Airis L103E, Mínima expresión
Medias tintas
- Un reproductor muy económico, versátil pero con las deficiencias típicas de estos productos.
- Precio: 70 €
- Valoración de los especialistas: 3
- Texto: Román Aix
La electrónica de consumo ha evolucionado de manera tan veloz que por un puñado de euros ya es posible tener un potencial reproductor de DVD-Video. Airis es de esas marcas que se ha distinguido por ofrecer al mercado un sinfín de soluciones etiquetables todas ellas de económicas, de las que ya hemos analizado desde un plasma a un proyector de vídeo.
Sus productos seducen, únicamente, por precio, aunque a veces encontramos dignas prestaciones que productos de mayor calidad simplemente parecen olvidar. Pero, ¿qué puede ofrecer un reproductor de tan asequible precio?
La electrónica que se esconde dentro de un aparato de estos puede resultar sencilla si se recurre al gran elenco de circuitos integrados disponibles en modo OEM. Este L103E no escapa de esta norma, utilizando varias soluciones del fabricante ESS Technology, entre ellas el ES4408FD, chip único capaz de descodificar las señales de vídeo en MPEG y audio en Dolby Digital, y permite la salida de señales DTS (pero no las descodifica). Esta solución es la que permite que, entre otras cosas, este Airis disponga de salidas de audio analógico en 5.1, además de las obligadas ópticas en los dos formatos EIAJ-TosLink y S/PDIF. Todas estas conexiones, incluyendo la de vídeo compuesto y S-Video, están colocadas en la misma placa electrónica principal, y se complementan con las dos salidas de vídeo SCART y por componentes. Este Airis es compatible con señales de vídeo en progresivo tanto para PAL como NTSC.
La ventaja de estas soluciones “todo en uno” es que de manera fácil incluyen otras prestaciones, como la descodificación MPEG-4 u otros en audio, como el siempre presente MP3 o el WMA. Y además ahorran costes. Claro está que luego sus especificaciones técnicas son menos “exigentes” en comparación a otros productos, como la relación señal/ruido de vídeo o de audio o la calidad de sus conectores. Una de las pruebas que más nos gustaría realizar es saber la durabilidad del producto.
Siguiendo con esa filosofía de ahorrar en casi todo, tampoco sorprende encontrarse con una mecánica de lectura aparentemente frágil. Vale que han sido originales con una bandeja semitransparente de color naranja, un frontal de plástico con efecto espejo o un chasis muy endeble, lo justo para que parezca mínimamente decente. Nada de mecánica desacoplada, ni aún menos robusta.
A prueba
Teniendo en cuenta la inversión realizada, algunas de las limitaciones que presenta este Airis podrían criticarse menos, pero la verdad es que el producto tiene que funcionar, sobre todo porque está disponible en el mercado. Por ejemplo, aún disponiendo de un descodificador para Dolby Digital (que apenas utilizaremos si tenemos un receptor de A/V) no se permite nada más que definir si se dispone o no de canal central, traseros y subwoofer y simplemente ajustar el retardo (en metros) de los canales traseros. No hay gestión de graves ni nada más. Esto resulta insuficiente, y le resta valor añadido aunque disponga de las salidas digitales.
En cuanto a la imagen, amén de definir la relación de aspecto del visualizador, se ofrecen varias configuraciones prestablecidas de fábrica, aunque no es posible modificarlas a voluntad. Las diferencias, por lo que he percibido, modifican valores de brillo y ponderan velocidad o definición en la descodificación de la señal digital de vídeo. Eso sí, en cualquier caso la imagen ofrece lo que a continuación se explica.
Con “El Señor de los Anillos” aprecié una cierta dificultad en separar bien los primeros planos de los fondos, no por falta de nitidez en los bordes, sino por un margen en la reproducción de la escala de grises (y por defecto, brillo) relativamente justo.
Esto también incide en la reproducción de las zonas más oscuras, a las que le falta algo de detalle.
Con la carrera de vainas de “Star Wars” se comprueba que el movimiento no genera demasiados artefactos. De hecho, la mejor imagen se consigue en RGB vía SCART, ya que en componentes en progresivo se evidencia un interlineado, indicador de un desentrelazado poco elaborado.
En audio, no hay problema cuando “sacamos” la señal vía digital, tanto Dolby Digital, DTS o PCM. Este Airis afirma disponer de un convertidor D/A de audio de 96 kHz a 24 bits, lo que, tras probarlo, consigue ofrecer un sonido correcto vía analógico, sin deficiencias.
Por cierto, tanto en analógico como en digital es posible controlar el volumen de salida desde al mando a distancia del propio reproductor.
Otra de las particularidades de este Airis es que viene de “serie” siendo multizona, lo que permite disfrutar de absolutamente todos los discos en DVD-Video adquiridos en cualquier parte del mundo.
Que sea compatible en MPEG-4, MP3 y WMA también le añade mayor versatilidad. Aunque en el manual no lo afirme ni desmienta (sólo afirma que es compatible con DVD-R), comprobé su capacidad de leer DVD-RW, DVD+R y DVD+RW.
Este Airis L103E es el ejemplo de la máxima reducción en coste y electrónica aplicable hoy en día a lo que a reproductores de DVD-Video se refiere. Incluye un amplio abanico de prestaciones, algunas básicas y obligadas como el MP3, otras menos habituales en este tipo de producto asequible como la salida de vídeo en progresivo o el descodificador Dolby Digital incorporado. Pero a cambio hay deficiencias, como una construcción pobre o una gestión del sonido poco conseguida. Su único atractivo, el precio.
Medias tintas
Una de las funciones que más me llamó la atención de este Aris es que la salida de audio o se realiza vía analógica o vía digital. Nunca simultáneamente. Si queremos escuchar un CD-Audio desde su salida analógica (vía conexión 5.1, no hay salida estéreo dedicada), deberemos especificar en su menú de configuración que queremos utilizar esa salida. Si después queremos utilizar el descodificador Dolby Digital, vuelta a reconfigurar el aparato para decirle que no realice ninguna mezcla “hacia abajo”. Recuerdo que no descodifica señales DTS (sólo actúa como transporte).
También me parece incompleto el menú de gestión de los canales analógicos multicanal. Sólo permite elegir si disponemos o no de canal central, subwoofer y traseros y, únicamente, ajustar el retraso de estos últimos. Sin duda hace del descodificador algo superfluo.
Otro defecto injustificable ni con el bajo precio que presenta es que si perdemos o se nos estropea el mando a distancia, adiós al reproductor. En posición de “Stand By” la única manera de activarlo es mediante el botón “power” del mando a distancia. Incluso los cinco botones del panel frontal muestran una calidad constructiva bastante mediocre.
Airis L103E, Mínima expresión
Ficha técnica
Tipo: Reproductor de DVD-Video y MPEG-4. Sistemas de reproducción: PAL/NTSC/Auto. Tipos de discos: DVD-Video, Video-CD, SVCD, CDDA, XVID 0.X, WMA, MP3, JPEG, MPEG-4, CD-R/RW y DVD-R. Resolución: Superior a las 500 líneas. Relación señal/rudio de vídeo: Superior o igual a 56 dB. Frecuencia de respuesta: CD: 4 Hz - 20 kHz (EIAT). DVD: 4 Hz a 22 kHz (48 kHz); 4 Hz a 44 kHz (96 kHz). Relación señal/ruido audio: Superior o igual a los 90 dB. Rango dinámico: Superior o igual a los 90 dB. Distorsión armónica total: 0,003 %. Convertidores D/A: 96 kHz/24 bit. Salida de vídeo: 1 Vp-p (75 ohmios). Consumo: 20 W. Dimensiones: 420x41x240 mm. Peso: 2,5 kg. Distribuidor: Airis (902100155).
Precio: 70 €
