Advance Acoustic MCD-206, Con vocación melómana
- Un reproductor de CD-Audio con una sección a válvulas que le otorga calidez, y a un precio competitivo.
- Precio: 600 €
- Valoración de los especialistas: 5
- Texto: Luis Llana
Con sede central en Ferrol (A Coruña), HiEnd Audio representa en España a una serie de firmas, francesas en su mayoría, con la excepción de la británica ATC (célebre por sus excepcionales cajas acústicas), para dar respuesta a diferentes niveles de exigencia pero cuyo común denominador es la alta fidelidad bien entendida. El responsable de la firma ferrolana, José Esteiro, es un apasionado de la reproducción musical sin concesiones, que ha dedicado años de su trabajo hasta conseguir una compenetración, lo que algunos llamamos sinergia, entre productos de sus representadas más emblemáticas, realmente digna de elogio. Una de las firmas que distribuye HiEnd Audio es Advance Acoustic, fundada en Toulouse (Francia) por Jean Christian Gesson en 1995, cuyo catálogo ofrece toda una suerte de amplificadores integrados, preamplificadores, etapas de potencia y diversos componentes, con una curiosa solución para iPod que ya analizamos en el número de abril, en exclusiva para el mundo de los dos canales, con la excepción de la serie de cajas acústicas que incluye un modelo para el canal central y dos subwoofers. Todo ello con el común denominador de una excepcional relación precio/prestaciones. Para la lectura de CD-Audio, la firma francesa ofrece una unidad de transporte y un convertidor de digital a analógico por separado, además del lector integrado MCD-203 que paso a describirles.
Presenta una construcción robusta y un acabado externo magnífico, con una disposición interna impecable y solvente, muy por encima de lo que solemos encontrar en aparatos de este precio, salvo en cierto aspecto demasiado frecuente en los últimos tiempos, imputable a los fabricantes de mecánicas de CD-ROM incluso para aparatos de “campanillas”. Me refiero a la bandeja de transporte que parece demasiado endeble, e incluso algo incómoda para retirar el disco en el caso de nuestro amigo, por obra y gracia de un diseño que obliga a introducir los dedos por debajo y usar ambas manos para no tocar la emulsión. Un defecto de ergonomía si me apuran, al que se suma otro en el diseño del aparato que mantiene ocultas las teclas de Open/Close y Next cuando la bandeja se encuentra abierta.
El panel frontal está construido en aluminio de un grosor más que considerable, pulido en la zona central, con los laterales anodizados en negro y las teclas de función cromadas, lo que confiere al aparato un bonito y robusto aspecto. La disposición interna está extremadamente cuidada y ordenada, con tres zonas bien diferenciadas y aisladas entre ellas para asegurar un blindaje eficaz entre los diferentes circuitos, con la mecánica de lectura ubicada en la zona central, cerrada por la parte superior con una chapa metálica. De la conversión de digital a analógico se encarga un esquema de Analog Devices de 24 bit y 96 kHz de frecuencia de muestreo, con una etapa final de filtrado “muy analógica”, encomendada a dos válvulas de vacío 12AX7, dobles triodos de alta ganancia, una por canal. La fuente de alimentación es un excelente diseño, sin duda sobredimensionado para las necesidades energéticas del aparato, que exhibe un transformador toroidal más que generoso y toda una batería de dispositivos de filtrado y regulación independientes para la mecánica de lectura, la etapa de conversión y los circuitos de salida de válvulas.
La conectividad es de la que no se ve todos los días en lectores de este precio, puesto que dispone de salidas balanceadas con dos excelentes conectores XLR, aunque el diseño de los circuitos no responda a una configuración simétrica pura, perfectamente disculpable por el precio del aparato. También cuenta con dos salidas dobles no balanceadas que permiten atacar a dos amplificadores, con cuatro conectores RCA de buena calidad con el cuerpo de masa dorado, pero no el pin central. La salida digital consta de las clásicas interfaces, eléctrica S/PDIF y óptica EIAJ-TosLink. El mando a distancia es un espléndido ejemplar totalmente metálico que para el cambio de las bate-rías requiere quitar dos pequeños tornillos en uno de sus extremos, preferiblemente el de la zona opuesta al emisor de infrarrojos, retirar la tapa y deslizar la base hasta extraerla en su totalidad. Hago esta salvedad porque no he encontrado la menor referencia a ella en el muy escueto manual de dos páginas, exclusivamente en lengua francesa, aunque bien es cierto que para manejar un lector de CD-Audio no es preciso cursar estudios superiores de ingeniería. Después de poner en marcha el aparato hay que esperar 60 s antes de utilizarlo, con la cuenta atrás indicada por el visualizador, para que las válvulas alcancen su temperatura mínima de trabajo y asegurar su longevidad.
Para las pruebas de escucha conecté el MCD-203 a un sistema estéreo compuesto por un preamplificador RHA-10 en conexión no balanceada, una etapa de potencia RHB-10, ambos de la serie Michi de Rotel, y una pareja de cajas B&W 802 Matrix. Como el fabricante es muy escueto en la información técnica, comprobé que no plantea problema alguno de compatibilidad con los formatos asociados a CD-Audio, es decir, CD-DA, CD-R, CD-RW, CD-DTS, HDCD (indicado en el visualizador), SA-CD (pista CD-Audio) y MP3.
La magnífica calidad de reproducción del MCD-203 compensa, con creces, los pequeños defectos reseñados al ofrecer un sonido muy detallado, rico en matices y decididamente cálido con el siempre complejo violín, en este caso el de Fabio Biondi con obras de Vivaldi para el sello Opus 111. Su curva de respuesta subjetiva es realmente ejemplar dada la coherencia que exhibe en todo el rango de frecuencias, con una escenificación instrumental muy precisa al escuchar obras complejas como la Sinfonía número 4 (Romántica) de Bruckner, en versión de Günter Wand en registro SA-CD (pista CD-Audio) del sello BMC.
La excelente estructura de las voces corrobora la gran calidad sonora de nuestro invitado.
Con el MCD-203, la francesa Advance Acoustic presenta un lector exclusivo para CD-Audio con clara vocación melómana, construido con rigor y con una excelente dotación de conexiones que presenta la muy interesante particularidad de una etapa final de salida a válvulas, que le confiere un sonido exento de la frialdad característica de otras realizaciones. Ofrecido a un precio más que atractivo, es una extraordinaria alternativa para quienes deseen acceder a la lectura de CD-Audio por la puerta grande sin que el bolsillo se resienta especialmente.
Advance Acoustic MCD-206, Con vocación melómana
Ficha técnica
Convertidor: 24 bit, 96 kHz Analog Devices. HDCD. Respuesta en frecuencia: 10 Hz-50 kHz (+/- 2 dB). Distorsión: < 0,01 % a 1 kHz. Nivel de salida: 2 V. Salidas analógicas: 4 x RCA,
2 x XLR. Salidas digitales: óptica EIAJ-TosLink y coaxial S/PDIF. Dimensiones:
440 x 430 x 110 mm.
Peso: 10 kg.
Distribuye: HiEnd Audio (981333199).
Precio: 600 €
