Cinemateq Studio Player SDI, Minimalismo audiovisual
SOBRE EL SDI
- Cinemateq nos propone una solución sencilla que ofrece una calidad de vídeo muy alta.
- Precio: 0 €
- Valoración de los especialistas: 5
- Texto: Javier Guerra
Con apenas tres años de existencia bajo su actual denominación, la empresa alemana Cinemateq ha conseguido erigirse en la referencia europea digna de seguir en el tratamiento de señales de vídeo en formato PAL. Como muestras del gran trabajo que están realizando, podemos fijarnos en el extenso catálogo de productos audiovisuales disponibles a día de hoy o en los más de 20 países a los que ya están exportando estos productos.
De entre las novedades que la empresa bávara ha previsto para este año 2.006, merece la pena destacar, por una parte, la actualización de los procesadores de vídeo de la marca, conocidos como Picture Optimizar Plus II (también en versión SDI), que pasan a incorporar, desde primeros de abril, cuatro entradas HDMI y doble salida digital (HDMI/DVI).
Afortunadamente, esta actualización también estará disponible para los actuales propietarios de estos procesadores por un importe del todo razonable. Por otro lado, se echaba de menos una fuente audiovisual capaz de aportar el eslabón que faltaba en la cadena digital hasta llegar al dispositivo de visualización y, desde este invierno, Cinemateq comercializa un lector de DVD de la más alta calidad que responde al nombre de Studio Player SDI.
Toma de contacto
El aparato goza de una construcción a prueba de bombas y un diseño con un alto factor de aceptación femenino, que bien podría convertir a nuestro invitado en el abanderado del minimalismo estético aplicado al universo audiovisual. Resulta curioso encontrar un lector de DVD-Video que no tenga ni un solo botón en el panel frontal, y que tan sólo ofrezca en el mismo un visualizador de generosas dimensiones y una bandeja de transporte. El control de funciones, por tanto, ha de realizarse forzosamente desde el mando a distancia, pero debido a la especial característica constructiva de la unidad, la mayor parte de opciones disponibles en el completo menú de usuario están inutilizadas, porque la señal sólo se puede extraer desde la toma SDI y por definición no está sujeta a ningún tipo de manejo. Debido a la incompatibilidad entre la salida SDI y las entradas HDMI/DVI de proyectores y televisores, es imperativo enviar la señal del lector a un procesador externo que se encargará de adecuarla a las necesidades de cada usuario. En nuestro caso la elección estaba clara y el encargado de procesar esa señal fue su compañero natural, el Picture Optimizar Plus II SDI.
Para las pruebas utilizamos un proyector Mitsubishi HC 3000, al que le enviamos la señal en su resolución nativa de 1.280 x 768 puntos.
Los resultados obtenidos están, sin duda, a la altura de lo esperado y la calidad de imagen obtenida es realmente magnífica en todos los aspectos, con una definición de primer nivel, sin necesidad de recurrir al uso de los filtros de nitidez disponibles en el procesador y completamente libre de artefactos de imagen.
Todo ello, gracias de nuevo a la combinación mágica de una señal completamente inalterada unida a un procesado de alta calidad.
Siempre he sido un defensor acérrimo de los procesadores de vídeo externos capaces de ofrecernos una imagen libre de artefactos incluso con fuentes de baja calidad. Si a un procesador de bandera, le unimos la señal de máximo nivel cualitativo disponible, el resultado sólo puede calificarse de sobresaliente, y a la espera del desembarco de la Alta Definición estén seguros de que este conjunto nos hará disfrutar de lo lindo.
SOBRE EL SDI
Para poder entender las ventajas de la salida SDI, es necesario revisar ligeramente la teoría de la digitalización de las señales de vídeo. Cada píxel de una imagen es reproducido a partir de los tres colores básicos rojo, verde y azul que, por necesidades de banda pasante, se transforman en lo que conocemos como componentes digitales o YCbCr. La Y representa la señal de luminancia de la imagen y la Cb y Cr representan, a su vez, las señales de crominancia del azul y del rojo, respectivamente, calculadas a partir de una diferencia del valor de color respecto a la luminancia. Gracias a la mayor sensibilidad de nuestro sistema de visión por las señales de luminancia que por las de color, la principal norma internacional de muestreo de señales digitales por componentes es conocida como 4:2:2, donde el 4 representa el número de muestras utilizadas para la señal de luminancia (Y) y las siguientes cifras, las muestras necesarias para cada una de las señales de crominancia. Con independencia de la tasa de refresco, la frecuencia de muestreo del canal Y es de 13.5 Mhz y las de los canales de croma Cb y Cr son, por tanto, de 6,75 Mhz. Existe otro formato de digitalización obtenido a partir de la norma 4:2:2, conocido como 4:2:0, donde se consigue reducir el número de muestras y, por consiguiente, la cantidad de memoria en los circuitos de tratamiento de la señal, utilizando la misma crominancia para colorear dos líneas consecutivas y obteniendo la información de color de las líneas impares por interpolación. Los datos contenidos en los discos DVD-Video están grabados en esta norma 4:2:0 y el descodificador de MPEG es el encargado de convertir la señal 4:2:0 en 4:2:2.
Esta señal digital entrelazada que sale de dicho descodificador en formato YCbCr 4:2:2, es la única que podemos denominar como completamente inalterada y para distinguirla por su elevada calidad, la SMPTE (Sociedad de ingenieros de televisión norteamericanos) la denominó como SDI (Serial Digital Interface). Para poder entender la diferencia con otras señales digitales que podemos extraer de los lectores de última generación a través de los conectores HDMI o DVI, debemos entender el resto de procesos a los que ha de someterse la señal original, entre los que podemos citar, la conversión de YCbCr 4:2:2 a YCbCr 4:4:4, la transcodificación a RGB 4:4:4, la inclusión de la protección anticopia HDCP, el procesado de vídeo aplicado en términos de color, contraste, nitidez, etc., la conversión de entrelazado a progresivo o el escalado a resoluciones estándar como 720p o 1.080i. Si hay una regla de oro en la historia de la Alta Fidelidad, tanto en audio como en vídeo, ésa es la de que cuanto menos modifiquemos la señal original mejores resultados obtendremos al final de la cadena. En el caso que nos ocupa la limitación de la calidad viene marcada por el único requisito imprescindible para la obtención de dicha señal, que no es otro que la descodificación MPEG necesaria para extraer los datos contenidos en el disco, y que en este lector se realiza de forma impecable sin rastro del temido Chroma Bug, que asoló a los lectores de las primeras generaciones.
Cinemateq Studio Player SDI, Minimalismo audiovisual
Ficha técnica
Formatos compatibles: DVD-Video, DVD+R/RW, DVD-R/RW, VCD, SVCD, CD-Audio, CD-R/RW, JPEG, MP3. Conectividad: 1 x SDI. S/PDIF, EIAJ-TosLink. Consumo: 18/4 W.
Dimensiones:
431 x 300 x 69 mm.
Peso: 8 kg.
Distribuye: Cinaudio
(cinaudio@cinaudio.es).
Precio: 0 €
