Heed Audio Quasar, Sorprendente polivalencia
Acerca de cápsulas MM y MC
- Un compacto, sorprendente y magnífico previo de phono, dotado de tal polivalencia, formidables cualidades sonoras y atractivo precio, que no dudo un instante en recomendarlo abiertamente a nuestros lectores
- Precio: 800 €
- Valoración de los especialistas: 5
- Texto: Luis LLANA
En las Jornadas de Alta Fidelidad de Excepción y Cine en Casa celebradas en el Hotel Santo Mauro, de Madrid, visité la sala de Cosmos Hi-Fi para saludar nuevamente a su responsable, el señor Clifford Orman, y recordarle que me había prometido determinado previo de phono para ofrecerlo a nuestros lectores. Su respuesta fue contundente: “No te lo he enviado porque quiero que pruebes este, mucho mejor y más barato”. Y me señaló una pareja de pequeñas cajas de color negro, de cuya marca, Heed Audio, no había oído hablar en mi vida.
Pero viniendo del señor Orman, un apasionado de la perfección sonora sin compromisos y sin desviarse un ápice del más riguroso entorno analógico, siempre con el giradiscos como protagonista cuyo entorno conoce como pocos, solo me quedó decir “amén”. Y aquí les presento el previo de phono Quasar, de Heed Audio, una firma de origen húngaro con sede en Budapest dirigida por el jefe de diseño Zsolt Huszti, quien comenzó su andadura en 1987 con la importación a Hungría de productos de conocidas firmas del Reino Unido. Echando un vistazo a su no muy extenso catálogo –dispone de dos previos de phono y el Quasar es el de mayor nivel- me ha llamado la atención la sofisticada fuente de alimentación Orbit para los giradiscos de las principales firmas, una más que interesante alternativa a los impresentables alimentadores de muchos giradiscos.
La inclusión de un componente nuevo en nuestra instalación puede suponer un problema añadido cuando en nuestro mueble nos falta ese hueco que precisa un aparato de dimensiones normalizadas, es decir, con 43 cm de ancho. No es el caso de nuestro Quasar, un aparato muy compacto compuesto por dos módulos separados que pueden ubicarse sin mayores problemas incluso detrás de la instalación. Aunque sería una lástima porque los frontales de ambos módulos son realmente atractivos, con los paneles limpiamente terminados en metacrilato negro, y un pequeño LED de color azul que indica la puesta en servicio.
Se trata de dos sólidas construcciones cuyo chasis está fabricado con chapa de acero de 2 mm. Imagino que ya habrán deducido por la foto de cabecera que uno de los módulos corresponde a la fuente de alimentación, un sobredimensionado circuito para las necesidades reales de la electrónica. Consta de un transformador toroidal de 60 VA con baja fuga magnética y escasa dispersión, cuatro condensadores con 4000 microfaradios en total, dos puentes rectificadores a diodos y un fusible. Según afirma el fabricante, esta fuente es capaz de entregar un suministro energético sólo comparable a los entregados por baterías, incluso con fuertes cambios de dinámica. El panel trasero cuenta con una salida tetrapolar para la alimentación por separado de los dos canales del segundo módulo, el interruptor de puesta en marcha y apagado, y la base IEC para el cable de red. La dotación de serie incluye los cables adecuados.
Con una ejecución realmente ejemplar, sin un sólo condensador electrolítico torcido –lo cual es una rareza en los tiempos que corren-, el interior del segundo módulo dedicado a la preamplificación y corrección RIAA es un diseño doble monofónico, con reguladores de tensión y etapas de amplificación separadas para cápsulas MM y MC. Los circuitos están realizados exclusivamente mediante componentes discretos, con profusión de transistores y resistencias de baja tolerancia. En la propia placa se localizan cuatro puentes, dos por canal, para la conmutación entre cápsulas MM y MC, en el primer caso con valores fijos de 47 kOhm de impedancia y 100 pF de capacitancia para 3 mV de salida, y valores ajustables para cápsulas MC con valores de impedancia de 100 Ohm, 220 Ohm y 470 Ohm, para 100 µV, 220 µV y 600 µV de sensibilidad.
No caben críticas a este apartado, máxime que para las cápsulas MC más exóticas –y caras- que requieren ajustes muy precisos, existen otros previos de phono de superior nivel. Sin embargo, aquí cabe el único reproche que cabe hacer a nuestro invitado, no tanto por la ubicación interna de los conmutadores, bastante habitual en otros aparatos de este tipo, como por la ausencia de manual de usuario que indique la forma de colocar los puentes de conmutación. Es una tarea realmente sencilla, pero sin un manual que guíe en la operativa a seguir, puede generar problemas a quien no esté habituado. Puesto al habla con Cosmos Hi-Fi, el señor Clifford Orman me aseguró que está realizando gestiones ante el fabricante para que subsane la citada carencia.
El panel trasero cuenta con ocho conectores RCA estándar con baño dorado, incluido el pin central –otra rareza poco habitual-, el conector tetrapolar para la alimentación, y un borne de masa. De los ocho conectores RCA, dos corresponden a la entrada MM, otros dos a la MC, dos para la salida LowOut con 220 mV a 100 Ohm, y los dos restantes a la salida High Out con 775 mV, a 22 Ohms.
ESCUCHA Y EVALUACIÓN
Para la obligada prueba de audición utilicé el mismo equipo que para el anterior previo de phono (CEC 85), excepto el cable de modulación entre los previo de phono y línea, para esta ocasión una pareja de cables Integration de la holandesa Van den Hul. Es decir, giradiscos Thorens TD320 MKIII (modificado) equipado con una cápsula MM 1042 de la británica Goldring –la prefiero a mi otra MC Eroica de la misma firma-, y el resto de mi sistema habitual, preamplificador de línea y etapa de potencia RHA10 y RHB10, respectivamente, de la gama Michi de Rotel, y una pareja de cajas B&W 802 Matrix. Los puentes internos MM/MC del Quasar ya estaban fijados en la posición MM. Después de realizar algunas pruebas, me decidí por la salida LowOut para la conexión con el previo de línea.
Es inevitable que estableciera cierto paralelismo con la recientísima escucha para ustedes, en el citado anterior número de CEC, del magnífico previo de phono R32 de la firma sueca Primare, dos personalidades sonoras distintas con el común denominador de un precio de adquisición muy similar, e interesante en ambos casos. Con toda la subjetividad que quieran echar sobre mis espaldas, si en aquel artículo alababa el comportamiento del Primare R32 con determinados registros antiguos algo estridentes, con nuestro Quasar no valen subterfugios con este tipo de registros.
Es decir, si la fuente sonora es deficiente, nuestro Quasar poco podrá hacer por una razón poderosa que entenderán rápidamente. Es tal su transparencia y excelente capacidad de análisis, que extraerá las excelencias del vinilo original con la delicadeza consustancial a este noble formato, pero también verán la luz sus deficiencias. Bien se trate de una sublime cantata de Bach, un conjunto de música de cámara con instrumentos originales y voces, una orquesta sinfónica, un registro de jazz, o un conjunto de rock. Como sometí a nuestro invitado a la tortura de semejante mezcla de géneros musicales durante las tres semanas que lo tuve a mi disposición, ya pueden anotar una de sus muchas virtudes, una polivalencia que roza lo increíble.
Luego del preceptivo calentamiento de la electrónica, comencé con un registro de rock del que se dice y comenta que contiene frecuencias de 20 Hz, inaudibles para la inmensa mayoría de los mortales, pero cuyo impacto se siente como un golpe en las entrañas. Me refiero al legendario DarkSide of the Moon, de Pink Floyd, en la versión de 2003 del sello EMI en vinilo de 180 g, cuyo celebérrimo latido al comienzo del tema Speak to me lo escuché –hasta donde llegaron mis oídos- con una precisión, limpieza y profundidad estremecedoras, aunque también es cierto que mi combinado de equipo y sala no logra los citados 20 Hz ni en sueños. Aún así, el registro grave descendió hasta el punto de entrar la sala en resonancia –no adaptada para semejantes frecuencias- y excitar sus modos propios. Los siguientes punteos de la guitarra de Roger Waters, o los sonidos de cajas registradoras y sonerías varias al comienzo del tema Time son otro ejemplo de precisión, limpieza y brillantez en su punto exacto.
La evidencia de que un registro antiguo (de 1959) puede ser excepcional en el plano técnico,la encontramos en la nueva estampación de 2001 en vinilo de 180 g del también legendario Kind of Blue de Miles Davis, cuya vibrante trompeta en el tema So What saca a relucir la naturalidad y presencia del registro medio, poniendo la guinda el formidable saxo tenor de John Coltrane cuya entrada hacia la mitad del tema corta la respiración con su apabullante puesta en escena. Cambiando radicalmente de estilo musical, otro registro antiguo con una toma de sonido ejemplar es el Magnificat, una de las más bellas páginas de J. S. Bach, con solistas, Orquesta y Coro Bach de Munich dirigidos por Karl Ritcher(sello Archiv), que pone de relieve el refinamiento con el que nuestro Quasar trata a la compleja música del barroco, cual si se transfigurase en sublime máquina.
Corroboro esta apreciación con un registro más actual (nacido en plena era digital), las Coffe Cantata (sello L’Oyseau-Lyre) de J.S. Bach con las voces de Emma Kirkby y David Thomas perfectamente focalizadas y nítidas, y unos instrumentos de época tratados con suma elegancia y precisión escénica. Lo mismo puedo decirles del sumamente limpio clavecín –un instrumento que puede resultar agresivo cuando el sistema reproductor no da la talla- de Gustav Lehonhard en el bellísimo Del pequeño libro de música para Anna Magdalena Bach, de J. S. Bach (sello BASF HarmoniaMundi), acompañando a la dulce y bella voz de Elly Ameling.
Nuestro Quasar vuelve a desinhibirse con el segundo movimiento, molto vivace, de la Novena Sinfonía de Beethoven en versión de la Orquesta Filarmónica de Viena con Karl Böhm a la batuta, en un registro de Deutsche Grammophon. La música de la legendaria formación vienesa fluye con vitalidad y soltura en un escenario vibrante, reproduciendo los furibundos ataques orquestales con inusitada rapidez de reflejos, lo que equivale a hablar de una excelente respuesta transitoria.
CONCLUSIÓN
Es evidente que el renacimiento del vinilo ha traído consigo una nueva generación de previos de phono -y giradiscos, no lo olvidemos- que ni de lejos hubiéramos soñado durante la pasada época de esplendor del noble formato, con el que muchos se equivocaron cuando lo dieron por muerto. Se fabrican previos de phono de gama muy alta y precio elevado para asociarlos a combinados de giradiscos y cápsulas en consonancia a su nivel, pero también los hay con un precio muy atractivo y escasos compromisos constructivos para una reproducción sonora de excelente factura. Son los que solemos traer últimamente a estas páginas para que nuestros lectores se animen a dar el paso al formato analógico por excelencia, cual es el caso del Quasar, de Heed Audio. Un compacto, sorprendente y magnífico previo de phono, dotado de tal polivalencia, formidables cualidades sonoras y atractivo precio, que no dudo un instante en recomendarlo abiertamente a nuestros lectores sin la menor reserva. Tan sólo la ausencia de un manual de usuario penaliza su puntuación.
NOS GUSTA
Robusta construcción
Calidad sonora de excelente nivel
Facilidad de ubicación
Precio ajustado
MEJORABLE
Manual de usuario inexistente, ni en la página web del fabricante
Acerca de cápsulas MM y MC
Siempre en atención a nuestros lectores menos avezados con el entono del disco de vinilo, traigo de nuevo un recuadro que condensa otros publicados con anterioridad.
Las diferencias entre las cápsulas fonocaptoras MM (MovingMagnet, imán móvil) y MC (MovingCoil, bobina móvil) hay que buscarlas en la tecnología utilizada, en el voltaje de salida… y en el alto precio de los modelos MC de máximo nivel. En las MM, un diminuto imán solidario con un espárrago denominado cantilever, transmite las vibraciones de la punta de lectura, y genera un campo magnético en cuatro pequeñas bobinas que inducen una tensión eléctrica, cuyo valor dependerá de los movimientos de la aguja en su trayectoria por los surcos del disco. Por el contrario, en las MC lo que se mueve son las bobinas ubicadas en el interior de un campo magnético fijo. La tensión de salida nominal en las MM es de unos 4-6 mV, mientras que en las MC es de tan sólo unos 0,5 mV, siempre valores aproximados. También existen ejemplares de cápsulas MC de alta salida, pero con un voltaje de salida menor que las MM, en torno a los 2.5 mV.
Sería una temeridad afirmar que las cápsulas MC son mejores que las MM en términos absolutos, aunque las MM de gama más alta son excepcionales, pero terriblemente caras. La mejor cápsula es la que mejor se adapta a un determinado giradiscos, más concretamente a las características mecánicas de su brazo, en el que una baja masa efectiva y un mínimo roce en los pivotes, juegan un papel decisivo. Nadie mejor que una tienda especializada del sector para aconsejar una buena cápsula fonocaptora, adecuada a determinada combinación de giradiscos y brazo. Como regla general, y con las excepciones inherentes a toda regla, la punta de lectura de las MM es reemplazable por el usuario, mientras que las MC hay que enviarlas al servicio técnico de la marca, un detalle con una importancia relativa si tenemos en cuenta la mínima diferencia de precio entre una cápsula MM completa y el recambio de su punta de lectura.
La fuerza de apoyo recomendada es un dato que suministra siempre su fabricante, con un rango de valores mínimo y máximo, y debe ser la suficiente para que la punta de lectura se mantenga firme en el surco, en lo que juega un papel determinante la elasticidad y habilidad de lectura de la propia cápsula, datos relevantes que determinan su calidad y precio, en los que no entraré por razones de espacio. Erróneamente se tiende a elegir el menor de los valores de la fuerza de apoyo recomendados, con lo que aumenta la distorsión, la curva de respuesta es menos lineal e inestable, y disminuye la frecuencia de resonancia de la cápsula que interesa mantener lo más alta posible, en un rango de frecuencias no audible. Por tanto, hay que perder el miedo a fijar una fuerza de apoyo cercana al máximo recomendado.
Heed Audio Quasar, Sorprendente polivalencia
Ficha técnica
CÁPSULAS SOPORTADAS Bobina móvil (MC) e imán móvil (MM). ENTRADA MM 3 mV /47 kOhm / 100 pF. ENTRADA MC ajustable, 100 µV - 220 µV - 600 µV, impedancia 100 Ohm / 220 Ohm / 470 Ohm. VOLTAJE DE SALIDA Low Out 220 mV/100 Ohm, High Out 775 mV (0 dBm)/ 22 Ohm
DISTRIBUYE Cosmos Hi-Fi (926273127)
Precio: 800 €
