Previos y procesadores

Lexicon MC-4, QUÉDATE A MI LADO

LA GESTIÓN DE LOS GRAVES

  • Construcción y acabado irreprochables y un despliegue de primer orden para este fabuloso Lexicon.
  • Precio: 4918 €
  • Valoración de los especialistas: 6
  • Texto: Luis Llana

La expansión de todo lo relacionado con el cine en casa es de tal envergadura que quien no tiene instalado algún sistema doméstico, por sencillo que sea, es simplemente porque no quiere, o porque el cine le interesa un pimiento. Por el contrario, cuando se pretende mayor flexibilidad operativa de la que ofrecen las soluciones integradas, o se quiere llegar con lo audiovisual a la máxima expresión sonora para recrear cómodamente en casa las emociones del auténtico cine, el abanico de opciones se estrecha, y no queda otra alternativa que poner nuestras miras en un conjunto de previo procesador de A/V y etapas de potencia por separado. En este tipo de soluciones destaca con luz propia la firma norteamericana Lexicon, fundada en 1971, quien en la actualidad es parte integrante del selecto Harman Specialty Group, creado en el año 2002 con firmas del calibre de Mark Levinson y Revel, dentro del grupo Harman International quien que a su vez incorpora a marcas conocidas como Harman Kardon, JBL o Infinity.

Para dar una pincelada acerca de su prestigio dentro del sector del audio de muy alto nivel, comentaré que Lexicon fue seleccionada por el fabricante de automóviles Rolls Royce para sonorizar a su modelo Phantom, mientras que BMW y Mercedes utilizan en sus modelos la tecnología Logic 7, exclusiva de Lexicon. No obstante, su producción se centra principalmente en sistemas de sonido para cine en casa y electrónica profesional, con un catálogo “doméstico” de una coherencia apabullante, puesto que permite construir configuraciones a diferentes niveles, siempre con un altísimo estándar de calidad por delante.

Presenta dos lectores multiformato, un receptor integrado, dos etapas de potencia en configuración de siete canales con 140 y 200 W respectivamente y otras dos de cinco canales, con idéntica potencia por canal que las anteriores.

La oferta de la firma se completa con tres previos procesadores, cuyo buque insignia es el formidable modelo MC-12, seguido de cerca por el MC-8 para finalizar con el MC-4, al que haremos los honores en las líneas que siguen. Los dos modelos superiores, MC-12 y MC-8, se pueden actualizar por hardware, para lo que incluyen diversos zócalos libres en sus chasis, funcionalidad de la que no se beneficia el MC-4 del que sólo se puede actualizar su software de gestión. Por lo demás, nuestro MC-4 es idéntico al MC-8 excepto en la gestión de multihabitación (segunda zona) y en las salidas balanceadas, opcionales para el MC-8, pero no disponibles para el MC-4. No obstante, la potencia de proceso debe ser algo incuestionable para Lexicon, puesto que los tres modelos son similares en este crucial aspecto. Hacemos estas observaciones para que nuestros lectores ubiquen con más claridad al MC-4 en la gama de procesadores de Lexicon.



Excepcional capacidad de proceso



Presentado en septiembre pasado en el CEDIA 2004 y recientemente en nuestro país, el MC-4 es un previo procesador en configuración de 7.1 canales que tiene todo en orden para vérselas con cualquier señal de audio conocida, con una estilizada estética que no aparenta el potencial que encierra. Merece la pena retirar los trece tornillos que sujetan la carcasa para comprobar una impecable construcción modular interna, con una gran placa que ocupa prácticamente todo el fondo de la caja a la que se unen el resto de circuitos mediante placas “enchufables”, o con simples conectores como la fuente de alimentación ubicada en posición vertical en un lateral de la caja. Su arquitectura “digital” se basa nada menos que en cuatro procesadores SHARC (Super Harvard Architecture Computer) de Analog Devices, ADSP 21065L, un DSP (Digital Signal Processing) de 32 bit de Cirrus Logic 494003 y cuatro convertidores dobles AK4395, de AKM, equivalentes a ocho convertidores unitarios D/A (de digital a analógico), uno por canal, de 24 bit y 192 kHz. Todo ello confiere al MC-4 una excepcional potencia para la descodificación y tratamiento de señales codificadas en Dolby Digital Surround EX, Dolby Pro Logic II, DTS 96/24, DTS-ES (Discrete y Matrix), DTS Neo:6, Logic 7 y THX Surround EX, dado que nuestro amigo está certificado “THX Ultra2”.

Para audio, cuenta con ocho entradas analógicas, cuatro digitales desdobladas en los formatos eléctrico S/PDIF y óptico EIAJ-TosLink y las correspondientes salidas preamplificadas 7.1. Las entradas analógicas se pueden configurar como ocho para estéreo, cinco estéreo y una para 5.1 canales, o dos estéreo y otras dos para 5.1. Dispone de una amplia conectividad de vídeo analógico —nada de salidas digitales HDMI ni DVI— con tres entradas por componentes (Y/Pr/Pb), cinco por S-Video y otras cinco por vídeo compuesto. Incluye una salida para cada tipo sin posibilidad de conversión, es decir, que determinada señal de entrada sólo estará presente en la salida homóloga. Todas con conmutación pasiva y una pérdida por inserción inferior a 3 dB, según Lexicon.

Incluye dos puertos RS-232, uno para la actualización del software de gestión y el segundo para un posible uso futuro, también lleva dos trigger (disparadores de 12 V), uno de ellos configurable, mientras que el segundo se activa y desactiva con la puesta en marcha y apagado del aparato, mediante el pulsador del panel frontal que opera en combinación con el interruptor general ubicado en el panel trasero, junto a la base IEC para el cable de red. Los conectores RCA son los habituales en aparatos de alta gama, de buena calidad, pero sin que la cosa sea como para tirar cohetes, aunque con una correcta separación entre cada pareja que evitará hacer malabarismos con los dedos para insertar los cables.

La puesta a punto inicial permite un nivel de personalización muy elevado, gracias a un versátil sistema operativo cuya interfaz de usuario es amigable y sencilla de utilizar, a nada que se esté un poco familiarizado con este tipo de aparatos, aunque está desarrollada sólo en idioma inglés. Se gestiona exclusivamente desde un correcto mando a distancia retroiluminado y de tacto agradable, que inicialmente resulta poco intuitivo por obra y gracia de algunas teclas con un significado nada habitual o que permitirán cambiar puntualmente distintos parámetros del procesador, sin necesidad de acceder a la interfaz de configuración. Pero las dudas se resuelven rápidamente y el mando a distancia pronto resultará familiar con la ayuda de un magnífico manual, aunque desarrollado sólo en inglés. Nuestro Lexicon MC-4 dispone de OSD (On Screen Display), pero también se pueden seguir los ajustes mediante las dos

líneas de información de su visualizador, con grandes y legibles caracteres de un llamativo color azul.

Un magnífico software de gestión



A las distintas entradas se les puede asignar un nombre alfanumérico de hasta ocho posiciones, asociar una entrada de vídeo, ajustar el nivel de señal analógica y elegir tres modos operativos por defecto para sonido en dos canales, Dolby Digital y DTS, que a su vez se pueden personalizar con alguna de las opciones disponibles entre los nada menos que cuarenta modos operativos de la máquina. El manual dedica una buena parte de su contenido a profundizar en cada uno de los citados modos de proceso, en los valores de sus parámetros asociados y las posibles modificaciones que puede realizar el usuario. Dedica otro extenso apartado para explicar con detalle la acción de cada parámetro, algunos de gran ayuda, y lo que sucede cuando se cambian sus valores. A modo de ejemplo, al variar el valor de LFE Mix se evita la sobrecarga o saturación que se puede producir en el subwoofer cuando deba gestionar las frecuencias más bajas procedentes de casi todos los canales, junto con la información específica del canal LFE (Low Frequency Effect). O el útil parámetro Custom, con dos opciones Custom y Preset, que permite verificar de forma instantánea la acción de las modificaciones introducidas respecto de los valores por defecto, a los que se puede regresar en todo momento mediante la opción Reset. Les aseguro que la cosa no es ninguna broma y los afortunados propietarios del Lexicon MC-4 tienen garantizadas horas de entretenimiento. Cada entrada dispone de un submenú de configuración avanzada que autoriza, entre otras cosas, la asignación del modo Bypass, con lo que la señal de entrada analógica se enviará directamente a la salida, sin ninguna manipulación intermedia. Cuando una entrada se configure como Auto y tenga establecida doble conectividad, digital y analógica, el MC-4 seleccionará automáticamente el tipo de señal.

Lexicon ha cuidado especialmente la crítica configuración de los canales al prever para todos ellos puntos de corte a distintas frecuencias, con incrementos de 10 Hz entre 30 Hz y 120 Hz, con una pendiente de atenuación de 24 dB, además de Full (equivalente a Large en otros procesadores). Salvo en la configuración específica para THX, cuyo corte se establece a

80 Hz y a 12 dB para todos los canales, excepto para el subwoofer, con el corte igualmente a 80 Hz, pero con una pendiente de atenuación 24 dB. Sobresaliente para Lexicon en este crucial apartado. Se puede definir None para algunos canales, cuya información se dirigirá a otros, pero el software de gestión utilizará la lógica para evitar situaciones incompatibles, como la disponibilidad del modo de operación EX cuando los traseros se configuren None.

Exclusivamente para un entorno de 7.1 canales, la configuración para THX permitirá adecuar la operativa de los procesos BGC (Boundary Gain Compen-sation) y ASA (Advanced Speaker Array) de “THX Ultra2” a la ubicación de las cajas para efectos. Se pueden ajustar diversas opciones accesorias, interesantes en algún caso, como predeterminar el nivel de escucha después de la puesta en marcha, el nivel de Mute (silencio), la sincronización de labios (A/V Sync Delay), la programación de los trigger, el brillo del visualizador, diversos ajustes para audio, como graves, agudos, balance, etc.

Integré al Lexicon MC-4 en mi instalación habitual compuesta por un lector de DVD-Video Marantz DV-8400 en conexión digital y analógica, una unidad de transporte de CD-Audio Micromega Drive-3, amplificación Rotel RHB10 serie Michi (2 canales) y RB993 (tres canales), para un conjunto de cajas de la serie 800 Matrix de B&W, dos 802 como frontales, una HTM como central, dos dipolares SCM8 para los canales laterales y un subwoofer 800ASW. Para los canales traseros, dos Sonus Faber Wall con monofónicas Marantz MA-500, además de un proyector Mitsubishi HC2000 para probar la conectividad de vídeo mediante la de componentes.



Prestaciones, a la altura de su tecnología



Como he dispuesto del tiempo suficiente para evaluar en profundidad al Lexicon MC-4, en primer lugar lo sometí a pruebas con una configuración de cajas convencional y posteriormente como THX, —mi subwoofer y las cajas dipolares para efectos están certificadas “THX Ultra”— después de calibrarlo concienzudamente, sonómetro en mano. Con ambas configuraciones utilicé la sorprendente película La Casa de las Dagas Voladoras, cuyas pistas 4 y 5 ponen a prueba la capacidad de respuesta y de análisis, tanto del procesador como de las propias cajas acústicas, que el Lexicon MC-4 supera con matrícula de honor. Sus cuatro procesadores no están precisamente de adorno y cumplen su papel de manera perfecta, con un excepcional poder de discriminación y separación entre canales, precisión para ubicar cada detalle en el espacio, naturalidad y transparencia en una magnífica escena sonora frontal, dotada de una coherencia absoluta, con unos diálogos localizados en el lugar que les corresponde. Como era previsible, observé una mayor homogeneidad tonal entre todos los canales cuando nuestro invitado operaba en modo THX, fin último de la certificación. Las escenas de diversas películas “movidas” las resuelve el MC-4 con una contundencia y una dinámica excepcionales, sin estridencias y con un grave potente y controlado como pocas veces he escuchado en un entorno de cine en casa, a pesar de que la configuración “THX Ultra2” para el subwoofer desactiva su limitador de picos.

Aunque un servidor de ustedes no siente una especial predilección por la música en multicanal, debo calificar de sorprendente y espectacular la escucha en modo THX Music de la pista de sonido en DTS 96/24 que contiene el DVD-Audio At Night At The Opera, de Queen, o el magnífico espectáculo en DVD-Video Mythodea, de Vangelis, con la London Metropolitan Orchestra y las sopranos Kathleen Battle y Jessye Norman, que saca a la luz las mejores virtudes musicales del MC-4, tanto con sonido PCM en dos canales en modo Bypass, como con la opción Dolby Digital y modo THX Music. Para despejar posibles reticencias de nuestros lectores, el modo 2 Ch Bypass, que no dispone de parámetro alguno, enviará la señal directamente desde la entrada a la salida con lo que obvia cualquier corte que la configuración de canales hubiera establecido para los principales.

Para la audición de música en estéreo, seleccioné diversos CD-Audio caracterizados por su excelente toma de sonido, como el concierto para clarinete de Mozart, por Frans Brüggen y la Orquesta del Siglo XVIII, del sello Glosa, o temas de Vivaldi por Fabio Biondi y L'Europa Galante, del sello Opus 111. Su escucha corrobora las excelentes aptitudes del Lexicon MC-4 para una reproducción musical pura y dura con mayúsculas, con una transparencia y precisión sonoras dignas del mejor estilo “analógico”.

Con una construcción y acabado irreprochables y un despliegue tecnológico de primer orden, poco habitual en su gama de precios, el Lexicon MC-4 ofrece unas prestaciones puras perfectamente equiparables a las de un previo procesador para A/V de los que solemos calificar como “de referencia”, tanto para sonido multicanal como para la más severa reproducción musical en estéreo.

Su limitación en lo referente a futuras actualizaciones hardware y la carencia de salidas balanceadas, con el objeto de ofrecerlo a un precio muy competitivo, no impide que le otorguemos nuestra mejor valoración.


LA GESTIÓN DE LOS GRAVES

Uno de los puntos clave de todo procesador de sonido para A/V radica en el método que utiliza para el redireccionamiento de los graves o, dicho de otra manera, el envío al subwoofer de las frecuencias inferiores a una determinada que se denomina de corte, desde aquellos canales cuyas cajas asociadas sean incapaces de reproducir un buen nivel de graves con linealidad. Esta información será mezclada con la del canal LFE (Low Frequency Effect). En los procesadores más antiguos o de gama más baja, durante la configuración inicial se puede definir un tamaño de cajas Large (grandes) para las que el procesador no establecerá corte alguno, o como Small (pequeñas) en cuyo caso activará un filtro paso-bajo a una frecuencia generalmente fija entre 80 y 100 Hz, por debajo de la cual las enviará al subwoofer.

Es un método muy poco flexible que puede resultar problemático en instalaciones cuyas cajas tengan una respuesta en bajas frecuencias muy dispar. Afortunadamente, esta situación comienza a dar paso a sistemas operativos más versátiles y elegantes que permiten definir puntos de corte a diferentes frecuencias para todos los canales, dependiendo de la respuesta en graves de las cajas asociadas. Un excelente ejemplo es la solución que aporta nuestro invitado en esta ocasión.

Lexicon MC-4, QUÉDATE A MI LADO

Ficha técnica

Conversión D/A: Delta-sigma de 24 bit, 44,1 a 192 kHz de frecuencia de muestreo.

Respuesta en frecuencia: 10 Hz a 20 kHz +0,05/-0,1 dB, -0,5 dB a 40 kHz. Distorsión armónica total: < 0,008 % a 1 kHz, máximo nivel de salida.

Relación señal ruido:

108 dB mínimo. Sensibilidad de entrada: 200 mV RMS . Impedancia de entrada: 100 kohmios en paralelo con 150 pF. Nivel de salida: 150 mV RMS, 6 V RMS máximo. Impedancia de salida: 100 ohmios en paralelo con 150 pF. Dimensiones: 440 x 97 x 377 mm.

Distribuye: Chemison (933395054).

Precio: 4918 €