Mitsubishi HC3000, Amor a primera vista
SOMETIDO AL COLORFACTS
- Puede convertirse en la estrella de la temporada por su calidad sobresaliente.
- Precio: 2990 €
- Valoración de los especialistas: 5
- Texto: Javier Guerra
Después de varios años siguiendo minuciosamente el mercado de la proyección de vídeo doméstico, los síntomas de madurez alcanzados en este sector del entretenimiento son cada vez más visibles, y como botón de muestra Mitsubishi nos presentó, el año pasado en la IFA de Berlín, su nueva generación de aparatos en la que destaca un nuevo modelo denominado HC3000. Las pruebas a las que tuvimos ocasión de asistir en el certamen berlinés ya daban una idea aproximada del gran potencial de este aparato, pero hemos preferido esperar a tener a nuestra disposición un producto estrictamente de serie para evaluar al detalle las magníficas posibilidades que nos ofrece este proyector y que pasa a convertirse, de facto, en el abanderado de una nueva hornada de aparatos que democratizarán aún más el precio de la excelencia en imágenes de gran formato.
Hablar del Mitsubishi HC3000 es hacerlo de la última tecnología puesta a punto en proyectores DLP pues, no en vano, incorpora el último chip DMD salido de la factoría de Texas Instruments, un dispositivo de 0,65” que cuenta con una matriz de 1.280 x 768 píxeles en formato panorámico 15:9, capaz de reproducir en su totalidad imágenes en formato 4:3 de 1.024 x 768 puntos de resolución o señales de vídeo en formato 16:9 de 1.280 x 720 puntos, conocida como 720p.
Gracias a la inclusión de una lente realizada por completo en cristal de alta calidad y a la adición de un mecanismo de iris ajustable eléctricamente, las especificaciones de brillo y contraste del HC3000 se elevan, según datos del fabricante, hasta 1.000 lm ANSI y 4.000:1 respectivamente.
Una característica, muy esperada por los aficionados, era disponer de un proyector basado en el uso de paneles DMD que redujera a la mínima expresión los artefactos de imagen inherentes a la tecnología DLP, y me produce una enorme satisfacción reconocer que Mitsubishi ha conseguido, con el HC3000, lo que tanto tiempo hemos deseado.
Merece la pena señalar al principal artífice de este logro, un nuevo panel de procesado de vídeo que responde al nombre de DDP3020. En el interior de éste se realizan las operaciones de procesado de la señal más críticas, por un lado la conversión de entrelazado a progresivo y su escalado a la resolución nativa del proyector y, por otra parte, la corrección digital de gamma. Pues bien, este nuevo procesador cuadruplica la capacidad de los antiguos y, si a eso le añadimos un nuevo método de transporte de alta velocidad (LVDS) de la señal digital, una vez procesada hasta el panel DMD, nos encontramos ante el proyector mono DLP con menos artefactos en las imágenes en movimiento que yo he visto desde el inicio de la comercialización de esta tecnología, hace casi una década.
Otra de las novedades destacables de nuestro invitado es la inclusión de una nueva técnica de procesado del color, puesta a punto por Texas Instruments y conocida como Brilliant Color que, gracias al uso de nuevos algoritmos en la gestión del mismo y al realce de los niveles de la señal cromática, añade un plus de luminosidad a los tonos medios de la imagen aumentando por tanto el nivel de blanco y maximizando de paso el contraste. No obstante, Mitsubishi ha modificado esta tecnología para adaptarla a una rueda de color convencional de seis segmentos y velocidad 4x.
A PRUEBA
Respecto a la construcción, hay un buen número de elementos comunes entre el HC3000 y un aparato de la anterior generación de proyectores de la marca nipona (concretamente el HC900), como el chasis que sirve de carcasa, el ángulo de proyección elevado, el mando a distancia o el menú de usuario, pero, afortunadamente, este nuevo modelo mejora en gran medida las características menos notables de aquél, rebajando el ruido de ventilación hasta unos casi inaudibles 25 dB y mejorando ampliamente el menú de usuario que ahora habilita la gestión de las curvas de gamma, el ajuste del overscan y un control total de las características de los tres colores básicos.
Las pruebas comenzaron sobre una pantalla Da Lite blanco mate de 2,04 m de base, y el resultado fue de primer nivel con una imagen plena de luminosidad que hacía innecesario el uso del Brilliant Color y obligaba a cerrar al máximo el iris ajustable. Así se apreciaron las enormes virtudes de este aparato con una riqueza cromática, un nivel de detalle en los segundos planos y una nitidez difíciles de encontrar en un proyector de este rango de precios, hasta ahora. No obstante, el nivel de negro era claramente mejorable y, habida cuenta de la reserva de luminosidad del HC3000, me decidí a utilizar una pantalla gris con ganancia negativa. El salto cualitativo fue enorme.
Las imágenes cobraron nueva vida con una profundidad y un contraste inédito en mi sala de pruebas. Al oscurecerse globalmente la imagen hubo que echar mano del Brilliant Color y abrir el iris y, de esta forma, se consiguió una imagen perfectamente equilibrada con blancos adecuados y negros estratosféricos.
Gracias al preciso ajuste de gamma incorporado, los detalles en sombras y zonas oscuras son magníficos sin el menor atisbo de lavado de colores que por el contrario se mostraban vivos y tremendamente fieles al original.
Hay ocasiones en las que uno cree encontrarse frente a un producto capaz de marcar un punto de inflexión en el mercado y no tengo dudas en afirmar que el HC3000 está muy cerca de conseguirlo. No puedo calificarlo con la máxima puntuación por detalles como la ausencia de lens shift para desplazar verticalmente la imagen o el nivel de negro mejorable si no se usa una pantalla adecuada, pero tanta fuerza cobra mi recomendación sobre este proyector que no he podido resistirme y, después de la prueba, ha pasado a formar parte de mi instalación personal.
SOMETIDO AL COLORFACTS
A las ya comentadas virtudes del HC3000 hay que añadirle la facilidad de ajuste de sus parámetros básicos ligeramente desviados del ideal teórico. La temperatura de color preseleccionada como 6.500 K es, a todas luces, mucho más fría, con un exceso de azul y un déficit de rojo, pero se puede conseguir fácilmente el blanco D65 rebajando en el modo de usuario el contraste de azul en mayor medida y ligeramente el de verde, para posicionar los tres colores sobre la línea de 6.500 K y ofrecer una escala de grises digna de elogio. La medición de contraste del aparato, perfectamente calibrado con un valor gamma de 2,32, alcanza un valor real de 2.198:1 en On-Off y arroja una increíble cifra de 534:1 en la de contraste ANSI, lo que le sitúa claramente entre los mejores en términos absolutos superando con creces a competidores de precio más elevado. Como puede comprobarse en el diagrama CIE, se alcanzan claramente los puntos de referencia de rojo y azul y se queda algo desviado sobre la referencia EBU-PAL el nivel de verde.
Mitsubishi HC3000, Amor a primera vista
Ficha técnica
Tipo: Panel DLP de 1.280 x 720 píxeles en 15:9. Zoom y foco manuales. Brillo: 1.000 lm ANSI. Relación de contraste: 4.000:1 (On/Off).
Relación de proyección: 1,6-1,9 (aprox.). Lámpara: 200 W de 3.000 h de vida útil (en modo de bajo consumo).
Tamaño de la imagen: 40” a 300” de diagonal. Compatibilidad PC: Win/Mac VGA, SVGA, XGA, SXGA y UXGA (comprimido).
Compatibilidad vídeo:
NTSC, NTSC 4.43, PAL, PAL-N, PAL-M, SECAM, PAL-60. Vídeo Componentes:
480i/p (525i/p), 576i/p (625i/p), 720p (750p
50/60 Hz), 1.080i (1.125i
60 Hz), 1.080i (1.125i
50 Hz), 1.080i (1.250i 50 Hz). SCART (RGB+1V). Ruido:
25 dBA. Dimensiones: 310 x 100 x 245 mm. Peso 2,9 kg.
Distribuye: Mitsubishi (935653154)
Precio: 2990 €
