Fuentes (Blu-Ray-DVD-HD)

Cambridge Audio Azur 650BD, Universal y asequible

AUDIO: DISEÑO INTELIGENTE

  • Con una estética, rendimiento y funcionamiento que no desentonan ni en equipos de altísimo nivel, nos parece una opción sobresaliente y totalmente recomendable.
  • Precio: 699 €
  • Valoración de los especialistas: 5
  • Texto: Josep ARMENGOL

Una empresa relativamente pequeña y con más de 40 años de experiencia como Cambridge Audio, capaz de presentarnos algo tan moderno como el lector que protagoniza nuestro Laboratorio, merece todo el respeto. El 650BD es mucho más que otro lector Blu-ray, es un reproductor universal capaz de leer cualquier tipo de disco óptico, con la única excepción de los HD-DVD (ya extintos, por otra parte). Desde un disco compacto (incluidos HDCD) hasta un Blu-ray, pasando por los DVD, los SACD o los DVD-Audio, todos son leídos por este aparato sin problema. Es un hecho destacable y esta compatibilidad sólo ha sido ofrecida por equipos de precio mucho más alto (Marantz y Denon, que multiplican por cuatro, cinco o incluso más el precio de este CA), con la sola excepción del Oppo BDP-83. Precisamente uno de los Marantz, el UD8004, pasó por nuestras páginas hace unos meses (CEC nº 78 de mayo 2010) y mereció un exhaustivo estudio a dúo por parte de mis compañeros Luis Llana (audio) y Javier Saiz (vídeo). Veamos qué nos ofrece esta alternativa mucho más económica para resolver de golpe todas nuestras necesidades de lectura de discos ópticos.

CONTACTO

La presentación de Cambridge Audio es, sencillamente, excelente y ya quisieran marcas de muchas más campanillas estar a su nivel: el embalaje es correcto, pero dentro el aparato va protegido por elementos de espuma más densa de lo normal y además lo extraeremos envuelto en una bonita funda textil que se asegura de mantenerlo libre de polvo o ralladuras. Importante, pues nuestra unidad de pruebas venía en negro satinado y sería un crimen estropear ese acabado de tan elegante efecto. Destacar el buen mando a distancia incluido y, sobre todo, un amplísimo manual que es un auténtico ejemplo de claridad a la hora de explicar las opciones disponibles, los formatos de audio, las salidas activas según qué opciones elijamos y además, sí, todo perfectamente traducido al español. Insisto en que muchos otros podrían tomar buena nota de todo esto.

Tras el rito de desembalarlo, llega el de abrirlo para descubrir sus entrañas. El chasis está formado por chapa suficientemente gruesa e inteligentemente amortiguada, con unos pies muy bien resueltos y seguros (goma blanda) y un frontal que aparenta ser uno de esos fresado en aluminio de gran espesor. Dentro, una fuente de alimentación conmutada de muy correcta realización (aunque esperaba encontrar una adicional lineal dedicada a la sección de audio) ocupa todo el lateral derecho; un transporte de origen informático (y conector SATA) capaz de leer todos los formatos está en el centro; la placa decodificadora (basada en un chip Mediatek cubierto por un disipador) y de salida de vídeo y digitales, en la izquierda, y una tercera placa electrónica dedicada al audio, en la parte central trasera. No hay ningún ventilador, que siempre es una buena noticia (seguridad de que no tendremos ruidos ni fallos a largo plazo).

En la placa dedicada al audio es donde Cambridge ha puesto su saber hacer, con una regulación dedicada para la sección de salida analógica y condensadores de buena calidad en todos los puntos críticos de la señal. Además, y para las ocho salidas (7.1), se ha utilizado un chip conversor DAC multicanal (el CS4361) sólo para las seis menos críticas (surround, central y subwoofer) y otro independiente (un CS4345) estéreo, para los canales frontales derecho e izquierdo. Esto optimiza el funcionamiento en ese modo (estéreo), pensando sobre todo en cuando lo usemos con material CD o SACD.

Además de las salidas habituales de todo tipo, y una conexión de red para actualizaciones o contenidos online, el 650BD incluye un USB delantero y otro trasero para poder usarlo como reproductor multimedia de varios tipos de archivo. A mí me funcionó bien con audio y fotos, pero sólo a medias con vídeo (me pixeló algunos MKV y se negó a reproducir algunos AVI o WMV).

Por último, la pantalla frontal es muy clara y de buen tamaño, pero al mostrar todas las indicaciones en azul puede ser confusa si estamos lejos y atenuamos su iluminación (de serie algo fuerte para uso en sala oscura).

ACCIÓN

Si nuestra relación con este Cambridge empezó bien, la verdad es que continuó mejor. Tras conectarlo a mi equipo, la prueba de fuego de darle al botón de carga y poner en marcha el cronómetro acabó enseguida, porque apenas tarda entre 5 y 7 segundos en arrancar y abrir la bandeja. Nada que ver con la eternidad que tardan otros aparatos todavía a estas alturas, cuando la madurez de los lectores BD debería haber superado todo esto. Además, ya en marcha, la respuesta del aparato a las órdenes del mando a distancia es siempre inmediata y sin retrasos, y lo más que tardó en cargar una película con mucha programación siguió siendo cuestión de segundos, no de minutos.

Los discos de audio puro funcionaron sin problema, y sólo algún DVD-Audio particular obliga a encender el visualizador que tengamos para saber qué estamos haciendo, pero ése era uno de los fallos de ese formato, prácticamente desaparecido, en cualquier caso. El cambio de la capa estéreo a multicanal de los SACD híbridos (directo desde el mando a distancia, aunque reinicia la reproducción) es también casi instantáneo, como su lectura inicial. Qué lejos aquellos primeros reproductores SACD en los que daba tiempo a servirse una copita mientras reconocía un disco…

En cuanto a la calidad del sonido, en esta ocasión pude comprobar solamente de lo que es capaz en estéreo directamente, dejando el multicanal para los formatos de cine vía digital. Con discos de referencia, tanto en CD como SACD, este BD sonaba como un CD dedicado de su nivel de precio, ni más ni menos. Alguno hay con mejor grave, más cuerpo, y también existe alguno que ofrezca una imagen más profunda, pero eso es precisamente lo que yo más echo de menos en esta categoría: en un buen equipo estéreo, la recreación de esa profundidad de escena con diferentes planos, y como digo, según qué reproductor CD dedicado puede estar o no por delante del Cambridge... pero ¡éste es capaz de muchas más cosas!

De cara al uso para cine en casa, el obligado acceso al menú de configuración para asegurarnos que todo responde a nuestra instalación es muy sencillo, directo y disponible siempre. Además de ser claro (y contar con ciertas ayudas en pantalla), si hiciera falta, ahí está ese estupendo manual que merece ser leído. Una de las características más interesantes es algo que no todos los reproductores tienen, y deberían: una opción de salida de vídeo source direct que hace precisamente eso, es decir, convertir al lector en un mero transporte que lee la señal grabada en el disco y la envía vía HDMI al siguiente aparato, ya sea un receptor/procesador o el propio visualizador. Un DVD saldrá como 576i, un BD según se haya grabado (desde 1080i a 108024p), etcétera.

Y digo que me parece interesante porque realmente ésa debe ser la función del lector o fuente. A fin de cuentas, a la hora de la verdad todos utilizamos aparatos que realizan procesado de imagen a posteriori, ya sea un receptor dotado de un buen chip de vídeo, un procesador de vídeo dedicado (más raro) o directamente el propio visualizador, proyector o televisor, que siempre tiene su/s propio/s chip/s de procesamiento y que muchas veces están optimizados precisamente para ese panel. Por eso, en mi opinión, es redundante que el lector tenga un procesamiento de vídeo buenísimo y después tengamos otro procesador o procesadores en cadena. Es mejor que nos lo podamos ahorrar, si alguno/s de ello/s no se usarán nunca.

Todo esto viene a cuento porque este 650BD, con su solución monochip de Mediatek, tiene ese punto débil: su procesado de vídeo es bueno, sin más. Con las habituales pruebas de DVD veremos ciertos artefactos al desentrelazar, y moderado estaba también presente el error CUE (Chroma Upsampling Error). Aunque, como suele pasar, si sólo lo analizamos subjetivamente viendo algunas escenas, apenas descubriremos ningún defecto y nos parecerá muy bueno con DVD y sobresaliente con BD. Y lo es, ojo, pero también es cierto que según con qué visualizador lo probemos (en conexión directa) estará interviniendo, como decía antes, su propia electrónica. Sinceramente, y aunque algún aparato ha llegado a darme una pizca más de detalle, puedo vivir perfectamente con un lector como éste, teniendo en cuenta lo ágil que funciona y su capacidad para leer cualquier formato.

CONCLUSIÓN

Si mañana necesitara comprar otro lector, o recomendarle uno a un amigo, este Cambridge 650BD estaría muy alto en la lista, sobre todo si el equipo al que fuera destinado tuviera un receptor algo antiguo o su dueño buscara simplificar las fuentes. Con una estética, rendimiento y funcionamiento que no desentonan ni en equipos de altísimo nivel, nos parece una opción sobresaliente y totalmente recomendable. Un último apunte que no he comentado es que, por lo menos nuestra unidad, leía películas en DVD procedentes de cualquier parte del mundo (zona europea o americana), aunque no así en BD exclusivos del otro lado del océano (sólo leía los nuestros o aquellos multizona), pero ésa es una cualidad interesante que se añade a las demás.

NOS GUSTA

Rápido de reacciones y capaz de leer cualquier tipo de disco.

Buen acabado, presentación, fabricación y aspecto, también del mando.

Menús claros y manual ejemplarmente explicado y traducido al español.

Buen rendimiento en vídeo y audio, con salida multicanal perfecta para receptores AV de anteriores generaciones.

MEJORABLE

Mando a distancia retroiluminado.

Mayores capacidades multimedia.


AUDIO: DISEÑO INTELIGENTE

Es destacable el esfuerzo de Cambridge por ofrecer unas salidas analógicas multicanal decentes. Muchos lectores BD, incluso de gamas medias y altas, ofrecen sólo salidas estéreo básicas para que pueda escucharse algo con un televisor antiguo (que no acepte sonido digital vía HDMI u otra conexión) y cierta compatibilidad con un equipo estéreo clásico. Aquí se va más lejos, se dedica cierto esfuerzo a que la salida estéreo sea más que correcta (convertidor dedicado y circuitería algo mejor que el resto de canales), pero también se ofrecen los demás canales (hasta 8, del “7.1”) con una salida que sería la equivalente en calidad a la de un receptor de gama media.

La reflexión del texto sobre su funcionalidad como transporte de vídeo digital también existe en el apartado del sonido. Está bien que Cambridge haya montado una placa dedicada y un DAC estéreo independiente, pero no sé si serán muchos ya los que todavía posean un amplificador o receptor de tan antigua generación como para tener que aprovechar sus entradas analógicas multicanal para disfrutar de los formatos nuevos, en lugar de hacerlo a través del HDMI.

Pero la opción está ahí: si usted tiene un receptor AV con más de tres o cuatro años, necesitará estas salidas. Si no, siempre puede conectarlas a la entrada multicanal analógica y comparar cómo suena una banda sonora decodificada por el Cambridge (normalmente activando la entrada Multichannel Input del receptor) frente a la decodificación del propio receptor (entrada HDMI correspondiente). Cuando lo haga, asegúrese de que los niveles están bien igualados, en particular el del canal de graves (“.1”) que suele estar más bajo en la salida del lector (hasta 10dB más bajo).

Cambridge Audio Azur 650BD, Universal y asequible

Ficha técnica

FORMATOS COMPATIBLES CD, DVD, SACD, DVD-A y Blu-ray (BD Live y BonusView). MEMORIA INTERNA INCLUIDA 1Gb. PROCESADOR DE VÍDEO Mediatek integrado. CONECTIVIDAD: Salida HDMI 1.3a y salidas digitales SPDIF coaxial y óptica. Convertidores de audio Crystal de 192 kHz/24 bits, salidas de audio multicanal hasta 7.1. Conexiones USB (1 frontal y 1 trasera) para almacenamiento de material BD-Live o BonusView, y reproducción de archivos de audio, vídeo e imágenes. Salidas de vídeo analógico compuesto y por componentes. MANDO A DISTANCIA metálico. DIMENSIONES 430 x 85 x 312 mm. PESO 4’1 kg.

DISTRIBUYE Pro-tech (938113433).

Precio: 699 €