Previos y procesadores

Arcam FMJ AV888, Magia audiovisual

LOS YA NO TAN NUEVOS CODECS DE AUDIO HD

  • Una fantástica y camaleónica máquina de hacer música y cine que responde con idéntico rigor a una sublime cantata de J. S. Bach, como a la más contundente y explosiva banda sonora cinematográfica.
  • Precio: 4955 €
  • Valoración de los especialistas: 6
  • Texto: Luis LLANA

Unos estudiantes de ingeniería de la Universidad de Cambridge fundaron Arcam en 1972, inicialmente con el nombre comercial de A&R Cambridge Ltd., muy apreciada en el mundo melómano por la sofisticada simplicidad de sus topologías de circuitos, utilizando la mejor tecnología disponible y componentes de alta calidad. La culminación de su buen hacer es la actual gama FMJ (Full Metal Jacket) en la que se encuentra el AVR600, un excelente ejercicio de integración y uno de los mejores amplificadores audiovisuales –si no el mejor- de muy alta gama disponibles en el mercado, a tenor de lo que hemos constatado en CEC en particular (números 66 y 68) y la prensa especializada que lo ha analizado, en general. Pero faltaba que Arcam midiese sus fuerzas con los otros grandes del sector, dando forma al preamplificador audiovisual AV888, nuestro protagonista de hoy, y a la etapa de potencia de siete canales P777 capacitada para 150 vatios por canal a 8 ohmios, 230 vatios a 4 ohmios en el rango de 20 a 20.000 Hz, y una corriente de pico de 30 amperios por canal, garantizados por dos transformadores de 1500 VA y 140.000 microfaradios de capacidad.

HERMANOS DE PURA SANGRE

Al sacar de su embalaje al AV888 recordé mi comentario en el reciente artículo del previo-procesador de la japonesa Onkyo PR-SC886. Es decir, aunque en la práctica las diferencias son más que evidentes -la ausencia de los pasos finales de amplificación habla por sí misma-, el AV888 parece a simple vista un hermano gemelo del citado integrado AVR600, compartiendo idéntico panel frontal y casi las mismas dimensiones, con 2 cm menos de profundidad en nuestro invitado. Pero al tratarse de un preamplificador, Arcam ha rediseñado la fuente de alimentación, ahora con dos transformadores toroidales dedicados a la sección analógica y a los circuitos digitales y de vídeo por separado, con múltiples reguladores independientes, incluso para cada uno de los cuatro convertidores dobles de digital a analógico para evitar las extracorrientes entre ellos. Arcam ha elegido esta configuración porque el crucial filtraje final es menos comprometido que con ocho convertidores, uno por canal.

Siguiendo con las analogías/diferencias, el AV888 no incluye sintonizadores de radio para prevenir interferencias por radiofrecuencia -según Arcam-, y salvo los circuitos para la salida preamplificada en conexión balanceada, no he encontrado ninguna diferencia apreciable con las placas de circuitos del AVR600, ciertamente magníficas. Es más, las cifras de las características técnicas son idénticas en ambos, e incluso el manual es común con apartados específicos para cada aparato. Y como no encuentro explicación a los 1.000 euros que cuesta más el AV888 que su integrado hermano, me he tomado la libertad de la siguiente reflexión. O bien el precio del formidable AVR600 es una verdadera ganga comparándolo con los Yamaha DSP-Z11 y Denon AVC-A1HD, o Arcam se ha pasado con el precio del AV888, por otro lado sensiblemente más caro que sus competidores Marantz AV8003, u Onkyo PR-SC886 –ignoro el precio de su inmediato sucesor PR-SC5507-, analizados en las páginas de CEC por quien les escribe. No obstante, ya les avanzo que el examen de la prueba de audición lo ha pasado nuestro amigo con matricula de honor, con independencia de cual fuere su precio.

Pero no adelantemos acontecimientos, antes debo hablarles del AV888 y de su inmaculada construcción, comenzando por el despejado panel frontal de aluminio terminado en negro mate, aunque aparenta un gris antracita muy oscuro que lo dota de una sobria elegancia. Su despeje es tal que sólo lo alteran los pequeños pulsadores de funciones y el interruptor de red, sin el típico control de volumen giratorio con la sensación de que allí “falta algo”, cuya función la realizan dos pulsadores con los signos “+” y “-“. El visualizador del tipo VFD (fluorescente de vacío) con caracteres verdes muestra el nivel de volumen mediante grandes caracteres legibles desde bien lejos –el resto son más diminutos-, cuyo circuito de ganancia llega ajustado de fábrica con saltos de 1 dB (configurable en el setup en pasos de 0,5 dB) entre 0 y 99. Una regulación probablemente menos lógica para una electrónica audiovisual que la del modo Cinema, cuyo punto “0” equivale a los 75 dB de presión sonora recomendados para la audición de una película.

La disposición interna del AV888 es un ejemplo del trabajo bien hecho, los cables bien ordenados y sujetos con bridas, y los diversos circuitos construidos con componentes de alta calidad como siempre en Arcam –obsérvese la profusión de condensadores Wima en la placa de entrada y salida de audio-, agrupados por funciones en placas independientes de doble capa, con algunos componentes insertados mediante soldadura en superficie. La disposición vertical de las placas -horizontal la de vídeo- otorga al panel trasero una ejemplar agrupación de conectores que facilita enormemente el cableado, cuyos RCA chapados con oro –al igual que los pines de los XLR- se encuentran firmemente sujetos al chasis mediante arandelas de presión.

Carece de los circuitos THX muy apreciados en otras latitudes y por ciertos sectores de acá, pero ofrece el más que interesante y novedoso Dolby Volume, un desarrollo de Laboratorios Dolby para escuchas a bajo nivel sin perder detalles, sobre todo en bajas frecuencias que desaparecen como por arte de magia en cuanto se reduce el nivel de ganancia. Está basado en un compresor del rango dinámico al estilo de un loudness variable en un entorno multicanal, con dos curvas de actuación, Cinema y Music, y un control regulable entre 0 y 10 denominado Dolby Leveller para dosificar la atenuación del rango dinámico, al tiempo que incrementa la claridad en los diálogos. Funciona francamente bien, y se agradece con aquellas películas de acción visionadas a ciertas horas, evitando que algún vecino tenga la tentación de llamar a la policía. Se puede activar durante la escucha con una tecla del mando a distancia, o durante la configuración, desactivándolo en tiempo de escucha con la misma tecla. Bien por Arcam.

Parece que los fabricantes van entrando en razón, y el AV888 incluye cinco entradas HDMI versión 1.3a para audio y vídeo digital por las que acepta los flujos de bits de todos los codecs de audio, incluidos los de alta resolución y PCM multicanal, de los que se encargan dos procesadores ADSP-21366 y ADSP-21367 de Analog Devices, cuya conversión a analógico corre a cargo de cuatro DAC’s dobles Wolfson WM8741 de 24 bits y 192 kHz. Para las tareas de procesamiento de vídeo y el escalado y conversión de vídeo analógico, cuenta con un procesador PW338 de Pixelworks (vean foto de la placa de vídeo) que permite los ajustes de brillo, contraste, saturación y la activación de los reductores de ruido (mosquito, bloque, bordes, etc.) enviando la señal a una de las dos salidas HDMI según la prioridad que se establezca, o a ambas simultáneamente.

El AV888 puede determinar la resolución de salida hasta 1080p y 24 cuadros por segundo, o se puede seleccionar manualmente, pero con resoluciones mayores que 480i/576i (NTSC/PAL), o seleccionando vídeo progresivo, las salidas analógicas por S-Video y compuesto quedarán desactivadas hasta que se haga un reset de la salida de vídeo, pulsando la tecla OK del panel frontal durante tres segundos. La conectividad de vídeo se complementa con cinco entradas en cada uno de los formatos por componentes, S-Video y compuesto, con una salida para monitor en cada uno (hasta 1080i la de componentes), y tres adicionales por S-Video y compuesto, una de ellas para Zona 2.

Respecto del audio, las entradas analógicas son llevadas al dominio digital mediante convertidores AD de Crystal Semiconductor, excepto cuando se activa Direct para señal directa desde la entrada hasta la salida, sin más intervención que la del control de volumen. Cuenta con nueve entradas analógicas, incluyendo una para phono MM (imán móvil) y otra en el frontal con jack de 3,5 mm compatible con digital óptico, las clásicas para 7.1 canales, y otras siete digitales, tres coaxiales y cuatro ópticas. Además de las salidas de previo balanceadas con conectores XLR para siete canales y nada menos que tres subwoofers, desdobladas con sus homónimas no balanceadas con RCA, hay salidas estéreo con control de volumen para Zonas 2 y 3, otras tres para grabación y una digital en cada uno de los formatos coaxial y óptico. Finalmente, posee dos RS232, uno compatible con iPod mediante las bases rLead o rDock de Arcam y el segundo para control externo y las actualizaciones del software, un conector USB, un RJ45 para conexión a Internet con control de IP y diversos triggers para las tres zonas.

La interfaz es algo sosa en su grafismo pero la configuración es muy completa y sencilla de llevar a buen puerto, todo se encuentra a un único nivel e incluye una ventana que informa de la funcionalidad del parámetro u opción sobre el que se encuentra el cursor. Y con la ayuda de un manual en lengua inglesa (pedir traducción a un fabricante inglés es como predicar en el desierto) muy bien estructurado, con profusión de gráficos y aclaraciones, la configuración se realiza con más rapidez de la esperada. Es tan versátil que posibilita activar funciones o modificar valores independientemente para todas y cada una de las entradas, como los parámetros de vídeo y sus reductores de ruido, la ecualización, el Dolby Volume, la sincronización de labios y otros, incluso los relativos al audio también se pueden modificar “al vuelo” mediante ocho teclas específicas del mando a distancia. Por cierto, un competente control remoto que permite gobernar a otros siete dispositivos de cualquier marca, asignándole el correspondiente código que figura en una inmensa tabla como apéndice del manual. Se activa una bonita retroiluminación al pulsar cualquier tecla.

Para la calibración automática de los canales, Arcam utiliza recursos de su propia cosecha que los deja a punto y calcula la ecualización de la sala en poco más de dos minutos, con un robusto micrófono conectado a la entrada auxiliar del frontal. Pero lo mejor es su precisión con las distancias desde cada caja al punto de escucha para aplicar los retardos temporales, el acierto con el tamaño de las cajas y su frecuencia más baja, estableciendo un correcto –en mi caso- corte en el filtro paso bajo para el subwoofer, entre una de las frecuencias 40, 60, 80, 100, 120 y 150 Hz. Los niveles no soy muy acertados en algunos canales, pero se retocan a mano, preferiblemente con un sonómetro, y punto. Aunque nada impide calibrar los canales por el viejo método del “oído” o vía sonómetro, es evidente que no será posible activar la ecualización si no se ha realizado con el sistema automático. Sin embargo, una vez más, estos métodos de ecualización activa para intentar paliar deficiencias sonoras de la sala, no terminan de convencerme, en este caso por ciertas alteraciones tonales y la pérdida de consistencia en graves.

UN CAMALEÓN, O PURO “TRANSFORMERS”

Le conecté todas mis fuentes (giradiscos, BD, DVD, HTPC y Laser Disc), mi electrónica y cajas habituales en configuración 7.1 –no lo detallo por cuestiones de espacio- y todo funcionó a la primera sin el menor problema, correspondiendo las flores a la transparencia y facilidad de la interfaz de configuración y a la perfecta distribución del panel de conexiones. No modifiqué parámetro alguno de vídeo y dejé que el AV888 se “buscase la vida” para convertir y escalar el vídeo por componentes del DVD y el S-Video del Laser Disc hasta la resolución nativa del proyector, devolviéndome una magnífica imagen incluso del Laser Disc, cuya conexión directa por S-Video con el proyector no funciona, probablemente por alguna incompatibilidad de sincronismos.

Después de escuchar multitud de registros en estéreo con Direct activado, su excepcional precisión en los timbres, su neutralidad y la tan deseada suavidad y delicadeza son de tal magnitud que consiguen el difícil objetivo de emocionar. Considero al AV888 un auténtico lujo de preamplificador para dos canales difícilmente superable para reproducir como es debido a J. S. Bach, o a lo sumo lo podrá superar alguna de esas máquinas de referencia y precio muy elevado. No desmerece con discos de vinilo, pero a los amantes del venerable soporte les recomiendo un previo de phono dedicado para conectarlo a cualquier entrada de línea. Nada nuevo bajo el sol.

En lo tocante a multicanal, el AV888 carece de los circuitos THX pero ni falta que le hacen por su eficacia y delicadeza en el tratamiento de la zona alta del espectro –la bestia negra del AV- incluso con aquellas bandas sonoras estridentes contra las que sólo cabe el recurso de activar los circuitos de reecualización con otros procesadores. En lugar de recibir un bombardeo de agresivos decibelios con el Dolby TrueHD de algunas escenas de acción de la explosiva Iron Man, percibí una excelente direccionalidad y distribución ambiental de los efectos de sonido, creando una atmósfera con una formidable dinámica carente de agresividad. Pero quise comprobar su destreza con pasajes realmente complejos, y recurrí al comienzo de Reglas de Compromiso, una cinta del año 2000 con audio DTS, cuyo comienzo es una fuente inagotable de pequeños detalles e información de muy bajo nivel, que el AV888 aflora con inusitada facilidad y realismo. La escena frontal rebosa coherencia por su amplitud y profundidad, con unas magníficas voces virtualmente ubicadas en el lugar que ocupa el actor en pantalla. La banda sonora con música y canciones de Danny Elfman y Dolby TrueHD de la genial Pesadilla antes de Navidad, de Tim Burton, vuelve a corroborar las formidables dotes musicales de este fantástico Arcam.

CONCLUSIÓN

Según habrán deducido del título del artículo, por los circuitos del AV888 debe circular una rara mezcla de corriente y magia; una fantástica y camaleónica máquina de hacer música y cine que responde con idéntico rigor a una sublime cantata de J. S. Bach, como a la más contundente y explosiva banda sonora cinematográfica. No es especialmente barato, según les he comentado en mi exposición “crematística”, pero si comparamos sus prestaciones puras con las de algún que otro procesador de los llamados de referencia y precio muy elevado, es probable que empecemos a considerar el del AV888 como muy interesante.

NOS GUSTA

- Calidad sonido en estéreo y multicanal por encima de lo habitual.

- Configuración muy completa pero sencilla en su ejecución.

- Claridad en el panel de conexiones, como consecuencia de una excelente disposición interna.

- Flexibilidad operativa.

MEJORABLE

- Precio algo elevado, comparándolo con el del AVR600.

- Falta manual en castellano.

José Luis Lafarga, de Chemison



De nuevo, quiero agradecer a CEC y en especial a Luis Llana la objetividad del artículo.

Arcam, con el nuevo receptor AVR600 y procesador AV888 de Audio Video, se posiciona como una de las mejores alternativas para el aficionado del cine en casa.


LOS YA NO TAN NUEVOS CODECS DE AUDIO HD

Cada vez que traemos un amplificador o procesador audiovisual de última generación a las páginas de CEC, solemos hablar de “los nuevos codecs” de audio en alta definición, ya no tan nuevos a estas alturas. El número 36 de CEC publicó un monográfico escrito por un servidor sobre este tema, pero en atención a los nuevos lectores, les resumo lo que ofrecen los dos más utilizados. Por su escasa relevancia, quizá por tratarse de un codec de compresión con pérdidas y, ¿por qué no decirlo?, por la dichosa falta de espacio, omito de momento lo relativo a Dolby Digital Plus. También me olvidaré de PCM multicanal, porque a fin de cuentas se trata del conocido audio de los CD-DA elevado a la categoría de multicanal.

Dolby TrueHD es el primer sistema de codificación de audio comprimido 100% libre de pérdidas de Laboratorios Dolby, garantizando la mejor fidelidad sonora posible. Es un desarrollo del algoritmo MLP (Meridian Lossless Packing) de la firma británica Meridian utilizado por el formato DVD Audio, basado en el empaquetado de datos sin pérdidas, lo que garantiza la exacta reproducción bit a bit del contenido del master de estudio. Dolby TrueHD puede soportar una configuración variable de canales, aunque se encuentra limitado a los ocho actualmente definidos por la arquitectura Blu-ray Disc, con resoluciones entre 16 y 24 bits, frecuencias de muestreo de 48, 96 y 192 kHz en función del número de canales y una tasa de transferencia de 18,64 Mbps. Soporta prestaciones añadidas de Dolby Digital, como los metadatos, la normalización de diálogos que permite mantener el mismo nivel cuando se cambia entre Dolby Digital y Dolby TrueHD, así como el control del rango dinámico para la escucha nocturna. Es compatible con cualquier procesador Dolby Digital con las lógicas limitaciones derivadas de la retrocompatibilidad. El consorcio Blu-ray Disc Association determinó a Dolby TrueHD como opcional para sus discos y a Dolby Digital como obligatorio para garantizar la compatibilidad.

DTS-HD Master Audio fue presentado en el CES 2006 (Consumer Electronics Show) de Las Vegas, como la solución más avanzada y potente de la compañía Digital Teather Systems (DTS). Diseñado como un juego de extensiones al flexible algoritmo de codificación Coherent Acoustics que abarca a DTS Digital Surround, DTS-ES 6.1 Discrete, DTS Neo: 6 y DTS 96/24, es una tecnología de compresión sin pérdidas cuyos datos, bit a bit, son idénticos a los del máster de la pista sonora de la película. Ofrece un máximo de ocho canales a 48 o 96 kHz, o hasta seis canales a 192 kHz, con una precisión de entre 16 y 24 bits y una tasa de transferencia de 24,5 Mbps. Aunque DTS-HD Master Audio ha sido seleccionado como una opción para Blu-ray, todos los lectores deberán incorporar de forma obligatoria un decodificador, o al menos el núcleo de DTS Digital Surround, para asegurar la compatibilidad. Dicho con otras palabras, un procesador capacitado para decodificar al viejo conocido DTS Digital Surround, podrá acceder a la banda sonora en DTS-HD Master Audio de una película en Blu-ray, pero sólo extraerá la parte que reconoce, el núcleo, y realizará la típica transferencia de datos con pérdidas de DTS Digital Surround, con una tasa de 1536 Kbps, en lugar de los 24,5 Mbps de DTS-HD Master Audio.

Arcam FMJ AV888, Magia audiovisual

Ficha técnica

SENSIBILIDAD DE ENTRADA E IMPEDANCIA 5 mV 47 kOhms (phono MM), 500 mV-4 V ajustable por el usuario 47 kOhms (línea). MARGEN DE SOBRECARGA DE PHONO 31 dB. RELACIÓN SEÑAL/RUIDO 88 dB (phono), 100 dB (línea). MÁXIMO NIVEL DE SALIDA 6 V. IMPEDANCIA DE SALIDA <50 Ohms. THD+D -100 dB 20 Hz - 20 kHz. RELACIÓN SEÑAL/RUIDO DE VÍDEO 85 dB vídeo por componentes, 70 dB vídeo compuesto. SALIDA DE AURICULARES 4 V máximo nivel a 600 Ohms. CONSUMO 120 VA, 3 VA en modo de espera. DIMENSIONES 432 x 450 x 180 mm. PESO 12 kg. DISTRIBUYE Chemison (933395054).

Precio: 4955 €