Sony BDP-S350, Equilibrio en alta definición
MENÚS COMPLEMENTARIOS
- Este reproductor muestra unos colores magníficos, precisos y bien saturados, además de una excelente nitidez gracias a su magnífica capacidad de desentrelazado y escalado
- Precio: 349 €
- Valoración de los especialistas: 5
- Texto: Javier SAIZ
Este año Sony ha renovado su gama de lectores Blu-ray introduciendo dos nuevos modelos, los S350 y S550. El primero de ellos, objeto del presente banco, se diferencia principalmente del S550 en la ausencia de salidas analógicas 7.1, en que su mando a distancia carece de retroiluminción y no incluye de serie la memoria flash necesaria para el funcionamiento del perfil 2.0 (BD Live). Si tal como viene de fábrica el S350 es un lector de perfil 1.1 (Bonus View), basta con actualizar su firmware con la versión disponible en la web de Sony y conectarle una memoria flash USB de al menos 1GB para que pase a ser completamente compatible con la especificación 2.0. El procedimiento de actualización es muy sencillo y puede hacerse incluso a través de la conexión a Internet de forma casi completamente automática. Una memoria flash USB de 2GB se puede encontrar en el mercado a un precio inferior a 15€, pero hay que elegir una que sea lo más estrecha y fina posible o corremos el riesgo de que no encaje en la ranura. Otra opción es adquirir la USM1GH de Sony que nos garantiza la compatibilidad.
El panel frontal de este Sony está realizado en plástico de un color azul tan oscuro que, salvo que la sala en la que lo ubiquemos esté muy iluminada, casi pasará por negro. Con la luz suficiente sí será posible apreciar sus tonalidades azules. La botonería presente en él se ha reducido al mínimo: encendido/apagado, expulsión de disco, reproducción, pausa y parada. La presencia de un escaso número de botones sobre el frontal contribuye a un aspecto más elegante, pero nos pondría en un apuro en caso perder el mando a distancia o si éste se averiase, y no podríamos ni siquiera acceder a seleccionar opciones de los menús de los discos. El resto de la carcasa del S350 está realizado en la habitual chapa de color negro. En el panel posterior, se encuentran todos los conectores de vídeo (HDMI 1.3, vídeo por componentes capaz de enviar la señal en formato 1080i, Super Vídeo y Vídeo compuesto), los de sonido (RCA estéreo, digitales óptico y coaxial) y los necesarios para el perfil 2.0 de Blu-ray, es decir, un puerto Fast Ethernet (RJ-45) y un conector USB para la preceptiva memoria flash de, al menos, 1GB. Aunque existe una salida de aire en el panel posterior que nos indica la presencia de un ventilador, en todo el tiempo que he pasado realizando pruebas con el Sony nunca me ha resultado audible, ni siquiera a escasos centímetros de él. El ancho de este lector cumple con el estándar de los 43 cm y su altura es de 6 cm. Sin embargo, su escasa profundidad llama la atención, poco más de 20 cm que facilitarán su colocación sobre, por ejemplo, un receptor, dejando un buen espacio para su ventilación.
El mando a distancia que viene incluido está realizado completamente en plástico. Los botones son de buen tamaño y están bien distribuidos, por lo que es fácil de memorizar el acceso a los que conducen a los menús más frecuentes. Aunque no se incluya la retroiluminación, para eso está el S550, sí hubiese sido de agradecer que al menos contase con cierta fosforescencia que facilite la localización de los botones en condiciones de baja luminosidad en la sala.
EN MARCHA
Con cada nueva generación de discos ópticos hemos ido ganando en capacidad, de los 650MB iniciales del formato CD, pasamos a los 8,5GB del DVD y de ahí a los 50GB (de momento) del Blu-ray. Pero como casi todo en esta vida, ese aumento en capacidad ha tenido una contrapartida, en este caso la velocidad de acceso a la información contenida en los discos. Cuando comparamos los tiempos de carga y acceso al contenido de un CD en un lector de CDs con los de un lector BD y un disco de ese formato, se aprecia la enorme diferencia que existe en el tiempo que tardan en cargar sus tablas de contenido o el salto de una pista a otra. Igualmente, el tiempo que tarda en ponerse en marcha el lector desde que se pulsa el botón de encendido hasta que se completa el ciclo de arranque suele ser significativamente más largo que el que precisa el “antiguo” CD. En este sentido, el S350 se mostró muy rápido, precisando de escasos siete segundos para mostrar el menú completo desde que se pulsa el botón de arranque. En el menú existe una opción de inicio rápido, que se supone que es capaz de reducir ese tiempo algo más con la única contrapartida de un aumento en el consumo eléctrico.
Al cargar el primer disco, me llamó la atención el ruido producido por la mecánica del transporte al realizar la lectura de la tabla de contenidos del mismo, si bien en ningún caso llega a ser molesto, y una vez terminada la operación vuelve a ser completamente silenciosa. El tiempo de carga, desde que pulsamos el botón de apertura/cierre hasta que comienza a verse el contenido de un disco BD, oscila en torno a los 35-37 segundos, en unas ocasiones un poco por debajo y en otras algo por encima. En el caso de los discos DVD, la mayoría de las veces está por debajo de los 18 segundos. Durante la reproducción de BD, el Sony, como todos los lectores BD que he probado hasta ahora, se toma su tiempo antes de reaccionar a cualquier orden que se le envía desde el mando a distancia. En ocasiones, he llegado a pulsar dos veces un botón pensando que no lo había hecho bien la primera vez y, por ejemplo, he saltado dos capítulos cuando mi intención era saltar solamente uno. A pesar de todo, para ser un Blu-ray, el S350 se puede considerar un lector rápido. Quienes sólo hayan usado lectores DVD necesitarán un período de adaptación para habituarse a esa falta de inmediatez en la respuesta, pero los que hayan utilizado otros lectores BD apreciarán una mayor agilidad.
El sistema de menús, muy similar al que también emplea Sony en la PlayStation 3, resulta francamente cómodo y rápido de usar. La disposición de las numerosas opciones hace que navegar por ellas sea un proceso muy intuitivo.
Frente al S550, el S350 puede ser mejor opción para quienes dispongan de una electrónica de sonido capaz de decodificar todos los codecs existentes (incluidos el Dolby Digital TrueHD y los DTS-HD HRA y DTS-HD MA) a través de un conector HDMI compatible con la versión 1.3, o bien piensan conectarlo directamente a un visualizador y puedan por tanto prescindir de las salidas analógicas. En estos casos, la única diferencia práctica que se encontrará el usuario respecto al modelo superior será la ausencia de iluminación del mando a distancia. Con el S350 también es posible decodificar algunos de los formatos multicanal y enviarlos a través de la salida HDMI en formato LPCM, incluso en modo 7.1, como es el caso del Dolby Digital TrueHD. Esto nos permitiría acceder con una pérdida casi inapreciable a los formatos de sonido de máxima calidad del disco si disponemos de una electrónica de audio que cuente con entradas HDMI 1.1 ó 1.2 compatibles. La excepción a esta posibilidad son los formatos HD de DTS, en este caso, la señal que se enviaría es núcleo 5.1, por ser este lector incapaz de realizar su decodificación interna de forma completa.
No sólo es posible obtener sonido a través de la salida HDMI, en el panel posterior del lector encontramos igualmente una salida estéreo analógica con conectores RCA y una doble salida digital en formatos óptico-TOSLINK y coaxial S/PDIF. Utilizar estas salidas digitales implica obtener como máximo Dolby Digital 5.1 o DTS (5.1), independientemente del tipo de disco que usemos, debido a las limitaciones de estos interfaces.
Para todas las comprobaciones utilicé como visualizador el magnífico Pioneer LX5090H calibrado al estándar D65.
En la habitual batería de pruebas con los discos de tortura de HQV y VRS el resultado obtenido por el S350 fue mixto. Pasó sin dificultad la gran mayoría de los tests de desentrelazado, incluso algunos de los que a priori se pueden considerar como más complicados, pero al mismo tiempo no fue capaz de superar otros aparentemente más sencillos. Un ejemplo de prueba complicada son las secuencias de las barras rotantes que miden la capacidad de procesado de diagonales y muestran el ángulo a partir del cual las líneas comienzan a presentar jaggies. La gran mayoría de los reproductores DVD o BD fallan en los ángulos más cerrados (<20º), quedando los mejores resultados sólo al alcance de los procesadores de gama más alta, como los de HQV, ABT o Gennum. En este análisis, el Sony no sólo estuvo a la altura de estos últimos, sino que mostró uno de los mejores resultados que he podido ver. Por otra parte, encontré que el S350 no era capaz de detectar correctamente una simple cadencia 2:3:2:3 como la del test “Film detail” del disco HQV en su versión NTSC y eliminar el efecto “Moiré”. Otro interesante descubrimiento es la constatación de la ausencia de CUE (Error de Sobremuestreo de Chroma), sí presenta el más complejo ICP (Interlaced Chroma Problem), más complicado de eliminar completamente. Al presentarse estos errores, pueden producir un efecto parecido a los jaggies, pero sin ser atribuibles a una mal desentrelazado. Aunque en el Sony es posible detectar el ICP con algunos patrones de los discos de calibración, a la hora de ver contenido “real”, es decir, películas, no es fácil percibirlo a menos que nos pongamos a buscarlo expresamente con un ojo bien entrenado. Siguiendo con el visualizado de películas, más condescendientes con los circuitos de procesado de vídeo que las pruebas sintéticas, este reproductor muestra unos colores magníficos, precisos y bien saturados. Además, presenta una excelente nitidez gracias a su magnífica capacidad de desentrelazado y escalado, que aportan un plus de definición sin introducir efectos secundarios negativos, como un excesivo realce de contornos (“Ringing”) o ruido de mosquito. Una interesante opción, muy a tener en cuenta para aquellos que dispongan de un receptor o visualizador con mejor capacidad de procesado de vídeo, es la de poder enviar la señal en su formato nativo. En el caso de los discos DVD, será 480i ó 576i o 1080i, para algunos contenidos disponibles en los discos BD como suele ser el caso de muchos extras. Aprovecho la ocasión para solicitar a los fabricantes que además de las habituales configuraciones fijas o “auto” consideren el añadir otra que permita enviar la señal tal cual se encuentra en el disco, es decir, “directa” o “nativa”, de modo que el usuario pueda elegir el dispositivo de la cadena audiovisual que realice el procesado.
Como es lógico, donde el S350 se encuentra más cómodo y muestra de lo que es capaz es a la hora de reproducir BD en 1080p24. Este material, al estar codificado en formato progresivo, evita de un solo golpe posibles problemas de desentrelazado u otros como el ICP, en el caso del reproductor analizado. Además, añadimos la ausencia de CUE, obteniendo un estupendo punto de partida para lograr una buena calidad de imagen. Gracias a la altísima eficacia del formato desarrollado precisamente por Sony, las diferencias entre distintos lectores no son tan fácilmente apreciables como entre los reproductores DVD. Al menos en visualizadores de hasta 50” no es fácil encontrar diferencias significativas y menos aún si no podemos compararlos simultáneamente. Enfrentando al S350 con mi HTPC es posible apreciar una ligera mayor nitidez y un color un poco más natural. Quizás donde con más claridad se percibe la desigualdad es en la fluidez de la imagen, que en el caso del Sony es absoluta, mientras que el ordenador, en comparación directa, presenta un leve efecto judder. En conjunto, este lector consigue un efecto “cine” completo en el que todos los parámetros de la imagen están en su medida justa. Como nota para los que tienen visualizadores más antiguos que no negocien bien las resoluciones admitidas, en el menú es posible elegir un modo 1080p24 forzado.
CONCLUSIÓN
El S350 tiene muchísimos puntos a su favor y son muy pocas las pegas que se le pueden poner. Además de aportar una altísima calidad de imagen en alta resolución, realiza un muy buen trabajo con el material de resolución estándar, mejorable en algunos puntos, como ya he comentado, pero por encima de gran parte de sus rivales, incluidos muchos de precio muy superior. Por último, aunque no sea de fábrica, incluye el último perfil disponible de estándar BD. Todas estas cualidades, unidas a un precio muy razonable, me permiten otorgarle una más que bien merecida recomendación. Para los que dispongan de un sistema de audio que supla la carencia de salidas analógicas de este reproductor, es posible que en estos momentos el S350 sea, si no directamente la mejor, una de las mejores opciones.
Jorge Gallego, responsable alta definición Sony España S.A.
Con el BDP-S350, el usuario no sólo dispondrá de un muy buen reproductor de Blu-ray con el que disfrutar de sus contenidos preferidos en alta definición sino que además, gracias a la inclusión de funciones como BD Live, esta nueva generación de reproductores se convierten en equipos interactivos que permiten acceder a un nuevo mundo de servicios on –line, ampliando de esta forma las posibilidades de entretenimiento doméstico.
MENÚS COMPLEMENTARIOS
Además del de configuración, el S350 dispone de un segundo menú que sólo es accesible durante la reproducción de un disco. En él encontramos opciones para la mejora de imagen como tres perfiles (estándar, brillante y cine), con los que es posible variar el brillo y contraste, tres tipos de reducción de ruido de imagen (FNR, que reduce el ruido digital aleatorio o grano, BNR, que reduce el ruido de bloques y MNR, que elimina el ruido llamado “mosquito”), la posibilidad de ajustar el desfase entre la imagen y el sonido y, por último, dos modos de ecualización de audio que afectan únicamente a las salidas analógicas.
Los modos de reducción de ruido sólo disponen de dos posiciones, auto y off, lo que no permite al usuario ajustar la intensidad del filtrado. El uso simultáneo de los tres filtros llega a ser excesivo y, además de suavizar en exceso la imagen, llega incluso a producir el efecto de retraso de unos píxeles respecto a otros o “nube de puntos” muy parecido al que encontramos en algunos visualizadores LCD de hace unos años. Es muy recomendable la moderación a la hora de hacer uso de ellos y sólo en caso de que alguno de estos tres tipos de ruido sea especialmente visible.
Sony BDP-S350, Equilibrio en alta definición
Ficha técnica
DISCOS REPRODUCIBLES BD-ROM, BD-RE, BD-R. DVD-R/-RW, DVD+R/+RW, DVD-VIDEO, CD-Audio, CD-DA, CD-R/RW, JPEG. Conectores: 1 x HDMI (V.1.3), 1 x vídeo por componentes, 1 x Super Vídeo y 1 x CVBS. CONVERTIDOR VÍDEO D/A 12 bit/148,5 MHz. CONVERTIDOR AUDIO D/A 192 kHz/24 Bits. DIMENSIONES 430 mm x 220 mm x 60 mm. PESO 2,9 kg. DISTRIBUYE Sony (902402102).
Precio: 349 €
