Pioneer BDP-51FD, El pequeño de Pioneer
HDMI: AHORA LA 1.4…
- Gracias a la última actualización de su firmware, el BDP-51FD se ha convertido en un completo lector BD de muy buenas prestaciones en alta definición y dignas en definición estándar
- Precio: 499 €
- Valoración de los especialistas: 4
- Texto: Javier SAIZ
La retirada de Pioneer del mercado de los televisores ha sido comentada en más de una ocasión en estas páginas. A pesar de ello, y aún a riesgo de resultar reiterativo, comienzo este banco con el recuerdo de los que quizás aún siguen siendo en conjunto unos de los mejores productos audiovisuales fabricados: la gama Kuro de paneles de plasma, especialmente su novena y última generación. Pude disfrutar de uno de sus modelos durante unos cuantos meses y, a fecha de hoy, no existe un sucesor capaz de superarlas en muchos aspectos en los que sigue siendo la referencia absoluta, como sus impresionantes niveles de negro que dieron nombre a la familia (Kuro quiere decir negro en japonés) y todavía permanecen imbatidos por ninguna otra tecnología ni encuentran rival dentro de la suya. Afortunadamente para los seguidores de la marca, ésta seguirá fabricando equipos y productos audiovisuales en aquellos segmentos del mercado en los que su reputación, tradicional calidad y saber hacer le hacen seguir siendo competitiva.
Recientemente, ha aparecido en Internet información sobre parte de la nueva generación de lectores BD de Pioneer para el 2009, en concreto se sabe que incluirá los modelos BDP-120 y BDP-320 (aún no disponibles en España) y que toda la gama dispondrá finalmente del perfil Blu-ray 2.0 ó BD Live. Nuestro invitado de hoy, el BDP-51FD, pertenece a la todavía vigente gama del 2008 y se conforma con un perfil 1.1 ó Bonusview que, además, al no disponer ni de conexión de red ni posibilidad de ampliar su memoria, no puede ser cambiado. Sin embargo, el contenido adicional disponible para los discos que cumplen con la especificación más actual, no supone una ventaja tal que merezca la pena basarse en éste como único criterio a la hora de decidir entre uno u otro lector. Hay factores mucho más relevantes que tener en cuenta, como son la velocidad de funcionamiento, las prestaciones con DVD (si utilizamos este tipo de discos), la conectividad, reproducción de ficheros informáticos, la calidad constructiva, servicio técnico, etc.
El BDP-51FD es el modelo más sencillo del repertorio de 2008 de este fabricante japonés, lo que no implica en modo alguno que estemos frente a un lector de gama baja o “modesto”. En lugar de recurrir a componentes más económicos y reducir las prestaciones de audio o vídeo, Pioneer ha preferido mantener inalterado el interior y limitarse a recortar costes en lo puramente estético. Comparando este lector con el más oneroso LX-71, encontramos las siguientes diferencias: en primer lugar, el 51FD renuncia al frontal de aluminio por otro íntegramente realizado en plástico negro brillante, menos lujoso pero de buen aspecto, en el que los controles táctiles de aquél dan paso a botones tradicionales que sobresalen de la superficie; igualmente, los grandes botones de encendido/apagado y reproducción pasan a ser de plástico negro. En la parte posterior del lector, la única diferencia entre uno y otro se encuentra en el material de conectores, que prescinden de su baño de oro pero mantienen idéntico número e incluso disposición. Para aquellos que no tuvieron ocasión de leer el banco de pruebas del LX-71, recordaremos que dispone de una salida HDMI 1.3 compatible con “Deep color” y “True color”, una salida de vídeo por componentes, e incluso ofrece conexión para Super Vídeo y vídeo compuesto. La conectividad de audio, además del conector HDMI, queda cubierta por salidas analógicas 7.1 en formato RCA, salida estéreo RCA y salida óptica digital en formato Toslink. Es importante señalar que desde el pasado día 5 de junio Pioneer ofrece una muy esperada actualización del firmware (Versión 1.32), que finalmente permite al BDP-51FD decodificar internamente las pistas de sonido en el formato de alta definición DTS-HD MA y enviarlas al receptor, ya sea en formato PCM a través del HDMI para quienes dispongan de equipos limitados a conexiones HDMI 1.1 ó 1.2 o bien directamente por las salidas analógicas 7.1. Otra novedad que aporta la actualización es la posibilidad de seleccionar entre cuatro frecuencias de corte para el caso de que dispongamos de un subwoofer y se desee limitar el rango de graves reproducido por el resto de las cajas acústicas.
El mando a distancia de este lector es exactamente igual que el del LX71, con la única salvedad de su construcción íntegra en plástico que, en mi opinión, resulta un poco pobre. Además de carecer de iluminación, el reducido tamaño y separación de los botones dificultan todavía más su uso a oscuras o en condiciones de baja iluminación de la sala. Afortunadamente, no todo son pegas, y a su favor cuenta con disponer de botones que permiten el acceso directo a la mayoría de las funciones, ahorrándonos tener que navegar por menús.
La puesta en marcha desde reposo con el lector vacío requiere aproximadamente 20 segundos desde que se pulsa el botón de encendido hasta llegar a ver la pantalla de inicio con el logotipo de la marca. Como es lógico, en caso de hallarse un disco en su interior a esto habría que sumar el necesario para reconocer el disco y su carga. Para hacerse una idea de las prestaciones del Pioneer en este sentido, utilizando un disco Blu-ray con menús basados en Java como Piratas del Caribe III En el fin del mundo, son necesarios 38 segundos para llegar al menú de selección de idioma desde que se pulsa “Play” con el disco colocado en la bandeja abierta. En el caso de 28 Semanas Después (BD), que salta directamente a la película, hay que esperar 1 minuto y 5 segundos para ver el primer logotipo de la Fox más otros 18 segundos adicionales para el segundo logotipo que señala el verdadero comienzo de ésta. En cuanto a discos DVD, los tiempos oscilan entre 30 y 35 segundos en análogas condiciones. A falta de evaluar algún reproductor de última generación y ver si se han producido mejoras en los últimos doce meses, el BDP-51FD se sitúa dentro de la norma y sus marcas son similares a las de otros lectores analizados en estas páginas.
La primera vez que utilizamos el lector, un asistente nos guía en la configuración inicial básica, lo que en caso de usar la salida HDMI apenas requiere unos segundos. Finalizada ésta, se puede acceder al menú de usuario, donde encontramos una completísima lista de opciones a configurar tanto de audio como de vídeo, además de las de idioma y sistema. Pero la cosa no termina ahí, durante la reproducción, si se pulsa la tecla de ajuste de vídeo en el mando a distancia, se accede a un menú que permite utilizar modos predefinidos de vídeo o ajustar y guardar en tres memorias diferentes parámetros de imagen como tipo de desentrelazado, brillo, contraste, nitidez, color, reducción de macrobloques y de efecto mosquito, etc. De esta lista de parámetros, hay dos que llaman la atención por ser poco habituales, la reducción de ruido de luminancia (luz) y la de crominancia (color), siendo su efecto más limitado, al afectar únicamente a uno de los componentes de la imagen y resultar menos agresivo que los otros. Tras probar el efecto de los distintos modos sobre la imagen, finalmente opté por el llamado “Profesional”, al ser el que genera una imagen más neutra en color, detalle y luminosidad, siendo por tanto el más recomendable para la mayoría de los casos.
En las habituales pruebas de procesado de vídeo de resolución estándar, el Pioneer se defiende con corrección y es capaz de pasar con buena nota la mayor parte de los test sintéticos de los discos de HQV. Pero en esta ocasión, tras encontrar algún defecto de desentrelazado al visualizar películas en formato DVD, a fin de verificar si se trataba de un error de codificación o si por el contrario el responsable era el lector, recurrí al disco de VRS, cuyas secuencias del epígrafe “Edge Adaptive” y más en concreto la del puente de Brooklyn -de gran complejidad debido a la miríada de cables de acero que atraviesan la pantalla en todos los ángulos posibles- muestran de forma clara y sencilla las capacidades reales de procesado y filtrado de diagonales de un equipo. Pues bien, no queda más que confirmar que, como sospechaba, no era problema de las películas, sino del reproductor, al que se le llegan a “atragantar” las escenas más complejas como, por otra parte, les sucede a la mayoría de los Blu-ray de gamas bajas o medias. Continuando con las pruebas de este disco, comprobé que si bien el error de sobremuestreo de Chroma (CUE) está bastante bien resuelto tanto para cadencias 2:2 como para las 2:3, no ocurre lo mismo con el ICP (Interlaced Chroma Problem) que es fácilmente detectable y ha estado tradicionalmente presente en buena parte de los lectores DVD de este fabricante. Por el contrario, puntúa a su favor la correcta y rápida detección de cadencias cinematográficas 2:3 (NTSC) y 2:2 (PAL). Para terminar con lo relativo a la definición estándar, hay que añadir que el escalado a 1080p es correcto y mantiene un alto nivel de nitidez sin efectos secundarios como aumento del ruido de mosquito o aparición de dobles contornos.
Una interesantísima opción de este lector es el modo “Source Direct”, que permite enviar la señal tal cual se encuentre en el disco, es decir, 480i o 576i, en el caso de los DVDs, y 720p, 1080i50/60 o 1080p24, en el caso de los Blu-ray, permitiendo a aquellos que dispongan de un equipo de la cadena audiovisual dotado de mejor capacidad de procesado maximizar el rendimiento del sistema, dejando que sean éstos los que desempeñen la tarea.
En el caso de procesado de material de alta definición, las pruebas del BD de HQV no ponen en aprietos al 51FD. El desentrelazado de las señales 1080i de origen vídeo (60Hz) y de origen cinematográfico (24Hz) es correcto, manteniéndose la resolución completa. Tampoco las pruebas de la barra rotante o las tres barras simultáneas en distintos ángulos, perfectamente definidas hasta ángulos próximos a cero, logran vencerle. Efectivamente, la calidad de imagen que produce el 51FD con material BD es perfecta en todos los sentidos. Color, nitidez, gamma, etc. se encuentran en su justa medida a la hora de ver películas y no patrones, además, el salto de capítulos o el acceso al menú una vez cargado el disco se realiza en tiempos bastante mejores que los necesarios para la carga inicial.
CONCLUSIÓN
Gracias a la última actualización de su firmware, el BDP-51FD se ha convertido en un completo lector BD de muy buenas prestaciones en alta definición y dignas en definición estándar, que dispone de la circuitería propia de un lector de gama alta como el LX71 y un diseño muy atractivo, pero a un precio muy inferior, que seguramente se hará aún más tentador con las ofertas que nos traiga la aparición de los nuevos modelos.
NOS GUSTA
- Diseño.
- Prestaciones en alta definición.
MEJORABLE
- Prestaciones con material de definición estándar.
- Velocidad de carga.
Raül Centeno, Product Manager de Pioneer Electronics Ibérica S.A.
Estamos a punto de introducir los nuevos modelos en el mercado español, siendo Pioneer consciente de la vital importancia que tiene, no sólo la imagen y los 48 bits de profundidad de color o solucionar el jitter en la conexión HDMI, sino tramitar con eficacia un sonido puro y bien matizado para una experiencia auditiva impecable. Por ello, era importante la actualización de este modelo, para que fuera totalmente compatible con los nuevos formatos de audio avanzado, además de descodificar los formatos de sonido de alta resolución Dolby TrueHD y DTS HD Master Audio.
HDMI: AHORA LA 1.4…
Cuando aún hay muchos usuarios que aún no han terminado de completar un sistema 100% compatible con HDMI en su versión 1.3, la organización responsable del licenciamiento del estándar de conexión HDMI recientemente ha anunciado la finalización de la revisión 1.4. Las principales novedades que aporta incluyen:
- Un canal de transmisión de datos Ethernet.
- Un canal de retorno de audio.
- Gracias a un considerable aumento del ancho de banda soportado se introduce la transmisión de imagen en 3D.
- Posibilidad de resoluciones de hasta 4.096 x 2.160 píxeles (4K) a 24Hz o 3.840 x 2.160 a 24, 25 o 30Hz.
- Nuevos espacios de color para compatibilidad con dispositivos “informáticos” como cámaras de fotos.
- Nuevos conectores.
De todas las nuevas características, quizás la más interesante sea la futura disponibilidad de material en tres dimensiones que, en caso de tener éxito e implantarse, supondría el cambio más importante desde la introducción del vídeo doméstico. Algunos fabricantes están desarrollando el formato y hasta han presentado prototipos de lectores, visualizadores y las correspondientes gafas 3D. La duda es ¿cuánto tiempo tardará en estar comercialmente disponible a precios asequibles?
Del resto de funcionalidades, decir que aportan básicamente mayor comodidad de uso e instalación, pero no son imprescindibles. En un entorno doméstico, las resoluciones superiores a 1080p no aportan una gran ventaja, salvo a los que dispongan de salas en las que ubicar una pantalla lo suficientemente grande como para apreciar un proyector 4K con cuatro veces más resolución que los actuales 1080p.
Pioneer BDP-51FD, El pequeño de Pioneer
Ficha técnica
FORMATOS ADMITIDOS BD-ROM (v2), BD-RE (v3, mono capa, doble capa) JPEG, BD-R (v2 mono y doble capa). DVD-R/-RW, DVD+R/+RW, DVD-VIDEO, CD-Audio, CD-DA, CD-R/RW, JPEG, MP3, DivX. CONECTIVIDAD 1 salida HDMI 1.3a, 1 salida de audio digital eléctrica S/PDIF, 1 salida digital óptica EIAJ/Toslink, 1 salida de audio analógicas estéreo, salidas analógicas para 7.1 canales decodificados, 1 salidas de vídeo por componentes, 1 S-Video, 1 Vídeo Compuesto. CONSUMO MÁXIMO 34 w. DIMENSIONES 420 x 124 x 361 mm. PESO 5,6 kg. DISTRIBUYE Pioneer (937399900).
Precio: 499 €
