Receptores de A/V

Arcam AVR250, Originalidad británica

Precisión en graves

  • Este Arcam está dotado para saber satisfacer.
  • Precio: 1752 €
  • Valoración de los especialistas: 4
  • Texto: Jorge Wuhrmann

Desde su aparición en 1976, la marca británica Arcam ha conseguido un cierto prestigio entre los aficionados, debido a la calidad general de sus productos, habiendo logrado, además, una estética diferenciada, especialmente de los rivales asiáticos. Su gama de productos se divide entre la audiófila y costosa serie FMJ y la más asequible serie Diva, incluyendo un completo surtido de lectores DVD-Video de sobremesa y receptores A/V. En esta ocasión nuestro invitado es el modelo más básico de su gama de receptores A/V, el AVR250.

Para comenzar, llama la atención la sencillez y elegancia de su diseño exterior, así como sus muy razonables dimensiones, que lo hacen más fácil de ubicar en el salón familiar que otras propuestas alternativas.

En general, los materiales empleados en los acabados de su carcasa son de muy buena calidad, con un aspecto robusto y duradero. En un plano algo más técnico, conviene destacar el chapado en oro de todas las conexiones del panel trasero, que asegura una mejor resistencia a la oxidación y presencia de unos bornes de altavoz de muy buena calidad que aceptan cable pelado, conectores tipo horquilla o bananas. En su interior encontramos un diseño pulcro, presidido por un enorme transformador toroidal de 12 cm de diámetro y 10 cm de alto acompañado por grandes disipadores de calor y cuatro condensadores de 12.000 microfaradios. Todo ello genera buenas expectativas a la hora de pensar en las prestaciones. Dos ventiladores en la base aseguran la correcta refrigeración del conjunto cuando es necesario.

En cuanto a los formatos de audio soportados, el AVR250 cuenta con lo necesario, incluidos el Dolby Digital EX y el DTS ES. La amplificación de la pareja de canales de efectos centrales traseros puede dedicarse a esta función en una configuración 7.1, pero también puede usarse para dar servicio a una segunda zona de escucha, pasando la principal entonces a 5.1, algo ahora mismo habitual en muchos aparatos. Lo que sí es más original en este AVR250 son esos dos canales no utilizados en una configuración 5.1; está previsto dedicarlos a biamplificar los canales frontales de forma pasiva, es decir, usando el filtro de las propias cajas.

Otra prestación del Arcam AVR250 es su interesante conectividad en vídeo. Como la mayoría de modelos recientes, puede convertir señales de vídeo compuesto y S-Video a vídeo por componentes, pero también de forma original, en este caso puede convertir estas señales a formato RGB, si bien, sin contar en éste con la presencia de un euroconector en el AVR250, lo que obliga a utilizar unos cables especiales al efecto. También la conectividad de audio, es bastante completa en lo referente a entradas y salidas de línea (siete, con tres bucles de grabación) y digitales (3 eléctricas S/PDIF y 3 ópticas EIAJ/TosLink) e incluso cuenta con entradas para descodificadores externos de hasta 7.1 canales. Sin embargo, la ausencia más destacable es la de las salidas de previo, ya que sólo cuenta con una para el subwoofer. No hay posibilidades por tanto de añadir una etapa adicional para los centrales traseros si se biamplifican los canales frontales.

El buen diseño y acabado se percibe también en otros detalles interesantes como el conmutador de impedancia de las cajas o el de toma de tierra, algo especialmente agradecido para evitar ciertos zumbidos en algunos equipos causados por la misma.

Aunque no cuenta con ningún método de calibración automática, su sistema de gestión es bastante completo y detallado, aunque con una estética algo anticuada de los menús.

Las posibilidades de actuación dentro de la parametrización del aparato son muy amplias y abarcan desde una ecualización canal por canal (desactivada en escuchas estéreo), a un ajuste de la sensibilidad de las entradas de línea que permite igualar niveles de presión sonora entre fuentes, pasando por una completa gestión de graves (ver recuadro), o el Lip Sync, un sistema que permite ajustar el sincronismo entre imagen y sonido, cuando la presencia de exploración progresiva o de un duplicador de líneas hace que la señal de vídeo llegue con un ligero retraso respecto a la de audio. El mando a distancia (iluminado en cuanto se toca cualquier botón del mismo) es programable y permite controlar hasta siete aparatos además del AVR250.

Es cómodo y permite ajustes rápidos sobre la marcha que evitan pasar por los menús de configuración. Sin duda, un punto a favor de este aparato.



A PRUEBA



Utilicé mi habitual conjunto de cajas System Audio (SA1250 frontales, SA220 central y SA505 centrales traseros) y B&W 302 como canales de efectos, ayudadas por un subwoofer Kef PSW2000, usando un lector DVD-Video/Audio Toshiba SD900 como fuente.

En escuchas estéreo, el AVR250 se comporta con mucho aplomo y es capaz de generar un sonido rico y contundente incluso con grabaciones de grandes masas orquestales, como el ya célebre final del concierto para piano y orquesta número tres de Rachmaninov. La entrega de corriente es suficiente para mover con alegría los canales frontales y con cualquier clase de música las sensaciones son muy positivas. Hay que hacer una mención especial a los resultados de la biamplificación que, sin ser espectaculares, sí son un argumento interesante a favor del AVR250, puesto que sí parece mejorar el sonido en conjunto.

Sin embargo, en audio multicanal el AVR250 no tiene la misma sensación de músculo que en estéreo. En este caso, el tamaño de la sala empleada para la prueba (45 m2) era claramente excesivo y durante la calibración, los canales centrales traseros ajustados al nivel de volumen más alto no generaban una presión sonora de 75 dB en el punto central de escucha. Calibrando el conjunto entonces a 70 dB, sí se pudo igualar niveles, aunque también resultaron todos ellos llamativamente altos. Sin embargo, aunque el nivel de contundencia fuera ligeramente inferior al ideal, por ejemplo en la batalla del Pelenoor de “El Retorno del Rey”, sí se produce el campo sonoro denso y envolvente que uno espera encontrar en un buen receptor A/V.

Buen equipo por tanto siempre que no nos excedamos en el tamaño de la sala.

El AVR250 está dotado de una magnífica calidad de construcción, está a la última en formatos de audio y cuenta con algunas interesantes opciones de parametrización, como la biamplificación, la gestión de graves o la ecualización independiente de cada canal, cuestiones que lo hacen recomendable. Sin embargo, la ausencia de salidas de previo para todos los canales, su limitada potencia y en cierta forma el precio, pueden alejar a este buen aparato de las instalaciones más complejas.


Precisión en graves

La gestión de graves prevista en el Arcam AVR250 va más allá de la típica regulación de una frecuencia de corte y un nivel de volumen del subwoofer definido para todos los formatos, como podemos encontrarla en la mayoría de receptores A/V. En esta caso, está prevista la posibilidad de una gestión de graves en DTS independiente de otro tipo de formatos y que permite elevar el nivel de presión sonora del canal LFE 10dB. También existe esta posibilidad de incremento de la ganancia del canal de graves para material multicanal recibido a través de las entradas previstas para decodificadores externos, como DVD-Audio. Finalmente, incluso para estéreo está prevista una gestión independiente del subwoofer, que permite incorporarlo o suprimirlo y regular su volumen para este tipo de escuchas, salvo que se esté utilizando la función “stereo direct”, que suprime definitivamente la decodificación multicanal, el procesado de vídeo y el propio subwoofer.

Arcam AVR250, Originalidad británica

Ficha técnica

Potencia de salida: 7x 70W (20 Hz-20 kHz), THD 0,2%). Respuesta de frecuencia: 20 Hz 20 kHz. Relación señal / ruido: 100 dB. Descodificación de audio: Dolby Digital, Dolby Digital EX, DTS, DTS ES 6.1 discreto y matricial, Dolby Prologic, Dolby Prologic II y Dolby Prologic IIx, DTS Neo:6. Entradas y salidas: Entradas/salidas 5 S-Vídeo, 5 Vídeo Compuesto

3 Vídeo por componentes (RGB). . Salida Multiroom. Audio: entradas 3 ópticas (EIAJ-Toslink), y 3 eléctricas (S/PDIF). Salidas: 1 EIAJ-TosLink y 1 S/PDIF. 7 entradas para fuentes analógicas; 1 juegos de entrada analógica para descodificadores externos (7.1). LFE. Dimensiones y peso: 433 x 420 x 145 mm, 16,2 kg. Distribuye: Chemison (933395054).

Precio: 1752 €