Cosmos HI-FI
- Nunca antes había sentido en una sala de escucha toda la emoción y sensaciones que la buena música es capaz de transmitir.
- Precio: 140900 €
- Valoración de los especialistas: 6
- Texto: Luis Llana
El disco de vinilo me enseñó a apreciar la buena música de mis años mozos y más tarde me “descubrió” a mi adorado J. S. Bach, a Vivaldi, a Mozart y a Beethoven, pero también a Pink Floyd y Alan Parsons, por citar algunos. Adoro al disco de vinilo y a todo el ritual que envuelve a los preparativos previos a su escucha, desde que lo extraigo de su carpeta (algunas son verdaderas obras de arte) hasta que suena una cantata de Bach desde mi apreciado giradiscos de una conocida marca suiza, ubicado en un lugar preferente de mi instalación. Un ritual placentero y de auténtico relax, como contrapunto a la rapidez y las prisas que nos agobian la vida un día tras otro, pero cuya magia descubre quien se acerca a un formato que nunca murió y que regresa para nuestro disfrute. Es lo que se deduce de la creciente demanda de giradiscos y la vuelta a las tiendas -especializadas de momento, en alguna gran superficie y no digamos a través de Internet- del venerable formato, ahora estampado con nuevas técnicas de prensado en vinilo de 180 g, cuya variante de calidad Quiex es el no va más.
Comprenderán que sea una satisfacción y un honor para mí presentarles por primera vez en CEC un formidable giradiscos como única fuente de lectura de una instalación de absoluta referencia. No es ésta la sección adecuada para hablarles con cierto detalle de las interioridades de uno de estos aparatos, pero deseo aprovechar la ocasión que se me brinda para comentarles brevemente cómo debería ser, en mi opinión, un giradiscos competente, pero sencillo y asequible a su vez, lejos de los elevados precios de los mejores modelos de altísima precisión, construidos con los mejores recursos y materiales.
Debemos exigirle el mecanismo de tracción más extendido en alta fidelidad, por correa de neopreno desde una polea solidaria al eje de un motor síncrono regulado por un circuito electrónico, hasta la superficie externa del plato o hasta una polea interna del mismo. El cambio de velocidad, de 33 rpm a 45 rpm, más simple y menos agresivo para la correa, se realizará con su cambio manual a una segunda polea del motor, de diferente diámetro. El plato debe poseer una buena masa y un correcto equilibrado para que genere la menor tasa de los antipáticos wow & flutter (lloro y centelleo), la pesadilla de todo dispositivo de lectura analógica, en lo que desempeña un importante rol el desacoplamiento mecánico entre el motor y el plato, e incluso la propia correa, que se debe mantener en buen estado. Es primordial la correcta geometría del brazo, con una masa lo más baja posible, construido con material antimagnético y con el mínimo rozamiento en sus pivotes para que la punta de lectura de la cápsula siga con fidelidad los sinuosos surcos del disco, sin que el brazo sea una rémora en esa delicada misión.
Debe admitir cápsulas de buena calidad, tanto de imán móvil (MM) como de bobina móvil (MC), un fino ajuste de su peso recomendado y compensación regulable del empuje lateral (también conocido como antiskating) o fuerza centrípeta, que tiende a desplazar el brazo hacia el centro del disco. El chasis debe asegurar un buen aislamiento mecánico ante vibraciones externas que la cápsula “traduciría” como procedentes de los surcos del disco, con los negativos efectos que pueden imaginar. Estos simples datos son una aproximación a las excelentes cualidades del incombustible giradiscos P3 de la británica Rega, en producción ininterrumpida desde hace más de veinte años y ofrecido a un precio realmente interesante. Rega es una de las firmas que representa Cosmos Hi-Fi en exclusiva para todo el territorio nacional, cuyas instalaciones en la manchega Ciudad Real he tenido el placer de conocer después de un breve viaje en uno de los cómodos y rápidos trenes AVE.
Ha sido un placer por partida doble, en primer lugar porque CEC es, una vez más, la primera publicación especializada de nuestro país que les visita, correspondiendo de este modo a una amable invitación. Y en segundo lugar, por la talla humana y profesional de su responsable, Clifford Orman, una respetada figura entre los sectores melómanos más puristas, incluso fuera de nuestras fronteras, por su apasionamiento y dedicación en la búsqueda de la perfección sonora, sin desviarse un ápice del más riguroso entorno analógico. A ello añado su profundo conocimiento de cuantos secretos encierra -son muchos, créanme- el dispositivo analógico de lectura por excelencia: su majestad el giradiscos. En una animada charla de sobremesa, que para un servidor de ustedes fue una auténtica lección magistral, el señor Orman hizo que se derrumbasen algunas de mis teorías acerca de los aspectos más críticos de un giradiscos, hasta el punto de que los miraré desde una óptica distinta a partir de ahora.
En su pequeña localidad natal, muy cercana a Canterbury (Reino Unido), conoció a su esposa, una nativa de nuestra Ciudad Real, mientras nuestro hombre “destripaba” amplificadores de válvulas con el objeto de exprimirles hasta la última gota de su jugo musical. Años más tarde se trasladaron a la ciudad manchega en la que residen desde hace veinte años y en la que nuestro anfitrión fundó su empresa, con sede en la Ronda de Alarcos, 18. En Cosmos Hi-Fi son muy selectivos y exigentes con los productos que distribuyen en exclusiva, pero nos demuestran con hechos que no hay excusa posible cuando se aspira a un alto grado de calidad musical, con un desembolso económico realmente moderado.
Un ejemplo son los productos de la citada Rega, dotados del sobrio diseño típicamente británico y una construcción impecable con circuitos de probada eficacia pero sin alardes tecnológicos, entre los que destaca su refinamiento musical a un precio muy contenido. Fundada en 1973 por Tony RElph y Ron GAndy, Rega ofrece una completa colección de aparatos exclusivamente para estéreo, con siete modelos de giradiscos, cuatro brazos de lectura, cuatro cápsulas fonocaptoras, dos amplificadores integrados, dos preamplificadores con la opción de previo de phono, dos etapas de potencia y cinco modelos de cajas acústicas. La breve escucha del sistema Rega que les muestro en una de las fotos, en demostración permanente en Cosmos Hi-Fi, es un ejemplo de delicadeza sonora por 4.764 euros. Se compone de un lector de CD-DA Apollo, un amplificador integrado Mira 3, dos cajas acústicas R7 y un subwoofer Vulcan 3. En un próximo número de CEC les presentaré al giradiscos más sencillo de Rega, el reciente modelo P1, con un coste de adquisición de tan sólo 300 euros.
Pero lo que realmente buscaba en mi visita son las “otras marcas” que Cosmos Hi-Fi ha seleccionado para su distribución en exclusiva, ajenas por completo al mundo digital con sus DAC, sus sobremuestreos y remuestreos que nos llevan por la senda de la amargura (finanzas incluidas) para mantener al día la lectura digital. Son lo mejor de lo mejor del mundo analógico llevado a las más altas cotas de excelencia musical, sin ningún tipo de condicionantes ni restricciones, incluidas las monetarias. Más claro, imposible. Se trata de Nottingham Analogue en giradiscos y brazos de lectura, Lyra Connoisseur en cápsulas y preamplificadores y Rockport Technologies en cajas acústicas, sin olvidar los cables, filtros de red y regletas que diseña y fabrica Cosmos Hi-Fi con la marca Vibex.
Su majestad, el giradiscos
Un giradiscos de muy alta gama es un complejo mecanismo de precisión en el que intervienen una serie de fuerzas que hay que meter en vereda, entre las
que destaca la energía mecánica residual que genera la punta de lectura, por la complejidad que encierra su control. Me lo expuso con toda su magnitud Cliff Orman y lo transcribo brevemente, dado su interés. Una porción de la energía mecánica que genera el roce de la punta de lectura con las irregularidades de los surcos del disco se transmite a través del cantilever (un diminuto espárrago) a las bobinas de la cápsula que inducen una débil señal eléctrica, pero suficiente para excitar al preamplificador de phono y desencadenar todo el proceso de amplificación.
Pero la energía residual de la punta de lectura se transmite al plato a través del propio disco de vinilo, convirtiéndose en el principal enemigo a batir, contra el que de poco sirven las superficies de goma o fieltros en el plato, dado que se trata de transmisión de energía. Puede parecer de magnitud infinitesimal, pero es la causante del sonido “metálico” de los giradiscos con un diseño poco afortunado, en los que una porción del sonido que llega a los oídos parece originado en el propio aparato. No lo “parece”; realmente es así. Con un adecuado diseño del plato, este fenómeno se minimiza y puede pasar desapercibido incluso en modelos sencillos, pero se acomete en profundidad con mayor o menor fortuna en los giradiscos de muy alta gama o de referencia, en los que muy pocas cosas deben quedar sin resolver.
En Nottingham Analogue, la empresa que dirige Tom Fletcher, precisamente desde Nottingham (Reino Unido), tienen en cuenta problemas como el que acabo de describir y los inherentes a resonancias que afectan a nuestro querido dispositivo analógico, desde la experiencia acumulada por la firma desde el año 1960. Con cinco aparatos en catálogo, un sexto que se fabrica por expreso encargo y tres brazos de lectura, el modelo de entrada Interspace es una referencia entre modelos que incluso superan ampliamente su precio de 1.000 euros, y una recomendación expresa de Cosmos Hi-Fi para quien se tome en serio la lectura de los discos de vinilo.
De Nottingham Analogue, Cosmos Hi-Fi ha seleccionado el modelo Dais para su sistema de referencia que incluye un plato de 23 kg construido con grafito y diversas aleaciones para controlar las resonancias y la energía residual, una fuente de alimentación externa Wave Mechanic muy estable en voltaje y frecuencia y un brazo de lectura de la misma firma construido con fibra de carbono y diseño de un solo pivote, modelo Anna Log. La cápsula seleccionada es el modelo Titan i de la japonesa de origen norteamericano Lyra Connoisseur, un referente en estos dispositivos, diseñados por la mano maestra de Jonathan Carr y ensamblados por Yoshinori Mishima. Construida a base de titanio y elastómeros especiales, con el exclusivo tallado de la firma para la punta de lectura, el cantilever de diamante recubierto de boro, un refinado sistema magnético y exotismos varios, la Titan i reemplaza al mítico modelo Parnassus del que hereda sus mejores virtudes…. y el alto precio.
ELECTRÓNICA SIN PARANGÓN
Una cápsula de semejante calibre necesita que los primeros pasos de amplificación de la delicada señal y la restitución de la curva RIAA se realicen con una precisión absoluta, por lo que el sistema que nos presenta Cosmos Hi-Fi incluye dos joyas, caras por tanto, también de Lyra Connoisseur. Son los preamplificadores 4.2P SE para phono y 4.2L SE con cuatro entradas de línea, capacitados para trabajar con las cápsulas más selectas, como la Olympos de la propia marca. Son dos componentes de bella factura con una preciosa caja de madera y fuentes de alimentación en módulos separados. Para que se hagan una ligera idea de por dónde van los tiros, utilizan nada menos que el aire como dieléctrico, con todas las dificultades que quieran imaginar para la puesta a punto del invento. El preamplificador de línea 4.2L SE utiliza 12 reguladores de voltaje en cada una de las dos etapas de ganancia de cada canal, es decir, la bonita cifra de 48 reguladores en total.
Como Lyra Connoisseur no fabrica etapas de potencia, la amplificación que se elija tiene que estar a la altura de una señal de previo a la salida del 4.2L SE de una calidad supuestamente excepcional, por lo que Cosmos Hi-Fi asume el reto de seleccionar entre otros distribuidores la mejor amplificación disponible. Y lo mejor, probablemente lo mejor de lo mejor para conectarla al preamplificador 4.2L SE de Lyra Connoisseur, es la etapa de potencia 1060 de la norteamericana Boulder, fundada en 1984 por Jeff Nelson y con sede en Boulder (Colorado, EE.UU.).
Con una construcción balanceada y una imponente presencia de cuya solidez puede dar una idea el peso de 63 kg, es tal su estabilidad en la entrega de potencia, que Boulder se permite anunciar 300 W eficaces por canal a cualquier impedancia entre 8 y 2 ohmios, con picos de 700 W a 4 ohmios y 1.200 W a 2 ohmios, para lo que su consumo energético se eleva nada menos que a 3.000 W.
ANTARES, EN LA CONSTELACIÓN DE ESCORPIO
Con sede en Rockport (Maine, EE.UU.), Rockport Technologies dedica su producción de cajas acústicas a quienes buscan lo máximo sin ningún tipo de limitaciones, hasta el punto de que el modelo inicial, Mira, con un precio por pareja de 15.500 euros, se ubica a un nivel en el que otros fabricantes comienzan su tope de gama. Cuatro escalones por arriba encontramos a nuestra Antares, superada por las Hyperion y Arrakis, esta última una impresionante mole de dos metros de altura, uno de profundidad, 450 kg de peso…. y 150.000 euros la pareja.
Sin ningún paralelismo entre sus paredes para evitar los modos propios internos (ondas estacionarias), el recinto de la Antares se construye a partir de moldes con varias capas de distintas resinas, en algún caso desarrollada por Rockport, reforzadas con fibra de vidrio. Es un complejo proceso de elaboración cuyo resultado es un sólido monocasco muy inerte frente a las vibraciones del transductor de graves, con una masa que deduzco muy elevada por los casi 200 kg (exactamente 415 libras) que pesa la caja en su conjunto. Se trata de un diseño de tres vías con cámaras separadas en configuración doble bass reflex para los transductores de graves y medios, de 33 y 16 cm respectivamente, fabricados en exclusiva para Rockport por la firma danesa AudioTechnology, mientras que el de agudos es el reputado modelo Esotar de la también danesa Dynaudio, con una cúpula de seda de 28 mm. El cableado interno se confía a modelos de Trans-parent Audio, según Rockport, que no hace mención alguna al tipo de filtraje utilizado. Los dos puertos de sintonía se localizan en la trasera de la caja, con una impresionante terminación y un pulido tal que se asemeja al de un espejo, fruto de 90 h de trabajo.
EN EL OLIMPO MUSICAL
Después de visitar las instalaciones de Cosmos Hi-Fi, Jonathan Carr, el “gurú” de Lyra, comentó textualmente lo que sigue en un foro de debate de Internet, cuya traducción incluyo: “speaking of travelling, I strongly recommend you to visit Cosmos Hi-Fi in Ciudad Real, Spain. Even at the very worst, Cliff's main system must be among the 10 best-sounding audio systems in the world, and most probably it ranks within the top 5” (Hablando de viajar, recomiendo fervientemente una visita a Cosmos Hi-Fi en Ciudad Real, España. En el peor de los casos, el equipo principal de Cliff debe estar entre los 10 equipos con mejor sonido del mundo y, muy probablemente, estará entre los cinco primeros). Ante esta autorizada opinión carece de sentido que les hable de escena sonora, homogeneidad tímbrica, linealidad y cuantas sensaciones me transmite o inspira cada audición. Les aseguro que me viene de perlas puesto que no me resultaría sencillo transcribirles las emociones que sentí con la escucha del bellísimo violín Stradivarius de Arturo Delmoni, acompañado por la pianista Meg Bachman en el no menos bello registro Songs My Mother Taught Me, o el concierto para piano número 2 de Rachmaninov, en versión de Earl Wild, con un realismo que corta la respiración. Por no hablar del impacto visceral de algunas escenas del imprescindible en una colección de vinilos, Dark Side of the Moon de Pink Floyd.
Pero sí les comentaré un ejemplo revelador de la supremacía del disco de vinilo, máxime en una instalación de semejante calibre. Entre la envidiable colección de vinilos de Cliff Orman, se encuentra el registro LA4 Just Friends del sello Concord, cuya versión reeditada por Groove Note en SA-CD poseo, y utilizo habitualmente en las audiciones para ustedes, en algún caso con lectores digitales de alta gama, lejos de toda sospecha. Con el citado vinilo, leído por la cápsula Lyra Titan i en el giradiscos Dais, Bud Shank realiza con su saxo alto una magnífica demostración del desgarrado efecto conocido como growling, con una sorprendente gama de matices que en ningún momento he escuchado con su homólogo SA-CD, por una razón evidente: no existen. Lamentablemente se han perdido en alguno de los procesos de transferencia al disco compacto, desde el máster original.
Con el fastuoso sistema que ha puesto a punto Cosmos Hi-Fi en sus instalaciones, nunca antes había sentido en una sala de escucha toda la emoción y sensaciones que la buena música es capaz de transmitir, equiparable a los sentimientos que nos envuelven en el mejor directo. Como no es precisamente barato, para evitar que algunos de ustedes me llamen de todo, menos guapo, en esta ocasión sólo lo recomendaré sin ningún género de dudas a los elegidos por la diosa Fortuna. Bromas aparte, es nuestra obligación y un placer presentarles unas muestras de lo más grande que es capaz de realizar la mano del hombre por nuestra común afición, cuando la ocasión se presenta.
Cosmos HI-FI
Ficha técnica
Nottingham Analogue Dais, 6,500 €
Engrase del cojinete: por bomba de aceite. Peso del plato: 22,65 kg. Peso total: 36 kg. Dimensiones: 482 x 406 x 203 mm.
Lyra Titan i, 4.800 €
Tipo: bobina móvil (MC). Respuesta en frecuencia: 10 Hz-50 kHz. Separación entre canales: 35 dB a 1 kHz. Impedancia interna: 5,5 ohmios. Voltaje de salida: 0,5 mV. Fuerza de apoyo recomendada: 1,65-1,75 g. Carga recomendada: 10 ohmios-47 kohmios. Peso: 12 g.
Lyra Connoisseur 4.2P, 25.800 €
El fabricante no facilita datos.
Lyra Connoisseur 4.2L, 25.800 €
El fabricante no facilita datos.
Boulder 1060, 25.000 €
Potencia de salida: 300 W a 8, 4 y 2 ohmios. Potencia de pico: 700 W a 4 ohmios, 1.200 W a 2 ohmios. Distorsión armónica: 0,001% de 20 Hz-2 kHz, 0,005% a 20 kHz. Respuesta en frecuencia: 15 Hz a 150 kHz, -3 dB. Ganancia de voltaje: 26 dB. Relación señal/ruido: 127 dB. Impedancia de entrada: 50 kohmios balanceada, 25 kohmios no balanceada. Dimensiones: 457 x 241 x 571 mm. Peso: 63 kg. Consumo: 3.000 W.
Rockport Technologies Antares, 50.000 €
Respuesta en frecuencia: 22 Hz-20 kHz a
-3 dB. Sensibilidad: 89 dB. Impedancia nominal: 4 ohmios. Dimensiones: 1.168 x 425 x 722 mm. Peso: 175 kg.
Contacto Cosmos HI-FI:
C/ Ronda de Alarcos, 18
13002 - Ciudad Real
Teléfono 926273127
http://www.cosmoshifi.com/
Precio: 140900 €
