Fuentes (Blu-Ray-DVD-HD)

Panasonic DVD-S97, El agente secreto

(SIN) SELLO FAROUDJA

  • Lo que parece un reproductor más, esconde tecnología Faroudja y salida de vídeo HDMI.
  • Precio: 599 €
  • Valoración de los especialistas: 5
  • Texto: Jorge Wuhrmann

La presencia de entradas de vídeo digital (DVI o HDMI) se ha generalizado en los últimos tiempos en los dispositivos de visualización, incluyendo los proyectores más asequibles. Sin embargo, este tipo de salidas digitales las hemos visto sólo en los lectores de la más alta gama, con la excepción del Samsung DVI-HD935 (CEC Enero 2004) y alguna otra extravagancia de baja calidad constructiva y de aleatoria distribución, como el Brainwave 880 o el Momitu 880. Esta situación tiende a cambiar gracias a la aparición reciente de nuevos aparatos como el Denon DVD-1910 y el Panasonic DVD S97, el objeto de esta prueba. Aunque Panasonic España no ha podido suministrarnos una unidad, decidimos llevar adelante este banco de pruebas con el lector particular de nuestro compañero Javier Guerra, para intentar publicar, cuanto antes, nuestras impresiones sobre este nuevo producto que considerábamos de interés.

El Panasonic S97 es un delgado lector de sobremesa, muy al estilo de la estética dominante en los últimos tiempos. Centrada en la parte frontal encontramos la pantalla de visualización, oculta tras un material tipo espejo, pero que cobra vida en cuanto se conecta el interruptor general, situado en su extremo izquierdo. En el lado opuesto encontramos los mandos de las funciones más básicas y la abertura de la bandeja. Ésta se encuentra construida con un material transparente, y tiene una iluminación, azul, en todo su ancho que genera un curioso efecto visual en condiciones de penumbra. En la parte trasera encontramos una amplia conectividad que, en el apartado de vídeo, abarca una salida SCART (compatible RBG), una salida de vídeo compuesto y otra de S-Video, una salida de vídeo por componentes (progresiva) y la tan ansiada salida de vídeo digital, HDMI en este caso. En cuanto a las salidas de audio, encontramos salidas analógicas (una salida estéreo y las salidas para 5.1 canales) y dos salidas digitales, una óptica EIAJ-TosLink y otra eléctrica S/PDIF. Aunque la conexión HDMI transmite tanto audio como vídeo en formato digital, la seguridad física de su conector es, para mi gusto, inferior a la del DVI, por lo que lo ideal sería contar con ambos tipos de salida, máxime cuando son pocos los receptores y previos A/V que cuentan con entradas HDMI en estos momentos. Por lo demás, se aprecia una buena calidad general de construcción, de aspecto sólido y fiable. Los discos soportados son DVD-Video, DVD-Audio, DVD-R, Video CD, SVCD, CD-Audio y CD-R/-RW, además de DVD-RAM (formatos RAM 1.1, JPEG y MPEG4). Las ausencias más destacadas son los formatos DivX, los DVD+R/+RW y el SA-CD, éstos últimos explicables por la posición de la marca respecto a aliados y competidores dentro de las eternas guerras de formatos. Hay que destacar la presencia de decodificación HDCD, ese formato de CD-Audio que nunca acaba de despegar, pero que suele aportar, al menos, unas especificaciones de construcción algo más exigentes. El mando a distancia es sencillo, pero funcional y, tras un breve período para acostumbrarnos a su disposición, resulta muy intuitivo y fácil de usar para cualquiera.

Nuestra inspección en el interior del aparato nos permitió confirmar lo que ya sabíamos: la presencia del chip Genesis FLI2310. Se trata de un convertidor de vídeo digital que incorpora el mecanismo de desentrelazado y procesado Faroudja, permite un flexible escalado de la señal y otros mecanismos de mejora de la señal de vídeo. Y precisamente porque sabíamos que estaría allí, nos sorprende más por qué no se menciona en absoluto la presencia de toda esta tecnología de alta calidad, ni en el lacónico manual, ni en el exterior del aparato. En todo caso, conviene reseñar que este dispositivo es el verdadero corazón y la fortaleza de este lector, puesto que permite procesar y escalar señales en los formatos más habituales, incluyendo 480i/480p, 576 i/576p, 720p y 1080i.

En cuanto a los menús de configuración y las posibilidades de ajuste, nada que objetar, siendo destacable el carácter intuitivo de la puesta en marcha y las amplias posibilidades de ajuste que ofrece al usuario, incluyendo varias memorias.



LAS PRUEBAS



Utilicé para la prueba mi equipo habitual, compuesto por un receptor A/V Yamaha RX-V2500, un conjunto de cajas System Audio, un televisor Loewe Vitros de 32” y un proyector Toshiba MT-200, unido al lector mediante el excelente cable DVI-HDMI de Supra.

Las conexiones vía vídeo compuesto y RGB con un televisor TRC muestran una calidad de imagen muy correcta y sin artefactos visibles, siendo por tanto un lector perfectamente válido también para quienes no disfrutan, de momento, de dispositivos de visualización compatibles con señales de vídeo digital.

Sin embargo, es en la conexión digital donde tenemos que hacer más hincapié a la hora de valorar a nuestro invitado, porque es su auténtico valor añadido.

Respecto a la conexión vía componentes, se detecta en la conexión digital la supresión de un ligero overscan, que elimina fácilmente un 1 ó 2 % de la imagen en todo el contorno, atendiendo a la aproximación basada en las plantillas del “Digital Video Essentials”. Pero lo que es mucho más importante es que encontramos por DVI/HDMI una colorimetría más fiel, y una suavización general de la imagen que la hace mucho más cinematográfica, tanto en los segundos planos como en los rostros de los personajes, como pude apreciar en El pacto de los lobos o Hasta que la ley nos separe. Los colores aparecen tremendamente vívidos y saturados, y los movimientos de cámara resultan muy suaves y sin saltos, como corresponde al uso de la tecnología DCDi. Tan sólo, en ciertos momentos, se detectan fallos menores y puntuales en alguna escena en que aparece el emblemático rascacielos de Yo robot.

En general el contraste y brillo son excelentes con un nivel de negros muy correcto. Aunque la impresión general es excelente, no todo es perfecto, ya que se detecta una cierta dosis de ruido digital que no se corrige del todo con los ajustes de imagen, mientras la nitidez, sin ser mala, podría mejorar algo, eso sí, siempre y cuando la comparemos con la de lectores muchísimo más caros.

En el apartado de audio mencionaremos, simplemente, que cumple con su misión de transporte digital de manera correcta siendo además un funcional lector de CD-Audio y DVD-Audio.

El Panasonic DVD S97 se presenta como una sólida alternativa para acompañar a cualquier dispositivo de visualización con entrada de vídeo digital y, difícilmente, defraudará a quien lo pruebe. Ofrece una muy buena imagen y permite, además, escalar para aprovechar al máximo la resolución nativa de los proyectores más modernos; por lo que, dado su bajo precio resulta altamente recomendable para quienes prefieren destinar menos presupuesto a la fuente y más a otros apartados de su equipo.


(SIN) SELLO FAROUDJA

El DCDi es un sistema inventado por la empresa estadounidense Faroudja, que analiza la imagen con una granularidad de 1 solo píxel para detectar la presencia (o ausencia) de líneas diagonales con ángulos o bordes. Estas líneas son procesadas para generar una imagen más natural y libre de artefactos. Además, el sistema busca “saltos” producidos por errores de edición para corregirlos.

Panasonic DVD-S97, El agente secreto

Ficha técnica

Formatos soportados: DVD-Video (DVD-R/-RW), DVD-Audio, Video CD, SVCD, CD Audio, CD-R, CD-RW, JPEG, MPEG4.

Descodificación de audio: No. Conectividad: salidas de vídeo 1 S-Video, 1 vídeo compuesto, 1 SCART RGB, 1 vídeo por componentes con exploración progresiva, HDMI (compatible DVI). Salidas de audio 1 digital eléctrica S/PDIF, 1 digital óptica EIAJ-TosLink,

1 analógica estéreo, salidas analógicas para 5.1 canales. Dimen-siones: 430x249x59 mm. Peso: 2,5 kg.

Distribuye: Panasonic (902153060).

Precio: 599 €