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Universal Electronics Kamaleon 5, Un camaleón en el salón

Por favor, apágame aquella luz, ¿quieres?

  • Un control básico para la mayoría de nuestras fuentes y equipos de audio y vídeo.
  • Precio: 64 €
  • Valoración de los especialistas: 4
  • Texto: Fran Soberanas

Hace ya algunos años, One for All sorprendió a los incipientes aficionados al cine en casa con un original mando a distancia que acertó al llamarlo Kameleon. Su estilizado diseño, su panel retroiluminado en azul y su facilidad para ser configurado hicieron que pronto contara con una importante cantidad de seguidores. Su éxito permitió una segunda versión, puliendo defectos y desarrollando virtudes. La que ahora analizamos es la tercera versión del Kameleon, lo que es prueba incuestionable del triunfo de la propuesta.

El concepto en el que se basa este mando a distancia universal se podría describir como una superficie táctil que se va iluminando por zonas, dependiendo del periférico seleccionado. De esta manera, el dispositivo se mimetiza según el aparato que haya que controlar y se consigue simplificar el panel y mostrar únicamente las funciones necesarias para cada aparato.

La superficie táctil es de agradable tacto y totalmente lisa; sin embargo, cada tecla iluminada hace un pequeño clic al ser presionada, lo que nos ayuda a detectar que hemos pulsado en el sitio correcto. Para evitar que en alguna ocasión la falta de referencias táctiles nos pueda llevar a ser imprecisos y a presionar la tecla que no deseamos, One for All ha optado por incluir teclas físicas para los controles fundamentales: volumen, cambio de canal y teclas de dirección.

La iluminación se puede activar o bien por el movimiento, lo que al final acaba consumiendo la pila más rápidamente de lo deseable al activarse el panel con la menor vibración (verdadero talón de Aquiles de las anteriores versiones); o bien al presionar una tecla, opción que recomiendo al redundar en una mayor vida de la batería.

Por la parte inferior, el material sigue siendo aluminio pulido pero, a diferencia de sus predecesores, en los que la suavidad del tacto ocasionaba que en ocasiones el mando se deslizara de la mano, ahora se le ha dado una mayor curvatura anatómica desplazada hacia la derecha, lo que nos permite asirlo con mayor seguridad, aunque sea a costa de comprometer su sujeción con la mano izquierda. Es un dispositivo grande pero está bien equilibrado y su peso no es excesivo, con lo que su uso con una sola mano es muy cómodo, incluso si ésta no es muy grande.

La configuración del Kameleon es sencilla: dispone de códigos para más de 1.500 marcas de dispositivos. En el caso de que la marca de nuestro periférico no esté en la lista, podemos ir a su página web y en ella buscar los códigos necesarios accediendo a una librería de códigos que cuenta con más de 204.000 dispositivos de más de 2.400 marcas (según One for All). Si ni siquiera su web nos ayuda, podemos contactar con el servicio de atención al cliente que, mediante un curioso procedimiento que nos recuerda a los módems analógicos, nos actualizará el mando con los códigos necesarios a través de un pequeño micrófono que equipa el Kameleon.



FÁCIL DE USAR



Si todo lo anterior falla, siempre podemos recurrir a la función de aprendizaje del mando, que resulta bastante sencilla de realizar. En la versión 3 se han simplificado procedimientos como el aprendizaje, debido a que antes se accedía a estas funciones mediante la introducción de códigos. Ahora existen comandos específicos en el Kameleon del tipo learn, lo que resulta mucho más intuitivo. También mediante el aprendizaje podemos añadir funciones que no existían en el código programado inicialmente. Un ejemplo de ello es el caso del mando a distancia de Digital+, que tiene su código correspondiente pero que, inexplicablemente, carece de las funciones “Piloto” y “+”; sin embargo, mediante unas pocas pulsaciones pueden ser rápidamente aprendidas por nuestro invitado.



Macros



Una de las características más interesantes de los mandos a distancia universales es su capacidad para realizar macros. Una macro no es más que un conjunto de funciones programadas para ser ejecutadas con una sola pulsación. Así, con un solo toque en una tecla podremos conectar nuestro receptor de A/V, nuestro reproductor de DVD-Video y nuestro TV de plasma activando la correspondiente entrada A/V. En este campo el Kameleon proporciona una capacidad nada desdeñable de programación para un dispositivo de su nivel. Podemos programar una macro que contenga hasta veintidós pulsaciones en casi cada una de las teclas virtuales de cada panel (con unas pocas excepciones). Pero toda nuestra creatividad e imaginación a la hora de programar macros y clonar hasta la última tecla de nuestro mando a distancia original se puede venir abajo cuando descubrimos que hemos tenido que programar una función ausente en la programación inicial en una tecla cuyo diseño no nos da ninguna pista de su verdadero contenido (por ejemplo, la función Night Mode de Dolby Digital en un botón con el símbolo de play). O encontrarnos con que no conseguimos dar con aquella macro que tanto nos costó diseñar, afinar y programar. Y es que éste es el principal inconveniente del Kameleon y lo que le diferencia de aparatos más caros: la falta de capacidad de personalización de sus paneles, verdadera medida de la potencia de un periférico como el que nos ocupa. Por ello, es buena idea no crear más macros de las estrictamente necesarias, con funciones muy precisas y colocadas en botones fáciles de recordar (por ejemplo, en las teclas de colores del fastext); y por el mismo motivo, intentar programar solamente las funciones que sean de uso habitual. Tampoco vemos recomendable su uso para una configuración detallada de dispositivos tales como receptores de A/V o reproductores de DVD-Video, que debiera realizarse con sus mandos originales; pero una vez configurados, el Kameleon puede con todos ellos, al menos para su uso cotidiano.

Si lo que deseamos es terminar con la proliferación, cada vez mayor, de mandos a distancia que pueblan nuestra mesita del salón, el Kameleon logrará que olvidemos en un cajón los mandos a distancia originales sin renunciar a controlar las funciones más importantes de nuestros dispositivos. Su configuración es sencilla, y las ayudas vía Internet o soporte telefónico nos aseguran que no se quedará desfasado. Puede ser usado por todos los miembros de la familia y, debido a su línea elegante, no desentonará en ningún salón, por sofisticado que éste sea.


Por favor, apágame aquella luz, ¿quieres?

One for All introduce, con su tercera versión de los Kameleon, el concepto de Light Control. En esencia, consiste en el control vía infrarrojos (protocolo 433 MHz) de una unidad de control ONE FOR ALL Light Control (suministrada aparte), que convierte los comandos a señales de radio frecuencia (RF), que a su vez serán captadas por distintos módulos que pueden atenuar la luz, apagarla o encenderla controlando los interruptores. Así, desde nuestro Kameleon podremos controlar la iluminación de diferentes zonas de la casa, incluso si no están en la misma estancia en la que nos encontremos, y se pueden llegar a establecer redes de hasta 256 nodos. De esta manera, One for All ofrece prestaciones de dispositivos bastante más costosos por muy poco dinero más.

Universal Electronics Kamaleon 5, Un camaleón en el salón

Ficha técnica

Tipo: mando a distancia universal por infrarrojos (protocolo 433 MHz) capaz de controlar hasta cinco periféricos. Tipo de periféricos: TV, lector DVD-Video, láserdisc o DAT, receptores de cable, DVB-S o DVB-T, VCR, amplificadores y luces. Banco de códigos: incorporado, de más de 1.500 marcas. Panel: táctil retroiluminado.

Distribuye: One For All Iberia (934751720).

Precio: 64 €