Fuentes (Blu-Ray-DVD-HD)

Meridian 808 SR, Sinfonía fantástica

¿Por qué un lector exclusivo para CD-Audio?

  • Este reproductor de CD-Audio de Meridian es una
    fastuosa y formidable máquina, una joya exclusiva.
  • Precio: 11629 €
  • Valoración de los especialistas: 5
  • Texto: Luis Llana

No descubriré nada nuevo al comentar que fue precisamente Meridian quien sorprendió a propios y extraños, en el año 1984, con el lanzamiento del primer lector de CD-Audio verdaderamente audiófilo, el MCD, cuando el sonido del recién nacido formato “chirriaba” en los oídos de los melómanos, al tiempo que los venerables vinilos comenzaron su forzada desaparición de los puntos de venta, en aras de un mal entendido “progreso” hacia la digitalización de la sagrada música. En los últimos veinte años, el equipo que dirige Bob Stuart, uno de los fundadores de Meridian, ha lanzado no menos de dos docenas de lectores, con continuas mejoras en los circuitos clave.

Para celebrar estos cuatro lustros, Meridian presenta el modelo 808 Signature Refe-rence en edición especial limitada, con una garantía de 5 años. El interior de la tapa abatible del panel frontal lleva estampada a mano la firma de sus dos creadores, de ahí el “apellido” Signature del 808.

Se trata de un espectacular y bello modelo para la lectura exclusiva de CD-Audio, compatible con CD-R/RW, CD-DTS y MP3, compendio de todo el conocimiento y experiencia acumulada por la firma británica a lo largo de los años. Diseñado por Allen Boothroyd en línea con el resto de componentes de la serie 800 Reference, el 808 tiene un hermano de nombre 808i que incluye circuitos de preamplificación para seis entradas analógicas, tres digitales coaxiales en formato S/PDIF y dos ópticas EIAJ-TosLink.

La caja es un sólido diseño de metal no magnético y cristal, con el chasis a base de paneles atornillados y terminación en lacado negro o plata. El esquema interno es modular, con una placa base y varias tarjetas de circuito impreso de diseño multicapa, —hasta con seis en algún caso— para asegurar la tasa de ruido más baja posible.

Cada tarjeta tiene un cometido específico diferenciado del resto y dispone de su propia alimentación regulada, de cuyo suministro energético se encarga una fuente, aparentemente conmutada, puesto que un alojamiento blindado oculta a uno de sus dos módulos.

La mecánica de transporte es una unidad CD/DVD-ROM que realiza la lectura de forma asíncrona para comprobar la integridad de los datos, incluso con discos deteriorados. Su funcionamiento es irreprochable, pero nos hubiera gustado encontrar una mecánica de superior nivel, más acorde con la categoría del 808. Para asegurar el nivel más bajo de jitter

—distorsión generada por fallos de sincronismo en las señales digitales— dispone de tres memorias intermedias, dos de ellas de tipo FIFO (First In, First Out, primero en entrar, primero en salir), antes de enviar la información a los circuitos de tratamiento, lo que asegura el nivel de jitter más bajo nunca medido en un lector de CD-Audio, según Meridian, estimado en 90 picosegundos cuyo espectro se ubica por debajo de 0,1 Hz.

El camino de la señal incluye la versión más actualizada del circuito propietario de Meridian, Resolution Enhancement, un auténtico DSP que eleva la resolución efectiva del formato CD-Audio a niveles inusuales. La señal original de 16 bits y 44,1 kHz es remuestreada, a diferencia del sobremuestreo convencional, a 24 bits y 176,4 kHz mediante tres procesadores que operan a una velocidad de 150 MIPS (millones de instrucciones por segundo), con una precisión de 48 bits.

Esta señal remuestreada se encuentra presente en la salida digital coaxial S/PDIF Main (principal) a 88,2 kHz, encriptada con MHR (Meridian High Resolution). Se trata del algoritmo puesto a punto por Meridian para el encriptado/desencriptado y consiguiente protección anticopia, por imperativo legal derivado de la protección de los derechos de copyright durante la transmisión en un medio digital de datos en alta resolución, es decir, SA-CD y DVD-Audio. Pero el CD-Audio no es un formato en alta resolución nativa, aunque lo sea su remuestreo, por lo que la medida del fabricante la considero excesiva, lo que obliga a conectar a dicha salida un procesador Meridian provisto de MHR para que desencripte la información.

No obstante, el 808 dispone de una segunda salida digital rotulada Aux, también en formato coaxial S/PDIF, que se puede habilitar para la resolución estándar de 44,1 kHz del CD-Audio, a la que se puede conectar cualquier procesador del mercado. Para la conversión final D/A (digital a analógico), el 808 utiliza un esquema Delta-Sigma de 24 bits y 192 kHz, combinado con una etapa de salida analógica elaborada con componentes de la más alta calidad disponible, que se completa con salidas balanceadas mediante conectores XLR, así como no balanceadas, con los habituales RCA, en ambos casos de una excepcional calidad. Se pueden configurar como salidas fijas o variables, incluso con inversión de la fase absoluta.

Dispone de dos puertos para comunicación con otros componentes Meridian, tres trigger y un puerto RS-232. El mando a distancia es el conocido y excelente pupitre MSR+ (Meridian System Remote, en su versión Plus), con una llamativa retroiluminación, capacidad de aprendizaje y personalizable.

Después de disfrutar del 808 durante algunos días, siento ser muy breve en el apartado de escucha por falta de espacio, pero he preferido relatarles las particularidades de la máquina. No sólo con registros actuales de la más alta calidad técnica

—léase de los sellos de la “jazzística” Venus, TBM, Fim, etc.—, sino con los de la primera época del CD-Audio, el 808 demuestra, en conexión analógica no balanceada, una riqueza armónica ejemplar y seductora, sin ninguna estridencia ni aspereza como corresponde al mejor estilo analógico, con un ejemplar registro grave y una escena sonora excepcional, amplia y absolutamente creíble.

El 808 Signature Reference es una fastuosa y formidable máquina, una joya exclusiva, que hará las delicias de los tocados por la diosa Fortuna, o de quienes no escatimen en gastos. Pero las joyas hay que pagarlas y su precio de 11.629 euros convierte al 808 en un lector de CD-Audio para una minoría. Por ello y sin que se tambaleen lo más mínimo los cimientos de mi compromiso con la calidad, tanto constructiva como sonora, me permito recordar a los menos pudientes que puedan sentir sana envidia el modelo G08 de la

propia Meridian. Con menos sofisticación tecnológica y espectacularidad, es idéntico en lo esencial al 808, remuestreo incluido, pero a un precio sensiblemente menor.


¿Por qué un lector exclusivo para CD-Audio?

Es evidente que los formatos en alta resolución SA-CD y DVD-Audio no han conseguido, ni remotamente, destronar al veterano CD-Audio que, con más de diez millones de títulos en el mercado, a los que agregar los que aparecen cada mes, es el rey indiscutible. Y el predilecto de la inmensa mayoría de los amantes de la música —“vinilófilos” al margen—, algunos con una respetable colección de títulos en CD-Audio en continuo crecimiento, que desean disfrutarlos con la mejor tecnología disponible. Pero sin las complicaciones añadidas de los modernos lectores multiformato cuyos circuitos de vídeo, o de descodificación de otros formatos de audio, consideran perturbadores, cuando no soluciones de compromiso. Éstos son los argumentos de la británica Meridian, animada, dicho sea de paso, por el éxito de sus modelos 588 y G08, para presentar a su nuevo lector de referencia 808, exclusivamente para la lectura de CD-Audio.

Meridian 808 SR, Sinfonía fantástica

Ficha técnica

Mecanismo: CD/DVD-ROM de triple láser. Formatos soportados: CD-Audio, CD-R, CD-RW, CD-DTS, MP3. Nivel de salida: 2,3 V, balanceada y no balanceada.

Impedancia: 47 ohmios.

Distorsión armónica y ruido: > -96 dB FS.

Alimentación y consumo: Universal para 110-240 VAC 50/60 Hz, 25 W.

Dimensiones:

480 x 175 x 411 mm.

Distribuye: Chemison

(933395054)

Precio: 11629 €