Previos y procesadores

Meridian G92, El multiusos

TRIFIELD: ESTÉREO REALMENTE MEJORADO

  • Una fuente CD y DVD de referencia unido a un DAC, Radio FM, previo y procesador AV excelentes: todo esto nos ofrece el Meridian G92
  • Precio: 4995 €
  • Valoración de los especialistas: 5
  • Texto: Josep ARMENGOL

Meridian Audio es una empresa británica con base en Huntingdon y más de 30 años de historia, y que desde su fundación ha tenido los mismos padres: Bob Stuart (ingeniero electrónico y especialista en psicoacústica) y Allen Boothroyd (ingeniero mecánico), que dieron nombre a la empresa original (Boothroyd Stuart). El primero ha llevado siempre las riendas en cuanto al desarrollo tecnológico se refiere, el segundo, encabezando el departamento de diseño. Suyos son algunos hitos del mundo de la alta fidelidad. Su primer producto con esta marca (antes diseñaron productos Lecson) fue el altavoz activo M1 (con la amplificación incorporada, algo inédito para uso doméstico en 1977) pero posiblemente son más recordados por haber fabricado el primer reproductor de discos compactos audiófilo en 1983, tras la invención del CD. Pero el descubrimiento de ese sonido perfecto anunciado por Sony y Philips podía parecer inhumano.

Una constante en la marca ha sido el deseo de ofrecer conjuntos completos, es decir, poder dar al cliente un equipo que desde la fuente hasta los altavoces sea de la marca para poder aprovechar óptimamente las sinergias entre eslabones de la cadena. El caso es que cada eslabón ha mostrado ser durante estos años tan bueno en sí mismo, que los productos Meridian se han vendido para ser mezclados en equipos heterogéneos. Además, son bien conocidos sobre todo por la calidad de sus reproductores (CD), gracias al dominio del audio digital por parte de la marca; pero no lejos están sus procesadores de audio-vídeo, sus amplificadores o muy en particular su completa gama de cajas activas. Un equipo con las mejores de éstas (las DSP8000) estaría de lleno en la élite mundial.

Este mes traemos a nuestras páginas un producto poco conocido de su catálogo, pero que va a ser un descubrimiento para muchos de ustedes, y díganme si no qué les parecería combinar en una sola -y elegante- caja lo siguiente:

- un convertidor DAC de alta gama con sobremuestreo a 176’2/192kHz y arquitectura interna de 48 bits, dos entradas coaxiales y dos ópticas...

- un reproductor CD y DVD de alto nivel con el mencionado DAC...

- un procesador AV de Dolby Digital y DTS para un equipo de hasta 5+1 altavoces...

- un previo analógico con tres entradas...

- un procesador de vídeo que escala hasta 1080p (HDMI) entradas analógicas...

- una radio DAB/FM...

... y añadimos a eso un completo mando a distancia programable. Señores, ¡demos la bienvenida al Meridian G92!

POR DENTRO

Durante varios años, mi referencia particular ha sido un lector Meridian G08 y, por lo tanto, conozco bien los productos de la serie G de la casa. Comparten un chasis tremendamente robusto, formado por varias piezas metálicas interconectadas por numerosos tornillos y alternando otros materiales (goma y el cristal superior) que les dan gran solidez y un elegante y atractivo aspecto. Dentro del G92 hay bastante menos espacio libre que en un G08, lógicamente. Además del lector de discos, que en este caso es de tipo ranura (sin bandeja) y la fuente de alimentación (Meridian utiliza desde hace tiempo las del tipo conmutado pero con buena calidad de componentes y mejor filtrado y estabilizado posterior), tenemos dos niveles de placas electrónicas de primera clase repletas de componentes, con el nivel inferior dedicado al audio y el superior al vídeo y control del aparato o del sistema. Esto último es muy importante para Meridian y todos sus aparatos disponen de funciones específicas para eso (control del equipo) que la mayoría ignora y nunca usa (salvo que tengan algún otro aparato de la marca), pero que demuestran cómo la marca está un paso por delante en esa integración.

El lector es de tipo informático y acepta todos los formatos habituales de CD y DVD (incluidos de datos), y es una pena que no se haya decidido (¿todavía?) incorporar un lector capaz de reproducir también Blu-ray, porque entonces sí que tendríamos funcionalidad total. El motivo, según Meridian, es que esos lectores no ofrecen suficiente precisión en la extracción de datos. Éste es capaz de leer varias veces los datos del CD o DVD insertado para alimentar con un flujo sin errores al procesador digital interno, que además de reordenar esos datos realiza un sobremuestreo y envía las señales a los convertidores internos a cuatro veces su frecuencia original (las salidas digitales las recibe al doble de esa frecuencia), siempre un número entero (Meridian cree que el sobremuestro con números no enteros, por ejemplo de 44’1 a 96 kHz, no es tan bueno como a 88’2 o 172+6’4).

Es importante destacar que las entradas analógicas al previo ven convertidas sus señales a digitales, ya que todo el procesado interno se ejecuta a ese nivel. Incluso cuando seleccionemos una entrada analógica externa y ningún procesado, la señal habrá pasado por el proceso analógico a digital y digital a analógico. La buena noticia es que ambas conversiones (la AD en particular aquí es la crítica) son muy transparentes.

El aparato puede manejarse desde su frontal con un panel único de botones que cambian de función según las circunstancias. La pantalla visualiza en cada momento qué hace cada botón, y lo cierto es que es un placer usarlo o disfrutar de su tenue retroiluminación en azul. Pero la otra estrella aquí es el mando a distancia, el modelo MSR+ de la casa, que no sólo permite acceso a todas las funciones de este G92 o de cualquier otro aparato Meridian, sino que ofrece la posibilidad de ser programado con códigos de otros fabricantes y puede convertirse así en el único mando que necesitemos. También está retroiluminado (perfecto en proyección a oscuras) y su único defecto es ser algo grande para sujetarlo en la mano.

PRUEBA

En mi experiencia, la prueba de cualquier componente Meridian que no sea un sencillo CD debe empezar por un repaso al manual e incluso al programa de configuración (viene en CD pero puede descargarse de su web). Me sorprendió agradablemente descubrir que podía configurar el G92 a fondo sin necesitar un ordenador, con la ayuda de un visualizador y su menú en pantalla. Pero esa buena noticia esconde una menos buena, y es que las posibilidades de configuración son muy básicas, demasiado. Decidiremos si lo usamos como fuente estéreo o como previo y procesador completo. En el primer caso, poca cosa habrá que hacer, en el segundo, sólo entrar en el menú de altavoces para decirle de qué tipo son cada uno (grandes, pequeños o digitales, pues los Meridian activos son digitales), a qué distancias están y regular sus niveles sonómetro en mano, todo muy a la antigua usanza acostumbrados a los sistemas automáticos con micrófono, pero no menos eficaz. La prueba de su eficacia la comprobé rápidamente con el DVD de prueba de Chesky y el famoso corte en el que la cantante Maria Caram canta dando vueltas alrededor nuestro (el sonido va pasando de altavoz en altavoz), porque realmente parecía que su voz y la guitarra estaban conmigo en la sala dando vueltas, sin cortes en las transiciones entre cajas. Quizás tengamos sólo activos cinco altavoces (y subwoofer) pero con pruebas así queda claro que no todos los algoritmos de decodificación de Dolby Digital (ni DTS) son iguales y que Meridian tiene cierto plus en todo lo que es el procesado digital de sonido.

Esta sensación se confirma en cuanto repasamos algunas escenas habituales en nuestras pruebas, ya sea viendo directamente DVD con el lector interno, o a través de Blu-ray, cuyo sonido procesaba el G92 por sus entradas digitales (y lógicamente limitándonos a DD o DTS extraído de las bandas sonoras en alta resolución). Como reproductor DVD este aparato es muy bueno, por cierto, quizás esto no sea noticia a estas alturas, pero no cuesta trabajo apreciar que hace un excelente trabajo escalando y desentrelazando DVD. Bueno como procesador, bueno como reproductor. Lo cierto es que cumpliendo su función secundaria el G92 pasa con nota alta.

Y se preguntarán ustedes por qué digo secundaria: pues porque claramente este aparato, por muy satisfactorio que sea para cine, cuando brilla de verdad es con música. Para empezar, y como reproductor de discos compactos, no tiene nada que envidiar al G08, el mejor aparato dedicado de la gama, y créanme que eso ya es mucho decir, porque para mejorar este nivel hay que invertir muchos recursos y contaría con los dedos de una mano los aparatos de cualquier precio (sí) capaces de mejorarlo con claridad. Pero además podemos usar su convertidor interno, al contrario que en el reproductor, gracias a las cuatro entradas digitales, y aquí conservamos ese nivel de calidad y ese sonido marca de la casa, con un grave generoso pero preciso y rítmico, una tremenda limpieza tímbrica y, lo mejor para mi gusto y lo que distingue cuando uno escucha un reproductor digital Meridian de prácticamente cualquier otro: la precisión en las tres dimensiones de la escena sonora.

Y hasta aquí en estéreo. Pero es que hay algo mejor que eso: Meridian es la única marca que ofrece el modo de sonido Trifield (ver recuadro) y eso es un auténtico paso adelante incluso para música pura y para oídos exigentes. La única lástima es que lo básico de las posibilidades del G92 no permite jugar con los parámetros que posibilitan dejar el procesado a la perfecta medida de nuestra sala (como lo haría un procesador como los G68 o G61). Pero la configuración básica ofrecida es más que suficiente para apreciar su ventaja (recomiendo jugar con la distancia y nivel del canal central, a falta de otra cosa). Imagino que los más audiófilos entre ustedes pensarán que no será para tanto y que el artificio será cansino, pero les aseguro que, de eso, nada. Pruébenlo cuando tengan oportunidad.

En el lado menos positivo, aparte de que no podemos reproducir directamente discos Blu-ray o que no accedemos a casi ningún parámetro de sonido, la necesidad de disponer de un visualizador para usar el menú de configuración cuando la pantalla del propio aparato es tan versátil. Si escuchando música queremos retocar el nivel del subwoofer, por ejemplo, necesitaremos apoyo visual.

CONCLUSIÓN

Los productos Meridian son de una calidad indiscutible, pero por desgracia también suelen tener precios muy elitistas, y este G92 no es una excepción. Sin embargo, y si reflexionamos por partes, veremos que si quitamos de esa cifra lo que nos costaría un CD de su nivel (sin ir más lejos el mismísimo G08 de la casa) resulta que ya nos hemos comido la mitad del presupuesto, y todavía nos queda tener en cuenta su función como convertidor (DAC) o como previo y procesador, que entre ambas y por esta calidad ya superarían el valor del CD puro. Y aún nos queda su parte de DVD, radio o el mando a distancia programable. ¿No les parece ahora ya más razonable la cifra final?

Ha sido un auténtico placer disfrutar estos días de este aparato y si no fuera porque ya dispongo de elementos independientes que cumplen con alguna de sus funciones, me plantearía seriamente quedármelo para mi equipo, algo que créanme no ocurre a menudo con productos a prueba. ¿Existe mejor recomendación que ésa? Para cualquier aficionado con prioridad para la música pero interés por cubrir razonablemente el cine, el G92 es más que una navaja multiusos: es una joya.

NOS GUSTA

- Sobresaliente calidad con CD o como DAC, directamente (estéreo) o en modo multicanal Trifield.

- Rendimiento excelente en cine incluso con “sólo” 5 cajas.

- Producto de acabado impecable, un auténtico lujo (incluido el mando a distancia), y con muchas funciones.

MEJORABLE

- Acceso a todos los menús desde el frontal.

- Más posibilidades de control y parametrización.

- Salidas analógicas balanceadas (por lo menos canales frontales).

- Mando a distancia más compacto y ligero.


TRIFIELD: ESTÉREO REALMENTE MEJORADO

Todos los receptores o procesadores audiovisuales del mercado incluyen varios modos de sonido que intentan mejorar lo que escuchamos o emular ciertos ambientes acústicos, e incluso formatos estándar como el Dolby Prologic tienen en todas sus versiones una vertiente musical, dedicada en principio precisamente a mejorar la percepción espacial de la música que todavía es apabullante mayoría en el mundo, es decir, en estéreo o dos canales.

¿La verdad? Jamás hemos soportado más de unos segundos ninguno de los modos citados antes, que presentan casi siempre una caricatura de la música que escuchamos, y sólo modificando profundamente los parámetros de algún Prologic Music hemos conseguido apreciar algo positivo en alguno de ellos (sobre todo del más reciente PL2x).

Meridian es la única marca que ofrece algo diferente y que no sólo funciona sino que muchos audiófilos (cuéntenme a mí entre ellos) preferimos incluso al estéreo puro: el modo Trifield, inventado hacia el 1991 por el desaparecido genio Michael Gerzon (inventor del Ambisonic, un formato de grabación y reproducción que también ofrece Meridian en sus procesadores). La idea básica ya fue experimentada y evolucionada antes (entre otros, por el americano Klipisch) y consiste en usar tres altavoces frontales en lugar de los dos habituales de cara a mejorar la precisión de la escena sonora, así como ampliar la zona buena de escucha. Pero la gracia está en cómo se extrae la señal para el tercer altavoz (central), ya que mientras los procesados habituales envían directamente la señal común a los canales derecho e izquierdo a ese central, en Trifield existe un filtrado previo de forma que sólo ciertas frecuencias van a ese central, mientras otras se mantienen en sus respectivos canales izquierdo o derecho. También se usan, de haberlos, los canales traseros para emitir (con un filtrado similar) sutiles efectos de espacialidad.

El resultado es sorprendentemente bueno y, una vez ajustado a la sala y equipo, realmente impresionante. Por qué no es más popular es un misterio (bien que se pagan royalties por otros procesados menos buenos), pero para quienes puedan o quieran disfrutarlo, ya lo saben: contar con un procesador Meridian es hoy por hoy el único camino.

Meridian G92, El multiusos

Ficha técnica

Reproductor CD y DVD, radio DAB/FM y previo analógico/digital más procesador de sonido Dolby Digital y DTS, todo en uno. FORMATOS DE DISCO ACEPTADOS DVD-Video, DVD-R, Video CD (VCD), CVCD, MP3, CD Audio (CD-DA), CD-R e híbridos como SACD (sólo se lee la capa CD) y DualDisc (sólo se lee la capa DVD). CONECTIVIDAD Entradas analógicas (3 estéreo) y digitales (2 coaxiales y 2 ópticas). Salidas analógicas (5.1 canales) y digitales (6 canales). Entradas de vídeo: 1 componentes, 2 vídeo compuesto y 3 S-vídeo. Salidas de vídeo: HDMI, componentes, vídeo compuesto y S-Vídeo (todas activas al tiempo, y con conversión entre ellas). SOBREMUESTREO x4 en las salidas analógicas (176’4/192kHz según fuente) y x2 en las salidas digitales (88’2/96kHz). MODOS DE SONIDO Prologic2, Trifield, Estéreo, Discrete, Cinema. DIMENSIONES 440 x 90 x 350 mm. PESO 9,5 kg. ACCESORIOS INCLUIDOS antena FM, antena AM, cable de alimentación IEC, mando distancia programable MSR+, cable de comunicaciones para otros aparatos Meridian, manuales del aparato y general de la Serie G en inglés. DISTRIBUYE Stars Audiovisual (915631092).

Precio: 4995 €