Previos y procesadores

Onkyo PR-SC886, Corazón de león

  • Con una excelente flexibilidad operativa y tremenda capacidad de proceso, en el Onkyo PR-SC886 confluyen méritos más que sobrados para controlar un sistema audiovisual de relevancia, con grandes dotes para una reproducción musical de excelente factura.
  • Precio: 2399 €
  • Valoración de los especialistas: 5
  • Texto: Luis LLANA

Al comienzo de los pasados años 90, el distribuidor para España de Onkyo, la firma alavesa EAR, hizo una demostración en un hotel madrileño de un amplificador integrado para AV, cuyo sonido de auténtico infarto nos iba dejando sin respiración. Era la banda sonora de la celebérrima por entonces Mentiras arriesgadas con audio Dolby Surround, es decir, puro PCM lineal sin tasa de compresión alguna. Pocos españolitos de a pie habían escuchado hasta entonces nada semejante, el aparato se llamaba TX-SV919, estaba certificado THX y atacaba a un conjunto de cajas acústicas, también certificadas THX, de la británica Kef. Ya en la era digital, Onkyo presentó el TX-DS939, que al igual que su predecesor añadía el apellido Integra, el sello con el que Onkyo firmaba sus mejores aparatos. Posteriormente, Onkyo segregó los componentes Integra con los que creó una línea específica de productos, nunca vistos por aquí.

La actual Onkyo parece iniciar tímidamente una serie “pro” con el PR-SC886 que les presentamos seguidamente, un preamplificador y procesador de AV con sintonizadores de FM y AM, y digo “parece” porque en su catálogo no observo ninguna etapa de potencia multicanal para hacerle compañía, máxime que Onkyo demostró en el pasado su potencial con productos del máximo nivel, como la espectacular y bellísima etapa M-510 Grand Integra. No olvidemos que la actual Onkyo Corporation tiene una experiencia acumulada nada menos que desde 1946, cuando nació con el nombre de Osaka Denki Onkyo, erigiéndose rápidamente en sinónimo de excelencia por su capacidad innovadora.

También he dicho “tímidamente” porque sin desmerecer al TX-NR906 como máximo representante de su gama de receptores AV, nuestro PR-SC886 es a simple vista su clon perfecto, en cuyo panel trasero Onkyo ha reemplazado los bornes de las cajas, por las salidas preamplificadas con conectores XLR. Pero el resto del panel de conexiones es idéntico, hasta el punto de haber leído y escuchado que el PR-SC886 es un TX-NR906 desprovisto de los módulos de potencia, porque realmente es lo que aparenta. No hubiera ocurrido si Onkyo lo hubiera dotado de un look distinto, al estilo del DHC-9.9, el equivalente de nuestro invitado en la gama Integra que probablemente no veremos en nuestro mercado de segunda división.

No conozco por dentro al TX-NR906, pero a buen seguro carece de la magnífica placa analógica de ganancia en tensión y salida preamplificada del PR-SC886, construida con componentes discretos y profusión de condensadores Nichicom específicos para aplicaciones de audio. Esta placa contiene los XLR para conexión balanceada de las salidas de previo, además de otro XLR asignable por menú a una entrada de línea (RCA por defecto), todos desdoblados con RCA. La construcción del chasis es sumamente correcta, pero sin alardes, a base de chapa de acero plegado de 1,5 mm, y un panel frontal de aluminio de 3 mm, con una gran compuerta abatible del mismo material, que oculta los controles de uso poco frecuente, entre los que Onkyo ha considerado el interruptor general de puesta en marcha. A quienes no les gusta dejar los aparatos en standby, tendrán que manipular la compuerta cada vez que enciendan o apaguen el aparato, lo que no sería mayor problema si el mecanismo de bloqueo aparentase un aspecto más robusto.

Pero recobro la fe en nuestro invitado en cuanto compruebo el magnífico diseño interno, en primer lugar una más que competente sección de alimentación con tres transformadores -uno toroidal encapsulado- para “dar de comer” a los diferentes circuitos analógicos y digitales por separado, y evitar así las posibles interacciones eléctricas e interferencias mutuas. En el filtraje y regulación principal hay cuatro electrolíticos de 8.200 microfaradios cada uno fabricados a medida según la “marca” de fábrica Integra, con los reguladores de voltaje atornillados a dos disipadores térmicos de aluminio. El calentamiento del aparato es muy comedido.

La separación de los circuitos clave es absoluta, con placas independientes para todos y cada uno de los de entrada y salida de audio analógico, audio digital, vídeo analógico, la ya citada de preamplificación y salida analógica de audio, otras auxiliares para red local y cosas por el estilo, para finalizar con la que considero una obra maestra de la mejor tecnología. Se trata (vean foto) de la placa de procesado de vídeo, con cuatro entradas y dos salidas HDMI, en la que destaca por derecho propio el reputado chip HQV Reon-VX, de Silicon Optix, para las tareas de escalado y desentrelazado, al que acompaña un procesador ADV7401 de Analog Devices.

No obstante, para un óptimo rendimiento en vídeo, Onkyo también recuerda las recomendaciones de THX para un aparato de este tipo, y aconseja en el manual de usuario dejar todos los parámetros de procesado de vídeo con los valores por defecto, pero ahí queda el potencial del PR-SC886 para los que no puedan permitirse el lujo, o simplemente no deseen instalar un procesador de vídeo dedicado. Nuestro invitado admite la calibración con los estándares de ISF (Imaging Science Foundation), aunque Onkyo recomienda que la realice un técnico certificado ISF.

Para dar buena cuenta de los formatos de audio digital, incluso de los más recientes Dolby TrueHD y DTS-HD Master Audio, cuyo High Bit Rate Audio (HBRA) recibirá exclusivamente por los puertos HDMI, tiene dispuestos nada menos que tres procesadores Aureus de 32 bits de Texas Instruments, y DAC’s de Burr-Brown (una compañía de Texas Instruments) PCM1796 de 24 bits y 192 kHz para todos los canales, con un exclusivo circuito de modelado vectorial lineal VLSC (Vector Linear Shaping Circuitry) que también convierte los datos entre los puntos de muestreo, uniéndolos en tiempo real con los vectores analógicos para generar una onda de salida más suave. Cuenta con la certificación THX Ultra 2 y toda su parafernalia de modos de escucha THX, incluida la decodificación Neural-THX de Neural Audio, un codec muy utilizado por las estaciones de radio por satélite.

En lo que respecta a la conectividad tradicional, hay entradas y salidas de línea (7 y 2) para audio analógico, una para phono MM (imán móvil), las omnipresentes para 7.1 canales, y entradas para audio digital coaxial y óptico (3 y 3) con una salida en formato óptico. En cuanto a vídeo analógico, dispone de entradas y salidas para vídeo por componentes (3 y 1), S-Video (6 y 2) y vídeo compuesto (6 y 2), con diversas salidas de audio y vídeo para Zonas 2 y 3. Todos los conectores RCA y los pines de los XLR tienen un baño dorado, gold plated según Onkyo

La configuración es relativamente amigable desde una vistosa interfaz gráfica, con la ayuda del correcto mando a distancia con retroiluminación y capacidad de aprendizaje, y de un manual sólo en inglés que pide una revisión, tanto en su estructura como en su encolumnado lleno de repetitivos iconos. Basta conectar a nuestro invitado un visualizador a una salida analógica o a una de las dos por HDMI –sólo es posible mantener un monitor activo a un tiempo, bien sea digital o analógico- y ponerse manos a la obra. Como Audissey, versión MultEQ XT, se empecina una vez más en considerar a todas mis cajas como grandes, las configuré a la vieja usanza con el tono de prueba ayudado por un sonómetro, pudiendo elegir el corte del filtro paso alto con una precisión extrema, canal a canal, entre un exhaustivo rango de frecuencias.

Son tantas las posibilidades de ajuste y las prestaciones añadidas de nuestro invitado que necesitaría más espacio para detallarlas. Pero quien busque un ecualizador canal a canal, un circuito Pure Audio que desactiva todo lo innecesario -incluso el visualizador- para estricto estéreo, procesamiento o no de señales DSD (para SA-CD), brillo del excelente visualizador ajustable a tres niveles, conexión a red local con un puerto Ethernet, señales de disparo (triggers), compatibilidad con iPod y con controladores para domótica Crestron o AMX, lo encontrará en el PR-SC886.

MAGNÍFICAS VIBRACIONES

Le conecté toda mi electrónica de potencia, el conjunto de cajas al completo (7.1), un proyector Mitsubishi a una salida HDMI, y las más variopintas fuentes de señal con la malsana intención de que a nuestro invitado se le “cruzaran los cables”. A saber, un BD de Sony (vídeo y audio por HDMI), un DVD de Marantz (vídeo por componentes y audio por digital coaxial), un Laser Disc de Pioneer (vídeo por S-Video y audio por digital coaxial mediante un convertidor Theta Digital de óptico a coaxial), un HTPC (vídeo por HDMI y audio por digital óptico) y un lector de SA-CD de Marantz (audio balanceado). Pero todo funciona a la perfección y el Onkyo escala cualquier señal de vídeo hasta la resolución nativa del proyector con una facilidad asombrosa, incluso desde mi Laser Disc Pioneer CLD-D925, porque con la conexión directa por S-Video entre lector y proyector existe un problema indeterminado que lo impide.

He escuchado todo tipo de bandas sonoras durante los días que he disfrutado de nuestro amigo, pero se llevan la palma las de Quantum of Solace, la última entrega del incombustible James Bond y la de El tren de las 3:10, cuyas pistas codificadas en DTS-HD Master Audio -en inglés y español, respectivamente- ofrecen una inusitada actividad y excelente directividad en los canales de efectos en las escenas de acción, con un impacto sonoro de tal calibre que le sumergen a uno en las escenas. Igualmente visceral es el Dolby TrueHD –en español- de Iron Man, probablemente no tanto por el potencial de los nuevos codecs de audio, como por la tremenda capacidad de los tres procesadores Aureus de nuestro invitado. Así lo corroboran los “viejos” Dolby Digital y DTS Digital Surround en algunas bandas sonoras en DVD-Video con escenas de acción de Master & Commander, o el espectacular comienzo de la casi olvidada Transporter, asistido en todo momento por la impagable eficacia de los circuitos THX con la modalidad Ultra 2 Cinema. Con música en multicanal, han sido todo un “descubrimiento” esas joyas del género musical –también en el olvido- llamadas Chicago y Calle 54.

En cuando a la reproducción de música en estricto estéreo con Pure Direct activado y mis discos habituales, nuestro amigo sencillamente la borda, con tal sentido de la naturalidad y transparencia sonoras que no dudo en calificar su comportamiento como al mejor “estilo analógico”. Tratándose de un aparato audiovisual y con todas las reservas que quieran, incluso es respetuoso con la sacrosanta música barroca, interpretada con instrumentos originales o construidos según criterios de la época, léase fragmentos de mi adorada Matthäus Passion de J. S. Bach, versión de Philippe Herreweghe.

CONCLUSIÓN

Con una excelente flexibilidad operativa y tremenda capacidad de proceso, en el Onkyo PR-SC886 confluyen méritos más que sobrados para controlar un sistema audiovisual de relevancia, con grandes dotes para una reproducción musical de excelente factura. Es probable que algunos melómanos de la línea dura no estén de acuerdo con algunas afirmaciones y de buena gana me echarían a los leones, pero si lo escuchan con atención probablemente les sorprenda. No obstante, un servidor siempre mantendrá un previo estéreo dedicado por mi compromiso con la mejor calidad, dentro de mis posibles, en la reproducción de la música con dos canales.

NOS GUSTA

- Gran flexibilidad operativa.

- Potencia de proceso en vídeo y audio.

- Calidad de sonido en multicanal y estéreo.

MEJORABLE

- Mecanismo de bloqueo de la compuerta frontal.

- Manual de usuario.

Santi Diaz de Monasterioguren, director técnico de EAR S.A.



El Onkyo PR-SC886 es un previo, desarrollado para los cines en casa más sofisticados técnicamente. Diseñado para ser conectado a amplificadores “High-End”, este controlador A/V incluye los protocolos de Alta-Definición, para HDMI™ 1080p, con escalado de vídeo HQV Reon-VX, y una amplia variedad de conexiones. El primer controlador construido ISF (Fundación Científica de Imagen), especializado para proyectores con homologación ISF, calibración de vídeo para el sistema Onkyo RIHD (control remoto con HDMI), con sistemas de integración y control, preparado para instalaciones multi-room. Incluye la opción de salidas de vídeo componente/compuesto para zona dos y salidas de previo para subwoofer para las zonas segunda y tercera. No defraudará a los aficionados más exigentes, pues estamos hablando de un escalón superior a los mejores receptores A/V del mercado.


Onkyo PR-SC886, Corazón de león

Ficha técnica

Sección de audio: THD 0,05%. SENSIBILIDAD DE ENTRADA E IMPEDANCIA 200 mV 47 kohms (línea), 2.5 mV 47 kohms (Phono MM). NIVEL DE SALIDA E IMPEDANCIA 200 mV 470 Ohms (salida de grabación). SOBRECARGA DE PHONO 70 mV (MM, 1 kHz, 0.5%). RESPUESTA EN FRECUENCIA 5 Hz–100 kHz +1 dB, -3 dB (modo Direct). CONTROL DE TONO ±10 dB, 20 Hz (graves) ±10 dB, 20 kHz (agudos). RELACIÓN SEÑAL/RUIDO 110 dB (línea, IHF-A), 80 dB (Phono, IHF-A). Sección de vídeo: DE ENTRADA / NIVEL DE SALIDA E IMPEDANCIA Video 1 Vp-p/75 Ohms (Componentes y S-Video Y) 0.7 Vp-p/75 Ohms (Componentes PB/CB, PR/CR), 0.28 Vp-p/75 Ohms (S-Video C), 1 Vp-p/75 Ohms (Compuesto). RESPUESTA EN FRECUENCIA VÍDEO POR COMPONENTES 5 Hz–100 MHz (-3 dB). Sección FM/AM: RANGO DE FRECUENCIAS FM 87.5 MHz–108 MHz, AM 522 kHz–1,611 kHz. PRESINTONIAS MEMORIZABLES 40 estaciones. ALIMENTACIÓN AC 220–240 V, 50/60 Hz. CONSUMO 85 W. DIMENSIONES 435 x 194 x 448,5 mm. PESO 13,5 kg. DISTRIBUYE EAR (945141110).

Precio: 2399 €