Proyectores de vídeo

Sony VPL-VW60, ... pero sigue siendo el rey.

Análisis con ColorFacts

  • El VPL-VW60 de Sony, el Amatista, es una mejora sensible de su antecesor. Sony consigue sorprendernos cuando pensábamos que la Perla ya era sensacional.
  • Precio: 4999 €
  • Valoración de los especialistas: 5
  • Texto: Javier Guerra y Nacho Snfilipo

Siguiendo esa doctrina que tanto apasiona a los japoneses sobre la mejora constante, recibimos, como cada año con la llegada del otoño, la última joya de la familia de videoproyectores destinados al cine en casa de Sony, que viene a reemplazar a un auténtico best seller de la proyección de vídeo doméstica, el VPL-VW50 que tuvimos el placer de probar en esta misma publicación hace menos de un año. Permítanme que haga de abogado del diablo y les traslade un pensamiento que a buen seguro muchos de ustedes se harán en numerosas ocasiones. A veces, los usuarios finales nos preguntamos si existen mejoras reales en los aparatos de nueva generación que se comercializan, o si tan sólo se trata de retoques estéticos que al actualizar sus diseños son capaces de relanzar la cifra final de ventas. En el caso que nos ocupa, el VPL-VW60 que es como se llama el sucesor de “La Perla”, comparte no sólo la mayor parte de características técnicas sino también el chasis que le da forma, al que le han cambiado el color por uno de color antracita metalizado realmente bonito y que sirve para bautizarlo con el nombre clave de “Amatista”. En base a eso y a mi cada vez mayor desconfianza, llegué a pensar que en esta ocasión las mejoras no serían destacables y no se pueden imaginar cuán equivocado era mi pensamiento.



TOMA DE CONTACTO



Para poner al día a los que no conocen las bondades de su antecesor, hemos de recordar que se trata de un proyector basado en la tecnología de Sony SXRD, que en realidad es una variante comercial de la tecnología LCoS, dotado de tres paneles de 0,61” de diagonal y formato panorámico 16:9 de 1.920 x 1.080 píxeles de resolución, que coinciden punto a punto con la resolución 1.080p disponible en los nuevos lectores de alta definición Blu-ray y HD DVD.

Su instalación en un entorno doméstico normal no debe representar ningún problema gracias a las posibilidades que ofrece la lente motorizada que equipa nuestro invitado y que permite manejar el zoom, el enfoque y el desplazamiento de imagen en el plano vertical desde el mando a distancia. De esta forma se puede obtener una pantalla de 100” de diagonal en formato panorámico (2,2 m de base), con un retraso entre 3,05 y 5,25 m. Teniendo en cuenta que al variar la apertura del zoom, se modifican ligeramente parámetros tan importantes como la luminosidad y la tasa de contraste, conviene dedicar el tiempo necesario a pensar la ubicación definitiva del proyector, sabiendo que una lente con el zoom abierto a tope provoca un aumento de luminosidad y una disminución de contraste; y con el zoom cerrado al máximo ocurre exactamente lo contrario: se eleva la tasa de contraste y disminuye el valor de la luminosidad. Para aquéllos que no puedan centrar la unidad sobre la pantalla en el plano horizontal, el VPL-VW60 también cuenta con un desplazamiento de la lente en ese eje, pero con un accionamiento manual que exige el uso de un destornillador.

Respecto al panel de conexiones, permanece inalterable sobre el modelo anterior repitiendo, por tanto, la cada vez más necesaria doble entrada HDMI, capaz de soportar señales de vídeo 1.080p a 24, 48, 50 y 60 Hz de tasa de refresco, que garantizan una reproducción fluida con cualquier fuente, y libre de los artefactos generados en la conversión de las señales de origen cinematográfico, pues puede reproducir a la velocidad original de grabación de 24 fotogramas por segundo.

En el menú de usuario se empiezan a observar las primeras diferencias importantes a las que antes hacía referencia y que se presentan en forma de un submenú dedicado a la alineación de los paneles para corregir los defectos de convergencia entre ellos y que lastraban en términos de nitidez de la imagen a su antecesor. Teniendo en cuenta que el ojo humano es mucho más sensible a las variaciones producidas sobre el color verde, se toma el panel de este color como referencia, y en base a él se habilita, mediante los patrones de prueba adecuados, la posibilidad de variar tanto en el plano horizontal como en el vertical los posibles errores de convergencia de los paneles de color rojo y azul. El resultado obtenido es realmente satisfactorio, llevando el detalle y la nitidez de la imagen a un nivel mucho mayor que, aunque no se acerca al de las mejores realizaciones monopanel de la tecnología DLP, al menos evita los errores de bulto que se podían apreciar en el antiguo modelo.



PRUEBAS



Para la realización de las pruebas utilizamos nuestra habitual pantalla Da-Lite Video Spectra de 106” de diagonal, con un lector de DVD-Video Denon 3930 para las pruebas en definición estándar y un lector de HD DVD asociado a un potente HTPC para la reproducción de películas en alta definición. Gracias al nuevo descodificador de alta definición puesto a la venta por una de las plataformas de televisión de pago de nuestro país, también pudimos probar las emisiones de prueba del satélite Astra, suministradas en formato vídeo y con una resolución 1.080i que nos permitió comprobar las bondades del procesador de vídeo del VPL-VW60, al desentrelazar esta señal de origen no fílmico, para reproducirla en formato progresivo. Para ello, utiliza la técnica de adaptación del movimiento y obtiene unos resultados convincentes en la mayor parte de situaciones, aunque se ve un poco comprometida en los movimientos de cámara más rápidos, donde llega a perder un cierto nivel de detalle.

Después de muchos años de afición que me han permitido analizar docenas de proyectores, he llegado a la conclusión de que el respeto escrupuloso a los espacios de color estandarizados son la clave principal para obtener una imagen fiel al original cinematográfico, pues no en vano el trabajo de los técnicos en la colorimetría de una película o una serie y son muchas veces elementos de la máxima importancia que marcan definitivamente la apariencia de cualquier relato. Por lo tanto, la tan arraigada costumbre de sobresaturar innecesariamente los colores de la imagen en un dispositivo de visualización, ha terminado por resultarme profundamente molesto y se ha convertido en uno de los elementos más importantes a la hora de valorar la compra de un determinado componente. Es cierto que esa sobresaturación puede resultar muy agradable en un primer visionado superficial y que precisamente por eso es tan usado por los fabricantes, pero no lo es menos que, a la larga, los tonos de piel tipo pantera rosa que solemos encontrarnos en algunos proyectores o televisiones acaban por cansar a cualquiera. Sony ha tomado conciencia de este problema y, a pesar de que en el espacio de color marcado como wide contiene una sobresaturación excesiva, en esta ocasión el modo de espacio de color normal reduce ampliamente esta saturación, haciendo coincidir prácticamente los valores de los colores primarios y secundarios con los que marcan las normas de definición estándar y alta definición.

De esta forma, una imagen de referencia en DVD-Video con profusión de primerísimos planos como la de los episodios de la tercera temporada de LOST adquiere una total fidelidad con unos tonos de piel realistas, y un color verde en la selva y un azul en el cielo, que me congratulan de nuevo con las realizaciones SXRD de Sony.

Sensiblemente más luminoso que su predecesor, el nuevo Amatista de Sony ofrece un nivel de negro realmente sólido (con la particularidad de una pequeña falta de uniformidad luminosa claramente apreciable en las escenas más oscuras), lo que hace que se eleve el contraste percibido en cualquier modo de Iris escogido. Lamentablemente, y a pesar de que los de Sony sean probablemente los más y mejor desarrollados, el uso del Iris Dinámico sigue provocando una leve pérdida de detalle en los blancos más altos cuando utilizamos el modo de máximo contraste Auto 1, permitiendo, no obstante, la posibilidad de un uso manual con el Iris cerrado al máximo y dos posibles modos de funcionamiento de lámpara que ofrecen unos resultados plenamente satisfactorios.

El visionado de películas en alta definición obtiene un resultado sobresaliente, ya que se aprecian las mejoras en nitidez anteriormente reseñadas. Se aprecia igualmente una gran estabilidad y fluidez de la reproducción a 1.080/24p como pudimos comprobar en la tortuosa escena inicial de Poseidon en HD-DVD, con una panorámica de 360º alrededor del navío de más de un minuto de duración, capaz de poner en apuros a muchos combinados de reproductor/proyector.

En definitiva, podemos calificar al VPL-VW60 como una completa actualización de un ya de por sí gran proyector de vídeo, que por el honesto precio al que es ofrecido permitirá a un gran número de aficionados entrar por la puerta grande en el mundo de la alta definición con mayúsculas.

Víctor Gómez Ollés, Product Manager de proyectores frontales en Sony.



A veces, las apariencias engañan. El VPL-VW60 es una gran evolución respecto a su antecesor y perfecto ejemplo de la nueva gama SXRD de SONY. Se han mejorado tanto las prestaciones como los menús y posibilidades de regulación y ajuste, manteniendo el producto en un precio razonable dada su gran calidad.

En definitiva, se trata de un producto muy equilibrado, que por prestaciones no defraudará a ningún entendido y que al mismo tiempo puede ser la puerta de entrada a todos aquellos amantes del cine en casa que quieran dar un primer paso en proyección de alta gama.


Análisis con ColorFacts

A pesar de que el fabricante anuncia una tasa de contraste de 35.000:1, es imperativo hacer entender a los usuarios que no deben dejarse guiar por estas cifras estratosféricas, que lamentablemente sólo sirven para confundir a los posibles compradores. Para comparar realmente la variación de contraste respecto a la anterior generación SXRD, lo mejor es que observemos las tasa de contraste nativa, con el iris en modo manual y cerrado al máximo, que gracias a una leve mejoría en términos de negro y un sustancial aumento de la luminosidad, se ha elevado en torno a un 25%. En la posición de máximo contraste, Auto Iris 1, la cifra final supera los 10.000:1, pero queda muy lejos de la ofrecida por el fabricante. Un buen ajuste de la escala de grises se hace necesario, puesto que no es difícil de conseguir gracias al potente menú de usuario y puede corregir la fuerte desviación sobre la temperatura de 6.500 K que se obtienen en el modo de temperatura de color normal. Por otro lado, las mejoras obtenidas en términos de fidelidad cromática gracias al ajuste de los puntos del Diagrama CIE mediante el RCP, son realmente notables.

Sony VPL-VW60, ... pero sigue siendo el rey.

Ficha técnica

PANELES Tipo SXRD, 3 x 0,61”. RESOLUCIÓN 1.920 x 1.080 píxeles. ÓPTICA Zoom x1,8. f18,7 a 33,7 mm/F2,54 a 3,53 mm. CONECTIVIDAD Trigger, vídeo por componentes, D-Sub, RS-232,vídeo compuesto, HDMI (x2), S-Video. LÁMPARA 200 W UHP. RUIDO VENTILACIÓN 22 dB. COMPATIBILIDAD PAL, SECAM, NTSC, 1.080i, 1.080p, 720p, 576i, 576p, 480i, 480p. DIMENSIONES 396 x 175 x 472 mm. PESO 11 kg.

DISTRIBUYE Sony (902402102).

Precio: 4999 €