Fuentes (Blu-Ray-DVD-HD)

Pioneer DV-490V, Cuando el HDMI se hizo popular

  • Este Pioneer es realmente un reproductor muy eficaz, tanto por HDMI como por componentes
  • Precio: 129 €
  • Valoración de los especialistas: 4
  • Texto: Jorge Wuhrmann

Durante los últimos doce meses venimos asistiendo a la progresiva comercialización de lectores de DVD-Video de sobremesa de reducido precio, muy reducido precio, dotados de salidas digitales de vídeo (básicamente, HDMI). Se trata de un producto cuyo uso tiende a generalizarse en la medida en que se van popularizando los dispositivos de visualización de alta resolución dotados de este tipo de conectividad. Son varias las ventajas de la conexión DVI o HDMI frente a las tradicionales conexiones por componentes. Por una parte, la posibilidad de escalar las señales de un DVD PAL desde sus 576 líneas de resolución horizontal, hasta las 720 que tienen los modernos paneles de plasma, LCD y proyectores, pero por otra, una ligera mejora de la nitidez y la posibilidad de transportar no sólo la señal de vídeo sino también la de audio, en conexiones HDMI, para simplificar así la instalación del equipo si el receptor A/V está preparado para ello. Mientras todos los fabricantes han ido añadiendo a su catálogo estas salidas digitales en toda la gama de precios, Pioneer, que fue de los primeros en incorporarlo en la gama más alta, aún no había trasladado dicha mejora a sus reproductores más básicos. Llegan por ello ahora al mercado varios reproductores que pretenden llenar ese hueco a “precios populares”, entre los que se sitúa nuestro invitado, el DV-490 V.

Se trata de un lector de apariencia sencilla que lleva una conectividad básica consistente en una salida de vídeo HDMI, una salida de vídeo por componentes, una salida de vídeo compuesto y SCART (RGB). En lo que a audio se refiere lleva una salida de audio digital eléctrica (S/PDIF) y otra analógica estéreo mediante la típica pareja de conectores cinch o RCA. Por supuesto, es compatible con los discos más habituales como DVD-Video (DVD -R/-RW), VCD, SVCD, CD-Audio, CD-R/-RW, JPEG, DivX (incluyendo la versión 6 de este formato), MP3, WMA, Fujicolor CD y Kodak Picture CD. Su novedad clave se sitúa por tanto en la funcionalidad HDMI, por la que puede entregar señales a 720 x 480i, 720 x 576i, 720 x 480p,

720 x 576i, 1.280 x 720p y 1.920 x 1.080i. Los acabados son de buena calidad y de aspecto sólido, especialmente la bandeja de transporte, de funcionamiento suave y relativamente silencioso. El mando a distancia, idéntico al del modelo 575 de hace dos años, es sin embargo sólido y funcional, mejor que el de los productos de fabricantes menos conocidos. Al estar concebido como un lector destinado a competir por precio, se ve obligado a renunciar a algunos elementos que pueden llegar a echarse de menos, como una salida digital óptica, cuyo coste me niego a creer que pudiera haber encarecido sustancialmente el conjunto.

Su configuración y puesta a punto se presenta sencilla, a través de la misma interfaz gráfica que Pioneer viene utilizando desde hace tiempo, en la que se agradecen facilidades como poder ajustar los parámetros de la imagen sin tapar la misma con los menús. Sin embargo, encuentro especialmente inexplicable que la incorporación de la salida digital de vídeo desconecte las otras salidas de vídeo analógicas del DV-490 V. Si se utiliza conectado por HDMI a un proyector, por ejemplo, no emite imagen ni por el SCART ni por la salida de vídeo por componentes, algo relativamente frecuente en otros lectores, pero que suele resolverse con algún conmutador en el frontal, en el mando a distancia o, en el peor de los casos, en la trasera del aparato, o llegados a casos extremos, se soluciona accediendo al menú a través de la conexión de vídeo compuesto, siempre operativa en todos y cada uno de los lectores que he probado hasta la fecha. No es el caso en este Pioneer. Hay que hacer un reset pulsando varios botones del frontal unos segundos, cargar los valores de fábrica y volver a configurar. Esperemos que este problema pueda resolverse mediante una versión posterior del firmware. De momento, es importante guardar a buen recaudo el manual de instrucciones para poder saber qué tipo de reset es necesario, ya que hay más de uno.

Utilicé un proyector Themescene HD72i y otro Toshiba MT200, dos proyectores DLP de diferente resolución para evaluar la calidad de imagen de nuestro invitado, conectándolos tanto por su salida de vídeo por componentes como por su salida HDMI. En primer lugar, llama la atención que no transmita "negro más negro que el negro" en ninguno de los espacios de color previamente asignados, lo que dificulta afinar en el ajuste de los niveles de negro. Ya con diversas películas se observa que las diferencias entre ambos tipos de señal no son tan acusadas como en otras máquinas, aunque la observación, con un reset del lector de por medio, no puede hacerse con la inmediatez deseable. En todo caso y como es habitual, en la HDMI se aprecia un ligero incremento del nivel de detalle y, sobre todo, se elimina el tradicional overscan. Sin embargo, mediante las plantillas de Pixel Cropping del disco de pruebas de Peter Finzel, las comprobaciones revelan un notable desplazamiento de la imagen hacia la derecha y algo más ligero hacia el borde exterior, que hace que se pierda una pequeña cantidad de la información original. Se trata de un defecto que sufren varios lectores de su mismo rango de precios, pero corregido por algunos fabricantes. Lástima que Pioneer no lo haya resuelto. Finalmente, las pruebas de desentrelazado y procesado de vídeo habituales, basadas en parte en el Hollywood Quality Video Benchmark DVD, las solventa con algo más de calidad que otros lectores básicos que hemos analizado con anterioridad, aunque sin llegar a los niveles de eficacia mostrados por aparatos dotados de DCDi de Faroudja. En su conjunto, la imagen muestra un nivel de detalle bastante alto, permitiendo observar con naturalidad texturas de objetos y ropas y, lo que es más importante, de la piel de los actores, que aparece vívida y realista. La colorimetría está saludablemente saturada y tan sólo se observan unos ligeros dientes de sierra en algunas diagonales, o suaves efectos moiré en ciertas escenas, que no resultan muy molestos. En todo caso, se sitúa al nivel de lectores algo más costosos de marcas conocidas y, por supuesto, por encima de cualquier otro producto de precio inferior que haya tenido ocasión de probar.

Aunque el DV-490V presenta algunos pequeños defectos y a pesar de las carencias lógicas de su ajustado precio, es un lector altamente eficaz, tanto por HDMI como por componentes. Destaca por una construcción sólida y una calidad de imagen muy correcta, indudablemente superior a la de otros lectores de su entorno de precios, permitiendo acceder a la conexión HDMI por una cantidad de dinero realmente baja.


Pioneer DV-490V, Cuando el HDMI se hizo popular

Ficha técnica

Formatos soportados: DVD-Video, SVCD, VCD, CD-Audio, CD-R/-RW, JPEG, DivX, MP3, WMA. Descodificación de audio: 96 kHz, 24 bit. Salidas: vídeo por componentes, S-Video, SCART RGB, HDMI (compatible HDCP). Relación señal-ruido: 115 dB. Gama dinámica: 88 dB. Distorsión armónica: 0,0065 %. Respuesta de frecuencia:

4 Hz a 44 kHz. Dimensiones: 420 x 49,5 x 214 mm.

Peso: 1,7 kg.

Distribuye: Pioneer (937399900).

Precio: 129 €