Themescene H30A, El pequeño Lord
COLORFACTS
- Proyector equilibrado que raya a gran altura.
- Precio: 1990 €
- Valoración de los especialistas: 5
- Texto: Javier Guerra
Hace un par de meses, tuvimos la oportunidad de analizar para ustedes el proyector más alto de la gama que el fabricante Optoma comercializa en Europa, bajo la marca Themescene, y seguro que recordarán que nos dejó un gran sabor de boca. En esta ocasión el invitado en nuestro laboratorio es el benjamín de la familia, de nombre Theme-scene H30 Advanced. Les advierto que no se dejen confundir por este calificativo, porque a la vista de las pruebas realizadas debo anticiparles que de benjamín sólo tiene el precio.
Los fabricantes, que han optado por dotar a sus proyectores de la tecnología DLP en vez de utilizar los más clásicos paneles LCD, veían cómo sus aparatos de entrada de gama superaban con creces los precios a los que se ofrecían los productos basados en la tecnología de la competencia. En los últimos tiempos esta diferencia se ha ido reduciendo significativamente y, en el momento actual, se pueden encontrar media docena larga de proyectores, con resolución nativa en formato panorámico, basados en tecnología DLP por menos de 2.000 euros de precio venta al público.
Toma de contacto
Se trata de un proyector basado en el chip DMD conocido como Dark Chip 2, que cuenta con una resolución nativa WVGA de 854x480 píxeles. Según la información facilitada por el constructor, los datos de luminosidad y contraste son de 850 lm ANSI y 3.000:1 respectivamente.
A buen seguro, un aparato de este tamaño y peso no debería presentar excesivas dificultades para su integración, a pesar de que la colocación del mismo puede llegar a resultar crítica en función de la posición que se escoja. El aparato cuenta con una opción denominada Lens Shift Digital que en principio nos debería permitir situarlo en distintas posiciones, siempre que el objetivo quedase centrado sobre el eje vertical de la pantalla. En cambio, no podemos aconsejar su uso al tratarse de una corrección electrónica que, al menos en nuestro caso, recorta una parte importante de la imagen que debiera verse en pantalla. Por otro lado, muchos usuarios tendrán en este H30A un buen aliado puesto que el ángulo de proyección que se forma entre el centro del objetivo y la base de la pantalla, y que se conoce como Offset, es en esta unidad bastante elevado, lo que beneficia a un buen número de aficionados a la hora de ampliar las posibilidades de colocación del aparato, pero que complica la vida a los que, como en nuestro caso, disponemos de una pantalla fija en una posición elevada y a la vez proyectamos desde el techo. Tanto el accionamiento del enfoque como del zoom han de realizarse de forma manual y la distancia focal de la lente se adapta de manera perfecta a las necesidades más comunes, siendo necesario un retraso del proyector de entre 3,3 y 4 m para conseguir una imagen con una base de 2 m, en función de la posición escogida del zoom. Uno de los aspectos más destacados de este aparato, es el que tiene que ver con su dotación de conexiones y adaptadores incluidos de serie. Además de contar con una toma específica Y, Cb, Cr, a la que debemos añadir las de vídeo compuesto y S-Video, el Themescene H30A cuenta con una entrada DVI-I capaz de aceptar señales digitales bajo la norma HDCP. Este tipo de toma incluye los pines adicionales para tratar las señales analógicas y en este caso acepta tanto señales RGB provenientes desde las salida SCART/RGB analógica de un lector DVD-Video, como las señales VGA enviadas desde un ordenador a través de la toma D-Sub 15, y también las señales de vídeo por componentes Y, Cb, Cr, tanto en formato entrelazado como progresivo que nos lleguen desde cualquier fuente externa. Por si fuera poco, todos los adaptadores necesarios vienen incluidos en la dotación de serie, que también incluye una práctica bolsa de transporte.
PRUEBAS DE VISIONADO
El Themescene H30A no ha sido el primer proyector basado en el chip DC2 que he tenido la posibilidad de probar a fondo y, al igual que en la primera ocasión, he quedado absolutamente maravillado. Supongo que la menor necesidad de potencia de cálculo, para procesar el movimiento de los espejos en los chips de baja resolución, hacen que estos aparatos vayan sobrados ofreciendo una imagen globalmente mejor que sus competidores de mayor resolución. A medida que aumenta la resolución parece que el fabricante ha de escoger entre una excelente tasa de contraste y un negro profundo o una imagen sin molestos artefactos de vídeo, porque resulta extremadamente complicado encontrar un aparato que cumpla ambos requisitos sin dejarse el sueldo de un año en el intento. Afortunadamente, el magnífico H30A arroja un nivel de negro adecuado a nuestros requerimientos, unido a un contraste muy alto y sobre todo a una imagen limpia de ruido de vídeo, de halos en los contornos de las figuras que componen la imagen y donde el procesamiento de la señal se advierte de sobra para obtener una calidad de imagen sobresaliente.
Utilizando los discos de prueba habituales comprobamos cómo los parámetros que solemos analizar de contraste, detalles en las escenas más oscuras, saturación y naturalidad de los colores, etc., se elevan a las mismas cotas e incluso superiores que las que alcanzan los proyectores de alta resolución que multiplican en precio a la unidad analizada. Como no podía ser de otra forma, el panel de baja resolución tiene el problema de que puede apreciarse ligeramente el efecto rejilla (screendoor), cuando no cumplimos la regla de situarse al menos al doble de distancia de la base de la pantalla. También es justo reconocer que al reproducir material en HD nativa a 720p. los resultados son sensiblemente inferiores a los que se obtienen en un proyector DLP basado en el chip HD2+ o sus variantes.
Si su presupuesto no puede pasar de 2.000 euros, no deje de ver este aparato antes de tomar una decisión.
No podría destacar ningún aspecto por encima del resto porque en todos ellos raya a gran altura y cada vez me gusta más poder decir de un proyector que es globalmente equilibrado.
COLORFACTS
Resulta una sorpresa agradable, que al ir a ajustar un proyector nos encontremos que el fabricante se haya tomado en serio este aspecto y, por tanto, el trabajo se haya realizado diligentemente en la factoría. Cualquiera que vea los gráficos adjuntos puede pensar que se han obtenido después de una minuciosa calibración, cuando en realidad las mediciones se realizaron con el aparato recién sacado del embalaje. Se puede comprobar cómo las señales de los tres colores básicos se superponen sobre la línea que marca la temperatura de color de 6.500 K, con muy ligeras variaciones de + 250º. Por otro lado la tasa real de contraste lograda es de 1.817:1, en línea con las mediciones más altas que hemos tenido ocasión de obtener, habida cuenta de todos los proyectores que hemos analizado. Por último el valor de la curva de gamma es ligeramente más bajo que el deseado, pero se desvía muy poco del ideal teórico.
Themescene H30A, El pequeño Lord
Ficha técnica
Resolución nativa: Chip DMD Dark Chip 2 de 854 x 480 píxeles. Compatible con señales: PAL, SECAM, NTSC, HDTV (1.080i, 720p), EDTV (576p, 480p) SDTV (576i, 480i). Luminosidad: 850 lm ANSI . Relación de contraste: 3.000:1. Ruido:
26 dB en modo normal, 29 dB en modo luminoso. Conectividad: DVI-I (HDCP), Y/Cb/Cr, S-Video, Vídeo Compuesto. Vida útil de la lámpara: 3.000 h en modo normal. Dimensiones: 272 x 210 x 86 mm. Peso: 2,2 kg.
Distribuye: Cinaudio (cinaudio@cinaudio.es).
Precio: 1990 €
