Proyectores de vídeo

BenQ W20000, Días de cine

  • El visionado de deportes en alta definición a través del terminal I-plus en el Benq W20000 es una experiencia difícil de igualar.
  • Precio: 4999 €
  • Valoración de los especialistas: 5
  • Texto: Javier GUERRA

No cabe duda de que el fabricante taiwanés Benq se ha convertido por méritos propios en uno de los más prolíficos del cada vez más dinámico mercado de videoproyectores destinados al cine en casa. No contento con cambiar su gama de proyectores con resolución HD ready 1.080p (anteriormente Full HD) cada nueve meses, en las últimas dos generaciones ha presentado no uno, sino dos modelos distintos en cada ocasión para adaptarse a todo tipo de presupuestos. Si en la anterior generación, nos maravilló la relación calidad/precio que atesoraba el modelo W9000, en esta ocasión nos presenta el benjamín W5000 por un precio venta al público inferior a 2.000 euros y su hermano mayor el W20000 que les presentamos en este análisis.

TOMA DE CONTACTO

Con un chasis idéntico al de sus predecesores, el W20000 es un modelo basado en la tecnología DLP, que cuenta con un corazón en forma de chip DMD DarkChip3 de resolución nativa 1.920 x 1.080 puntos que coincide perfectamente con la resolución de alta definición 1.080p.

Es interesante que hagamos un repaso de las variaciones respecto a los aclamados W9000/W10000, que no son pocas, teniendo en cuenta el corto periodo de tiempo transcurrido entre la aparición de unos y otros.

Una de las más importantes es la sustitución de la tradicional lámpara UHP por una realización del fabricante holandés Philips, que cuenta con una nueva tecnología bautizada como VIDI, y que arroja la luz de una forma mucho más uniforme además de incrementar la luminosidad en más de un 15%. Precisamente esa falta de uniformidad luminosa fue una de nuestras quejas en el análisis que hicimos de su predecesor y pueden estar seguros de que, gracias a la nueva lámpara, la mejora es notable en este aspecto.

En cuanto al panel de conexiones, afortunadamente se ha añadido una toma HDMI adicional, elemento que en la actualidad se está convirtiendo en un requisito prácticamente imprescindible en cualquier aparato con posibilidades de competir en este duro segmento.

El procesador de vídeo es otro de los puntos fuertes donde Benq ha hecho hincapié, y se ha sustituido el efectivo pero anticuado chip FLI 23210 de Faroudja por una de las estrellas del panorama actual de procesadores como es el chip Reon con tecnología HQV de Silicon Optix, capaz de convertir cualquier señal de entrada a la resolución nativa del panel (1.080p), aplicando en esta tarea los más modernos y completos algoritmos de procesado, con independencia de que las imágenes sean de origen cinematográfico o de origen vídeo y de la resolución nativa de la misma.

sito de reducir el precio final de los aparatos, los nuevos modelos han perdido la posibilidad de manejar a distancia los ajustes de enfoque y zoom de la lente, que en estos modelos ha de realizarse de forma manual mediante un cómodo sistema de regulación frontal. No obstante, mantienen el ajuste motorizado para la útil función de desplazamiento vertical de la lente (lens shift), del que nunca apreciamos realmente su valor hasta que tenemos que enfrentarnos a algún aparato que carece del mismo. Para regocijo de los amantes de la proyección de fondo de sala con estancias alargadas y hondo pesar de quienes tengan problemas de espacio en casa, se ha estirado ligeramente la distancia focal, de forma que ahora son necesarios algo más de cinco metros de retraso de la unidad para conseguir un tamaño de pantalla de 2,34 metros de base (106” de diagonal), incluso con la máxima apertura del zoom. Otra de las mejoras que los usuarios apreciarán es la profunda revisión a la que se ha sometido al menú de usuario, que pasa de ser un jeroglífico sólo descifrable por auténticos expertos a convertirse en una herramienta ordenada y precisa, capaz de extraer todo el jugo a un aparato con multitud de ajustes. De entre ellos, merece la pena destacar la precisión quirúrgica que han conseguido en el departamento de ingeniería de Benq con los distintos preajustes de la corrección gamma y que después de numerosas mediciones coincide perfecta e invariablemente con los valores disponibles. Bravo.

He dejado intencionadamente para el final de esta extensa lista de novedades, la que sin duda se convierte en la más crítica de todas cuantas incorporan los nuevos modelos, a tenor de la importancia que tiene en el resultado final, en términos de la calidad global de imagen que es capaz de proporcionar el aparato y todo ello dentro del contexto de las preferencias de cada usuario. Se trata del nuevo mecanismo de Iris encargado de regular la cantidad de luz que dejamos pasar a través de la lente. En nuestro recordado W9000 (no en vano formó parte durante casi un año de nuestra principal instalación de pruebas en asuntos de proyección), el sistema se limitaba a un mecanismo que se abría y cerraba a voluntad del usuario en un rango de 19 pasos de luminosidad. En el W20000 se mantiene este sistema de apertura manual y además se le añade un sistema denominado DynamicBlack que provee un segundo nivel de control del Iris en función del contenido de la imagen proyectada, cerrando a tope el diafragma cuando reproducimos escenas oscuras y abriéndolo al máximo con escenas de alta luminosidad.

Supongo que, con el propóDe la adecuada implementación de este sistema depende en buena parte la cifra real de contraste y por tanto de la profundidad y realismo que el proyector va a ser capaz de ofrecer. En el caso que nos ocupa, a pesar de no ser perfecta, tenemos que reconocer que es efectiva y no demasiado invasiva. Lamentablemente, al desactivar esta función en el menú de usuario, la apertura del Iris en modo manual, incluso en su nivel mínimo, es muy grande y, al dejar pasar mucha luz, la tasa de contraste nativa se resiente de forma importante debido a la ausencia de un negro sólido. Al activar la función DynamicBlack, la imagen cambia de forma sobresaliente, proporcionando un negro mucho más consistente y por ende una tasa de contraste mucho más elevada que se traduce en una profundidad de imagen mayor y un visionado muy placentero. En las escenas más comprometidas, con un predominio de una imagen oscura mezclada con fuentes dispersas de luz, es donde el sistema se resiente, haciendo levemente visible una variación en la luminosidad, que puede llegar a molestar a los usuarios más exigentes o a los amantes de las versiones originales subtituladas.

PRUEBAS DE VISIONADO

Utilizando nuestro habitual equipo de pruebas compuesto de un lector de Blu-ray Panasonic BD-30 de origen USA, un lector HD DVD Toshiba EX1, sobre una pantalla Da-Lite Video Spectra de 106”, hemos podido constatar diversas diferencias con sus antecesores.

Han desaparecido completamente los leves problemas de posterización que aparecían en ciertas escenas en función de la velocidad de la rueda de color, librándose por completo de ese problema. Por el contrario, el ruido de video en la reproducción de imágenes de definición estándar es sensiblemente mayor, obligando a desactivar la función Brilliant Color si deseamos una imagen totalmente libre de artefactos. En descarga de las cualidades del aparato, hay que decir alto y claro que la mayor parte de culpa en este apartado es sin duda alguna de la industria cinematográfica, que desde la llegada de los formatos en alta definición ha descuidado hasta extremos insospechados la calidad de los tránsfer cinematográficos a DVD. La prueba más clara es que con ediciones en Blu-ray o HD DVD, el ruido desaparece. En el momento de escribir este análisis y desde fuentes muy fiables, se anuncia una nueva versión de firmware que solucionará este asunto del ruido de vídeo excesivo y que a la vez dará un soporte completo para la reproducción de señales 1.080p a 24 fotogramas por segundo, que en la versión probada sólo está disponible mediante la utilización de lectores que pueden habilitar dicha salida en modo forzado, como los de Sony o Samsung por ejemplo.

Con el iris dinámico activado, la mayor parte de las escenas exhiben una tridimensionalidad envidiable, con un buen contraste “intraimagen” y una luminosidad que hace palidecer a la mayor parte de competidores. El visionado de deportes en alta definición a través del terminal I-plus en el Benq W20000 es una experiencia difícil de igualar y se convierte en adictiva sea cual sea el deporte escogido. La tremenda nitidez que consigue gracias a la calidad de la lente que equipa, unida a la alta tasa de contraste y la excelente luminosidad que arroja, convierte una retransmisión deportiva en una apasionante experiencia que todo buen aficionado debería disfrutar.

De igual forma, las imágenes de la película El Ultimátum de Bourne en la edición alemana en HD DVD ofrecen un buen equilibrio entre luminosidad y nivel de negro, acompañadas de una colorimetría de primer nivel y una buena nitidez.


BenQ W20000, Días de cine

Ficha técnica

RESOLUCIÓN NATIVA1.080p (1.920 x 1.080p). RESOLUCIÓN ADMITIDA 480p, 720p, 1.080i, 1.080p. BRILLO 1.200 lúmenes ANSI. ÍNDICE DE CONTRASTE DINÁMICO 20.000:1. NIVEL DE RUIDO AUDIBLE 28/25 dB (Normal/Modo Económico). CONEXIONES DE ENTRADA RGB: 5 x BNC; 2 x HDMI (con HDCP), vídeo compuesto, S-Video, vídeo por componentes. COMPATIBILIDAD DE VÍDEO NTSC/ PAL/ SECAM. DIMENSIONES 492 x 180 x 420 mm. PESO 9,6 Kg. DISTRIBUYE AVXtrem (933217409).

Precio: 4999 €