Panasonic PT-AE500, Prácticamente magia
- Proyector de vídeo LCD
- Precio: 2199 €
- Valoración de los especialistas: 5
- Texto: Javier Guerra
El indiscutible éxito de los proyectores de vídeo basados en tecnología DLP ha conseguido reducir drásticamente el número de fabricantes de paneles de cristal líquido, LCD. El más importante de los que aún mantienen la fabricación de dichos paneles puede ser con toda probabilidad Epson, que además de equipar sus proyectores con paneles propios, suministra a un importante número de competidores paneles que luego ensamblarán en sus productos. Este es el caso de nuestro invitado en estas líneas, el Panasonic PT-AE500, que al igual que el Sanyo PLV-Z2 analizado el número pasado, incorpora tres paneles LCD con una resolución de 1.280x720 píxeles de origen Epson.
Partiendo por tanto de que la base del proyector es la misma en ambos casos, los esfuerzos de los distintos fabricantes pasan por ensamblar y ajustar sus aparatos ayudados por las últimas tecnologías disponibles y de ahí nacen los diversos circuitos de gestión y control que cada uno incorpora en sus dispositivos y con los que poco a poco vamos familiarizándonos.
Otra de las tácticas cada vez más común entre los grandes nombres de la electrónica a nivel mundial, es la búsqueda de asesoramiento profesional entre reputados especialistas de la imagen de más alta calidad. Éstos, mediante sus sabios consejos, ayudan a conseguir una perfecta puesta a punto de aquellos productos en los que se involucran y como ejemplo podríamos citar un par de casos recientes como el de Joe Kane trabajando para Samsung en el desarrollo de su primer proyector exclusivo para Cine en Casa y el de William Phelps calibrando cada unidad producida del novísimo y económicamente inalcanzable proyector basado en tecnología D-ILA fabricado por Faroudja.
Panasonic ha contado en esta ocasión con un especialista en labores cinematográficas con un importante bagaje en los estudios de Hollywood, llamado David Bernstein que ha desarrollado su labor en los procesos de tratamiento del color y que sin ningún género de dudas ha conseguido un resultado de muy alto nivel.
TOMA DE CONTACTO
De aspecto virtualmente idéntico a su predecesor el PT-AE300 analizado en estas mismas páginas hace menos de un año, el nuevo Panasonic mantiene el excelente panel de conexiones que incorpora entradas analógicas por componentes, una toma SCART y una toma VGA. Adicionalmente contamos con una toma DVI-D compatible con el protocolo de protección de contenidos HDCP.
A pesar de contar con una corrección digital del efecto trapecio, se echa en falta la cada vez más común regulación de desplazamiento vertical y horizontal del conjunto de la lente, conocida como Lens Shift, que facilita la ubicación del proyector en aquellos casos en los que es imposible centrar el mismo sobre la pantalla. Equipado con una lente de distancia focal corta, necesitaremos un retraso de entre 2,8 y 3,3 metros para conseguir un base de pantalla de 2 metros de longitud en función de la posición del zoom. Tanto la regulación de éste como el accionamiento del enfoque, han de realizarse manualmente mediante unas ruletas situadas en el extremo de la lente.
De entre las novedades tecnológicas que anteriormente comentaba, resaltan en el PT-AE500 la conocida como Smooth Screen, encargada de paliar en lo posible el efecto rejilla o screendoor, así como el procesado digital y la corrección de gamma de 10 bits. Igualmente incorpora un nuevo circuito denominado Control de nitidez dinámico, que ajusta en tiempo real la señal de video entrante en función de la diferencia de brillo entre píxeles adyacentes, para conseguir una imagen libre de ruido y perfectamente nítida.
Otras dos características sobresalientes de este Panasonic son el bajo ruido de funcionamiento de tan sólo 27 dB en el modo económico de lámpara y la extraordinaria duración de ésta, cifrada en 5.000 horas, lo que le convierte en un candidato idóneo de aquellos que incluso quieran disfrutar de las emisiones televisivas en gran formato, sin preocuparse en exceso del gasto que supone la sustitución de la lámpara de proyección.
Para los amantes de la perfección absoluta en los parámetros de la imagen, el PT-AE500 ofrece a través de su completo menú un modo avanzado de gestión de color, que permite modificar tanto el brillo, como el contraste y la gamma de los tres colores básicos y además hacerlo en las partes más brillantes de la imagen, las de brillo medio o las de máxima oscuridad. Si a esto le añadimos los seis modos de imagen con que cuenta, nos encontramos con más de 2.000 posibles configuraciones que harán las delicias de los aficionados más exigentes.
EVALUACIÓN DE LA IMAGEN
Las pruebas de visionado se realizaron con dos fuentes distintas. Por una parte mediante el lector Sony DVP-NS730P a través de su salida analógica por componentes tanto en formato entrelazado como progresivo. Por otro lado se utilizó un HTPC conectado mediante la salida digital DVI y a una resolución de 1.280x720 para conseguir el “pixel perfect”.
En ambas pruebas destaca principalmente la especial colorimetría que nos brinda el Panasonic PT-AE500, convirtiéndose sin duda en el LCD de esta categoría mejor dotado en este aspecto. Las cifras anunciadas de 850 lúmenes ANSI de brillo, con una excelente uniformidad luminosa y el contraste de 1.300:1 no están muy alejadas de la realidad, aunque el nivel de negro de la unidad probada derivase ligeramente al azul en la configuración de fábrica. La presentación de detalles en las zonas oscuras no obtiene tan buena nota, tendiendo a uniformizar los fondos de la pantalla y perdiendo información relevante en los mismos.
El trabajo del procesador de vídeo también puede calificarse como notable, al presentar una imagen sin artefactos visibles y sin apreciar una mejora al convertir la señal de entrada en progresivo desde el lector de DVD. El efecto screendoor es prácticamente imperceptible y la calidad global al ser alimentado a 720p por DVI es sencillamente magnífica.
Al igual que hicimos entre sus ilustres predecesores, en esta ocasión hemos hecho una comparativa directa entre el Panasonic PT-AE500 y el Sanyo PLV-Z2, sin duda alguna, los dos gallitos LCD de este rango de precios. Créanme si les digo que no trato de nadar y guardar la ropa, ni pretendo querer quedar bien ante ambos fabricantes, pero no existe un ganador claro en esta comparativa. Por una parte el Sanyo presenta ventajas innegables como el desplazamiento de la lente o el menor ruido de ventilación. También es superior a la hora de reproducir escenas oscuras aportando un detalle mayor a las mismas. En cambio la exquisita fidelidad cromática del Panasonic y la ausencia del efecto screendoor consiguen una imagen 100% cinematográfica. Escoger entre estos dos magníficos aparatos es una decisión muy complicada y solamente los requisitos y gustos de cada usuario serán lo que acaben de inclinar la balanza hacia un lado u otro. Sea cual sea la decisión tengan la conciencia tranquila, ambas son estupendas máquinas, pese a que a algunos les cueste creer que existe la excelencia más allá de los DLP.
Panasonic PT-AE500, Prácticamente magia
Ficha técnica
850 lúmenes ANSI, 1.300:1,
3xLCD TFT de 0,7 pulgadas en 16:9,
1.280x720 píxeles de resolución nativa.
Vertical y horizontal vía digital.
Bajo nivel de ruido de ventilación, 28 dB.
PAL, SECAM y NTSC.
Duración de la lámpara hasta 5.000 horas (en modo de bajo consumo).
Entradas de vídeo compuesto, S-vídeo, SCART, Y/Pb/Pr y DVI-D. Entrada de RGB para PC.
180 W (1 W en espera).
280x85x269 mm.
2,9 kg.
Precio: 2199 €
