajas tipo columna, que en estéreo prescinden del subwoofer). Pero controlado el volumen, la sensación de espacio y la restitución de la imagen escénica es muy correcta.

En multicanal (el trabajo de descodificación es correcto, sin problemas detectados) ese nivel de volumen debe ser algo menor, aunque debo reconocer que en salones medianos el nivel de presión sonora conseguido (si las cajas son de sensibilidad convencional) es más que suficiente.

Al ser Sony uno de los impulsores del SA-CD no extraña que el receptor afirme estar preparado para reproducir frecuencias de hasta 100 kHz. Pues vale. En cualquier caso, toda la gama de frecuencias parece ser reproducida en su totalidad, menos cuando el nivel de volumen es alto, donde la banda aguda parece perder cierta presencia.

Las posibilidades de vídeo compuesto a S-Video me parecen mínimas en cuanto a que, fecha de hoy, una conexión RGB vía Scart es sencillamente mejor. La conmutación de dos señales de vídeo por componentes a través del Sony no ofrece problemas, convirtiéndose en una herramienta adicional para un receptor de A/V que puede alardear de ofrecer un buen nivel de musicalidad.

Las diferencias con su antecesor son casi mínimas, amén de su condición 7.1 y la conversión de vídeo (insisto, sólo de compuesto a S-Video).

Mi conclusión es clara, y si alguien busca un receptor de A/V que realice bien su tarea en multicanal, pero que añade algo más en estéreo (corriente), y pueda prescindir de la salida de audio multicanal en analógico, encontrará con el STR-DB795 de Sony un más que correcto aliado. Es un buen receptor que debe considerarse en futuras compras.


ETAPA DISCRETA

El brutal avance tecnológico en el mercado de la electrónica está modificando rápidamente el concepto básico de muchos aparatos. Antes podíamos “saber” lo bueno que podría ser un amplificador con su peso (responsabilidad, mayoritariamente, de los transformadores toroidales y de los disipadores de calor). Ahora podemos encontrar etapas muy válidas capaces de entregar miles de vatios sin apenas pesar poco más de 10 kg. Esto es así por la intrusión de las fuentes conmutadas y de las nuevas topologías de amplificación digital. El uso de siete etapas “discretas” de este Sony indica el uso de siete circuitos de amplificación diferentes e independientes, un diseño cada vez menos común en productos asequibles, ya que existen circuitos integrados de muy compacto tamaño que ofrecen la misma posibilidad; pero resultados diferentes.

Sin embargo, gracias a estos avances los precios han bajado enormemente. Muchos de nosotros, cinco o seis años atrás, hubiéramos etiquetado este Sony de gama media o incluso alta. La tecnología cambia.

Sony STR-DB795, Nueva vuelta al A/V "musical"

Ficha técnica

Tipo: Receptor de 7.1 con sintonizador AM/FM de 30 presintonías. Potencia: 90 W por canal (8 ohmios, 20 Hz a 20 kHz, con una THD igual o inferior a 0,09 %). Vídeo: Conversión vídeo compuesto a S-Video. Conectividad: audio: phono, entrada línea, entrada multicanal, entrada A/V, tres entradas digitales ópticas y tres eléctricas S/PDIF. Salida de potencia mediante bornes de 4 mm. Salida de previo para subwoofer. Salida de auriculares. En panel frontal: entrada A/V, óptica digital. Descodificación: Dolby Digital EX, DTS-ES, DTS 96/24, ProLogic IIx. Digital Cinema Sound EX, varios DSP. Dimensiones: 430x161x400 mm. Peso: 14,5 kg. Distribuye: Sony España (902402102).

Precio: 499 €