Marantz SR7500, Coherencia absoluta
Autocalibración a medias
- Este SR7500 sigue la estela perfeccionista que mereció a su antecesor SR7300 un
premio CEC.
- Precio: 999 €
- Valoración de los especialistas: 5
- Texto: Ramon Sendra
Personalmente tenía muchas ganas de probar la última versión de lo que hace dos años fue un premio CEC. Entonces el SR7300 nos sedujo por prestaciones, calidad y, sobre todo, relación calidad/precio. Ahora os traemos el SR7500, que además de ajustar un poco su precio de venta final (justo al límite de la nueva barrera psicológica de los 1.000 euros), viene equipado con todo lo necesario y más.
Por ejemplo, sigue ofreciendo multi-zona (ahora para dos salones independientes), incluye puerto RS-232 para futuras y posibles actualizaciones, con posibilidad de auto-encenderse y apagarse si recibe una señal de vídeo o viene de serie con un mando a distancia universal y programable. Algunas de estas funciones apenas nadie las utiliza (¿cuántos hemos actualizado vía software nuestro receptor? o ¿cuántos tenemos cajas repartidas por nuestra casa y alimentadas únicamente por el receptor principal?), pero este Marantz, que aspira alto, las incluye.
Claro está que sí disfruta de prestaciones totalmente útiles, como sus 105 W por vía de amplificación, su condición de 7.1 canales o, que ahora está de moda, conversión de vídeo desde compuesto y S-Video a por componentes (lo que para algunos simplificará las tareas de conexión al visualizador).
Estéticamente es un Marantz en toda regla, con sus ya característicos generosos potenciómetros (uno para volumen, el otro para selección de fuentes) que flanquean el panel frontal, éste a su vez todavía más sobrio, al recolocar todos los botones detrás de una tapeta. Cómo no, su panel posterior puede etiquetarse de excelente, al incluir todo lo deseable (como la entrada y salida analógicas multicanal en 7.1 o el uso de bornes para las cajas junto con un amplio elenco de conexiones de audio digital) de manera ordenada y clara.
Como importante adición incluye un conjunto de bornes que bajo el nombre “Speaker C” ofrece varias posibilidades al usuario. Por un lado pueden configurarse para alimentar una pareja de cajas en modo 7.1 (es decir, como envolventes centrales), o bien para alimentar la que sería la segunda zona. Pero accionando un discreto conmutador en su panel posterior, podremos alimentar la pareja de cajas frontales (derecha e izquierda) con cuatro canales de amplificación (evidentemente mediante bicableado, algo que deben soportar las cajas acústicas). Aún así, no se trata de una configuración activa, en cuanto a que se utilizarán efectivamente cuatro etapas (dos por caja, alimentando por separado la vía de agudos y medios-graves) pero con la misma señal. El filtro divisor (pasivo) de la propia caja será el encargado de discriminar las frecuencias que no soportan cada vía. Pero el resultado permite ofrecer mayor dinámica y entrega de corriente a las cajas principales, algo que se agradece en escuchas musicales y/o estereofónicas.
Volviendo a sus prestaciones, incluye todos los descodificadores de audio más conocidos (THX Select, Dolby Digital EX, DTS-ES, Neo:6, ProLogic IIx, Dolby Headphone, etc.), junto con el tradicional SRS Circle Surround que aparece en casi todos los productos de la marca. En la conversión entran en juego los integrados Cristal Semiconductor de 192 kHz/24 bit para cada uno de los canales. Quien quiera descodificar HDCD deberá pensar en el modelo superior SR8500.
Toda la configuración puede realizarse desde el panel frontal del aparato o utilizando su completo mando a distancia (RC 8500 SR), que dispone de menú en pantalla OSD a través de todas sus salidas de vídeo. El proceso resulta fácil, coherente y necesario, pues sus valores de fábrica no son, digamos, “universales” (la unidad probada nos llegó sin ajuste alguno), y por tanto necesita una mínima configuración para que el sonido sea mínimamente correcto. Por cierto, el mando a distancia, además de resultar muy útil, si se tiene paciencia en programarlo, ofrece alguna “pijería”, como programar que el SR7500 se encienda y apague en una hora determinada. Lo curioso es que el reloj está en el mando, por lo que éste debe poder “ver” el receptor cuando le toque encenderlo o apagarlo. Podremos elegir de manera manual o automática (ver recuadro) la distancia de cada caja al punto de escucha, retardos..., configurar los diferentes DSP disponibles, asignar entradas a cada fuente, etc., de manera fácil y muy completa.
A PRUEBA
Conecté el SR7500 a un DVD-3910 de Denon y a un conjunto de cajas acústicas Focal JMLab serie Chorus.
La inclusión de un “Pure Direct Mode” (elimina los controles de tono, gestión de graves, DSPs...) me ayudó a verificar el excelente diseño de este receptor, pues no fui capaz de percibir diferencias al conmutar este modo. Por lo tanto, buen sonido con excelente control tonal y muy buena entrega de corriente (incluso para salas de gran volumen o cajas poco sensibles), con nula diafonía entre canales y perfecta coherencia entre graves (siempre bien controlados), medios y agudos. Sutil y preciso cuando el nivel de volumen es bajo, evidenciando esa buena entrega de amperios. Las transiciones resultan suaves, y nunca percibí pérdida alguna de detalles incluso con mis bandas sonoras preferidas.
La obligada puesta al día de los fabricantes, que año tras año parece que tengan la necesidad de actualizar productos que ya de por sí son completos y efectivos, hace que de vez en cuando nos lleguen nuevas sorpresas. Este es el caso del SR7500, que manteniendo esa difícil buena calidad que siempre ha definido a Marantz, consigue ofrecer en un mismo producto grandes prestaciones que, si bien pueden ser estándares a corto plazo, ahora hacen distinguible a este receptor de A/V que hemos analizado.
Autocalibración a medias
MRAC es el acrónimo elegido por la compañía para su sistema de calibración automática (Marantz Room Acoustic Calibration, o calibración de la acústica de la sala de Marantz). Junto al receptor se suministra un pequeño micrófono omnidireccional (MC-10) que conectado al panel frontal asiste en el ajuste automático de varios parámetros. Ayudado por un potente circuito, previamente determina la correcta conexión de las cajas, su retardo respecto al punto de escucha (donde coloquemos el micrófono), tamaño de la caja y nivel de salida. Pero el nombre aspira a más: calibración acústica del salón, tarea que no realiza. Otros sistemas de la competencia ofrecen ligeras ecualizaciones, por ejemplo, para reducir la presencia de ciertas frecuencias que entran en resonancia, y así otorgan al nombre “calibración de la sala” buen significado. Pero este Marantz no realiza ninguna función que merezca el nombre que le han puesto a su “auto-configuración”.
Marantz SR7500, Coherencia absoluta
Ficha técnica
Potencia: 7x105 W sobre 8 ohmios; 7x135 W sobre 6 ohmios (20-20.000 Hz, THD=0,08%). Sensibilidad/impedancia de entrada: 168 mV / 47 kohms. Relación S/R: 105 dB. Respuesta en frecuencia: (entrada digital directa) 8 Hz a 100 kHz (+/- 3 dB). Descodificación: Dolby Digital EX, DTS-ES, Neo:6, DTS 96/24, SRS Circle Surround II, ProLogic IIx, THX Select, etc. Conversión de vídeo: De vídeo compuesto y/o S-Video a vídeo por componentes. Accesorios suministrados: Mando a distancia universal con funciones de aprendizaje. Conversión de audio digital: 192 kHz/24 bit por canal. Consumo de energía: 600 W. Dimensiones y peso: 463x184x440 mm; 14,8 kg.
Distribuye: Marantz España (902888784, 0,15 €/min).
Precio: 999 €
