Fuentes (Blu-Ray-DVD-HD)

Cambridge 640H, La biblioteca musical

  • Con este Cambridge
    podremos almacenar y
    gestionar más de 3.000 pistas en calidad CD-Audio.
  • Precio: 1199 €
  • Valoración de los especialistas: 4
  • Texto: Ramon Sendra

Uno de los productos que creo que están pasando bastante desapercibidos entre los aficionados, sobre todo entre los que aglutinan y escuchan gran cantidad de música, son los servidores de audio. Hace unos cuantos números analizamos una propuesta de Yamaha y ahora le toca el turno a esta atractiva solución de Cambridge. La marca, en el número pasado, ya nos dejó impresionados por su capacidad de ofrecer productos de muy buena calidad a un precio de venta sugestivo.

Nuestro invitado se llama Azur 640 H (cuya estética se asemeja a la de toda la serie Azur) y, básicamente, es un reproductor de CD-Audio con un disco duro de 160 Gb (de 3.000 pistas sin comprimir a 30.000 en MP3), aunque es en sus prestaciones donde se nos mostrará más atractivo.

La idea es conseguir almacenar en él una ingente cantidad de discos, a la vez que permite, gracias a su conexión Ethernet (no dispone de un puerto WiFi, aunque sí de dos conexiones USB que dan esta posibilidad), disfrutar de un número importante de radios que emiten a través de Internet o, no menos interesante, acceder a las bases de datos de CD para completar, sin apenas molestarnos, la información de cualquier disco que almacenemos en él.

La mecánica de lectura (de apariencia frágil) es la misma que encontramos en otro de los productos aclamados de Cambrid-ge, el Azur 640C que tan buenos resultados (lo confirmo) han seducido a muchos usuarios, aunque éste, además, permite grabar discos, ideal para crear los nuestros y llevárnoslos al coche o a segundas residencias.

No sólo puede conseguir la música de un CD-Audio, también de cualquier otro servidor basado en PC que esté conectado a la misma red, o de un reproductor de audio portátil que disponga de conexión USB (nuestro invitado tiene una entrada con este propósito en el panel frontal).

Todo el sistema se puede configurar desde el propio panel frontal, a excepción de alguna orden que hace imperativo el uso del mando a distancia. Después de muy pocos ajustes ya podremos almacenar y gestionar toda nuestra discoteca. El programa que Cambridge ha ideado para nuestro invitado es parte del exclusivo sistema operativo AudioFile que, junto al convertidor D/A Wolfson WM 8740, afianza los buenos resultados de este 640H. Los más audiófilos no encontrarán problemas con la grabación bit a bit (LPCM) que ofrece, aunque eso sólo les alcance para 3.000 títulos (¿insuficiente?). Las otras tres opciones pasan por la compresión MP3 que, como es lógico, hipotecan la calidad a favor de la capacidad. Aun así, muchos serán los que comprimiendo a 320 kbps apenas apreciarán diferencias con el original, consiguiendo una capacidad mayor.

El software presenta algunas limitaciones que, sin duda, una nueva actualización (se realizan mediante CD) debería dar por resueltas. Pero, insisto, cualquier no iniciado podrá conseguir el control total del aparato en apenas un par de minutos. Encuentro muy útil emplear un monitor a la hora de configurar el aparato e incluso para disfrutar de él. Aunque dispone de una pantalla frontal LCD a puntos de cuatro líneas, todo parece mucho más fácil cuando lo vemos en pantalla. Para ello dispone de salidas en vídeo compuesto, S-Video y VGA. También ofrece la posibilidad de conectar un ratón y un teclado, facilitando, si se desea, renombrar las carpetas que se generan automáticamente y navegar por los menús; aunque no es imperativo en ningún momento.

Ya he avanzado que la calidad de reproducción de este Cambridge es realmente muy buena en relación al precio que se paga, teniendo en cuenta que se incluyen todas las prestaciones adicionales que lo hacen todavía más especial. Lo mismo con los archivos grabados sin comprimir y con muy pocos artefactos con los que están comprimidos a 320 kbps.

Es un aparato bastante silencioso, menos cuando la mecánica de lectura trabaja absorbiendo o registrando datos. El ruido es notorio y, como es posible realizar esta función y a la vez reproducir contenidos del disco duro, puede resultar algo molesto.

Toda la música almacenada en el disco duro puede programarse en diferentes listas a nuestra voluntad, y es justamente en este momento en que nos damos cuenta del potencial del software AudioFile: todo resulta muy fácil y comprensible.

Otra vez, Cambridge nos propone un equipo cuya relación calidad/precio es atractiva. Aunque con algún pequeño detalle que puede solucionarse con una actualización, pocas son las pegas que le hemos encontrado. Al contrario, nos hemos dado cuenta de lo fácil que nos sería poder almacenar y gestionar eficazmente toda una ingente librería de discos, sin que la calidad en reproducción (incluso comprimiendo a 320 kbps) esté cuestionada.


Cambridge 640H, La biblioteca musical

Ficha técnica

Características: Disco duro de 160 Gb. Wolfson WM8740 24/192 kHz. Internet radio. OSD. Lector y grabador de CD-R/RW. Formatos soportados: PCM sin comprimir, WMA, MP3, AAC. Acabados: Disponible en plata y negro. Conectividad: Puerto Ethernet, 3 x USB, PS/2, RS-232, IR, vídeo compuesto, S-Video, VGA, S/PDIF, EIAJ-TosLink.

Dimensiones:

80 x 430 x 315 mm.

Distribuye: Pro-Tech (902430410)

Precio: 1199 €