Fuentes (Blu-Ray-DVD-HD)

Roksan Kandy Amplificador K2 y Lector CD K2, La golosina de Roksan

BYPASS Y CINE EN CASA

  • Excelente relación entre calidad y precio la que presenta este conjunto del fabricante inglés
  • Precio: 1990 €
  • Valoración de los especialistas: 5
  • Texto: Fernando DE LA FUENTE

La británica Roksan nos tiene acostumbrados a construcciones muy sobrias, en ocasiones rozando lo minimalista, como ya nos ha mostrado en sus anteriores series Caspian o Platinum. La Kandy ya supuso una cierta ruptura en lo que se refiere a diseño, haciéndolo con un aspecto, permítanme la expresión, más juvenil. Aquel primer modelo de la serie era el Kandy L.III Mk III. Ahora llega a nuestras manos la evolución de dicho aparato. Nos estamos refiriendo al Kandy K2. Nuestro invitado, cuyo laboratorio hemos realizado en conjunto con el lector de CD Kandy K2, se presenta como el ejemplar más accesible de Roksan, y es una manera de disponer de un prestigioso conjunto a un precio más bajo que sus hermanos de marca. El equipo del que hemos dispuesto nosotros era plateado, pero también esta disponible en negro (de hecho, en su web es el único que aparece en ese color, lo que acrecienta nuestra percepción de diferente). Su diseño es muy agradable estéticamente y de una gran robustez, propio del Made in England que luce orgullosamente en la parte posterior. En el frontal destacan los indicadores luminosos para la selección de fuente, los botones para manejarlos, el control de volumen y las entradas de casette (a las que podemos conectar cualquier dispositivo con entrada analógica RCA) y auriculares (jack de 3,5 mm). Llama poderosamente la atención que el botón de encendido esté en la parte inferior, y que nos permita dejar el aparato completamente apagado. Sin embargo, sí podemos dejarlo en standby con el mando a distancia. En estos tiempos en los que el consumo energético se tiene muy en cuenta, es un detalle de agradecer. Sí es frecuente esa opción, pero suele estar junto a la entrada AC en la parte posterior, mucho menos accesible. En la zona trasera encontramos las entradas para utilizarlo como previo junto a una etapa de potencia, una entrada bypass (con botón para activar la opción), entrada analógica de casette, entrada de plato (MM), cuatro conectores RCA, todos ellos terminados en oro, y una entrada de vídeo para el bypass (con el selector apagado, lógicamente). También encontramos los bornes, de construcción sencilla, pero cómoda. Echamos de menos una conexión XLR balanceada, que sí viene en el lector Kandy K2.

En este reproductor, acompañando a la salida XLR encontramos una conexión analógica RCA, así como una TosLINK y una S/PDIF. Tiene el mismo sistema de alimentación y encendido que su acompañante.

Mención especial merece el mando a distancia. No se parece en nada a lo habitual en este tipo de equipos, y su aspecto es más propio de un receptor AV que de un amplificador integrado. Se suministra el mismo modelo para el amplificador y el lector de CD. Dispone de una pantalla LCD y nos permite controlar todas las funciones de los dos equipos (desde un único mando), seleccionando el botón Kandy, AMP CD, que luego podremos controlar en su pantalla táctil. Completo, bonito y agradable. Un acierto.

En su interior, encontramos un transformador toroidal de 500v. Como se puede ver en la fotografía que acompaña a este laboratorio, está sobredimensionado y todo el interior destila limpieza y buen hacer, con toda la circuitería perfectamente integrada. Proporciona una potencia, según la firma, de 125 w a 8 Ohm y 190 w a 4 Ohm. Todo un alarde de sinceridad de Roksan, ya que como bien sabemos, la mayor parte de los fabricantes se limitan a poner el doble de potencia entregada con la mitad de impedancia, dato que no siempre es exacto.

En lo que se refiere al lector, alberga en su interior un DAC PCM1798 Advance Segment, que permite la audición de 24 bits a 192 khz. Su interior muestra un transporte muy sobrio y robusto, con esa sencillez que destilan los productos bien hechos. Entre la detallada ficha técnica que nos entrega el fabricante (haciendo mías las reivindicaciones de Luis Llana, en perfecto inglés), encontramos una separación entre canales de 110 dB a 1 kHz y 100 dB a 20 KHz. Curiosamente, también podemos ver la cifra de jitter. Normalmente, este tipo de productos nos ofrecen información sobre los sistemas empleados para evitarlo, pero no la medida exacta del mismo. En este caso, nos habla de <150 psec. (o lo que es lo mismo, inferior a 150 impulsos por segundo). La verdad es que a priori, con toda la información facilitada en la guía del usuario, Roksan nos ha dejado una sensación de honestidad no muy habitual para los que estamos acostumbrados a trabajar con cifras astronómicas, que casi nunca cumplen las expectativas generadas. Había llegado el momento de someter a nuestros invitados a la hora de la verdad.

A ESCUCHA

Conectamos el conjunto con un cable de interconexión analógico de Van Den Hul The Bay, y lo unimos a nuestras habituales y transparentes Quad 22L2, con cableado de altavoces Supra. Los dejamos unas veinte horas corriendo al ritmo de Miles Davis (qué maravilla de disco es “Kind of blue”) para que todo el conjunto alcance el equilibrio necesario.

Una vez conseguido, encontramos un conjunto muy natural, muy armónico, con una amplia escena sonora y, por encima de todo, muy musical. Todo en él resulta coherente y razonable. Roksan ha hecho un gran esfuerzo por mantener el merecido prestigio obtenido a través de sus series más veteranas, Platinum y Kaspian, respetando la esencia y el espíritu de su fabricante. Con ello, ha logrado revitalizar la gama de productos de que dispone y hacerla más accesible, si bien cuando hablamos de dispositivos de esta naturaleza y nivel, dicho concepto siempre está sujeto a discrepancia.

Continuamos con el jazz, pero nos pasamos al maravilloso registro de Dave Brubeck para Telarc, Park Avenue South, donde encontramos un registro delicioso en los tonos más altos. No sólo es por el piano del viejo Dave, que ya sabemos que es uno de los instrumentos más difíciles de reproducir, sino por la calidez que aporta a esa parte del espectro, particularmente compleja en la electrónica digital. Y más aún en un directo de un club de jazz. También los acompañantes habituales del cuarteto, Bobby Militello al saxo alto, Michael Moore al bajo y Randy Jones en la percusión. Todo aparece perfectamente localizado y las mismas virtudes que adornan a los tonos más altos, se pueden aplicar a los graves. Controlados, musicales y naturales.

Nos pasamos al barroco con el magnífico CD (también SACD y HDCD) de “El Mesías” de Haendel en la imprescindible versión del Dunedin Consort para Linn. Fue premiado como el mejor álbum barroco vocal en los premios Classic FM Gramophone de 2007. Aunque nuestro invitado no está preparado para leer SACD y HDCD, sino CD, CD-R y CD-RW, es un disco de calidad audiófila, que utilizamos con mucha frecuencia para nuestras pruebas en su capa de CD. Como no podía ser de otra manera, en la voz humana, la naturalidad que ya hemos comentado anteriormente, sobresale más aún. Y lo hace hasta tal punto que un procedimiento que suelo hacer, como es cambiar las cajas, para probar la electrónica con distintas parejas, me resulta innecesario. El conjunto me demuestra en todas las pruebas lo que es capaz de hacer. Aporta un plus de musicalidad, poco frecuente en una electrónica, si bien éste es un concepto que muchos aplican exclusivamente a unas cajas. A mí me ha parecido que es un aspecto que debemos valorar también en una electrónica, al margen de otros más frecuentes, como pueden ser la fiabilidad, el diseño y la entrega de potencia. Cuestiones éstas que la pareja de Roksan cumple con absoluta suficiencia.

Como conclusión, diremos que hay algún aspecto que echamos de menos, como la conexión XLR balanceada en el amplificador o mayor diversidad de formatos en el lector. Cuestiones que juzgamos secundarias, teniendo en cuenta el público al que se dirigen estos productos, pero que hay aficionados que las pueden requerir, acorde a sus necesidades. Las virtudes, largamente glosadas en este laboratorio, son muchas, pero la principal es lo musical que resulta, y los matices que aporta en la reproducción. Entendemos que sean aspectos que exigimos a unas cajas, pero todo el extra que pueda aportar una electrónica, bienvenido sea. En el caso de Roksan Kandy esos añadidos aportan un enorme valor. Y más teniendo en cuenta la excelente relación entre calidad y precio que presenta el conjunto del fabricante inglés.

Alfonso Carreres, Gerente de Stil-Son.



La serie nueva serie K2 de ROKSAN representa la evolución de unos de los productos más laureados del mercado británico su antecesor Kandy L III.

Completamente de nuevo diseño, tanto estético, muy juvenil, como interiormente, presentamos el que es para nosotros un equipo que tiene un rendimiento y una construcción muy superiores a su precio PVP.

Gracias a su diseño y a su minuciosa selección de componentes de fabricación, el conjunto de ROKSAN KANDY K2 es el nuevo standard del verdadero entry level del hi-end.


BYPASS Y CINE EN CASA

Nos hemos referido en nuestro laboratorio al bypass. Es un selector que puede permanecer activado, en cuyo caso, permitimos el trabajo de la función Vídeo, como una entrada de línea más. Cuando el dispositivo está en posición bypass, la entrada Vídeo queda desactivada. El bypass nos permite su utilización para conectarlo a un procesador multicanal para los altavoces frontales en su uso para cine en casa. Esta entrada está conectada directamente a la sección de potencia y permite la preamplificación. A partir de ese momento, el control de volumen pasa a ser manejado por el procesador y no por nuestro invitado. Además, podemos emplearlo como etapa de potencia en dicha función. Un complemento interesante que aporta mayor versatilidad al Kandy.

Roksan Kandy Amplificador K2 y Lector CD K2, La golosina de Roksan

Ficha técnica

Amplificador Kandy K2

POTENCIA DE SALIDA 125 W a 8 Ohm, 190 W a 4 Ohm. RESPUESTA EN FRECUENCIA (a 3dB) <3Hz - >100kHz. DISTORSIÓN ARMÓNICA <0,005% 1kHz – 8 Ohm. RELACIÓN SEÑAL/RUIDO 100 dBa. CONECTIVIDAD 5 entradas analógicas RCA, 1 entrada Phono, 1 entrada casette, 1 bypass. 1 salida para cajas, 1 salida para preamplificador, 1 salida para casette y una salida para auriculares. DIMENSIONES 432 x 380 x 90 mm. PESO 14 Kg.



Lector de CD Kandy K2

RESPUESTA EN FRECUENCIA 20 Hz – 20 kHz +/- 0,2 dB.DISTORSIÓN ARMÓNICA <0,002% a 1 kHz. RELACIÓN SEÑAL/RUIDO 105 dB. CONECTIVIDAD 1 salida S/PDIF, 1 RCA, 1 salida balanceada XLR, 1 salida Toslink. DIMENSIONES 432 x 380 x 90 mm. PESO 9 Kg.



DISTRIBUYE Stil-Son (963423465).

Precio: 1990 €