Fuentes (Blu-Ray-DVD-HD)

Philips BDP9600, Lujo asequible

LA IMPORTANCIA DEL PROCESADOR DE VÍDEO

  • El BDP9600 es un equipo muy equilibrado y con una excelente relación calidad/precio.
  • Precio: 599 €
  • Valoración de los especialistas: 5
  • Texto: Javier SAIZ

Al comienzo de uno de sus bancos recientes mi compañero Josep Armengol mencionaba que cada vez se hace más complicado hacer análisis de lectores Blu-ray porque las diferencias entre ellos cada vez son menores, y yo opino exactamente lo mismo. En lo que muchos piensan que es el último tramo de vida de los formatos con soporte físico se ha llegado a un nivel de calidad de imagen y sonido tan elevado que en determinados casos es francamente difícil encontrar diferencias entre unos reproductores y otros. Por una parte, la paulatina desaparición de las salidas analógicas de las fuentes audiovisuales en favor de las digitales tipo HDMI elimina de la ecuación la conversión de digital a analógico, una parte muy importante de la misma, ya sea para la imagen o para el sonido, que borra la necesidad de sofisticadas y costosas secciones analógicas con las que los fabricantes podían lucirse. Por otra parte, la mayor y creciente disponibilidad de material visual en alta definición reduce la necesidad de disponer de un procesado de vídeo de gama alta que básicamente mejora el material de definición estándar y el (poco común dentro del mundo BD) material 1080i.

Ante esta situación, los fabricantes se han lanzado a una batalla en la que las principales armas son las nuevas funcionalidades y la marca holandesa contraataca introduciendo en este modelo novedades como el streaming de vídeo en tiempo real a través de Internet o el acceso a sitios como Youtube, la reproducción en 3D, la conexión a redes inalámbricas (Wifi 801.11 b/g/n), la ya no tan novedosa reproducción desde servidores domésticos a través del DLNA (V 1.5) o incluso la capacidad de leer material en formatos informáticos desde memorias flash o incluso desde discos duros en alta definición (compatible con Divx HD). En relación a esto último hay que destacar la capacidad de leer discos formateados bajo NTFS, lo que nos permite reproducir ficheros de tamaño superior a los 4GB, importante para vídeos HD, y en el lado menos positivo la recomendación del fabricante de usar un tamaño máximo de disco de 160GB ya que, como pude comprobar con uno de 500GB, los tamaños superiores no siempre son leídos correctamente. Una curiosidad que me llamó la atención es que el BDP9600 ignora ciertas extensiones de los ficheros de vídeo como los .TS, pero es perfectamente capaz de reproducirlos sin problema una vez que se renombran con una extensión de las que figuran como admitidas en el manual de instrucciones. En la lista de los formatos de ficheros de audio reproducibles se echa de menos la compatibilidad con el cada vez más extendido FLAC, y ya puestos a pedir, es una pena que no se disponga de compatibilidad con DVD-A y SACD que explote al máximo sus virtudes, porque como lector universal pondría el listón muy alto.

El 9600 es muy parecido a su predecesor, el BDP9500 (nº 76, 03/2010), en muchos aspectos, aunque no exactamente igual, por lo que creo que resulta interesante una comparación que nos ayude a ver la evolución seguida por el máximo exponente de la gama BD de Philips. Entre ellos hay diferencias que afectan tanto a los aspectos externos como internos. En algunos casos éstas son sutiles y de no tener comparación directa pueden llegar a pasar desapercibidas. Ambos modelos cuentan con un mismo chasis fabricado en una chapa de aluminio cepillado de 3mm de espesor de un sobrio gris oscuro, un subchasis de chapa y un frontal divido en dos partes. En el frontal del más reciente, la parte superior está realizada en plástico de parecido aspecto al aluminio del chasis y la mitad inferior es igualmente de plástico pero en este caso aparenta ser vidrio, como si de un espejo se tratase, mientras que en el precedente es justo al contrario. En el 9600 han desaparecido los pies “Hi Fi”, la bandeja de transporte que antes estaba en la mitad inferior ahora está en la superior y al contrario ha ocurrido con los botones táctiles y el display informativo, visible solo una vez encendido el equipo. Otra diferencia estética radica en la desaparición del estrechamiento del frontal en su parte inferior central que tenía el 9500, en mi opinión menos afortunada estéticamente que el diseño actual, más sencillo y elegante.

La parte posterior del Philips también presenta un par de cambios interesantes. La distribución de los conectores disponibles (chapados en oro) varía de lugar aunque no de número, nada relevante comparado con la ausencia de ventilador de refrigeración, que nos garantiza un perfecto silencio de funcionamiento incluso en los meses más cálidos, y una novedad en forma de lector de tarjeta de memoria flash de tipo SD/SDHC destinada a funcionar como almacenamiento adicional para las películas alquiladas “online”. Por cierto, para material en alta definición, el manual especifica un tamaño mínimo de 4GB y recomienda de 8GB en adelante. Cualquier contenido que haya en la tarjeta será borrado al ser insertada en el Philips, así que mejor hacerse con una dedicada a esa función.

En el interior del 9600 descubrimos que también las principales secciones han sido rediseñadas. En concreto, la sección de alimentación principal, la que contiene la circuitería de vídeo y control y la mecánica de transporte. Sólo el área de audio analógico parece haber permanecido igual o con cambios mínimos que no he sido capaz de detectar. En ella nos encontramos el mismo transformador toroidal dedicado que alimenta en exclusiva los mismos DAC que en el 9500, es decir, un Burr Brown PCM1789 de Texas Intruments para salida estéreo y cuatro PCM1754 (uno para dos canales del conjunto 7.1) complementados con operacionales JRC4558 de NPC para la conversión I/V. Entre los integrados de vídeo, el único que parece haber sobrevivido al salto generacional en la placa principal es el QDeo de Marvell que aparece junto a otro integrado, cubierto por un gran disipador y por tanto imposible de identificar. Deduzco que será el chip principal, que ejerce de descodificador y gestor de todas las nuevas funciones, y que se encuentra rodeado de nuevos chips de memoria RAM.

El mando a distancia es una versión más modesta del recientemente visto en la Philips 46PFL9705 (nº 86, 02/2011), en el que se ha sustituido el metal color aluminio por plástico negro. Los comentarios que hice sobre aquél se pueden aplicar al pie de la letra para éste.

Comparado con el menú del 9500, el del 9600 ofrece dos nuevas entradas en su página principal, “Explorar PC” y “Net TV”, que permiten el acceso a las nuevas funcionalidades antes descritas. A parte de esto y la correspondiente entrada para la configuración Wifi, nos encontramos los mismos apartados y controles.

La ergonomía de este lector ha variado poco. Los tiempos de encendido, carga de disco y salto de pista son muy similares, por no decir idénticos, a los observados en el 9500, y comparados con los de algunos modelos recientes de otros fabricantes empiezan a antojarse un poco más largos de lo deseable. La mecánica de transporte resulta audible durante la carga del disco y la lectura de la tabla de contenidos, pero durante la lectura permanece en el más absoluto silencio.

El procesado de vídeo mantiene los mismos parámetros de calidad de la primera generación de la serie 9000 al no haberse alterado el chip QDeo responsable de esta tarea. A modo de resumen, cabe decir que se trata de un excelente desentrelazador y escalador cuya única debilidad radica en una menor precisión que otros rivales de prestigio a la hora de detectar cadencias 2:2, especialmente algunos tipos de material PAL, afortunadamente poco frecuentes (prueba TelecineB del DVD PAL de HQV), o cadencias mixtas, como ocurre con algunos subtítulos generados en cadencias de vídeo sobre una imagen de origen cinematográfico. Debido a esto nos encontramos con que la aparición del “efecto peine” es más frecuente que en sus rivales, que emplean chips como los HQV, ABT o Gennum. Este sigue siendo un punto a mejorar por parte de los ingenieros de Philips, y esperemos que sea subsanado en una futura actualización del firmware que terminaría de redondear las altísimas prestaciones de este lector alcanzando la perfección en calidad de imagen.

CONCLUSIÓN

El BDP9600 es un equipo muy equilibrado y con una excelente relación calidad/precio, capaz de entusiasmar por su gran calidad de construcción y diseño y su altísimo nivel en imagen y sonido. Si a ello le sumamos la lista de nuevas funcionalidades, resulta imposible no otorgarle una sentida recomendación para quienes busquen algo que no se limite a “cumplir”.

NOS GUSTA

Construcción sólida y diseño de alto nivel

Altas prestaciones en vídeo

Audio analógico muy cuidado

MEJORABLE

Velocidad de encendido y lectura

Mando a distancia sin iluminación


LA IMPORTANCIA DEL PROCESADOR DE VÍDEO

Incluso en el mundo de la alta definición el desentrelazado sigue un proceso muy relevante para obtener la máxima calidad de imagen. De hecho, una gran parte del material disponible está codificado con una resolución 1080i, donde la “i” quiere decir Interlaced (entrelazado en inglés). El motivo de que esto sea así es el menor ancho de banda o espacio de almacenamiento requerido al guardar o transmitir la imagen por mitades. Para que se hagan una idea, una transmisión de TDT o satélite con una resolución de 1080 líneas entrelazada a igual nivel compresión MPEG precisa menos caudal de bits que otra con 720 líneas pero con codificación progresiva. Puesto que el ancho de banda disponible es caro, las cadenas prefieren utilizar las primeras y poder así liberar espacio para servicios adicionales o incluso más canales.

En el entrelazado se descompone la imagen. En primer lugar, se tratan únicamente las líneas impares y a continuación las pares (o viceversa). Cuando se reproducen en un visualizador entrelazado se muestran igualmente de forma alternativa, pero a tal velocidad que a nuestro ojo le parecen simultáneas, aunque pueden generar sensación de parpadeo. El problema llega con los visualizadores digitales, que por definición son progresivos. En éstos es necesario transformar la imagen entrelazada mediante la fusión de las dos mitades para que se muestre una imagen completa. Dependiendo del origen del material (cine o vídeo) la imagen se trata de distinta forma. El procesador encargado de esa tarea debe ser capaz de detectar el mencionado origen a través de su cadencia y de poder aplicar el mecanismo correcto de unión de esas imágenes. La detección errónea de la cadencia provoca la aplicación de un método equivocado de fusión que se traduce en la aparición del efecto peine (combing), dientes de sierra (jaggies) y moiré. De este modo, se pierde parte de la información que compone la imagen reduciendo su resolución. Este es el motivo de que insista tanto en este aspecto en los bancos que realizo para ustedes.

Philips BDP9600, Lujo asequible

Ficha técnica

Formatos compatibles: CD, DVD-Video y Blu-ray (BD Live y BonusView), con 1Gb de memoria interna incluida.

Conversor de vídeo: 12 bit 150 MHz.

Convertidores de audio estéreo Burr Brown de 24bits y 192 kHz. Conectividad: Salida HDMI 1.4a y salidas digital óptica.

Conexiones USB (1 frontal) para reproducción de archivos de audio, vídeo e imágenes. Ethernet y Wifi integrada (802.11b/g/n). Compatible DLNA 1.5. Salidas de vídeo analógico compuesto y por componentes.

Dimensiones 430 x 70 x 260 mm. Peso 4,2 kg

Consumo eléctrico Max. 30 vátios



DISTRIBUYE Philips (915669544)

Precio: 599 €