Sony STR-DB900, El pequeño máster del universo
AMPLIFICACIÓN DIGITAL S-MASTER
- Básico en casi todo, este Sony es la apuesta económica basada en la tecnología S-Master.
- Precio: 599 €
- Valoración de los especialistas: 4
- Texto: Ramon Sendra
La irrupción de la amplificación digital ha supuesto un cambio significativo en la fabricación y diseño de receptores y amplificadores. Uno de los fabricantes que más interés ha mostrado en esta solución tecnológica ha sido (y es) Sony, que en su catálogo, y sin todavía abandonar la metodología analógica, apuesta fuerte por su exclusiva S-Mater PRO.
El primer contacto fue con el portentoso receptor DA9000ES, diseñado casi sin ningún impedimento comercial; pero era necesario buscar una salida más popular a una tecnología madura. Así nos llega este estilizado STR-DB900, el modelo asequible basado en la tecnología de amplificación digital S-Master PRO de Sony.
Una de las ventajas notables de la amplificación digital es su mejor eficiencia, lo que permite utilizar fuentes de alimentación más compactas (en el caso de nuestro invitado, se trata de una fuente conmutada, del mismo tipo que podemos encontrar en nuestros ordenadores personales) o evitar instalar los pesados disipadores de calor. El resultado lo podemos ver en la imagen superior, ya que nuestro invitado de estas páginas ofrece 6 canales de amplificación de 100 W cada uno en una unidad mucho más compacta y liviana (sólo
6,2 kg) que cualquier otro receptor “analógico” similar.
Para conseguir ese atractivo precio que presenta, parece que también ha sido necesario prescindir de algunas prestaciones. Por ejemplo, en su panel de conexiones sólo vemos entradas (4) y una salida de vídeo compuesto, lo que sin duda elimina cualquier atractivo para convertir el receptor en un conmutador de vídeo; o la única presencia de conexión S/PDIF en una conexión de entrada (no hay salida). Quizá porque Sony es impulsora acérrima del SA-CD, sí aparece una entrada de audio multicanal 5.1 en analógico (no así digital, como i.Link), a la que podremos evitarle cualquier procesado de señal, al más puro estilo audiófilo. Pero en cuestión de salidas de previo, sólo hay la del subwoofer (ni tan solo una salida de audio analógico en estéreo). Para las salidas de potencia, Sony ha dispuesto unos correctos bornes para los seis canales disponibles (y según reza en el panel posterior, este receptor acepta cargas de 4 a 16 ohmios).
Tampoco hay menú en pantalla (OSD), lo que obliga al usuario realizar todos los ajustes mediante el pequeño LCD del panel frontal. Aunque manual en mano es posible realizar bien las configuraciones mínimas, encontré un inconveniente con el tiempo de salida de dichos menús: si no ivas rápido, el menú desaparece de la pantalla y vuelta a empezar. ¿Será que quien diseñó este menú también trabaja en la división de la PlayStation de la compañía?
Una vez realizados todos los ajustes, no hay nada a criticar sobre el uso e instalación de nuestro invitado. De hecho, es tan básico en posibilidades de conexión y opciones que es fácil afirmar mi anterior premisa.
A prueba
Conecté nuestro invitado a un lector DVD-3910 de Denon y a un sistema de cajas acústicas Jamo D4. Éstas se caracterizan por su dureza y constituyen una buena prueba para un receptor que quiere hacer gala de sus 100 W por canal.
Pues bien, el resultado no defraudó. Para conseguir unos niveles de escucha confortables y contundentes, el Sony apenas necesita un alto nivel de volumen. Y en esa zona no se aprecia ni compresión, distorsión o fatiga.
Toda la amplificación se muestra estable independientemente del nivel de dinámica exigido incluso en multicanal. No aparecen problemas de ahogo momentáneo, ni que el receptor pida clemencia y por lo tanto una reducción del nivel de salida.
La imagen sonora frontal en aplicaciones estéreo es correcta, con una buena definición, aunque algo agresiva seguramente debido al filtro pasa-bajos que necesita todo amplificador digital. Aunque no se aprecian errores en la banda más aguda, sí se le puede reprochar cierta aspereza. No así en la banda media y grave, a la par con cualquier diseño de amplificación, incluso analógica.
Como todo amplificador de 6 o más canales, incluye descodificadores Dolby Digital EX y DTS-ES, que harán las delicias de los aficionados al cine. Aunque es una prestación poco utilizada, este Sony no dispone de funciones multihabitación. Esto me hizo pensar que si le pedía lo máximo en sus seis canales, quizá apreciaría algo. Pero no fue así.
Si a volúmenes altos el Sony se comportaba bastante bien, justo al contrario mantiene la coherencia tonal de manera correcta (y eso que las D450 de Jamo no suelen invitar a ello). Así, confirmo una buena entrega de corriente en cualquier situación, independientemente del nivel de potencia en la salida. Curiosamente, la entrada analógica multicanal incluye un modo “directo”, que evita el paso de la señal a través de cualquier procesador de audio. Ante la escasez de funciones, digamos, “extras”, sorprende que un receptor de A/V dedicado a aplicaciones de cine en casa presente esta opción más “audiófila”. Aun así, no se evita ese ligero agudo agresivo que ya descubrimos con su “hermano” STR-DA3000ES (ver Cine en Casa de abril de 2004). Quizá éste es el punto que los ingenieros de la marca deberían solucionar, aunque también es cierto que quizá sea necesario buscarle a nuestro invitado unas cajas más dedicadas.
Con la clara intención de ser un receptor asequible, pero equipado con la exclusiva tecnología de amplificación digital S-Master PRO de la que Sony hace bandera, nuestro invitado puede alardear de un diseño compacto y unos resultados en potencia muy generosos.
Pero aún sigue siendo algo caro visto que apenas ofrece “algo más” que la simple descodificación de audio, procesado y amplificación. Algunos de sus competidores directos (incluso con amplificación digital) sí lo hacen.
AMPLIFICACIÓN DIGITAL S-MASTER
La amplificación digital no es un “invento” nuevo, pero sí en nuestro mercado. Durante años ha costado poder evitar las altas tasas de ruido y armónicos, pero gracias a empresas que se han empeñado en solucionarlo, como Sony, hoy hablar de amplificación digital en un producto dedicado al cine en casa o hasta incluso a la música no parece descabellado.
La amplificación digital tiene una eficiencia que roza el 75-85 %, es decir, por cada amperio que se consigue en la fuente de alimentación, llega un 75-85 % del mismo a la caja acústica. Esto permite utilizar fuentes de alimentación más pequeñas (menos complicadas, y por lo tanto más baratas), reducir considerablemente la disipación de calor (Einstein lo dijo: “la energía no se crea ni se destruye, sólo se transforma”, y en nuestro caso, o bien “salen vatios” o calor) y permitir diseñar aparatos más compactos. Pronto será difícil diferenciar a ciegas entre ambos tipos de amplificación.
Sony STR-DB900, El pequeño máster del universo
Ficha técnica
Potencia: 6 x 100 W RMS por canal, sobre 8 ohmios. Conectividad: 3 entradas EIAJ-TosLink y 1 salida, 1 entrada S/PDIF, 2 entradas de audio analógico estéreo sin balancear, 1 entrada 5.1 analógica sin balancear, 3 entradas de vídeo en compuesto y 1 salida en vídeo compuesto, entrada de RF y 6 salidas de potencia. Receptor: AM/FM con 30 memorias y funciones RDS. Descodificación de audio: Dolby Digital EX, DTS-ES, ProLogic IIx, Virtual Matrix, Virtual 3D. Consumo: 130 W, 4 W en espera.
Dimensiones: 400x85x430 mm. Peso: 6,2 kg.
Distribuidor: Sony España (902402102).
Precio: 599 €
